Archivo de la categoría: Victor Barrio

Gran tarde de Ponce y Morenito en el homenaje a Víctor Barrio en Teruel

Morenito y Ponce abandonando la plaza. Foto Burladero Twitter.

Por Vicente Sobrino.

Un año después del trágico percance, Teruel -que también existe en lo taurino- sacó a relucir su sensibilidad aragonesa y rindió honores póstumos a Víctor Barrio. Fue un homenaje sencillo, pero muy sentido y emotivo. Por los poros de los asistentes que llenaban el coso corría un hilo de sudor frío en el recuerdo emocionado al torero caído en acto de servicio. Una semana antes se había descubierto en la fachada de la plaza un mosaico para recordar la figura del infortunado diestro. Este sábado, día en que el “Torico” ya luce el “pañuelico” rojo en el cuello, Teruel ha recordado aquella infausta tarde del pasado año.
El ruedo lucía la imagen de Víctor Barrio. En el paseíllo, las cuadrillas evitaron pisar el rostro que emergía de la arena del redondel. El minuto de silencio fue sepulcral, con solo la voz en el aire de la cantante Inma Vilches que recordó al torero fallecido con una sentida copla. Rostros serios. La mente, quizá, en el recuerdo del compañero que perdió la vida en este mismo escenario un año antes. Acabado ese minuto de respetuoso silencio, salió el toro. La fiesta de la tauromaquia volvía a revivir, con sus luces y con sus sombras.

La corrida de Adolfo Martin, de apropiada presentación para una plaza de esta categoría, sacó, sobre todo, nobleza. No hubo capítulo alguno de miedo, incluso se podría decir que fue más película de amor que de drama. De juego desigual, pero con toros con cierto punto de clase. No todos fueron entendidos; no a todos se les sacó el partido que brindaban. El lote de Curro Díaz, quizás, fue el menos apropiado.

Aún con empate a trofeos en el marcador entre Ponce y Morenito -dos por coleta-, la tarde fue con diferencia del valenciano. Dos exhibiciones. A cada toro lo suyo. El primero, de corto viaje, fue entendido casi a las primeras de cambio. Consentido siempre el de Adolfo, desde la primera tanda con la derecha fue toro bajo los dominios de Ponce. Siempre del tercio a los adentros, donde el toro más cómodo parecía estar. El temple y la muleta acariciando el hocico fueron claves. Muy a gusto Ponce en todo caso; muy entregado el toro cuando vio que no había otro remedio que rendirse. Una exhibición de Ponce en el primer toro de Adolfo Martin que mataba en su ya dilatada carrera.

Hubo otra demostración más en el cuarto. Toro de distinta condición, pero igual de noble. Primero hubo que meter al toro en cintura, con los doblones de inicio para desengañar cualquier intento de renuncia. Luego dejando llegar mucho al toro a la muleta. Faena también muy consentida, dando las ventajas al toro. Y esta vez incluso ligada. Para darle más luz a esa labor vinieron los muletazos por alto, rodilla en tierra. El abaniqueo marca de la casa, en faena larga que fue avisada antes de perfilarse. La espada restó trofeos, que no la lección.

De los seis de Adolfo Martin, casi todos ellos con opciones, el tercero fue el más completo para la muleta. También el más chico con diferencia. Playerito de cara, pero poca cosa. Pero fue toro de humillar sin condiciones. De entrega total. Morenito se sintió siempre cómodo, a veces algo encorsetado, pero entendiendo bien la condición de un toro que tampoco admitía dudas. Con el astado muy descolgado, hubo una penúltima tanda con la izquierda que tuvo hondura. No así la última, que resultó deslucida. El toro que cerró la corrida fue el de mayor cuajo. Y el más ofensivo del envío. Morenito quiso lucirlo en varas, pero el toro nunca estuvo por la labor de colaborar. Faena de entrega. Mejor siempre en la corta distancia, por donde Morenito sacó lo mejor. Y todo más logrado por el lado derecho. Mucha actitud en el torero.

El primero de Curro Díaz, segundo de la tarde, no fue cómodo. Mirón, distraído y despistado al salir del encuentro, no fue toro de lucir. Curro Díaz dejó esbozos de muletazos. Solo eso. El quinto no tuvo mucha entrega y el torero tampoco forzó la máquina. Más compostura que toreo, en un toro de mayor apuesta.

