Encastados Santacolomas y un gran Victorino


Por Alvaro Suso.

Amenazaba agua de verano desde primera hora de la tarde en la preciosa villa guipuzcoana, pero lo que nadie podía esperar a la hora del paseíllo era el tremendo aguacero que inundó la plaza durante la lidia del segundo y tercer toro. Viento y lluvia acompañada por truenos que obligaron a un buen número de aficionados a abandonar los tendidos para refugiarse de una tormenta que restó brillo a un festejo muy interesante y que dejó muchas notas positivas.

Los toros de Ana Romero hicieron honor a su encaste Santa Coloma y dieron interés a la tarde que no peligro, pues fueron reses con transmisión, movilidad y repetición; tan solo el quinto evidenció cierto deseo de buscar al espada antes que la muleta. A esa buena condición se le unió la presentación de la corrida, toros en el tipo entre los que destacaron los tres últimos por su trapío. Y lo que es más importante: sirvieron para el triunfo de los toreros. Solamente con que hubieran acertado con la espada, la única oreja de la tarde se habría visto multiplicada por lo que se desarrolló en el ruedo.

Tarde de lluvia y de fallo a espadas, algo que puede presumir aburrimiento, pero nada más lejos de la realidad. Borja Jiménez fue uno de los protagonistas; demostró todo su deseo de llegar alto, estuvo firme y decidido durante el diluvio que acompañó a su primero, e, incluso, llegó a sacar algunos muletazos de buen trazo.  Daniel Luque también dejó un sello de torero firme, serio y decidido. No se arredró cuando la lluvia impedía mover los trastos en el segundo de la tarde y firmó bellos muletazos en algunos momentos. 

Juan Bautista en el cuarto tiró de experiencia para firmar una faena aseada; el francés apostó por los muletazos cortos en lugar de la distancia que parecía pedir el buen ejemplar de Ana Romero. Hubo series templadas, buenos naturales e incluso un cierre con sobrios trincherazos pero dio la sensación de que mientras el toro iba a más se esfumaba una faena de mayor entidad.

ROMERO / BAUTISTA, LUQUE Y JIMÉNEZ Toros de Ana Romero, bien presentados, encastados, de buen juego; destacados cuarto y sexto.

Juan Bautista, estocada tendida y siete descabellos (silencio tras aviso); tres pinchazos y seis descabellos (saludos tras dos avisos). Daniel Luque, estocada caída (oreja) y estocada caída y descabello (saludos). Borja Jiménez, dos pinchazos, media y dos descabellos (saludos) y dos pinchazos y cuatro descabellos (vuelta tras aviso).

Plaza de Azpeitia. 30 de Julio. Primera corrida de la Feria. Media entrada.

Victorino celebra su cincuenta aniversario con un toro indultado en Calasparra

El día de toros de ayer en Calasparra resultó histórico para la localidad. Día completo de celebraciones el de los Santos Patronos San Abdón y San Senén, con un nombre propio, el de Victorino Martín. Se anunciaban los astados de la legendaria ganadería y el debut acabó celebrándose con un indulto. 

El agraciado fue el toro lidiado en quinto lugar, de nombre ‘Plebeyo’, marcado con el número 10. Fue el cénit de una corrida que se convirtió en una fiesta. Se pueden poner los peros que se quieran al regalo, como que al toro le faltó completar por el pitón izquierdo o que sólo recibió un puyazo, pero fue pedido unánimemente y supuso un feliz final para la afición. 

Cabe destacar el faenón de Curro Díaz, por encima aún del toro, el de Linares se lució de capa, pero fue con la muleta con la que se expresó con personalidad y torería. Faena plena en ligazón y sentimiento. Preciosa por momentos, cuando desmayó la figura dibujando muletazos de gran belleza. Una obra de arte acogida con entusiasmo por el tendido. Tras el indulto paseó los máximos trofeos simbólicos y salió en hombros con el ganadero.

