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Los “perros” de Manizales para Morante y El Juli: ¿no les da vergüenza?

El miedo comienza a sentirse entre los aficionados mexicanos y no es para menos, ya que después de haber arrasado con toda clase de novilletes en Sudamérica, El Juli ya tiene la mira puesta en su temporada mexicana, en donde se anuncia el 5 de febrero en La Plaza México con toros de Teófilo Gómez al lado de Morante de la Puebla, socio de faenas del torero de San Blas en América. 

Cuando El Juli era un niño y andaba por México de novillero se oía hablar mucho de él. Los revisteros españoles y los periodistas mexicanos escribían que estabamos ante la reencarnación de Gallito, pero lo que en verdad nos encontramos al día de hoy ha sido otro indeseado golpe de realidad, porque el toreo del Juli evolucionó pero hacia la vulgaridad, la bastedad y el destoreo, tres rasgos que le han acompañado en su largo caminar hasta el día de hoy.

Y ya podrán cantarle odas y sinfonías los críticos, el público y los aficionados; podrán encumbrarle hasta el cielo, darle orejas, rabos y patas, inluso le pueden poner una estatua en Sevilla junto a la de Pepe Luis Vázquez o encima de la de Manolo Martínez en la Plaza México, pero la realidad es que el toreo de Julián López, comparado con los buenos toreros de otras epocas, se ha quedado muy corto para lo que alguna vez apuntaron los grandes críticos. 

Y eso, quien lo probó lo sabe. (De S y S)

Por José Antonio del Moral.

Uno lee lo que se escribe y se publica sobre algunas ferias de América y llega hasta creer las maravillas que se cuentan sobre lo hecho por los toreros.

Pero estamos en un momento sublime de los más modernos y libres medios de comunicación gracias a internet y a las redes sociales y el tinglado se viene abajo cada vez que a alguien se le ocurre publicar las fotografías de los toros que se lidiaron en el “grandioso” acontecimiento.

No hacen falta más palabras…

De Toros en Libertad.

Amenazas intolerables

Por J.A. del Moral.

Cada vez que se me ocurre escribir algún comentario sobre las habituales cogidas de Andrés Roca Rey – actualmente convaleciente de la última en Manizales y sin haber podido cumplir algunos compromisos en ruedos americanos – surgen infinidad de respuestas entre las que hay de todo tipo, en su mayoría discrepando aunque con buenos modales. También las hay mostrándose de acuerdo conmigo. 

Pero, asimismo, las hay amenazantes en las que me advierten de lo que me ocurriría si persisto en el tema. Amenazas ciertamente preocupantes de gentes capaces de cometer cualquier barbaridad contra mi persona.

Estas agresiones no son propias del toreo ni de su mundo. Nunca lo fueron. En los más de 50 años que llevo ejerciendo como critico de toros, apenas recuerdo no más de tres veces que me ha sucedido algo parecido. Pero ahora, con Roca Rey como motivo, me llegan demasiadas y esto es alarmante. Y no solo para mí. También y sobre todo para el diestro limeño porque a quien más dañan es a él. Mal asunto es tener que verse rodeado de “matones” a los que quizá ni siquiera conozca el más directamente interesado.

En vista de lo cual, no he tenido más remedio que denunciarlo a las Autoridades Competentes de España con posible traslado a las Internacionales.

Advertidos quedan los amenazadores.

“No es cuestión de cebarse en la por ahora última cogida de Andrés Roca Rey. Es lamentar una vez más lo que parece acompañar, tarde tras tarde, a este torero llamado a ser muy grande. Pero tantas cogidas no es cuestión baladí, sino motivo de creciente preocupación porque si continúa arriesgando sin previo control de las embestidas de los toros ni de asegurar su firmeza para no perder el equlibrio, nos tememos lo peor”.

Tendrá que replantear su carrera Andrés Roca Rey; aun cuando pueda sonar que es inoportuno expresarlo, su tasa de percances (con ingreso a la clínica) por corrida, podría ser sin duda alguna el más alto de la historia de la Tauromaquia para toreros con un año de alternativa.

De Toros en Libertad.

La penúltima “faena” de José Tomás

Por

Todavía en Francia, recibo una llamada desde Madrid por la que me dicen con verosimilitud que, junto a varias figuras, José Tomás va a torear el festival que se va a celebrar en Valladolid el próximo 4 de septiembre para recaudar fondos a fin de sufragar el costo del monumento a Víctor Bario que se quiere erigir en Sepúlveda. Pero en la misiva, también me dicen que Enrique Ponce no actuará en este festival como estaba previsto por lo siguiente: Resulta que el maestro valenciano también iba a actuar una tarde en la feria vallisoletana de La Virgen del San Lorenzo. Comparecencia que tampoco tendrá lugar porque con los carteles ya cerrados y a última hora, al señor Tomás se le ha ocurrido actuar también en una corrida formal y, ¿saben ustedes qué día la elegido para hacerlo? Pues el de la tarde en que iba a torear Enrique Ponce a quien, de inmediato, le han quitado del cartel por aquello de que el galapagarino asegura la masiva venta de abonos y Ponce no. Ponce lo único que asegura es torear como el mismísimo Dios. Pero eso carece de importancia ante lo importantísimo que es el parné.

Ya sabemos la enorme fuerza que está teniendo José Tomás en las taquillas de las poquísimas plazas donde se anuncia este año sobre la base de su fama y proyección que dimana de sus escasísimas comparecencias en los ruedos, en no dejarse televisar bajo ningún concepto y en la mayor operación de marketing que haya disfrutado torero alguno en toda la historia. Otra cosa muy distinta le ocurriría si sus temporadas fueran las que corresponden  a las grandes figuras: el máximo de corridas posibles desde Olivenza a Jaén pasando por Fallas, Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao y Zaragoza, alternando con las demás figuras, matando los toros con el tamaño y el trapío que corresponde a las más importantes y dejándose  televisar en directo allá donde las retransmisiones  se lleven a cabo. Ni en sueños.

Pero bueno. El caso ha sido que al verse Ponce apeado contra su voluntad de su corrida ferial en Valladolid, ha hecho lo debido por sentido del honor y por pura coherencia profesional y personal: quitarse del festival por propia voluntad y no por razones de fechas ocupadas coincidentes que es lo que han dicho todos los que ya han anunciado el evento. Pero vamos a ver, tíos. ¿Es que no les da vergüenza disimular – ¡Mentir! – tan descaradamente.? ¿Quién o quienes los lo manda…?

