Archivo de la categoría: SAN FERMIN 2018

San Fermín 2018: Disminuye la cifra de corredores y de heridos por asta de toro

La cifra de los corredores en los encierros de los pasados Sanfermines llama a la alerta, ya que ha descendido un 21% el número de mozos que han participado en las ocho carreras de estas fiestas, según las cifras aportadas por el Ayuntamiento de Pamplona.

En su balance de este San Fermín, el consistorio ha informado que 14.110 corredores participaron en el conjunto de los ocho encierros de las fiestas, lo que supone 3.016 menos que el pasado año, es decir, un 21% de descenso.

Se han registrado picos de corredores, eso sí, en el inicio de los festejos, al coincidir las primeras jornadas con fin de semana. Así, el día de mayor asistencia ha sido el sábado 7 de julio, en cuyo encierro con los toros de la ganadería de Puerto de San Lorenzo participaron 2.094 corredores, seguido del celebrado el domingo día 8, con los astados de José Escolar Gil, en el que corrieron 2.014 personas.

Tras esos días, hubo jornadas de descenso, aunque la participación volvió a repuntar en el último encierro, con los toros de Miura, ya que, al coincidir de nuevo con fin de semana, el acto atrajo a corredores de otros lugares, según ha explicado el Ayuntamiento de Pamplona.

En términos generales, se puede considerar que ha habido un descenso del número de corredores con respecto al de otros años, si bien conviene señalar, en opinión del consistorio, que esta bajada en el conteo puede haber sido influenciada en parte por un ligero cambio de criterio en la técnica de recuento, al estar delimitados los márgenes de las zonas a contar de manera más restrictiva que en años anteriores.

Estas son las cifras de los ocho encierros de estos Sanfermines: sábado 7 (Puerto de San Lorenzo): 2.094; domingo 8 (José Escolar Gil): 2.014; lunes 9 (Cebada Gago): 1.758; martes 10 (Fuente Ymbro): 1.924; miércoles 11 (Núñez del Cuvillo): 1.522; jueves 12 (Victoriano del Río): 1.639; viernes 13 (Jandilla): 1.521; y sábado 14 (Miura): 1.638. El total suma 14.110, cuando el total del 2017 fue 17.126 corredores.

MENOS HERIDOS POR ASTA

En cuanto a los heridos por asta, los encierros de este 2018 se han saldado con sólo dos corredores afectados por este motivo, la cifra más baja de los últimos 35 años. Las cornadas se registraron en los encierros del día 7 y del día 13, con toros de Puerto de San Lorenzo y Jandilla, respectivamente, y en ambos casos con pronóstico menos grave.

El Ayuntamiento de Pamplona también ha aportado cifras sobre las infracciones de la Ordenanza Municipal del Encierro: cinco corredores sancionados, nueve menos que en el año 2017.

Las sanciones han llevado aparejadas las multas que contempla la Ley Foral 2/1989, de 13 de marzo, Reguladora de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Navarra.

Estas acciones que incumplían la ordenanza fueron las siguientes: el día 7, una denuncia en la plaza de toros por grabar con el móvil durante el encierroy otra por tocar y llamar la atención de las reses; el día 9, otra denuncia en la plaza de toros por llamar la atención de los astados; el día 12, una denuncia en la plaza de toros por portar una mochila durante los festejos taurinos; y el día 13, una denuncia en la calle Estafeta por correr el encierro grabando con una cámara de vídeo.

Publicado en El Diario de Navarra

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Feria de San Fermín 2018: Mejor encierro para Jandilla y Carriquiri para “Cuba” de la ganadería Puerto de San Lorenzo

Paco Ureña y Cuba.

El Jurado calificador concedió por unanimidad el Premio de la Feria del Toro 2018 a la corrida más completa de los Sanfermines a la ganadería de Jandilla, lidiada el pasado 13 de julio por Juan José Padilla, Cayetano y Andrés Roca Rey.