Noticias México

Zotoluco triunfa cortando dos orejas en Ecatepec, Méx.- Corrida de feria. Más de media plaza  en tarde nublada, con ligera llovizna. Toros de Reyes Huerta, correctos en presentación y de variado comportamiento. Eulalio López “Zotoluco”: Palmas tras aviso y dos orejas y Juan Rodolfo Islas: Silencio en su lote.

Oreja para Baruch Arreola y Karla Santoyo en San Luis Potosí, S.L.P.- Lienzo Charro. Regular entrada en tarde agradable, con algunas ráfagas de viento. Novillos de Manolo Martínez, buenos en general, de los que destacaron 3o. y 4o., premiados con vuelta al ruedo, y el 1o. fue premiado con arrastre lento. Y uno de Santoyo. Francisco Martínez: Ovación. El ecuatoriano Sebastián Román: Silencio tras tres avisos. Baruch Arreola: Oreja. Karla Santoyo: Oreja. El aspirante a novillero Sebastián Ibelles: Lesionado. Incidencias: Ibelles sufrió una fuerte voltereta cuando estaba toreando de muleta, que le ocasionó fuertes golpes en el pecho al caerle encima el novillo. No pudo continuar la lidia y fue trasladado a una clínica para ser revisado.

Rodrigo Santos y Hernández Garate a hombros en la Ciudad de México.- Rancho del Charro de Constituyentes. Corrida de  rejones con mala entrada. Toros de Puerta Grande, bien presentados y de juego desigual. Rodrigo Santos: Oreja y oreja. Jorge Hernández Gárate: Oreja y dos orejas. Felipe Vallina: Oreja y palmas. Incidencias: Los Forcados de Mazatlán, Teziutlán, San Luis Potosí, Juriquilla y Amadores de Hidalgo, realizaron buenas pegas y fueron ovacionados. El sobresaliente Jorge Rizo realizó varios quites. El festejo comenzó con dos horas de retraso.

Oreja para Frausto en Jalostotitlán, Jal.- Plaza Fermín Espinosa “Armillita”. Corrida de la Virgen de la Asunción. Media plaza. Toros de Pablo Moreno y uno de La Concepción. El rejoneador Diego Lecumberri: tres avisos. Gerardo Adame: Palmas. Ricardo Frausto: Oreja. 

Para hoy: Se despide “Zotoluco” de Teziutlán al lado de Jerónimo y Diego Silveti  con toros de la Venta de Romero.

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¿Mancera planea demoler la Plaza de Toros México?


Por Lumbrera Chico.

Miguel Ángel Mancera Espinosa estaría preparando el gran golpe de efecto que lo pondría —según sus cálculos— de regreso en la carrera presidencial. Estaría, en otras palabras, preparando la demolición de la Monumental Plaza de Toros México, para seducir al electorado animalista y adueñarse de una megatorre en el corazón de Mixcoac.

Datos duros. Al concluir la temporada otoño-invierno 2015-2016, el pasado 22 de febrero, la empresa Productora Global EMT SA de CV —de Miguel Alemán Magnani, asesor de Mancera en materia de turismo y propietario de Interjet—, despidió a todos sus empleados de confianza y cerró sus puertas.

Alemán Magnani, nieto del ex presidente Miguel Alemán Valdés e hijo del ex gobernador de Veracruz, Miguel Alemán Velasco —accionista de la misma aerolínea— dejó rodar la versión de que terminó con su pareja en el mundo de las andanzas taurinas, el veterinario Rafael Herrerías Olea, con quien a lo largo de los últimos 23 años, además de adquirir y desarrollar una ganadería de reses bravas, cambió cinco veces el nombre de la fachada jurídica del negocio: un mecanismo diseñado para perder dinero y, aprovechando el régimen de consolidación fiscal, evadir impuestos. O lavarlos. 

¿Cómo funciona económicamente la Plaza México? Un señor llamado Antonio Cosío, al que nunca le han interesado los toros, recibe un pago anual de 20 millones de pesos (o su equivalente en dólares) por la renta del edificio que quedó a su cargo tras la muerte de su hermano Moisés, quien a su vez lo heredó de su padre, el legendario Moisés Cosío, dueño también del estadio de futbol contiguo (hoy Estadio Azul) y del Frontón México, sito junto al Monumento a la Revolución.