Enrique Ponce, eso sí, mantiene su compromiso, hace bastantes días anunciado, de donar sus honorarios de la corrida que se va a celebrar en Cantalejo para sufragar los costes de monumento a Víctor Barrio. Dinero que por supuesto engrosará lo que se recaude en Valladolid.

En fin, que allá cada cual… Lo que ha quedado claro una vez más es que Enrique Ponce es una excelentísima persona y un torero cabal además de histórico e insuperablese se le mire por donde se le mire. Y que José Tomás será el que más gente meta en las poquísimas plazas donde torea. Pero, a la vez, sigue siendo una malísima persona y un pésimo compañero. Un truhán. ¿A que ni se le pasa por la cabeza hacer lo mismo con Ponce en Sevilla, en Madrid y en Bilbao…? ¿por qué no pide el sitio de Ponce en la corrida de Samuel Flores que va a matar Enrique en la feria de Albacete?…

Del resto de los implicados en la fechoría, solo decir una cosa: que no tienen ni un átomo de dignidad. Pues eso.

Tras el fracaso de José Tomás en México

Por J.A. del Moral.

Con José Tomás todo pasa como en el Carnaval, hasta el alcalde con la calabaza… A los tomatóxicos les vale todo para ensalzar su figura. Da igual ocho que ochenta.  Les de lo mismo que triunfe o que fracase.

Pero lo que es el colmo son los escritos de sus más pretendidamente ilustrados panegiristas tratando de genializar su última tarde en La México que solo fue un fracaso cuasi anunciado aunque con la taquilla monumentalizada. Hay quienes creen que Tomás es el único capaz de llenar esa plaza. Ha sido la única vez que lo consiguió gracias a la maxipublicidad que le organizan. En este si que es un genio… Yo he visto llena la Monumental varias veces y no hace tanto tiempo con Enrique Ponce, con El Juli y con Pablo Hermoso de Mendoza y a nadie se nos ocurrió escribir un “Cantar de los Cantares” por ello.

No es de chocar que, ahora, las redes sociales se hayan llenado más que nunca de dantescas y hasta de churriguerescas gilipolleces. Con lo sencillo que es decir las cosas como fueron. Por eso no quiere que le televisen. Que hagan la prueba en la próxima y ya veríamos como se caería el tinglado. Aunque tras el petardo millonario no creo que le vuelvan a poner.

El ya cuarentón y envejecido José Tomás ya no tiene eso que llamamos el “sitio” porque torea poquísimo y nunca frente al ganado serio de las plazas de primera en España. Además, no es lo mismo matar reses es privado que en público.

No dejarse televisar en directo esconde trampas

Por José Antonio del Moral.

La mayoría de los medios cantan hasta lo indecible los éxitos de los toreros en la Plaza México y, no digamos, cuando los que actúan casi llenan o, no digamos, si son capaces de agostar las entradas, como parece va a ser el caso de la reaparición de José Tomás en el Monumental coso de Insurgentes el próximo domingo.

El Juli, sin llegar al lleno total, fue hasta ahora en la presente temporada quien más gente ha metido en sus tendidos. Y eso está muy bien. Hay que celebrarlo. Sin embargo, ni El Juli este año en México, ni mucho menos José Tomás desde hace mucho tiempo en cualquier parte, permiten que sus actuaciones sean televisadas, ni en directo ni en diferido, mientras todos los demás sí se dejan televisar sin temor.

¿Por qué?, ¿por qué no quieren que les veamos desde nuestras casas? Pues sencillamente dicho, porque temen que veamos el ganado que suelen matar allá, principalmente. Y en el caso más especial de José Tomás para que su atractiva y misteriosa figura no pierda ni un átomo de poder taquillero.

Tomás, ya se sabe sobradamente, desde que volvió a los ruedos tras su largo retiro, viene fidelizando su plan sin la menor duda ni la más mínima rectificación: torear lo menos posible con ganado lo menos serio que sea posible y cobrando lo máximo posible. Formula que, por cierto, quien más intenta practicar es, precisamente, El Juli.

Y la mayoría de los medios, sobre todo los digitales, no solo lo tapan sino que lo celebran.

Pues señores, seamos serios, todo esto es una monumental vergüenza. Tanto por parte de ambos diestros como los que les cantan incondicionalmente. ¿O no?

Fuente: http://www.detorosenlibertad.com/

LA VERDADERA GUERRA DE JOSÉ TOMÁS

El periodista taurino José Antonio del Moral publico hace un tiempo un largo artículo sobre la visión que tenia de la trayectoria artística del torero José Tomás. Lo hemos rescatado del olvido y lo ponemos a continuación, por el interés que puede tener una opinión discrepante de la mayoría a tan solo unos días de su próxima presentación en la Plaza México.

LA VERDADERA GUERRA DE JOSÉ TOMÁS

No es la que intentan explicar en el último número de la revista “6 Toros 6” donde persisten en defenderle a cualquier costa, sino la guerra que el de Galapagar sigue manteniendo consigo mismo por sus limitaciones que, a la vista está, cada vez le pesan más. Siempre le pesaron, nunca tuvo suficiente fuelle para resistir una temporada entera, de principio a fin. Ni siquiera en sus tiempos más fecundos. El que fuera su mejor apoderado, Santiago López, afirmó que al final de la campaña de 1997 ya quiso retirarse. El palmarés profesional de José Tomás dista infinitamente de los que lograron las más grandes figuras de cualquier tiempo.

Nos gustaría que José Tomás pudiera cumplir los requisitos que incumben a cualquier figura. Pero los incumple porque, aunque quisiera, no puede. Ni tiene el valor que exhibió algunas tardes, ni torea como toreó. Bastaría que se mostraran por televisión las imágenes de sus actuaciones más gloriosas de los años 97, 98 y 99 en la plaza de Madrid.

Ello explica que las demás figuras, que suelen protagonizar triunfos en plazas de importancia frente a corridas muy serias, no que las empresas paguen más dinero a José Tomás. Y de ahí las dificultades de no pocas empresas en contratar a Tomás junto a figuras de relieve.