Al final, Ponce y Morenito renunciaron a salir a hombros en homenaje a la memoria del compañero desaparecido. El recuerdo de Víctor Barrio seguía latente.

MARTÍN/PONCE, DÍAZ, ARANDA
Toros de Adolfo Martín, desiguales de presentación y juego; 2º y 5º, los de menos entrega. Se les castigó fuerte en varas y cumplieron en el caballo.
Enrique Ponce: media estocada (oreja); _aviso_ pinchazo y dos descabellos (oreja)
Curro Díaz: bajonazo (saludos); estocada baja (saludos)
Morenito de Aranda: estocada baja (oreja); pinchazo y estocada (oreja)
Plaza de Teruel, 8 de julio. Tercera de Feria del Ángel. Corrida homenaje a Víctor Barrio. Casi lleno.
Publicado en El País

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Teruel ya huele a Feria del Ángel


De S y S.

Teruel ya se prepara para la Feria del Ángel más importante de los últimos años, que en esta ocasión contará con un homenaje a Víctor Barrio, quien falleció en esta plaza hace casi un año. Los carteles: 

Domingo 2 de julio, 19 horas:

Toros de Passanha para Joao Moura Hijo, Juan Manuel Munera y Mario Pérez Langa con la actuación de forcados Aposento Chamusca.

 
Viernes 7 de julio, 19 horas:

Toros de Julio de la Puerta para Juan José Padilla, Paco Ureña y Varea.

 
Sábado 8 de julio, 19 horas, homenaje a Víctor Barrio:

Toros de Adolfo Martín para Enrique Ponce, Curro Díaz y Morenito de Aranda.

 

Esta misma semana ha visto luz el cartel de festejos populares que contará con un impresionante toro de la legendaria, prestigiosa y temida ganadería Miura para la final del concurso de recortadores. Estos son los festejos programados:

 

Martes 4 de julio, 22 horas:

Tradicional desencajonada de los toros de la Feria, Espectáculo Cómico Taurino Gladiadores del Siglo XXI y suelta de vaquillas de la ganadería Evaristo López.

 

Jueves 6 de julio, 22 horas:

Holado de Miura y suelta de las mejores vacas enfundadas de la ganadería Fernando Machancoses.

 

Domingo 9 de julio, 18.00 horas:

Tradicional merienda con la prueba de los toros de la soga y vaquillas enfundadas de Jaime Pertegaz.

 

Lunes 10 de julio, 02.00 horas (noche del domingo):

Toro embolado y vaquillas enfundadas de la ganadería Los Chatos.
La venta de entradas ya está disponible mediante el sistema Bacantix a través de http://www.tauroemocion.com 
Del mismo modo, peñas y asociaciones taurinas pueden reservar sus entradas con descuento especial informándose en el teléfono de 978 61 77 52.

¿Fue benéfico o no el homenaje a Víctor Barrio en Valladolid?

Celebrado el pasado 4 de septiembre, aún se desconocen las cuentas definitivas del festejo.

Por Antonio Lorca.

El pasado 4 de septiembre, hace ya un mes y medio, se celebró en Valladolid -con el cartel de ‘no hay billetes colgado en la taquilla- una corrida homenaje al torero fallecido Víctor Barrio, que alcanzó categoría de gran espectáculo. Incluida en el abono de la feria local, se anunciaron seis figuras –Juan José Padilla, José Tomás, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares, Alejandro Talavante– que lidiaron otros tantos toros de ganaderías conocidas por todos y, especialmente, reconocidas por los matadores.

El festejo fue organizado por la empresa Matilla, que ejerce la gerencia del coso castellano, y patrocinada por la Fundación del Toro de Lidia. O, quizá, fue al revés, pero lo cierto es que la primera se favoreció del buen fin del festejo para vender abonos, y la segunda se dio a conocer y anunció entonces que los beneficios servirían para un doble objetivo: la producción de una obra de arte conmemorativa para Víctor Barrio, y financiar la estrategia de comunicación necesaria para la correcta promoción de la tauromaquia.