El Trofeo Carriquiri al mejor toro de San Fermín fue otorgado, por mayoría, al toro Cuba, número 158 de la ganadería Puerto de San Lorenzo, que fue lidiado en 4º lugar por Paco Ureña en la corrida del día 7 de julio.

Publicado en El Mundo

San Fermín 2018: Adiós al pañuelico hasta el año que viene

Miles de velas y pañuelos rojos se dieron cita a medianoche en la plaza del Ayuntamiento para despedir nueve días de celebración al ritmo del ‘Pobre de mí’. Una mezcla de tristeza, pero también ilusión pensando en el próximo 6 de julio del 2019.

Fuente:Diario de Navarra

Fin de San Fermín 2018: Miura pone el cierre con un muro imposible

Algún muletazo de Moral y la buena técnica de Pinar, lo demás entre regates.

Por Carlos Ilián.

Se acabó. Fin de San Fermín 2018 con una miurada que fue un auténtico frontón de mal estilo, derrotes y embestidas alocadas contra el que se estrellaron los tres matadores de ayer. Seguramente Rafaelillo, Pinar y Moral guardaban en lo más hondo la esperanza de que algún miura se dejara hacer el toreo, como ocurre a veces. Pero en esta ocasión apenas pudieron cumplir con decoro.

Por hurgar a fondo en la disección de la corrida encontramos alguna embestida en el lote de Rubén Pinar, que se empleó a fondo con mucho oficio, especialmente en el quinto, una especie de vaca vieja indecorosa pero que con su movilidad y cierto (escaso) temple en la embestida, por las nubes, le dejó algo de margen al toreo para que este le corriera la mano especialmente en los derechazos. Faena muy trabajada y bien fundamentada.

Pepe Moral tuvo un destello al torear al natural en el tercero cuando el de Miura le permitió esos muletazos, tal vez los más aseados de la tarde. El sexto fue un barrabás de criminales intenciones que le puso contra lasa cuerdas. Rafaelillo pechó contra la embestida entre hachazos del primero y la moruchez de un buey de Fuente Ymbro que remendó la corrida en cuarto lugar. Este 14 de julio, si que puede decir pobre de mi el de Murcia.

Plaza de Pamplona. Octava y última corrida. Lleno. Toros de MIURA y un toro de FUENTE YMBRO, lidiado en cuarto lugar (2), muy desiguales de presentación, 1º y 5º inaceptables, y de juego a la defensiva.

RAFAELILLO (5), de turquesa y oro. Media estocada contraria y cuatro descabellos (silencio). Pinchazo y estocada (silencio).

RUBÉN PINAR (6), de grana y oro. Estocada corta caída (saludos). Estocada corta y descabello. Un aviso (vuelta).

PEPE MORAL (5), de grana y oro. Estocada (saludos). Pinchazo, pinchazo hondo en costillar, estocada corta y dos descabellos. Un aviso (silencio).

Publicado en Marca

San Fermín 2018: Los Miura cierran los encierros

Una carrera que por ser en sábado se prevé multitudinaria y en la que se espera que las reses sevillanas cumplan con su tradicional nobleza.

De SOL y SOMBRA.

La veterana ganadería de Miura protagoniza el octavo y último encierro de los sanfermines, una carrera que por ser en sábado se prevé multitudinaria y en la que se espera que las reses sevillanas cumplan con su tradicional nobleza.

Los Miura, que por la tarde lidiarán los diestros Rafaelillo, Rubén Pinar y Pepe Moral, llegaron el pasado 6 de julio a los corrales del Gas procedentes de Lora del Río (Sevilla), y tienen pelajes variados que van desde el cárdeno al negro y al castaño.

Este año sus pesos son más homogéneos, entre 570 el más ligero y 605 los más robustos, y también menores, ya que tan solo dos de ellos superan los 600 kilos, lo que contrasta con los grandes ejemplares que han viajado a Pamplona en los últimos años.

La de Miura es una de las más antiguas ganaderías, ya que fue fundada en 1849, este año protagonizarán su encierro número 52, tras celebrar en 2016 sus bodas de oro sanfermineras. Más de medio siglo de encierros en el que han mostrado facetas variopintas.