Bajo los siguientes nombres —Plaza de Toros México SA de CV (1993), Promotora Alfaga SA de CV (1993-2005), Promotora Artística y Taurina (2006-2007), Renovación Taurina (2007-2015) y Productora Global EMT SA de CV (2015-?)—, Alemán Magnani reportó abrumadoras pérdidas económicas ante el fisco, y éste, comprensivamente, se las descontó a las ganancias de Interjet, para que el total de impuestos a pagar fuera mínimo. O nulo.

Herrerías, como operador de Alemán Magnani, comercializó la plaza por diversos conductos. La rentó a circos de motociclistas, a estaciones de radio, a bandas gruperas, a grupos religiosos, a partidos políticos, a organizadores de peleas de box, y a todo aquel que le llegara al precio.

Ésa, a pesar de todo, era la parte marginal de la operación. La renta pagada a Cosío se recuperaba con la renovación de los “derechos de apartado”, una especie de título de propiedad que, desde muchas décadas atrás, los aficionados atesoran y guardan en el lugar más secreto de su casa, y antes de morir ponen a nombre de los hijos, y año con año canjean —siempre pagando una cantidad injustificadamente más alta— para conservarlos un año más, puesto que esas tarjetas les aseguran que se van a sentar siempre en la misma silla de lámina o de cemento, y que van a emborracharse y discutir con sus vecinos de siempre, pero, sobre todo, que no van a perderse una sola corrida. Estamos hablando de hace quince, treinta, cincuenta años. No de hoy.

De acuerdo con el Reglamento de Espectáculos del Distrito Federal, vigente a la fecha, para que el GDF dé a los usufructuarios de la Plaza México permiso de canjear los derechos de apartado antes de la temporada de otoño-invierno, la empresa debe ofrecer un mínimo de doce corridas de novillos entre mayo y julio, aunque no hay fechas fatales. Todo lo contrario. Flexibilidad absoluta.

En este año de 2016 ya transcurrieron mayo y de junio, estamos a finales de julio, y la empresa de la Plaza México está desaparecida. Entre los que saben se dice que Herrerías —el insoportable déspota, provocador y al final marioneta de la familia Alemán— se peleó con Antonio Cosío, quien, por vengantivo, le subió la renta astronómicamente. Ésta habría sido la razón por la que Alemán Magnani “despidió” a Herrerías. “Tú estás para resolverme problemas, no para creármelos”, le habría dicho.

Antes que fueran conocidos estos detalles —inverosímiles de principio a fin—, el dueño de Interjet habló con su arquitecto de confianza —el que por ejemplo le hizo Plaza Antara en Polanco y otras obras por el estilo—, Javier Sordo Madaleno Bringas, propietario de la ganadería de Xajay, y lo habría invitado a ocupar el puesto de Herrerías.

La verdad es muy otra. Miguel Ángel Mancera está trabajando codo a codo con Antonio Cosío, para ayudarlo a reabrir el Frontón México, pisoteando los derechos de los obreros que se declararon en huelga hace 20 años y todavía no logran satisfacer sus demandas. Aunque en su gran mayoría están muertos.

Si al indolente señor Cosío el doctor Mancera le abre una nueva fuente de ingresos en el remozado contorno del Monumento a la Revolución, ¿va a seguir aferrado a la Plaza México cuando, por una parte, se la van a comprar, y por la otra, lo harán accionista de la megatorre que se alzaría sobre el antiguo horno de ladrillos que, en 1946, el visionario Neguib Simón, ex secretario particular del gobernador socialista de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, convirtió en la plaza de toros más grande del mundo, pero sólo como parte de una “ciudad deportiva” en la que habría, incluso, una playa con olas artificiales.

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Una de las acepciones del sustantivo lumbrera alude al sitio donde, en las azoteas de las antiguas plazas de toros, colocaban leña y le prendían fuego para iluminar las faenas nocturnas. Eran las localidades más baratas. Lumbrera fue un crítico taurino que en El Financiero retomó el formato del clásico “Por mi madre, bohemios”, y sin permiso de Carlos Monsiváis creó la sección “Crónica de crónicos, a qué plaza fui”, ilustrada por sus propios apuntes.