La Fundación del Toro de Lidia informó también de que, tras romperse el paseíllo, se haría entrega a los familiares de Víctor Barrio de un capote firmado por todos los aficionados que quisieran dejar su mensaje al torero a través de las redes sociales.

La plaza de Valladolid lucía espléndida, llena hasta la bandera, pero el homenaje comenzó a torcerse desde que se abrió la puerta de cuadrillas. Lo que se presumía como un acto único, cálido y emocionante quedó muy desvaído. Para empezar, no hubo entrega de capote a la familia del torero muerto, ni una sola imagen de Víctor Barrio, ni una palabra, ni un solo gesto de recuerdo más allá de los brindis de los actuantes a la familia y al cielo.

Y en el ambiente de los ‘mal pensados’ revoloteaba una pregunta: ¿Esta corrida es benéfica o no? Y surgía la duda porque ni la Fundación ni la empresa informaron con claridad sobre este detalle. Al parecer, los matadores no cobraron, pero no está claro que no lo hicieran los ganaderos. Pero no lo está porque la organización tampoco comentó tales extremos. ¿Qué porcentaje recibió la empresa organizadora, además de los abonos vendidos para el resto de la feria? Tampoco se supo.

El problema se acrecienta cuando pasado mes y medio de la celebración del festejo aún se desconocen las cuentas definitivas de la corrida, si hubo o no beneficios, que los habría; a cuánto ascendieron; qué parte correspondió a la empresa y cuánto ingresó la Fundación del Toro de Lidia. Nada se sabe todavía de la obra de arte conmemorativa de Víctor Barrio que se iba a sufragar, ni del presupuesto dedicado a la promoción de la tauromaquia.

En una palabra: no se sabe nada.

Y surgen, como es natural, las dudas más inocentes: ¿qué ha pasado con el dinero? ¿Dónde está? ¿Cómo es que la Fundación del Toro de Lidia, organización recién nacida para ‘normalizar la presencia de la tauromaquia en la sociedad’, guarda un más que preocupante silencio?

Otra vez, el oscurantismo del negocio taurino se impone a la imperiosa necesidad de transparencia. Otra vez, las sospechas, la falta de credibilidad, la supuesta picaresca… Otra vez, la fiesta caduca, rancia, cerrada y silenciosa del pasado cuando lo que necesita la fiesta de los toros es abrir las ventanas para que circule el aire fresco de la verdad.

Toda la labor de la Fundación no puede ni debe consistir en denunciar a los locos y cobardes anónimos que aprovechan la ruidosa taberna de las redes sociales para lanzar exabruptos miserables. No; entre otras razones porque esas acciones legales no prosperan en los juzgados y ofrecen un espacio gratuito en los medios de comunicación a una agria e insustancial polémica que siempre produce alguna herida sangrante a la fiesta de los toros.

La labor de la Fundación -‘fomentar, conservar, mejorar, defender, promover y divulgar el toro y la tauromaquia’, según sus fines estatutarios- pretende alcanzar altura, influencia y autoridad. Y el primer método de trabajo debe ser la transparencia.

Acaba de nacer, aun anda a gatas y no puede estar ya enfangada en un asunto tan feo como las cuentas del homenaje a Víctor Barrio en Valladolid.

Es más que lamentable que, a estas alturas, no se sepa aún si la corrida homenaje a Víctor Barrio fue benéfica; y si lo fue, ¿dónde están las cuentas?

Fuente: El País 

Archivan denuncia por comentarios sobre la muerte de Víctor Barrio

De S y S.

VALENCIA. La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Paterna considera que los delitos de injurias o vejación injusta grave deben ser perseguidos por el ofendido o sus herederos, y no aprecia indicios de incitación al odio. 

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia han señalado que el Juzgado número 3 de Paterna tiene fijado para el próximo viernes el acto de conciliación instado por los familiares de Barrio contra una persona por supuestas injurias a través de la red social Facebook, como acto previo a la interposición de la querella, que pueden presentar o no. 