Son como el Marc Márquez del encierro. La velocidad la llevan en la sangre. Se pudo sentir en el encierro de Miura del pasado año. Daba la sensación de que tuvieran un motor del siglo XXI. Ahora bien, estos toros también han protagonizado el encierro más largo de la historia de los Sanfermines. Hay que remontarse a 1958, cuando un toro quedó rezagado y tuvo que intervenir un perro para morder al animal y llevarlo al corral. Una historia escrita en 30 minutos.

Twitter @Twittaurino

Feria de San Fermín: El regreso de Pepín Liria, los vestigios de un guerrero

Por Carlos Ilián.

Pepín Liria ha querido celebrar los 25 años de su alternativa con un regreso a los ruedos para matar unas pocas corridas de toros. Reapareció en Illescas (Toledo) con buen resultado y ayer regresó a Pamplona, una de sus plazas míticas, donde llegó a ser un ídolo por su generosa entrega, su valor descomunal y su más que decente tauromaquia.

Era todo un reto digno de elogio. Después de diez años retirado de los ruedos no es una empresa menor dejarse anunciar en San Fermín. Liria lo hizo con inmensa dignidad, aunque anduviera muy apurado y falto de sitio con el exigente primero de su lote. El cuarto fue el más potable de la corrida y Pepín hasta se gustó en algún redondo. Echó las dos rodillas en tierra recordando viejos tiempo y el toro no se lo perdonó, empitonándole de forma angustiosa. Salió milagrosamente ileso y se tiró a matar con toda el alma, a la salía de la suerte pasó otro momento de vértigo. Le dieron una oreja a su pundonor, el pundonor de los vestigios de un guerrero, del que queda eso, vestigios.

El Juli estuvo por encima de su lote, dos toros a la defensiva, derrotando con mal estilo. El torero echó mano de su veteranía para acompasar la embestida y en el quinto consiguió por el `pitón izquierdo lo más templado y rotundo de la tarde.

Ginés Marín se sacudió ayer la sombría actitud del día anterior y consiguió templar al tercer toro por el pitón izquierdo. El sexto, un sobrero rajado e infumable que apenas le dio margen para cumplir el trámite.

Plaza de Pamplona. Sexta corrida de toros. Lleno. Toros de VICTORIANO DEL RÍO /CORTÉS (4), el sexto, sobrero, más aparatosos que armoniosos, en general de mal estilo, excepto el 4º. PEPÍN LIRIA (5), de blanco y oro. Estocada y descabello. Un aviso (silencio). Estocada (una oreja). EL JULI (6), de azul marino y oro. Pinchazo, pinchazo hondo y descabello. (silencio). Estocada corta, trasera y caída. Un aviso (saludos). GINÉS MARÍN (5), de gris plomo y oro. Dos pinchazos y bajonazo. Un aviso (silencio). Estocada (silencio).

Publicado en Marca

Quinto Encierro San Fermín 2018: Turno para los Núñez del Cuvillo

Desde su debut en Pamplona han dejado numerosas de estampas de terror.

De SOL y SOMBRA.

Los Núñez del Cuvillo han dibujado numerosas de estampas de terror desde su debut en los encierros de Pamplona en 1995.

En sus tres primeras intervenciones, los astados de este hierro gaditano dejaron siete cornadas y numerosos momentos escalofriantes. En 2008 y 2010, en cambio, galoparon vertiginosos por el recorrido sin muchos momentos peligrosos.

Una actuación que volvió a repetirse en 2016. El del año pasado, por su parte, volvió a ser un encierro arrollador con dos corneados.

Este miércoles, está por ver la cara que mostrarán estos morlacos que suelen hacer gala de su nobleza en la plaza de toros, aunque la de 2017 en San Fermín resultó una corrida mediocre.

Esta tarde, los torearán Antonio Ferrera, quien realizó la mejor faena en la pasada feria del toro de Pamplona, Andrés Roca Rey, corneado el pasado año, y Ginés Marín, quien salió por la puerta grande el pasado año.