Una de las razones de ser de su pseudónimo dice que, de niño, veía las corridas encaramado en una lumbrera. Pero como era, esencialmente, un provocador intelectual, no dudo que haya adoptado ese “nombre de pluma” para burlarse de sus antipatizantes. Una de sus anécdotas más celebradas cuenta que, en clase de derecho romano, el catedrático impuso una calificación de 8.5 a uno de los estudiantes más destacados. Éste, sumamente molesto, protestó:

—Renuncio a mi nota porque arruina mi promedio.

No era para menos. Su promedio era de 10. Lumbrera, siguiente en el orden al bat del examen obtuvo un 7. Imitando a su antecesor, dijo: “Renuncio a mi nota porque arruina mi promedio”. El catedrático, desconcertado, preguntó: “¿Cuál es su promedio, compañero?”. En la Facultad de Derecho de la UNAM, en 1953, alumnos y maestros se trataban de “compañeros”. Lumbrera dijo: “Mi promedio es de seis”.

Lumbrera publicó artículos taurinos en dos semanarios: El Redondel, de don Abraham Bitar, y Siempre! de don José Pagés Llergo. Cuando yo comencé a trabajar como reportero en el unomásuno de Manuel Becerra Acosta, Lumbrera dejó de firmar sus colaboraciones esporádicas con su propio nombre (igualito al mío) y se envolvió en su pseudónimo. 

Cuando murió, en 1988, decidí que si alguna vez llegaba a escribir de toros, firmaría como Lumbrera Chico.

Este será un espacio de reflexión y reencuentro, abierto por igual a taurinos y antitaurinos, para compartir la certeza de que tanto los unos y los otros somos postaurinos. La obsesión masiva por borrar del mapa la tristísima “fiesta brava”, debe consolarse con la entera certidumbre de que ésta ha dejado de existir. Ya no hay “fiestas de toros”, como se decía en el siglo XVI. No es necesario proseguir la guerra contra algo que se ha evaporado en el aire. 

Es absurdo sentir odio por quienes atesoramos una historia que se remota —en México— a 1524, y contra quienes todavía van a las plazas a cultivar sus nostalgias, a recordar a sus muertos, pero como castigo —además de ser tachados de “taurópatas, sociópatas y especistas”— deben resignarse a despotricar contra el representante personal de Miguel Ángel Mancera —el SeñorJuezDePlaza— por la escasa fuerza y el pésimo estado de salud de los chivos con patas de zancudo y antenas de mosca que saltan al ruedo, para que un público educado por Televisa, un público estúpido, obsceno, vulgar, analfabeta, repugnante como la portada de hoy del periódico Metro, una asquerosa mezcla de sangre y culos, no importa la fecha en que sean leídas estas palabras, grita ¡¡¡Oooole!!!, sin saber por qué.

Fuente: Polemon

¿La Fiesta en Paz? Mancera, futureo sin toreo


Por LEONARDO PÁEZ.  

El demagogo Partido Verde Ecologista de México mandó al matadero al 80 por ciento de las especies que pretendió salvar de maltrato en los circos. Ahora, en su obsesión por prohibir en vez de regular, pretende exterminar al toro de lidia. Nocivo el animalismo de estos animales políticos.

Por esa falta de perspectiva es que ningún partido ha tenido inconveniente en relegar la tradición taurina de México. En casi 20 años, los gobiernos perredistas de la capital del país o no han sabido o no les ha interesado preservar la fiesta de los toros haciendo cumplir el reglamento o retirándole la licencia de funcionamiento a la nefasta empresa de la Plaza México, que en 23 años de impune autorregulación lo que logró sacar fue a la gente.