Según ha informado el TSJCV en un comunicado, la jueza explica en su auto, fechado el pasado 5 de septiembre y que hoy ha adelantado el diario El Mundo, que acuerda el sobreseimiento provisional de la denuncia “en tanto no se interponga por los herederos del fallecido la correspondiente querella o denuncia, como requisito de procedibilidad”. 

Además, la instructora no comparte el criterio del denunciante en cuanto al segundo delito denunciado, el de incitación al odio, por entender que lo escrito por el denunciado no exhorta a la población “a cometer actos de odio o violencia contra un colectivo”. 

La denuncia fue interpuesta por un abogado, a título personal, contra un maestro valenciano que en su cuenta de Facebook lanzó insultos vejatorios contra el torero y cuya actitud fue reprochada por la Generalitat, aunque el autor denunció que piratearon su cuenta y él no era el autor de los insultos. 

La jueza abre y cierra la causa en un mismo trámite en tanto que no se interponga querella o denuncia por los herederos del fallecido, lo cual podría producirse tras el citado acto de este viernes. 

Según el auto, contra la resolución cabía interponer recurso de reforma en el plazo de tres días a contar desde el siguiente a su notificación. 

Valladolid: Desangelado Homenaje a Victor Barrio


Por ANTONIO LORCA.

La plaza de Valladolid lucía espléndida, llena hasta la bandera, como debiera ser cada tarde; en el recuerdo, el torero desaparecido, Víctor Barrio, que accedió a la gloria tras pagar el alto precio de su propia vida; la madre, la viuda y la hermana, presentes en el tendido, y todo parecía preparado para un homenaje único, cálido y emocionante.

Pero no fue así. La organización del espectáculo no estuvo a la altura deseada. Para empezar, no hubo una sola imagen que recordara al torero homenajeado; ni una palabra, ni un solo gesto más allá de los brindis a la familia y al cielo. Estaba previsto que, al finalizar el paseíllo, se entregara a la familia un capote con los mensajes que aficionados y admiradores de Barrio habían enviado por Twitter, pero el acto no se celebró. En fin, que el torero muerto estuvo en la mente de todos, pero no en el ruedo. Una buena ocasión perdida. Una loable intención de la Fundación del Toro de Lidia, mal ejecutada.

Por otra parte, la corrida como tal no resiste una crítica seria. Que seis toreros, considerados como grandes figuras de la actualidad, decidan rendir homenaje a un compañero muerto en el ruedo y se anuncien con seis becerrotes que parecían escogidos por su manifiesta invalidez y excesiva bondad, no es de recibo. Al menos, no parece juicioso.

Aunque solo fuera por lo dificultosa que fue la carrera taurina de Barrio, y porque está muerto, que es algo muy serio, sus compañeros debieron presentarse en Valladolid con una corrida mejor presentada y de orígenes menos comerciales. Los nombres de Juan Pedro, Núñez del Cuvillo, Zalduendo, Domingo Hernández, Victoriano del Río no figuran, precisamente, en el frontispicio de la fortaleza y la casta. Y así lo corroboraron los seis ejemplares que salieron al ruedo: asardinados -Valladolid es plaza de segunda, pero los toros eran chicos-, inválidos, descastados y de desbordante nobleza; tanta dulzura que no motivaban la más mínima emoción en sus cortas embestidas.

Aun así, ya se sabe que el espectador moderno prefiere el arte con becerros que hazañas con toros. Y así fue, a medias.

No hubo faena grande a pesar de la generosa disposición del público, que quiso ver arte donde solo afloró disposición. Pero sí se desgranaron detalles porque clase atesoran los seis actuantes.

Morante cortó las dos orejas de su toro. No fue la suya una tarde de inspiración, pero sí de alegre disposición. Le tocó un animal birrioso, con el que se mostró decidido a la verónica y afanoso con la muleta; sobre todo, en un inspirado inicio en el que mezcló ayudados con molinetes y el obligado de pecho. Abusó del pico, pero destacaron más sus detalles de inspiración. Mató mal, pero con rapidez y paseó dos orejas que supieron a gloria de segunda.

El Juli pechó con ‘la tonta del bote’ del festejo, que se quedó sin medio pitón derecho al comienzo del último tercio, pero nadie mostró queja alguna. Lo veroniqueó con lucimiento, brilló por zapopinas y gustó en una faena larga y poco vistosa.