En definitiva, se trata de un encaste propio en el que concurren diversas sangres que le confieren una personalidad singular.

Publicado en El diario de Navarra

Feria de San Fermín: Los toros nobles también hieren

Paco Ureña, instantes después de ser corneado por el cuarto toro de la tarde.

Por Antonio Lorca.
El toro de más nobleza y calidad de la muy desigual corrida salmantina le infirió una cornada a Paco Ureña en la cara interna del muslo derecho. Para que luego se diga… Según los médicos, la herida es de 15 centímetros, produjo destrozos musculares, llegó hasta la cara anterior del fémur, y su pronóstico es menos grave.

El suceso acaeció cuando el torero entró a matar al cuarto de la tarde; le echó la muleta al hocico y, en el momento del encuentro, el animal levantó la cara, y soltó un derrote seco con tan mala fortuna que alcanzó la pierna de Ureña, quien ni siquiera perdió el equilibrio, pero se dio cuenta al instante de la importancia de la herida, que sangró abundantemente.

A pesar de la cornada, el torero se negó a ser trasladado a la enfermería y aguantó entre gestos de dolor que el animal doblara las manos. Solo entonces, y cuando supo que le habían concedido una oreja, permitió que la cuadrilla lo dejara en manos de los médicos.

Es una decisión esta que carece de sentido en tales circunstancias, y que solo agrava el accidente sufrido, pero así son los toreros en la falsa creencia de que esas cabezonerías le añaden prestigio a su contrastado valor.

Y no es así, porque las cualidades hay que demostrarlas en la cara del toro en plenitud de facultades. Y eso fue lo que intentó Ureña ante ese cuarto, quizá el toro de más calidad del encierro. Y no lo consiguió; al menos, no fue capaz de dibujar la faena honda, ligada y emocionante que su oponente exigía.

Fue una faena larga, acelerada, superficial, desordenada, sin sentimiento; sonreía el torero entre tanda y tanda, supuestamente satisfecho de su labor, pero su contento no se reflejó nunca en la emoción del público. Después, llegó la cornada y ya se sabe que la visión de la sangre ablanda los corazones de la gente y la autoridad del presidente.

Otro buen toro hubo y fue el segundo, lidiado por Román. Lo recibió con dos largas cambiadas en el tercio, se lució en un ceñidísimo quite por saltilleras, acabó con unas ajustadas bernardinas y se tiró de verdad a la hora de matar. Pero el toreo fundamental brilló por su ausencia. Hubo templados redondos y algún natural aceptable, pero ninguno a la altura requerida por la calidad del animal.

Y poco más. Bueno, sí, hubo mucha rodilla en tierra. De hinojos comenzó Ureña la faena al toro que lo hirió; de rodillas recibió Román a su primero, y volvió a doblar las piernas en el inicio del último tercio; y en la misma posición veroniqueó Garrido al sexto y lo muleteó en redondo con escaso lucimiento.

Pero el toreo arrodillado, que tanto parece gustar en Pamplona, no surtió el efecto deseado. Ni los toros colaboraron, más allá de los dos reseñados, ni los toreros estuvieron finos, ni las peñas tan animadas como en ellas es habitual.

Ureña, Román y Garrido cumplieron con más entrega que lucimiento; y el tercero, con menos suerte en su lote, solo pudo mostrar un valor que de poco le sirvió.

PUERTO / UREÑA, ROMÁN, GARRIDO

Toros de Puerto de San Lorenzo, muy bien presentados, serios y con cuajo, mansos y descastados; destacaron por su nobleza segundo y cuarto.

Paco Ureña: estocada (palmas); estocada -aviso- (oreja).

Román: estocada trasera y caída (oreja); estocada y un descabello (silencio).

José Garrido: casi entera dos descabellos y el toro se echa (silencio); bajonazo -aviso- (palmas).

Plaza de Pamplona. Primera corrida de la feria de San Fermín. 7 de julio. Lleno.

Publicado en EL PAÍS