El propio José Tomas sabe perfectamente que este año debería dar la cara en la feria de Abril en Sevilla, en la de San Isidro en Madrid, en la de San Fermín en Pamplona, en las Corridas Generales de Bilbao y en la del Pilar Zaragoza. Pero como no lo puede hacer, está intentado que lo que finalmente haga lo consideremos como algo ejemplar, propósito en el que le ayudan descaradamente artículos como los que se acaban de publicar en “6 Toros 6”.

Dijo Abraham Lincoln: “es posible engañar a todo el mundo algunas veces y a algunas personas, siempre; pero es imposible engañar a todo el mundo todo el tiempo”. Afortunadamente, todavía quedan algunos aficionados que no se dejan engañar.

Si José Tomás tuviera más fuerza moral hubiera afrontado su situación con todas sus consecuencias. Pero como carece de todo ello, mejor sería que él mismo reconociera sus limitaciones y se presentara según está: Señores, yo ya no puedo hacer lo que hice y quien quiera verme que vaya. Pero eso no es lo que Tomás quiere que se piense de él. Lo que quiere es que creamos que es el torero más grande de todos los tiempos. Y eso es imposible.

La inminente temporada sería ideal si José Tomás se comportara como debiera. ¿O es que sólo por la fama que le regalan va a tener derecho a hacer lo que le de la gana? Muy mal ejemplo están dando a las nuevas generaciones de toreros quienes proclaman como más auténticos los planteamientos de campaña de José Tomas.

Cuanto lleva hecho desde que reapareció no se tiene en pie salvo sus llenos en las plazas de España y de Francia donde actuó y, sobre todo, lo que su vuelta supuso para revitalizar la Fiesta en Barcelona. De lo de América, salvo su tarde de reaparición en La México, casi nada de lo que se proponía. Y por lo que respecta a su primera etapa como matador de toros, salvo las temporadas de 1997, 1998 y 1999, un continuo desertar de sus responsabilidades.

Incluso en sus mejores campañas ya aludidas, hubo tres grandes manchas. Aduciendo un parte facultativo leve que pretendió convertirlo en grave, se fugó del corridón de Atanasio en la feria de Bilbao de 1998 en la que debería haber competido con Enrique Ponce para reaparecer al día siguiente en Málaga con una gatada de Osborne, también con Ponce en el cartel. Estrepitoso fracaso en la feria de San Isidro de ese mismo año con toros del Conde de la Corte con los que mostró su falta de técnica y de oficio ante esta clase de ganado. Y nueva fuga en San Fermín de 1999 de otro corridón, éste de Capea, y otra vez con Ponce como competidor para reaparecer un día después en su Barcelona.

Barcelona fue el gran refugio de José Tomás. Porque en el 2000, año en que pensamos que necesariamente tendría que alternar con Ponce y El Juli en todas las plazas de primera, optó por no comparecer en ninguna. Ni en las Fallas, ni en Sevilla, ni en Madrid, ni en Pamplona, ni en Bilbao, ni en el Pilar de Zaragoza. Prefirió hacerlo en plazas de menor categoría aunque tapándose con sus cuatro famosas corridas triunfales en Barcelona y con dos más en San Sebastián. Sobre sus grandes éxitos en ambos cosos, se apoyaron muchos en la defensa del torero, obviando las clamorosas ausencias en los más comprometidos. Y ahí empezó la decadencia.

La temporada 2001 la salvó con dos discutidas salidas a hombros por la Puerta del Príncipe. Un crítico tan afecto como Javier Villán escribió en “El Mundo” “Cierren esa Puerta, por favor”. Lamentablemente, para salvar la cara en San Isidro, se enfrentó – ¡por fin! – a una corrida de Aldolfo Martín seleccionada por él mismo tras rechazar las reses que tenía reseñadas el ganadero y su fracaso se consumó con un toro al corral.

En la temporada de 2002 repitió en Sevilla pero no triunfó en ninguna de sus tres corridas. El declive de Tomás era ya evidente. Empezó a buscar descaradamente ganado comodísimo en todas partes. Hasta en Barcelona se atrevió a llevar una impresentable corrida de Zalduendo pensando en que sus incondicionales de la Ciudad Condal iban a tragar, cosa que no sucedió sino todo lo contrario. José Tomás no lo resistió y, tras un sonoro fracaso en la feria de Murcia, se marchó dejando plantados sus fieles que habían acudido para verle a la plaza de Albacete.

Así que el supuesto “pasado glorioso” de José Tomás que ahora se esgrime como inalcanzable lo podríamos entender solamente gracias a sus indiscutibles grandes obras de aquellos tres años inolvidables. Solo por eso se puede afirmar sin miramiento alguno la real importancia de José Tomás en el toreo. Un modo de torear insólito y a la vez limpio, templado, sugerente, sin atropellos ni enganchones. Puesto en ese sitio que, por cierto, ya casi nunca pisa de entrada como entonces. Dispuesto y relajado, quizá algo inseguro porque torear así no es para menos. Pero más fresco que una lechuga y ojo avizor hasta consumar sus creaciones con una espada, que en esto sí, casi nunca falló y de ahí que amarrara tantos trofeos. Tal y como suele ocurrir ahora porque, en la suerte suprema, Tomás continúa siendo fiel a sus comienzos. Pero en lo demás, no.

Dentro de esta rotunda negación, hay que hablar sobre todo de la birria de toros con que José Tomás pretende ahora que se le valore como en sus días más felices.

Quizá también fue con el toro más o menos “a modo” con el que Tomás logró su máximo nivel. Pero, al menos, sus toros de entonces en plazas de relevancia tuvieron trapío sobrado. Por ejemplo, los dos de Garcigrande que cuajó en Las Ventas en la Corrida de la Beneficencia de 1999. No se pude decir lo mismo, por desgracia, de los Garcigrande que mata ahora. Como tampoco de los de sus otras tres o cuatro vacadas favoritas que, para colmo, dicen que elige muy personalmente en cada finca.