Miguel Ángel Mancera (MAM), al igual que sus antecesores, en materia taurina optó por llevársela leve, pero añadió una estrella más a su administración al tener a su tocayo Miguel Alemán Magnani (MAM), principal inversionista de esa calamitosa pero ineficaz empresa de la Plaza México, como miembro del Consejo Consultivo de Turismo del DF. Mancera futurea en su propósito de ser candidato a la presidencia de la República o lo que de ella va quedando y, por tanto, amarra aliados influyentes que puedan apoyarlo, como el propio Alemán y Antonio Cosío –a quien los toros le interesan tanto como a usted y a mí el patinaje en hielo–, dueño de la desaprovechada plazota y del estadio contiguo, así como del Frontón México, en proceso de remodelación y con un añejo conflicto laboral que desde luego se puede arreglar.

Entre tanto, el Cortijo de Insurgentes –Bardo de la Taurina dixit– ni tiene nueva empresa ni se sabe quiénes la integrarán ni el que ocupará el lugar del nefasto operador taurino de Alemán –que por fin fue separado– ni nada, que en los países neofeudales los vasallos están para obedecer, no para ser informados y tomarles parecer. En cualquier caso, Mancera y sus aspiraciones, no por remotas menos reales, estarán jugando con lumbre al utilizar una tradición taurina de 490 años para apuntalar acrobacias políticas durante unos cuantos meses.

Ahora, la amenaza real de la fiesta de los toros no reside en aspirantes veleidosos ni en subsidiados antitaurinos ni en autoridades inservibles ni en los especuladores partidos políticos, vamos, ni siquiera en los megamillonarios metidos a antojadizos promotores de su fiesta, ese estrecho concepto de tauroma- quia que ofrece novillones mochos y mansos para que algunas figuras, de preferencia sus cuates, toreen bonito, y mucho menos en la crítica positivista y acomodaticia que en su oportunismo evita hacerle daño a esa fiesta cursilona, predecible y caótica, mientras el misterio de la tauromaquia se diluye en sus eufemismos, amabilidades y lágrimas de cocodrilo cuando eventualmente muere alguien en el ruedo.

La verdadera víctima, antes que el toro o su aproximación y que los asistentes a las plazas, es la propia fiesta, cuando debería ser precisamente a la inversa: que la fiesta cobrara más víctimas en función de la bravura de los toros, bravura que en automático propiciaría una limpia de toreros, incluidos no pocos figurines, y una pronta recuperación de los públicos, hartos ya de tanta simulación y ventajas. Sin embargo, mientras los diestros que figuran no dignifiquen su profesión y exijan el auténtico toro ya podrá venir como nueva empresa taurina Bill Gates que las cosas seguirán igual. El problema del toreo es ético, no de componendas y opacidad empresarial.

Publicado en La Jornada.

El escalafón novilleril, ¿peligro de extinción?


Por Salvador Giménez.

EL toreo, como cualquier otra actividad que se realice de forma profesional, necesita formación. Un aprendizaje que se lleva a cabo nada más que de una forma: toreando. El torero, aunque nace, precisa de forma fundamental unos conocimientos básicos para llevar a cabo su profesión. Las escuelas taurinas, continuadoras de la que creó el Rey Fernando VII y que dirigió Pedro Romero, cubren una etapa previa en la formación de los nuevos espadas. En ellas se enseña lo fundamental: se muestran los valores básicos de la tauromaquia, se facilitan los primeros contactos con el animal, pero no es suficiente. El torero, una vez que conoce lo más primario de lo que quiere sea su profesión, necesita también un desarrollo, una evolución, una progresión para llegar a donde desea, y que solo conseguirá toreando. 

Antaño esta formación se adquiría ingresando como banderillero en la cuadrilla de un matador de toros; la lidia era muy diferente a la actual. El novel tenía contacto frecuente con el toro, aprendía a colocarse en el ruedo, a entrar en quites a su matador, así como a los picadores en el tercio de varas, conocía los secretos del segundo tercio pues banderilleaba los toros de su jefe de filas, y éste si veía posibilidades en su subalterno, le cedía la muerte de algún toro. En ocasiones, llegaba a figurar en los carteles como medio espada y, posteriormente a la alternativa, ingresando así en el escalafón de matadores de toros. Sin embargo, los años hicieron que las formas cambiasen. El torero se iniciaba en cuadrillas infantiles como becerrista para, posteriormente entrar como primer espada en corridas donde se lidiaban utreros, donde iban limando su oficio, hasta llegar a la ansiada alternativa y tomar la borla de doctor en tauromaquia. 

