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@Taurinisimos 46 Programa – Las Ventas. San Isidro 2015. Castella, Puerta Grande.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 29 de Mayo de 2015. Con: Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis Feria de Isidro 2015 en Madrid. Faenas de la Semana: Francisco José Espada en encerrona forzada. Sebastián Castella con “Lenguadito” de Alcurrucén, Puerta Grande.

Recuerdo de César Rincón y “Emplazado” de Astolfi, 20 Aniversario, Puerta Grande (29-Mayo-94)

José Alameda habla sobre la Plaza Mayor de Madrid. Cantinflas y Manolita Saval cantan “Madrid”

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 18 de Abril de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx @RadioTVMx.

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Las Mercedes de la Gloria – Vuelta triunfal de José Tomás en Juriquilla.

Derechazo de José Tomás en su reaparición en Juriquilla.

El esperado festejo se consuma y deja su historia para ser consignada y juzgada taurinamente, como si de una corrida más se tratara que no lo ha sido por el ambiente, la estela de torería y los momentos de gran toreo ocurridos. Un encierro que sin mayor aspiración en trapío de dos distintas ganaderías y la flojedad, encuentra dos toros de brava condición por cada una. Aun sin premio en el quinto turno, José Tomás redondea su mejor faena de siempre en tierras mexicanas mientras Fernando Ochoa deja la profesión para bien con emotividad y a hombros igualmente.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Juriquilla.

Suena un grito justo cuando de pie, todo el pequeño pero hermoso coso de Provincia Juriquilla contempla el paseíllo, en escena casi sacada de un antiguo libro taurino: “¡A la gloria o la muerte, José Tomás!” dice un aficionado en el tendido de Sol general.

Así, en rigor contrastado, antagónico, contradictorio, ha de vivir la Fiesta por siempre.

En esa estela el gentío choca, a pleno palpitar, con la megafonía que insta al minuto de aplausos en memoria de José Chafik: la gloria taurina en vida y en muerte en menos de minutos contrastada. Se anticipa que el derroche de la corrida requiere de su necesario antagonista, el rigor, para con él encontrar la grandeza en todos sus aspectos.

Por ello, la asistencia no vacila en ovacionar entregadamente a los actuantes, ni duda en acallar a varios inoportunos gritones… que se defienden. O, en pleno tercio de muerte durante el primer turno, acallar la chocante voz callejonera que interrumpe el silencio, esa subclase del mundillo taurino tan capaz siempre de todo con tal de darse a ver en un plaza aun arrastrando el prestigio micrófono en mano.

Contestaba “Manolete” un comentario de su corte, según Alameda, de bufones y aduladores: “Manolo, ¿A qué se está bien hablando poco?” –Se está mejor callado. Contestaba el IV Califa. Sentencia que se percibe y se aprecia ayer en Juriquilla. Ni un pasodoble se toca en toda la corrida durante la lidia.

Ni hace falta. Silencio es oro.

Menos mal, casi solo el silencio contempla como el primero, de Los Encinos, justo de trapío, sospechoso –visto a tres metros de distancia- de sus astas, afloja y se quiere colar de salida por el lado derecho. José Tomás desdeña tal situación con su temple capotero a pies juntos, frena la embestida y luce pero de inmediato se palpa la flojedad y lo escaso de raza que está el astado con esa cara alta.

Tras puyazo de largo bien logrado y solo dos pares de banderillas, el brindis general resuena y el inicio alternado manda desviando la intención de frenar. El aguante de las dos primeras tandas de derechazos, a la distancia exacta con temple, transparenta el juego del cárdeno obscuro: insuficiente. Resiente el toreo al natural y va de bruces.

Por ello, los naturales de frente encelan, por templados, lo mismo que el afarolado con el de pecho que cierra la tanda, brilla el empaque, la sutileza de la doble trinchera cuando raja el toro. José Tomás no cae en la trampa. Vuelve a los medios, la muleta atrás a la distancia exacta provoca la arrancada de “Siempre Amigo” y a pies juntos el silencio se rompe con los derechazos bien estructurados e incluso la capetillina.