Durante la etapa que lleva cubierta José Tomás, la decadencia de las ganaderías de Miura, Pablo Romero y Conde de la Corte dio paso a las de Victorino Martín y, últimamente, a la más encastada de Fuente Ymbro, para que los que quieran hacer un gesto torista se anuncien con ellas. Pues bien, Tomás todavía no ha matado ni uno solo de estos toros. No es de chocar, entonces, los enfados de Ponce, de El Juli y de El Cid. ¿Y qué hace José Tomás para evitar estos gestos? Pues pedir un dineral imposible por torear y negarse a que le televisen.

Y en cuanto a su elección de escenarios, casi siempre lo mismo. A la durísima feria del Pilar José Tomás no acude desde el año 1997. A las Corridas Generales de Bilbao, desde 1998. A los Sanfermines de Pamplona, desde 1999. En sus ocho temporadas como matador de toros antes de que se retirara en Murcia, solo acudió a tres ferias de abril en Sevilla: en 1999, 2001 y 2002. A la de Fallas, solamente a otras tres: 1997, 1998 y 2002. Y a la de Julio en Valencia, solo a dos: 1998 y 2002. Una pobrísima historia. Algunos siguen comparándole con Joselito, con Belmonte, con Manolete, con Antonio Ordóñez y despreciando a todos los grandes que llegaron después hasta los de nuestros días. De risa por no decir de llanto.

Se puede tener admiración por las grandiosas faenas que hizo José Tomás en sus años más felices frente a toros serios en plazas importantes. Pero, de eso a postrarnos ante lo que hizo cuando empezó a decaer y a lo que está haciendo ahora, hay un paso al que nos negamos.

¿Qué quiere este señor?

Hasta aquí llega el largo extracto del aún más largo artículo de Del Moral.

Twitter @Twittaurino

Sexta de Fallas en Valencia: ¡Vaya petardo de los Zalduendo. Y vaya embarque que le metió Fernando Domecq a los Bailleres!

Los ojos del segundo toro de Zalduendo para Talavante y la mirada enferma del burel. Un petardo redondo el debut de Alberto Bailléres como ganadero en España. Foto by Arjona.

Sexta de Fallas en Valencia. Meritísima faena de Alejandro Talavante y otra corrida para el gato

Por J.A. del Moral.

Valencia. Plaza de la calle Xátiva. Miércoles 18 de marzo de 2015. Sexta de feria. Tarde amenazante, muy fría y ventosa con casi lleno.

Siete toros de Zalduendo, bien aunque desigualmente presentados y de pobre juego salvo el tercero. Devuelto el flojísimo primero, se corrió un sobrero del mismo hierro manejable sin fuerza y corto de viajes. Sin fuerza y defendiéndose en corto el segundo. Muy noble el tercero. Muy huidizo de salida y noble por el lado derecho aunque a menos el brío el cuarto. Muy flojo el noble quinto que duró por mor de la teatralizada faena de quien lo mató. Ruinoso el sexto.

Francisco Rivera Ordóñez (marino y oro): Estocada algo trasera de rápidos efectos, silencio tras ser aplaudido. Pinchazo y estocada, ovación.

Morante de la Puebla (prusia y oro): Media estocada caidita, amago de bronca injustificable. Pinchazo hondo, aviso y palmitas tópicas.

Alejandro Talavante (nazareno y oro): Estocada trasera caída, oreja. Estocada, palmas.

Ganaderamente hablando, la feria va mal salvo contados ejemplares. A saber, dos de Fuente Ymbro y no redondos;  dos de Victoriano del Río (uno de estos el del faenón de Morante); dos de Núñez del Cuvillo (excelente el de la buena faena de Castella y, hasta ayer, el mejor; el primero de Juan Pedro Domecq para El Soro por pastueño que no por más cosas; mas los que nos faltaban por catar de Zalduendo y los de Garcigrade-Domingo Hernández y de El Juli, como no, para el día de San José.

Lo peor es que los muy esperados de Alcurrucén se parecieron bastante a los criticadísimos de Juan Pedro. ¡Menudo fiasco! porque si se hubieran anunciado a nombre de Juan Pedro se habría armado la de San Quintín.

Ya se sabe que el hombre propone, Dios dispone y el toro lo descompone. Claro que, en la malhadada corrida de Juan Pedro con la que solo El Soro cortó una oreja de clamoroso regalo y Ponce otra legítima, si el primer toro de El Soro le hubiera correspondido al de Chiva, la tarde hubiera sido mucho más feliz. Cosas de la suerte. Por cierto que, ya que hablamos de Ponce, parece increíble que la mayoría de la prensa taurina se haya callado por su ausencia en la feria de San Isidro que, aparte la presencia de las demás figuras y algunos de estos en una sola tarde, Morante y Manzanares, está repleta de diestros absolutamente prescindibles.  Dice la empresa que el problema ha sido el dinero…  Sea por lo que fuere, que la figura más importante y duradera de gran parte del siglo pasado y de lo que llevamos del presente no vaya a Madrid por el maldito parné, es un escándalo aunque la mayoría de prensa taurina lo esté silenciando. Si hubieran dejado fuera a Urdiales, se habrían rasgado las vestiduras…Al de Arnedo le dan más importancia que al gran maestro valenciano y se quedan tan frescos.  Es de cachondeo. Pero bueno, pasada la feria isidril, queda casi toda la tela de la temporada por cortar…

De la tarde de ayer,  a la gente y a un servidor, nos hubiera encantado ver otra vez a Morante como el sábado pasado. Que Francisco Rivera Ordóñez compareciera recuperado del sustazo de Olivenza y que pudiéramos ver a Talavante tan bien como en Olivenza. Dependió del juego que dieron los de Zalduendo. Por cierto un cartel netamente FIT. Toros y toreros de la casa hispano mexicana en presencia del empresario francés que acaba de darles el portazo.  Veamos ahora en qué quedaron las cosas.