Las novilladas tuvieron épocas de esplendor y se consolidaron plenamente durante la posguerra, sobre todo con la pareja Aparicio y Litri en la década de los cincuenta del pasado siglo, cuando llegó a celebrarse una ingente cantidad de festejos en ocasiones con mejor entrada de público que muchas corridas de toros. Las ferias de postín las incluían en sus combinaciones y muchas plazas de categoría inferior eran marco frecuente para su celebración. Sólo hay que tirar de hemeroteca y comprobar el predicamento que tuvieron las novilladas en el planeta toro. 

No hace mucho, no más de treinta años, un novillero podía torear más de un centenar de festejos por temporada, caso del mediático Jesulín de Ubrique, y encima ganar tanto dinero que hoy parecería una autentica utopía. Fueron los ochenta y noventa del siglo XX los últimos años de oro del escalafón novilleril, que hoy atraviesa una crisis que a la larga puede suponer un serio problema a la fiesta. 

Hoy el novillero que suma más actuaciones no alcanza la docena. Las novilladas con picadores están desapareciendo de las grandes plazas. Córdoba es ejemplo de ello y en las plazas -llamémoslas menores- se sustituyen por otros espectáculos, incluso con corridas de toros con matadores venidos a menos y que se resisten a abandonar la profesión, porque todo lo que tenían que hacer y decir, hace ya tiempo que lo hicieron o dijeron.

El novillero hoy pasa de matar añojos y erales en las escuelas a enfrentarse con el utrero de Madrid, donde acude a jugarse su carrera, y su vida, a un triunfo en la primera plaza del mundo para sumar contratos. Hasta once novilleros han caído heridos este año en Madrid. Once toreros, porque toreros son, que han pagado con su sangre otra injusticia del sistema que maneja los entre bastidores del toreo. Tras la cornada en el tórax a Pablo Belando, muchos han saltado culpando al utrero que sale al ruedo venteño. No reconocen que ese es el novillo que debe de lidiarse en la primera plaza del mundo. Tampoco quieren reconocer que los únicos responsables de esta deriva del escalafón novilleril son ellos y sus miserias. Ellos que amparándose en una supuesta presión fiscal, la misma que tiene un cartel mediocre o bajo de una corrida de toros, están dejando de organizar novilladas con picadores; los mismos que organizan festivales sin incluir novillero alguno. Los mismos que sólo piensan en la rentabilidad de lo que montan para mayor beneficio de sus bolsillos. 

El toreo necesita regeneración y, el torero formación. El sistema, corrupto y podrido tiene en la mano la solución, que pasa por sembrar para recoger el fruto mañana. Si no, se habrá acabado con una regeneración lógica y natural. De no ser así, no sería extraño pasar de las escuelas a las cuadrillas de los primeros espadas en una involución antinatural y arcaizante.

Fuente Diario de Córdoba

“PERO INTERVENGA, INGLÉS”

Hace poco ocurrió en una taberna de un pueblecito andaluz que se zurraban los dos contendientes a gusto, mientras los contemplaba inmóvil un inglés con su vaso en la mano.

Pero aquello duraba demasiado y se veía bien claro que los dos zurradores se pegaban cada vez con menos entusiasmo.

Hasta que uno de ellos deslizó, a media voz, su súplica angustiosa al “mirón”.

-Pero intervenga, inglés…

Al fin y al cabo los ingleses solucionaron así su guerra civil y su proceso democrático.

El Rey y el Ejecutivo, por un lado, y por otro, el Legislativo. Esto es lo que luego Montesquieu llamó la “separación de poderes”.

FILOSOFÍA DEL TORO Y LA GUERRILLA / JOSÉ MARÍA PEMÁN
LAS TAURINAS DE ABC
EDICIONES LUCA DE TENA, 2006

Las corridas de toros ya no serán patrimonio cultural en Francia


De S y S.