Ayudados finales anteceden en la suerte contraria la estocada tendida delantera, una oreja es suficiente, la vida no se agota en un solo acto. Vienen dos regalo de un Juez tan flojo como el reseñado toro. Vuelta aclamada, entrega al torero reaparecido para bien.

El manso de inicio segundo, cárdeno claro, bien armado de expresión seria, sale a topar, a colarse, a defenderse de mala forma, por eso Fernando Ochoa acierta y luce poderoso, al dar adentros, alternar lados de espaldas a los medios y cerrar capote con media castigadora pero fina por pitón derecho.

Mala suerte de Héctor Cobos que pica mal. El toro se adueña de banderillas y muestra querencia accidental al burladero de madera de la segunda suerte pero en cuanto tiene la muleta puesta va largo y por bajo. Esfuerza Ochoa, con la zurda consigue, tras de que el toro dice no a los medios, tanda larga, bien trazada en tablas.

Y otra más.

Tras vitolina y cambio de mano, vienen naturales que toma el toro con emoción y el michoacano liga con temple y verticalidad luchando incluso contra si mismo al momento del parón del astado. Doble dosantina alarga de más el trasteo y el feo metisaca deja todo en ovación.

Ese espadazo sume a la tarde en un compás de espera.

Porque José Tomás con el tercero, típico Fernando de la Mora de hoy, corto de cuerna, negro, chico, basto, torpe por dentro en sus embestidas, no logra acople y enganchado resulta. A pesar de su inicio chicuelinero y los lances a pies juntos, se ve por un momento rebasado. Quizá el toro requería sangrar un poco más, parece demasiado congestionado al salir del caballo. Llega la pañí del cielo, momentánea.

El madrileño, toda la tarde en los medios, solo destaca ligero al natural ataca demás y poco saca en claro. Justo cuando el negro toro quiere irse al tercio y frente a toriles, José Tomás pega un molinete invertido y al paso tan inteligente que con su salida cortar la del toro y lo vuelve a lo medios. Pero eso ha sido todo. Apuesta natural por el toro pero éste poco fondo tiene.

Así, cuando el dije lidiado en cuarto lugar, hermoso cárdeno “Toda una Vida”, nombrado, salta a la arena, los pronósticos se disparan, con esa expresión, la simetría ideal de pitones y la hechura perfecta. De inicio promete poco. Ochoa solo luce en una larga por pitón derecho, el toro es picado en la querencia, aprieta en banderillas y derriba a Alejandro Prado rescatado por Fermín Quiroz en gran quite.

Aclamados ambos.

Pero cuando Ochoa comienza a muletear y el toro a responder, a crecerse e incluso a invadir el terreno del torero, su fondo bueno rebasa sobre todo por el declinante lado derecho del torero. La única mácula del toro son los remates de pecho con la derecha le busca abajo y por ello no es merecedor, acorde al torero, de verle al natural.

Oreja de esfuerzo, pero de poca realización, con un toro que se queda en los medios esperando un poco más de mando y largueza de trazo. Arrastre lento ordenado quedaría grande al ver lo que a continuación estaría por seguir.

Lo hemos dicho antes.

Si hace unos años “Querétaro” ha sido nombrada la palabra en idioma español más hermosa, “Juriquilla” es la cuelga que adorna esa corona.

Los versos perdidos de Don Carlos Sigüenza y Góngora nos recuerdan: “Amaltea ministra los aromas//que en Querétaro opimo ha vinculado
como Reina de Flora//
donde en dudosa aurora
de la rosa y clavel el humor frío//se refina en carmín siendo rocío.”

Mercedes gloriosas.

Lance de José Tomás al primero de la tarde.

Ese rocío de amenaza carmín, ese clavel y esa aurora trae consigo el quinto de la tarde.