Remató en tablas nada más salir el primer toro, un castaño bien puesto que perdió las manos en el primer lance de Rivera Ordóñez, lucido en la media de remate tras dar otros tres de puro trámite. Su renqueo de patas provocó protestas. Se defendió en el primer puyazo y fue devuelto por caerse otra vez. En su lugar, soltaron un sobrero del mismo hierro. Con 500 kilos. Negro y veletillo. Y otro con poca fuerza. Rivera se estiró con lances a pies juntos en tablas. El toro se defendió en el primer encuentro con el caballo. Y sin quite de Rivera tomó el segundo en forma, amagando caerse. No quiso banderillear Francisco y pidió excusas. Por el golpe de Olivenza, sin duda. El burel esperó en banderillas desluciendo el tercio. La faena la empezó casi en las tablas de sol, donde menos molestaba el viento. Por alto con la derecha e intentando pasarlo en redondo con el animal quedándose corto y punteando. Apurando terreno y firmeza, logró una tanda ligada. Pero sus buenas intenciones se ensuciaron en la siguiente. No había toro. Casi otro tanto sucedió al natural entre lo más limpio y lo menos. La gente pidió música. No tocaron. Porfía a derechas con el toro ya casi parado y estocada casi entera traserilla que se hundió. Fue ovacionado por su afán de lucirse.

Abanto de salida y muy huidizo el cuarto. Se picó a la carambola. No pudo lucirse Rivera con el capote. Deslucido también el tercio de banderilla. Francisco brindó al público. Algo bueno le debió ver al toro para que lo hiciera. Empezó la faena sentado en el estribo. Dos de tal guisa por alto con la derecha. Y bien en redondo corriendo la mano, templando  y por bajo con facilidad en sucesivas tandas que ligó a los de pecho. Espaciadas, dicho sea de paso, por lo que tardeó el animal. Amago de cogida al citar al natural. Dio un par de pases zurdos y una bonita trinchera. Tras volver a derechas ya sin casi respuesta posible del animal, pinchó. Lástima.

El segundo, negro con mucha cara, también con poca fuerza, salió suelto y perdió las manos gateando y defendiéndose con la cara arriba y echando las manos por delante. Pueden imaginar que Morante no pudo pegar un solo lance y menos de los suyos buenos. El caballo se cayó al tropezar el toro en el primer encuentro. Y fue de largo al segundo dejándose pegar aunque defendiéndose. El ventarrón lo notó Morante en los medios a donde fue sabiendo que el quite no sería posible. Muy bien los peones en banderillas. Algo es algo…  Morante se atrevió a sacar al toro hasta las rayas. Pero una vez comprobar que  soplaba Eolo desatado y que el toro, ya rajado, no quería coles en sus baldíos intentos de torear al natural, cortó por lo sano, cambió de espada y mató de media estocada caída.

El quinto salió alegre y corretón. Suelto del primer capotazo de Morante. Oles enlatados en los lances incompletos que siguieron con buenas aunque infructuosas intenciones. El toro se fue solo al caballo contrario siendo castigado y salió trastabillado de un lance de Morante. Le dieron tela en el segundo. ¿Por qué tanto castigo? Otro quite frustrado de Morante. Rapidez accidental en banderillas. Sin fuerza y quedándose corto aunque noble, en cada muletazo diestro se cayó, se defendió por arriba o se frenó en los mejores intentos con la derecha. No obstante, la gente rugió un tanto tópicamente cada vez que medio le salieron los pases a Morante. Lo mismo o peor al natural. Había ganas de que repitiera la faena de hace días. Nada que ver esta pese al larguísimo empeño del gran artista, ayer meramente imitador de sí mismo. Si no hubieran castigado tanto al toro en varas, otro gallo podría haber cantado. Pero ya sabemos que por encima y por debajo de Morante como estratega están sus golferías lidiadoras. Hasta un aviso sonó en pleno teatro. Disgustazo al pinchar hondo. El toro dobló raudo porque ya estaba muerto antes de la agresión a espadas. Palmas enlatadas.

Talavante recibió al tercero con cordobinas y excelentes verónicas seguidas de chicuelinas  y media. Querer es poder. El toro las tomó con celo. Luego le cuidaron mucho en varas. Como debe ser.Entre una y otra, intentó quitar Talavante, pero el toro perdió las manos y desistió.  Lo hizo tras ser picado el animal por gaoneras que no pudo cuajar del todo. Muy desigualmente acertados los banderilleros. Talavante brindó al público. Empezó con el pase del cartucho resuelto al natural. Fue largo el toro pese a su escasa fuerza.  El viento estropeó los siguientes. Con la derecha, muy firme, valiente y templado Talavante pese a los imponderables climatológicos. Y noble el animal. Naturales añadidos a costa de lo que fuera. Y más a derechas. Giraldillas cambiadas muy cerca de la cara del toro. Siguió incansable con la izquierda y se desplantó de rodillas. En tamaña tesitura, no se podía pedir más. Muy bien Talavante. Estocada trasera caída. Oreja pedida con clamor.

El sexto se lidió como si estuviéramos en el Polo Norte. Nunca habíamos pasado tanto frío en Fallas. Sin fuerza, corto, echando las manos por delante el toro. Nada pudo hacer para bien Talavante con el capote. El toro fue al caballo por su cuenta y salió suelto de manso. Se dolió en banderillas. Un gran par de Juan José Trujillo. El de la feria por ahora. Estatuarios de Talavante. Y ya rajadito el toro, un par de ayudados por alto y de pecho. Escarbó el animal antes de los intentos al natural de Alejandro. No pudo darlos a gusto ni limpios por lo que se defendió el animal por arriba. A derechas, casi otro tanto.  Medios pases. Debió entrar a matar. Pero siguió otra vez con la izquierda y con la derecha para nada. Lo mejor, la estocada.

¡Vaya petardo de los Zalduendo. Y vaya embarque que le metió Fernando Domecq a los Bailleres!

Fuente: De Toros en Libertad http://www.detorosenlibertad.com/?p=47362

Sevilla: Todos los pormenores sobre la frustrada contratación de los cuatro desertores.

150303 CANOREA Y VALENCIA

Por J.A. del Moral.

“A lo largo de la temporada algunos medios nos han achacado a esta empresa falta de diligencia en intentar contactar con las figuras del toreo para llegar a un arreglo y una solución. Nosotros trabajamos en silencio y la prudencia hay que tenerla muy en cuenta. Siempre lo hemos hecho así y siempre lo haremos”.

“Me voy a remontar al mes de enero del año pasado. En un comunicado, un grupo de matadores manifestaron su voluntad de no venir a Sevilla. La empresa mandó una carta personal a cada uno de los apoderados en los siguientes términos: siendo la intención de esta empresa atender los deseos de la afición en general; del público sevillano en particular y el nuestro propio, nos sentimos en la obligación de contactar contigo para arreglar la contratación de… cuyo concurso sabemos necesario para la plaza de Sevilla dada su condición indiscutible de figura del toreo. Te rogamos hagas valer tu influencia a fin de que podamos contar con él en esta Feria. De otra parte te trasladamos la necesidad de tener prontas noticias”.