Las corridas de toros ya no serán patrimonio cultural en Francia. Desde hace unos días en Francia las corridas de toros ya no serán patrimonio cultural.

El Consejo de Estado ha dictado la eliminación definitiva de las corridas de toros de su lista de tradiciones culturales en su patrimonio cultural e inmaterial.

Dos organizaciones lucharon hasta última hora, sin éxito, para que las corridas de toros volvieran a estar en la lista de tradiciones culturales de Francia. 

En el año 2011 lograron que las corridas fueran parte de la lista del patrimonio cultural y en el 2015 la Corte Administrativa de París las sacó de la lista.

De acuerdo con expertos jurídicos, la decisión tomada por el Consejo de Estado hace que el veredicto de la corte “sea de carácter definitivo”, por lo que las corridas no podrá volver a la lista del patrimonio cultural galo, de la que forman parte alrededor de 300 tradiciones del país europeo.

Twitter @Twittaurino

El Cid y ‘Madroñito’ hacen historia en Santander


Por Zabala de la Serna.

Llovía en Santander como llueven piedras de fuego sobre Madrid. El cielo cárdeno como los adolfos. Clarito Madroñito. Chato, guapo, asaltillado, bajo, cortito, la testuz rizada, limpia la mirada. No paró de humillar desde el minuto uno. Ni de embestir. Surcos en la arena oscura. Dos puyazos en serio. Un poquito de espera en banderillas por el izquierdo. ¡Pero cómo fue por el izquierdo! Y por el derecho también. El Cid lo bordó. De verdad. Como si hubiera que recalcarlo para creérselo. Un pelín acelerado en las primeras tandas diestras como único matiz. Perdón porque no valdría la pena ni ponerlo. Cuando sonó la hora de la zurda, una serie redujo el tiempo. Cuatro naturales descomunales. Bárbaros. De aquí a la eternidad. Un túnel dimensional con El Cid de aquella noche santanderina mano a mano con César Rincón en 2005. Acodado, roto, lento. El afarolado y el de pecho. Cuanto más abajo, Madroñito más profundizaba en su embestida. Y Manuel Jesús también. Intercaló las manos. Floreó las rondas. Se recreó en adornos encadenados. Cuando se dobló con una hondura cierta, genuflexo y tremendamente torero, El Cid sonrió. No se sabe a quién guiñó la sonrisa. Puede que al destino o a la idea de seguir toreando. Tampoco se sabe si fue antes o inmediatamente después de que alguien gritase “¡no lo mates!”. Ni tan siquiera queda el recuerdo de si El Cid de Salteras se había perfilado con la espada. La cuestión es que continuó la faena, y Madroñito no paraba de embestir. Al final un poco cansino y entreabriendo la boca. Qué más daba. Tanto humillar no había sido para nada. Del “¡no lo mates!” se contagió el vocerío. Y la pañolada. Hasta que asomó el pañuelo naranja. Manuel Jesús lo celebró como un niño. Ni simuló la suerte en su alegría. Qué gran faena.Salieron los cabestros y arroparon a Madroñito y su excelsa bravura. Nadie se acordó de los premios para Cid. Le dieron un abrazo en lugar de las dos orejas y rabo simbólicos. Ya se llevaba la gloria. La que paseó en la vuelta al ruedo tras el abrazo seco del alguacilillo. Memorable Cid. 

De la exaltación se pasó a una calma chicha con un toro más basto, que no terminó de humillar ni de encelarse pese a que Miguel Ángel Perera se lo propuso por activa, pasiva y una y otra mano. Un pacifismo sin maldad ni transmisión. De fondo también andaba cortito con sifón el más fino y degolladito tercero.

Talavante se dobló con él y le ofreció la derecha sin toques, sólo los vuelos. Pero la respuesta no se daba generosa en su viaje bondadoso. Ni cuando se enfrontiló al natural. Que al cuarto le faltaba poder se evidenció en los primeros capotazos de El Cid. La aparente fortaleza exterior no se conectaba con la interior. Por eso no desarrolló las ideítas de guasa. Manuel Jesús brindó a Rogelio Gómez: “La Flor de Toranzo” es su reino en Sevilla, el currismo su estandarte y el Betis su bandera. El matador de Salteras tiró de oficio, conocimiento del encaste y, cuando fue menester, de agilidad y toreo sobre las piernas.