La tarde la abrió Padilla, con otro animal tan noble como soso. Se esperó con las banderillas y casi nada dijo muleta en mano.

Manzanares tuvo peor suerte; uno de los más inválidos le tocó en suerte, y por allí anduvo el torero, decidido, pero escasamente artista.

Y lo mejor corrió a cargo de Talavante, con el torete que más se movió en los tres tercios.

Encandiló al público con el capote, brillante a la verónica, y espectacular de frente por detrás, y corroboró su labor con una encomiable actitud torera con la muleta. Abusó de las arrucinas, pero destacó su capacidad de improvisación y su deseo de triunfo. Mató de una efectiva estocada y paseó las dos orejas y el rabo.

¿Y Tomás? Su toro era un novillo sin cara, como los demás; y sin fiereza, y sin fuerza, y sin casi nada. Se esforzó a la verónica y trazó tres de bella factura, y se lució, después, en un quite por chicuelinas. Muleta en mano puso más su disposición que la casta del toro. Muy parado, se vino pronto abajo y deslució el afán del maestro.

El festejo acabó bien con el triunfo de un innovador Talavante, pero queda la duda sin consiguió el efecto deseado: homenajear como merece un torero muerto y engrandecer la tauromaquia. Se admiten dudas.

¿Corrida benéfica?

¿El homenaje a Barrio era una corrida benéfica? Parece que sí, pero no está nada claro. Al menos, la Fundación del Toro de Lidia, organizadora del mismo, no lo ha comunicado oficialmente.

Se ha hablado de que los beneficios de la corrida se dedicarán, por un lado, a erigir un monumento al torero muerto, y, por otro, a la difusión y defensa de la tauromaquia.

Parece que los toreros actuantes no han cobrado. Así lo confirmaba un miembro de la Fundación a este periódico. Pero, ¿y los ganaderos? Y la respuesta ya no era tan taxativa.

Por otro lado, la corrida está incluida en el abono de la feria de Valladolid, lo que supone que el empresario deberá tener algún beneficio de la misma. En fin, de nuevo la oscuridad tan manifiesta del mundo del toro.

Cinco ganaderías/Seis toreros

Por orden del lidia, toros de Juan Pedro Domecq, Núñez del Cuvillo, Zalduendo, Domingo Hdez, Victoriano del Río, y Núñez del Cuvillo, justísimos de presentación, nobilísimos y muy blandos. Al cuarto se le dio la vuelta al ruedo sin motivo.

Juan José Padilla: estocada baja (oreja).

José Tomás: estocada trasera y un descabello (oreja).

Morante de la Puebla: media estocada caída (dos orejas).

El Juli: estocada caída (dos orejas).

José María Manzanares: media estocada (ovación).

Alejandro Talavante: estocada (dos orejas y rabo).

Plaza de toros de Valladolid. Corrida homenaje a Víctor Barrio. Primera de feria. Asistió desde una barrera la Infanta Elena, acompañada por su hija Victoria Federica. 4 de septiembre. Lleno.

Fuente: El País

Anuncian festival en Las Ventas en homenaje a Víctor Barrio

De S y S.

La plaza de toros de Las Ventas será escenario el próximo 16 de octubre de un festival homenaje al torero Víctor Barrio, fallecido el pasado 9 de julio en la plaza de toros de Teruel.

Así lo ha desvelado su viuda, Raquel Sanz, a través de su cuenta personal de twitter, en la que ha publicado el siguiente mensaje: ‘El 16 de octubre será una fecha muy especial en Las Ventas. Gracias a todos por seguir recordando a Víctor día a día: “Eterno Víctor Barrio”.

Aún se desconoce el cartel que se anunciará para la ocasión, aunque, según ha podido saber Efe a través de fuentes cercanas al entorno del espada de Grajera (Segovia), parece casi segura la presencia de los toreros Curro Díaz y Morenito de Arandas, quienes actuaban junto Víctor Barrio la tarde fatídica del 9 de julio en Teruel.

Con este festejo se cerraría oficialmente la temporada taurina en Las Ventas, seis días más tarde de lo que ha venido siendo habitual en los últimos, cuando el punto y final al año en la plaza madrileña se ponía con la tradicional corrida de la Hispanidad, el 12 de octubre.