“Nos contestaron prácticamente todos, algunos de forma verbal. La respuesta de uno de ellos fue ésta: estimados Eduardo y Ramón, en primer lugar os pido disculpas por no haber podido contestaros antes y con referencia a la posibilidad de que fulanito actúe este año en Sevilla tengo que deciros –aunque creo que ya lo sabéis- que esta situación está justificada por una decisión personal y unánime de todos los toreros implicados por lo que lamento no poder daros ninguna solución ni mejores explicaciones…”

MANZANARES EXPRESA SU INTENCIÓN DE TOREAR ESTE AÑO

“Ése fue el primer paso que dimos en enero de 2014. Pasó la feria y empezó el transcurso de la temporada. Nuestros primeros contactos fueron con el apoderado de José María Manzanares. Nos trasladamos al mes de julio y su apoderado nos comenta la intención de Manzanares de torear en Sevilla en la temporada 2015. No nos ponía ninguna condición pero sí nos pedía que por favor se hablara con todos los toreros. Nosotros le garantizamos que íbamos que íbamos a hablar absolutamente con todos y él nos transmitía que había unos comentarios sobre las posibles represalias que tomaría esta empresa con alguno de ellos. Le aseguramos por activa y por pasiva que eso nunca ocurriría”.

MORANTE SE HACE PRESENTE

“A partir de ahí llegó el verano y Morante de la Puebla en un momento determinado hace partícipe a un interlocutor  que me llama por teléfono y me propone una reunión que tengo yo porque Eduardo estaba de viaje en esos momentos. Charlé con él bastante tiempo. Hizo un montón de solicitudes de las cuales unas eran admisibles y negociables y alguna otra no era de recibo. Lo que le dije en la reunión es que en cualquier momento, cuando Morante quisiera una reunión con nosotros estábamos abiertos dónde y cuándo quisiera. Aquí, en La Puebla, donde quisiera…”

“Con ese mismo interlocutor se volvió a reincidir en septiembre. Nos volvió a comentar prácticamente lo mismo y se volvió a insistir que estábamos dispuestos a tener esa reunión cuando quisieran. Pasa el verano y llegamos al día 10 de octubre. El apoderado de El Juli me llama y me dice que tiene necesidad y urgencia de hablar con nosotros. Nos vimos con él y nos dice que esto había que arreglarlo. Le manifestamos nuestra mejor voluntad y le reiteramos que no había ningún inconveniente por nuestra parte. Nos pidió que hiciéramos un comunicado pidiendo disculpas. Me manifesté en ese sentido y salió en una televisión y en un medio de comunicación a nivel nacional”.

“A primeros de diciembre, en SICAB, algún torero se acerca a una alta institución de Sevilla manifestándole el interés que tiene en que esto se arregle. Esa personalidad me lo comenta y le digo que estamos dispuestos a hacer lo que sea por Sevilla y por la afición y que nos reuniríamos cuando ellos quisieran. Nos vamos al 14 de diciembre: íbamos a empezar a trazar un planteamiento de la Feria. Ya teníamos la voluntad de venir de Manzanares pero faltaban el resto de los compañeros”.

“Morante de la Puebla tiene privilegios y se le dan en esta casa. Eduardo coge el teléfono en dos o tres ocasiones pero no le contesta. Pensamos en cómo llegar a él para provocar una reunión. Dimos con esa persona; se presta a ello y habla con José Antonio, su apoderado o la persona que le lleva la contabilidad. Le manifiesta lo siguiente: que debemos hacer un comunicado pidiendo disculpas aunque sea de forma suave y que a partir de ahí él no tiene ningún inconveniente en que nos veamos, que comamos, que cenemos o que hagamos lo que tenemos que hacer”.

“El 16 de diciembre redactamos el comunicado y se le hizo llegar al torero a través de la misma persona. Le dio el visto bueno. Dijo que correcto y que a partir de entonces ya podemos llamar a su apoderado. Estamos hablando del 17 de diciembre. El 24 de diciembre, José María Manzanares comunica públicamente su decisión de torear en Sevilla. Paralelamente, Morante de la Puebla también lo hace”.

“Empezamos las contrataciones a partir de Reyes. El 13 de enero nos reunimos con el apoderado de José María Manzanares. Le ofrecimos Domingo de Resurrección, preferia y Feria y él nos comentó las tres corridas que quería matar que eran Juan Pedro, Garcigrande y Victoriano del Río. Insistió, de parte del matador, en la necesidad de hablar con el resto de matadores. Le volvimos a dar nuestras garantías”.

NEGOCIACIÓN CON MORANTE

“El día 15 llamamos al apoderado de Morante de la Puebla y el día 16 vino a la oficina y tuvimos una reunión con él. En esa reunión quiso recordar algo del pasado pero no quisimos entrar en ese debate. Le dijimos que había que pensar en el futuro y en ese momento se le ofrecen tres corridas de toros: La primera era el Domingo de Resurrección con El Juli y Manzanares; y dos tardes más en preferia y Feria. A última hora se le ofreció venir en San Miguel y lo aceptó. Teníamos El Pilar y Alcurrucén y se apuntó a ésta. Ese mismo día se habla de ganaderías. Hablamos de Juan Pedro y también pide Garcigrande y Victoriano y le comentamos que son las mismas que ha elegido Manzanares recordándoles que los toreros tienen que abrirse, tanto uno como otro y se le da el abanico del resto de corridas que hay”. “Hizo incapié en esas corridas y le dijimos que llamaríamos a Manzanares para que dejara una. Pero él tenía que dejar otra. Sabíamos que Juan Pedro no la iban a dejar ninguno de los dos. Dejamos aquello medio hilvanado y le pedimos por favor que tenía que dejar una corrida; o Garcigrande o Victoriano del Río porque Morante también las quería. Manzanares nos contestó dejando la de Garcigrande y quedándose con la de Victoriano”.