Chaparrito reivindicó su ascendencia con su temple, su calidad y esa manera de humillar tan definida. Miguel Ángel Perera lo entendió casi perfecto enganchándolo por delante, vaciándolo tan atrás, tan encajado. Para que aquello trepase por los tendidos como debía no encuentra explicación. Si le mete la espada probablemente ahora hablaríamos de las dos orejas de tan buen adolfo.

Julio López le debe a Pirri una convidada por el quite de riesgo que le salvó de la cornada segura. El capote de Saugar voló a la cara del sexto cuando Julio yacía en el suelo a la salida de un par de banderillas. Talavante ofrendó la montera al publico con su impresionante vestido avinado refulgente de oros bajo los focos. Por ahí, o no tan alto, perdía la vista el adolfo. Mala suerte en el sorteo para Alejandro. A El Cid, resucitado por quien quiso que sustituyera a Escribano por delante de las figuras, Madroñito y su propia fe, a hombros se lo llevaron; las dos orejas y el rabo se los había concedido la afición.

ADOLFO MARTÍN | El Cid, Perera y Talavante

Plaza de toros de Cuatro Caminos. Sábado, 30 de julio de 2016. Última de feria. Media entrada larga. Toros de Adolfo Martín, bien presentados, entipados; de excelsa bravura el indultado 1º; de notable temple el 5; sin poder pero con guasa el 4º; de escaso fondo sin humillar el 2º; desfondado y también sin maldad el 3º; desentendido el 6º. 

El Cid, de sangre de toro y azabache. (Apoteósica vuelta al ruedo). En el cuarto, media estocada y descabello (saludos). Salió a hombros. 

Miguel Ángel Perera, de purísima y oro. Estocada defectuosa (saludos). En el quinto, pinchazo y media estocada (saludos). 

Alejandro Talavante, de rioja y oro. Estocada pasada y algo tendida (saludos). En el sexto, estocada que hace guardia y tres descabellos. Aviso (silencio).

Fuente: El Mundo

Nueva gesta de Castella en “la Vendimia” de Nimes 2016

De S y S.

La gesta del torero francés Sebastián Castella de enfrentarse a seis toros de Adolfo Martín en solitario, y la alternativa del mexicano Luis David Adame son los pilares de la feria de la Vendimia de Nimes (Francia), cuyos carteles han sido desvelados hoy en una nota por la empresa Simón Casas Productions.

El ciclo, compuesto por cuatro corridas de toros y una novillada picada, a celebrar entre los días 16 y 18 del próximo mes de septiembre, contará también con la presencia de otros toreros de primer nivel como Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante, José María Manzanares, Alberto López Simón o el peruano Andrés Roca Rey.

También destaca la confirmación de alternativa en ruedos franceses de Thomas Joubert, cinco años después de doctorarse como matador de toros en la ciudad francesa de Arles, donde nació hace 26 años.

Estos son los carteles oficiales de la feria de la Vendimia de Nimes 2016:

Viernes, 16 de septiembre. Novillos de San Sebastián para el venezolano Manolo Vanegas y los franceses Andy Younes y Tibo García.

Sábado, 17.- Matinal. Toros de Puerto de San Lorenzo para el francés Juan Bautista, Miguel Ángel Perera y David Mora.

Sábado, 17.- Vespertina. Toros de Adolfo Martín para el francés Sebastián Castella, que actuará como único espada.

Domingo, 18.- Matinal. Toros de Victoriano del Río para José María Manzanares, el peruano Andrés Roca Rey y el francés Thomas Joubert, que confirma alternativa.

Domingo, 18. Vespertina. Toros de Núñez del Cuvillo para Alejandro Talavante, Alberto López Simón y el mexicano Luis David Adame, que toma la alternativa.

Les cartels complets de la Feria des Vendanges 2016 © Radio France – Hervé SallafranqueLes cartels complets de la Feria des Vendanges 2016 - Radio France