De mejor trapío, alto, menos sospechoso de cuerna, algo acochinado y berreón, el negro astado es toreado, mano de salida arriba, cristalinamente a la verónica por José Tomás con el sol que se esconde y la lluvia que, aparecida en el tercero, se esfuma.

El toro se defiende atacando, pelea fuerte en el peto, en banderillas aprieta y hace que Gustavo Campos luzca y salude sobriamente.

No hay terreno, en el arte del toreo, dice un poeta hidrocálido, lugar para la duda. Por ello, José Tomás vistos los autos del toro, se va los medios y con la derecha hace pasar desde el tercio a “Rey de Sueños” que responde por bajo al mando y la mano baja que le rompe largo y decididamente.

Hay emoción, distancia, temple y ritmo.

Todo en armonía de buen toreo.

Y la mano izquierda, al primer cite rechaza el toro en una colada, de frente visto hay hueco que percibe el astado de inmediato y a esa velocidad de pensamiento, José Tomás ajusta el sitio de la muleta en el mismo terreno para entregarse en el tiempo y lugar exacto al toreo al natural, cauce de tremenda vibración, largueza y muñeca rota.

Barridos los lomos, de pie la Plaza, la vuelta a la izquierda es rogatoria y otorgada por el diestro que aun más decanta desde el hombro, empinada la frente, rota la canillera, brazo en alto vuelo, hasta la yema de los dedos el pase natural de conjunción y lentitud con el toro que se emborracha de tanto temple.

De esa tanda, abrochada con el ayudado por bajo, sale toreando hasta el toro.

De tan borracho el de negro vuelve a decir que no al cite con la izquierda de José Tomás, rebotado de nuevo en susto grande, al estorbar el camino de “Rey de Sueños” seguro pariente de “As de Sueños” lidiado en Aguascalientes el año pasado. La “amplitud de palacio” y no la estrechez del pasillo le ha pedido el toro en el cite.

José Tomás la ha otorgado.

Por ello, lo grande de la faena, tras el susto, es que sin invadir, sin innecesarias bravatas, en el terrenal espacio y la celestial despaciosidad del finísimo deshilado –cualquier hidrocálida concesión es mera coincidencia- en los siguientes naturales hacen que la embestida del toro desencadene y entregue el olivo en la pugna y en la creación al torero. Los mejores naturales que ha pegado en México.

Aquí la faena, hecha por completo se alargó un espacio más. Es que la borrachera ha sido así de tiempo inexistente de movimientos aletargados, tiempo sobre destiempos. Tarda años en colocarse el aparato, ya para los ayudados el toro agarró aire pero también listeza.

Quizá manoletinas habrían ayudado. Pero no.

Pinchazo muy, demasiado, en corto. Faena de rabo, vuelta de lujo. Debieron ser dos vueltas. Si José Tomás no regresa luego de sentir la entrega de la gente… sería inexplicable.

Fernando Ochoa mató los dos más chicos de Fernando de la Mora justo para decir adiós. Con el de regalo le han dado dos tras estirarse al natural y con la derecha, matar bien y salir con su alternante a hombros añadido desprendido.

Luego las luces artificiales, la música, el derroche, la salida a hombros hasta con el empresario, una de las escenas hermosas de la para entonces noche.

Ha sido una Pena, regresando a la corrida, que el quinto, tras precioso lance al paso de su matador para llevarle al caballo, haya frustrado el último intento capotero de José Tomás en la tarde. Frustró el lance al paso y por las afueras para llevar al caballo que se habría rematado escandalosamente y, con la plaza en pie… tendríamos aun más.

Pero los toros siempre disponen el destino en la Fiesta.

Será a la vuelta. Porque la habrá.

A menos que José Tomás altere el inescrutable designio de Tauro, revoque la merced del arte y nos deje en la cuita inacabada de la desesperanza.

No lo creo.

Torear, siempre en el fondo, mas que su necesidad es su esperanza. Ojalá que lo veamos así, de verde esperanza la seda en oro bordada.