Twitter @Twittaurino 

Toreros vs ‘youtubers….y lo que nos falta.

Toreros vs 'youtubers' -

Por Santiago Navajas.

Me entero de la existencia de JPelirrojo por una polémica en las redes sociales. Al parecer es un youtuber muy famoso. Un youtuber es alguien que hace comentarios, practica con videojuegos y/o bromea en vídeos que cuelga en Youtube, que les paga entre dos y diez euros por mil visualizaciones.

Habrá niños que en lugar de querer ser médicos o futbolistas sueñen con ser youtubers cuando sean mayores. Suelen ser jóvenes y aunque usan un lenguaje desenfadado y tienen habilidad en la edición se caracterizan por ser «políticamente correctos» aunque aparentemente sean contestatarios. Progresistas por fuera, conservadores por dentro, los youtubers practican una iconoclastia tan banal como superficial, simulacros de rebeldes afines a causas impostadas y con mucho tirón entre la muchachada funcionalmente analfabeta. Forman parte del tsunami de «opinión basura» que inunda las redes sociales, destinada al consumo rápido y descerebrado de los adolescentes de la generación Pokemon.

Sin embargo, a JPelirrojo le ha salido el tiro por la culata. Porque para defender su presunto amor por los animales no se le ocurrió otra cosa que aplaudir en Twitter la muerte en la plaza del torero Víctor Barrio. Por ejemplo:

«Estaría siendo hipócrita al afirmar que no me alegro cada vez que un torero muere, sea en la plaza o sea en un accidente de coche. Y siento si eso me convierte en mala persona para ti, pero me siento tan feliz cuando un toro coge y mata a un torero como cuando marca tu equipo un gol».

En mitad de las guerras de religión que asolaban Europa, Sebastian Castellio cinceló esta máxima genial contra todo tipo de fanatismos:

«Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre».

Por supuesto, JPelirrojo es mucho más famoso que Castellio en Twitter del mismo modo que Justin Bieber tiene más oyentes en Spotify que Alessandro Scarlatti.

Hubo muchas protestas en Twitter contra esa implícita apología de la violencia que hacía don JPelirrojo, por lo que Nestlé, la empresa que le había contratado para que fuese su imagen de marca de unos helados, lo retiró de la campaña porque, explicaba la compañía suiza, el youtuber se había alegrado de la muerte de un ser humano. Nestlé le fichó en el uso de su libertad de contratación porque es una celebrity; y le ha despedido porque es un miserable moral.

Hace un año también se alegró de la muerte de un hombre corneado por un toro el humorista británico Ricky Gervais, el cual manifestaba que en la «lucha» entre hombre y bestia, deseaba que ganase el toro. Una barbaridad semejante a la de desearle la muerte por atragantamiento a Gervais cuando se coma un bocadillo de chorizo. Porque Gervais no es vegetariano pero sí que «sólo» come animales que sean de corral y que en la presentación en el plato no le recuerde que habían sido seres vivos. Es decir, que el pollo empanado se lo come pero siempre que tenga forma de corazón, a ser posible sonriente.

Al grado supremo de hipocresía propongo denominarla «a la Gervais» del mismo modo que hay carne a la Strógonoff. En un ejemplo opuesto, Zuckerberg, el creador de Facebook, ha llegado a ser casi vegetariano, como Gervais, pero con una estrategia diferente. El creador de Facebook se comprometió a comer únicamente los animales que matase él mismo, lo que le llevó a conocer ganaderos que le explicaron las técnicas para sacrificar animales aminorando el sufrimiento inherente al acto de matar.

Actitudes como la de JPelirrojo o Gervais muestran que, más que amor por los animales, en ocasiones los animalistas lo que sienten es un gran odio hacia los seres humanos producido, seguramente, por algún trauma personal. Simplistas y superficiales, incapaces de entender otra cosmovisión sobre la vida y la cultura, los animalistas fanáticos, como JPelirrojo o Gervais, revelan con su intransigencia y vileza como una presunta compasión, aireada con ostentación y alevosía, no es sino una sublimación de un autoodio mal asimilado. Explicaba Wittgenstein que aunque pudiésemos hablar con un león no nos podríamos comunicar con él porque no hemos vivido al contexto en el que se ha desarrollado.