MORANTE PIDE UNA QUINTA CORRIDA

“A los tres días, el 19 de enero, volvimos a reunirnos con Morante. Se le comentó que Manzanares había dejado Garcigrande y se apunta a ésta. En un momento dado nos dijo que si viene a San Miguel quiere una quinta corrida. Le dijimos que sí. Ahí no hubo discusión ninguna. Nos estaba haciendo un favor y se lo estábamos agradeciendo. En la quinta corrida tenía la duda de coger Cuvillo o Jandilla. Le insisitimos en Montalvo pero quedaron en ver las otras al campo y en contestarnos después”.

“Eso fue el día 19. Paralelamente nos está preguntando que si vamos a hablar con El Juli y con Perera. Le dijimos que sí, que por supuesto. Pero hasta que no se situara él con las ganaderías no hablaríamos con el siguiente. Eso es tradición de esta casa y creemos que no nos equivocamos”.

NEGOCIACIONES CON EL JULI

“El mismo día llamamos al apoderado de El Juli y vino al día siguiente. En su momento nos pidió que hiciéramos un comunicado y que todo se olvidaría. Le ofrecimos el Domingo de Resurrección y dos corridas más. La corrida prevista a priori el Domingo de Resurrección era Juan Pedro pero se podía cambiar y nos pide Garcigrande y Victoriano, las mismas que había pedido Morante y Manzanares. Le dijimos que tanto Morante como Manzanares se habían abierto de una de ellas y le pedimos por favor que él se abra de una de ellas también”.

“En esa conversación vino a decir que en un momento dado torearía dos tardes nada más. Nosotros le dijimos que Julián siempre había venido tres tardes pero si el matador quería dos qué le íbamos a hacer. Quedó en hablar con el torero y en llamarnos. Pero no nos llamó y pasó el tiempo. Le insistí antes de que se marchara en que nos llamara sin falta; se fue a América el día 28 y le mando un mensaje a América a los dos días. Me contestó que me llamaba ese día a las siete, hora española. Pasaron las siete, las ocho y el día siguiente y nunca llamó”.

“Vuelve a España el 2 de febrero y me llama. Me comenta que no me llamó desde México porque tuvo problemas con el teléfono y después de una larga conversación me acaba preguntando ¿Habéis hablado con Perera? Le dijimos que aún no habíamos hablado hasta cerrar con él las ganaderías que quería. También le dijimos que antes que Perera –con todos mis respetos- no habíamos rematado a Ponce, con el que ya habíamos tenido alguna reunión y nosotros tenemos nuestras prioridades. Luisma tienes que comprender que si hablamos con Perera tú aún no has elegido las ganaderías y ahora resulta que si él escoge las mismas es imposible. Tienes la prioridad y la opción de elegir tú porque fuiste triunfador cuando viniste por aquí. Lo entiendo, llevas razón, Ramón… sobre ese discurso hubo media hora larga para decir al final que es mejor dejarlo. Ésas fueron sus palabras”.

SE REANUDAN LAS CONVERSACIONES CON MORANTE

“El día 29 tuvimos otra reunión con su apoderado y le comentamos la decisión de El Juli de quedarse fuera de Sevilla. Comenta que José Antonio, supuestamente, quedaba libre del compromiso que ellos tuvieran adquirido. Cerramos entonces el domingo de Resurrección, viernes de preferia, lunes de Farolillos y jueves o viernes. Las ganaderías ya estaban seleccionadas, que eran Juan Pedro, Garcigrande, Cuvillo, Jandilla y en San Miguel, Alcurrucén”.

“Allí empezamos a deslavazar a algunos compañeros. Coincidía con Manzanares en dos de ellas y los otros ya se los pueden imaginar ustedes. Se apunta algo del tema económico pero no se le da mucha importancia. Barrera vuelve a preguntar por Perera y Talavante en esa misma reunión. Le dijimos que aún no y nos preguntó cual era nuestra idea en torno a Talavante. Le dijimos que el último año que vino le ofrecimos dos tardes en feria y una en San Miguel y al final solamente quiso venir a una tarde. Nos comentó que había oído que como no venía El Juli a Talavante le haría mucha ilusión el Domingo de Resurrección. Nosotros eso lo recibimos y lo asumimos calladitos y tomamos nota”.

PERERA DECLINA TOREAR EN SEVILLA

“Cerramos los días, las ganaderías y algunos compañeros. A continuación llamamos a Perera, en este caso a su apoderado, Fernando Cepeda que nos dijo que no iban a venir a Sevilla. Hombre Fernando, pero por teléfono vamos a tratar esto… ¿No crees que merece una reunión como siempre la hemos tenido? Debemos sopesar esta situación por la Feria, por Sevilla… tenemos que reconsiderar las cosas ¿te importa que tengamos una reunión?  Se presentó al día siguiente y nos manifestó que debido a la gran temporada que había hecho el año pasado no tenía intención de venir a Sevilla”.

“Eso fue lo que nos argumenta. Le dije que debía ser al contrario, que debido a la gran temporada se debe ir a todas las partes que se puede ir… un triunfador se debe pasear por toda España. No quiso entrar mucho en el tema y esa hora y cuarto que estuvimos se gastó en otras cosas, en el toreo en general pero se cerró en banda desde el primer momento. Desde ese punto de vista también hay que agradecerlo. Desde el primer momento nos dijo la verdad”.

EL CASO TALAVANTE

“Ese mismo día por la noche, llamé a su apoderado, al señor Carvajal. La conversación fue muy cordial. Le dije que la idea para Talavante era estar dos tardes en Feria y dos en San Miguel. El cartel sería el Domingo de Resurrección con Morante y Manzanares; el sábado de preferia con Manzanares para darle la alternativa a Lama de Góngora y en principio con una corrida de El Pilar y después en San Miguel con la corrida de Alcurrucén con Finito y Morante. Su comentario fue me parece muy buena oferta y llamaré al torero que está en un finca que no tiene cobertura. Nos dijo que a los dos días venía a México, al aeropuerto, y tenía dos horas para embarcar a otra parte. Le dije por favor que me llamara desde allí antes de embarcar pensando que dos horas era tiempo suficiente para tomar una decisión con una oferta tan buena. Pasaron los días y el 14 de febrero nos encontramos con una noticia en la prensa en la que Alejandro hace unas declaraciones manifestando que no viene a Sevilla… no sé qué palabra dijo.  Esa misma noche intento localizar al apoderado, le mando un mensaje porque no me coge la primera llamada, y me acaba devolviendo la llamada: antesdeanoche el torero me llamó a la habitación y me dijo que por decisión personal no toreaba este año en Sevilla. Eso no es lo mismo que yo he leído; he escuchado algo de maltrato. No, no, no… es una decisión personal.  Ahí acabaron absolutamente las conversaciones con Alejandro Talavante, que se quita solo”.