Como está la ilusión de todos.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Provincia Juriquilla, Querétaro. Extraordinaria Corrida de Primavera 2014. Plaza de Toros Provincia. Lleno absoluto de “Agotadas las Localidades” en tarde fresca y nublada, con lluvia a durante el tercero y llovizna leve posteriormente. Ambiente y diversas personalidades en los tendidos. Comienzo retrasado 15 minutos.

7 Toros, 4 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) lidiados en tercero, quinto, sexto y séptimo lugares, este último como sobrero de regalo. Justos de presencia tercero y quinto, sin trapío sexto y sobre todo el sobrero, impresentable. Bravo y homenajeado con justicia en el arrastre el quinto de la tarde, “Rey de Sueños”, cárdeno obscuro, de interesantísimo juego. Y 3 de Los Encinos (Divisa Azul, Verde y Rosa) primero, segundo y cuarto. Justo de presencia el primero, con cuajo segundo y hermoso el cuarto, de preciosas y exactas hechuras, con bravura en el tercio final y nombrado “Toda Una Vida” homenajeado con el Arrastre Lento.

Varios de los toros sospechosos de pitones.

José Tomás (Esperanza y oro) Dos Orejas con leves protestas, Ovación tras aviso y Vuelta al ruedo aclamadísima. Fernando Ochoa (Canela y Plata) que se despedía de los ruedos. Ovación, Oreja, Silencio y Dos Orejas en el de Regalo.

Ambos espadas salieron en hombros junto al empresario

Hizo el Paseíllo como sobresaliente el matador de toros Víctor Mora.

Al final de la corrida el primer espada desprendió el añadido a su alternante.

Saludan Alejandro Prado y Gustavo Campos en banderillas, Fermín Quiroz tras gran quite a Alejandro.Destaca Miguel Cubero en la brega e Isabel Prado a caballo, lo mismo que el Puntillero toda la tarde.

Salida a Hombros de los toreros y Juan Arturo Torreslanda.

El toreo de ‘Finito de Córdoba’ lloró a ‘Paco de Lucía’

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De SOL y SOMBRA.

Así lloró “Finito de Córdoba”, la pasada tarde del 28 de febrero de 2014, al irrepetible maestro de la guitarra Paco de Lucía,fallecido el día anterior, la que ya inició con un minuto de silencio, en su recuerdo. Su toreo de hinojos, de recibo al primer toro, tras aquel minuto de silencio, nos pareció impregnado de ese soniquete por Bulerías que nos legó la guitarra del de Algeciras. Continuó con el toreo a la verónica al compás de la magia que parecía llevar el aire por alegrías, de las manos del alma del guitarrista universal.

Su toreo de muleta fue profundo y “jondo”, majestuoso, como los trinos de la guitarra del gaditano en su Taranta “Fuente y caudal”, o los pellizcos de la seguiriya “Luzía” que el genio de la “sonanta” dedicó a su madre, (de origen portugués) la que lo trajo al mundo con esa virtud de transmitir con sus dedos el sentir flamenco de su corazón, ese corazón grande que dejó de latir privándonos de su presencia viva, pero no dela espiritualidad de su música, porque ésta ya es eterna.

Tres toros de Fuenteymbro, a cual mejor, lidió “Finito”, en esta XXI fiesta campera, organizada por ese incondicional CLUB que lleva su nombre, presidido por su incansable Presidente Manolo Cuevas Parejo, y celebrada como todos los años en ese marco incomparable de “Los Jardines Taurinos del Pilar”, a un tiro de piedra de La Carlota (Córdoba).

No faltó de nada

Como todos los años, allí no faltó de nada, desde los refrescos a los ricos caldos, y desde la exquisita cocina de aquel singular Hotel-Restaurante, tan taurino, incluido el rico potaje, a los sabrosos dulces de la tierra acompañados del reconfortante café calentito.