Gervais, que es a Wittgenstein lo que JPelirrojo es a George Steiner, cree ser capaz de ponerse en lugar del toro para interpretar lo que está pensando. Esta sobredosis de sentimentalismo barato y empatía de mercadillo hacia los animales, que se manifiesta en histeria y vileza cuando muere un hombre, es un síntoma de algo más profundo: el cambio de paradigma de un modelo educativo centrado en la razón a otro basado en las emociones.

* Profesor de Filosofía

Fuente: diariocordoba.com

La penúltima “faena” de José Tomás

Por

Todavía en Francia, recibo una llamada desde Madrid por la que me dicen con verosimilitud que, junto a varias figuras, José Tomás va a torear el festival que se va a celebrar en Valladolid el próximo 4 de septiembre para recaudar fondos a fin de sufragar el costo del monumento a Víctor Bario que se quiere erigir en Sepúlveda. Pero en la misiva, también me dicen que Enrique Ponce no actuará en este festival como estaba previsto por lo siguiente: Resulta que el maestro valenciano también iba a actuar una tarde en la feria vallisoletana de La Virgen del San Lorenzo. Comparecencia que tampoco tendrá lugar porque con los carteles ya cerrados y a última hora, al señor Tomás se le ha ocurrido actuar también en una corrida formal y, ¿saben ustedes qué día la elegido para hacerlo? Pues el de la tarde en que iba a torear Enrique Ponce a quien, de inmediato, le han quitado del cartel por aquello de que el galapagarino asegura la masiva venta de abonos y Ponce no. Ponce lo único que asegura es torear como el mismísimo Dios. Pero eso carece de importancia ante lo importantísimo que es el parné.

Ya sabemos la enorme fuerza que está teniendo José Tomás en las taquillas de las poquísimas plazas donde se anuncia este año sobre la base de su fama y proyección que dimana de sus escasísimas comparecencias en los ruedos, en no dejarse televisar bajo ningún concepto y en la mayor operación de marketing que haya disfrutado torero alguno en toda la historia. Otra cosa muy distinta le ocurriría si sus temporadas fueran las que corresponden  a las grandes figuras: el máximo de corridas posibles desde Olivenza a Jaén pasando por Fallas, Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao y Zaragoza, alternando con las demás figuras, matando los toros con el tamaño y el trapío que corresponde a las más importantes y dejándose  televisar en directo allá donde las retransmisiones  se lleven a cabo. Ni en sueños.

Pero bueno. El caso ha sido que al verse Ponce apeado contra su voluntad de su corrida ferial en Valladolid, ha hecho lo debido por sentido del honor y por pura coherencia profesional y personal: quitarse del festival por propia voluntad y no por razones de fechas ocupadas coincidentes que es lo que han dicho todos los que ya han anunciado el evento. Pero vamos a ver, tíos. ¿Es que no les da vergüenza disimular – ¡Mentir! – tan descaradamente.? ¿Quién o quienes los lo manda…?

Enrique Ponce, eso sí, mantiene su compromiso, hace bastantes días anunciado, de donar sus honorarios de la corrida que se va a celebrar en Cantalejo para sufragar los costes de monumento a Víctor Barrio. Dinero que por supuesto engrosará lo que se recaude en Valladolid.

En fin, que allá cada cual… Lo que ha quedado claro una vez más es que Enrique Ponce es una excelentísima persona y un torero cabal además de histórico e insuperablese se le mire por donde se le mire. Y que José Tomás será el que más gente meta en las poquísimas plazas donde torea. Pero, a la vez, sigue siendo una malísima persona y un pésimo compañero. Un truhán. ¿A que ni se le pasa por la cabeza hacer lo mismo con Ponce en Sevilla, en Madrid y en Bilbao…? ¿por qué no pide el sitio de Ponce en la corrida de Samuel Flores que va a matar Enrique en la feria de Albacete?…

Del resto de los implicados en la fechoría, solo decir una cosa: que no tienen ni un átomo de dignidad. Pues eso.