MORANTE SE QUITA DE LA FERIA

“A Morante lo teníamos punteado. Nos manda un mensaje a continuación. No suelo comentar los mensajes pero nos venía a decir que no estaba muy contento con la situación, los carteles… que Sevilla se merecía una gran Feria y no la veía… Al día siguiente le envié un mensaje y le digo: Antonio, las previsiones de los carteles salvo alguna propuesta vuestra y a falta de hablar con algunos de los componentes serían Domingo de Resurrección: Juan Pedro con Morante, Manzanares, Talavante; 17 de abril: Cuvillo con Finito, Manzanares, Morante y tres posibles entre Castella, Luque o Talavante; 20 de abril: Jandilla, con Rivera, Morante y Castella o Luque; 24 de abril: Garcigrande, con Manzanares o Ponce que todavía estaba contemplando la posibilidad de actuar una segunda tarde y Manzanares dejó la posibilidad de una cuarta y el siguiente sería Javier Jiménez; y el 27 de septiembre: Alcurrucén con Finito, Morante o Talavante”.

“Le digo que ajustando estos carteles quedaría una gran feria para toda la afición y Sevilla y que no nos sobraban fechas. Teníamos que hablar con otros compañeros esperando sus noticias”.

“Pasa un día, pasan dos y pasan tres y el día 18 nos encontramos con la sorpresa de que Morante anuncia su no comparecencia en Sevilla con ese comunicado corto que ustedes tendrán en su poder”.

“Después no hemos logrado hablar con Barrera. El día 21 de febrero hubo un comunicado de EMTSA y la FIT con diez o doce puntos y en el punto número 9 dice que el matador de toros deja una puerta abierta con otros interlocutores. Pues interpreto que es un guante que nos lanza y nos creemos en la obligación de recogerlo. Al día siguiente se llamó a un compañero, empresario, y le preguntamos que si se quería brindar a ser interlocutor entre Barrera o Morante y nosotros siempre y cuando nosotros estuviéramos presentes. Ese empresario lo llama por la noche y se lo plantea. Me llama a la media hora larga y me cuenta la conversación: se lo he dich, Ramón y se ha quedado sorprendido. Hablará y nos contestará. Estamos a 3 de marzo y no nos ha contestado nadie”.

“Esta empresa, aparte de otras muchas cosas, no ha parado de hacer todas las gestiones necesarias para esa conciliación que nosotros queremos. Por la afición por Sevilla y por el toreo en general. Y hemos dado nuestro brazo a torcer en muchas cosas. Una familia y una empresa que lleva 80 años en el mundo del toro, que pida disculpas públicamente si es que a alguien se le ha ofendido… pues no es fácil. Se hizo un análisis de arriba abajo para dar ese paso adelante pero por el bien de la Fiesta y la afición y por todo, cuando hay que hacer las cosas se hacen porque estamos pensando en solucionar. Nosotros hemos hecho todo lo posible y estas negociaciones que nunca habíamos contado –porque pensamos que deben quedarse en los despachos- pero llega un momento en la vida que las cosas hay que contarlas y por eso se lo estamos relatando al pie de la letra y todo lo que les hemos dicho es cierto, cierto, cierto. Hemos estado confiados de que todo se iba a arreglar. Que Morante después de tres reuniones y alguna conversación telefónica iba a matar cinco tardes. Pensábamos que iba a ser la mejor feria de la historia. Cuando Perera te dice el primer día que no viene, pues yo lo aplaudo. Es franco y sincero y no te está entreteniendo y lo demás, pues sentimos que haya ocurrido así. Hemos hablado con todo el mundo. Es nuestra obligación nos guste o no nos guste. Por encima de nosotros está la afición, está Sevilla y está el toreo que todo esto no le está haciendo ningún bien sin duda ninguna. Esta es la verdad, absolutamente toda la verdad y no vamos a manifestar opinión sobre ello. Que cada uno saque sus conclusiones. Sentimos de verdad que esté ocurriendo esto. Faltan estos señores pero ha salido una feria en la que nos han ayudado. Ahí está perfectamente reflejado el esfuerzo que hace algún matador y hay que aplaudirlo. Y ahí está otro que comprendió en su momento que no tenía que haberlo hecho y se está volcando con la ciudad y ha dicho que tres, cuatro o las que hagan faltan. Ha salido una feria interesante y sólo hay que rezar para que los toros embistan, el tiempo acompañe y el que tiene la oportunidad que la aproveche”.

NOTA DE JOSÉ ANTONIO DEL MORAL

Jamás una sola empresa dio tantas explicaciones ni entró en tantos pormenores sobre la contratación de los toreros. En este caso, desgraciadamente frustrada y no precisamente por culpa de los empresarios, más interesados que nunca en resolver los problemas que se derivaban de lo ocurrido el año pasado, sino de los toreros. Muy especialmente de tres porque Perera siempre dejó claro que no quería torear en Sevilla,  en mi opinión equivocadamente.

Pero las posturas y los procederes de Morante y de El Juli no son mínimamente justificables. Torear no torearán este año en La Maestranza. Pero “torear” a los empresarios y, de rechazo, a la afición de Sevilla y a la de todo el mundo, habrá que reconocer que acaban de llevar a cabo una monumental “faena”.

En cuanto a Talavante, bien queda claro su absoluta falta de carácter y de independencia respecto a los dos colegas anteriores. Su postura tampoco tiene un solo pase.

Con su pan se lo coman. Pero todo esto no debería quedar como ha quedado. Estas cosas hay que pagarlas y muy caro. Se lo tendremos en cuenta con más determinación aún que el año pasado. Dos veces seguidas y con tamañas chulería e informalidad no son admisibles.

Fuente: http://www.detorosenlibertad.com/?p=47274