Esta noche, cuando la luna de los cerraos, la de los “enamoraos”, la de los toreros y poetas, se refleje en la arena del coqueto coso de “El Pilar”, recordando el sentido toreo del maestro “Finito de Córdoba”, añorará también la mágica melodía “Reflejo de Luna” por “Granainas” del genio flamenco que hoy llora el mundo entero, y sobre todo, su tierra Cádiz.

El temple por soleares

Quería Dios un torero
que rayara el infinito,
y señaló a Juan Serrano,
el que se apoda “Finito”.
Y lo hizo emperador
con el capote torero
y de muleta ¡el mejor!
que yo he visto en el albero.
No hay un pintor que pinte
su arte por naturales,
pero Paco le dio el temple
del compás por soleares.
Otro Califa torero,
otro ídolo en el ruedo,
gloria para la afición
que le grita en ovación:
¡Torero, torero, torero!.

Via: http://www.minuto90.com/index.php?page=86&ampliar=100049450

POESÍA: El Último Encierro – Benítez Carrasco sobre la muerte de Belmonte.

Intemporal. Juan Belmonte vive en cada corrida de toros.

Lo escribió “A la Muerte de Juan Belmonte”, lo dictó en el Pregón Taurino de la Feria de Abril en Sevilla, 1987, así como en México donde le unieron tremendos lazos. A manera de doble homenaje compartimos el verso de Manuel Benítez Carrasco, el eximio poeta granadino, recordando la partida de Juan Belmonte acaecida hace 50 años y un día.

Por: Manuel Benítez Carrasco.

EL ÚLTIMO ENCIERRO

A la Muerte de Juan Belmonte.

¡Cómo pudo, cómo pudo
con un torero tan grande
un torillo tan menudo!Los pitones van torcidos,
el plomo marcha derecho;
aquellos te hirieron tanto,
éste, una vez, y estás muerto.

¡Cómo pudo, cómo pudo
con un torero tan grande
un torillo tan menudo!

En el silencio del cuarto
-soledad del redondel-,
tú, y un torito de plomo
pequeño, que ni se ve;
y una arrancada de pólvora,
una cornada en tu sién,
y tu muerte en la pasmada
soledad del redondel.
Un hilo manso de sangre,
sin posible enfermería,
poco a poco se cuajaba,
roja escarcha, en tu mejilla.

¡Cómo pudo, cómo pudo
con un torero tan grande
un torillo tan menudo!

O es que, cuando aquel torillo
de lumbre te dejó frío,
ya estabas tú empitonado
por el toro del hastío…?
Qué corrida de amargura
bajo tu frente abatida;
qué toros de sinsabor
en la plaza de la vida,
qué toros de sinsabor
andaban dando cornadas
dentro de tu corazón…?

¿Acaso quisiste huirle
-qué tremenda única vez-
a ese toro, con frecuencia
marrajo, de la vejez?

¿Fue que volviste al espalda
-que única vez con razón-
al eral, florido, tierno
y astifino del amor?

¿Fue que le tuviste miedo
-que única vez de agonía-
al toro manso, más manso,
al de la melancolía?

¿O más bien, que no quisiste,
porque no, torear más
al reservón, negro y largo
toro de la soledad…?

Si no pudieron contigo
los toros de furia brava
que matan a pitón limpio;

si no pudieron contigo
-si es verdad que no pudieron-
estos toros que te digo,
los del amor, la vejez,
la soledad y el hastío…,
¡cómo pudo, por qué pudo
con un torero tan grande
un torillo tan menudo!Los pitones van torcidos
y el plomo marcha derecho;
aquellos te hirieron tanto…;
éste, una vez, y estás muerto.

Y en el aire, la pregunta
está vestida de negro,
arañándose la duda:

¡Cómo pudo, por qué pudo,

con un torero tan grande
un torillo tan menudo!
Twitter: @Twittaurino.
Belmonte en el bronce, vislumbrando El Baratillo desde Triana.