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CORRIDA GOYESCA DE RONDA: Paquirri, una extraña y desangelada despedida

El diestro Francisco Rivera Ordoñez ‘Paquirri’ recibe a su primer toro, durante la LXI edición de la tradicional corrida goyesca de Ronda. JORGE ZAPATA EFE.

Por ANTONIO LORCA.

VARIAS GANADERÍAS / VENTURA, PAQUIRRI, EL FANDI, CASTELLA, PERERA Y CAYETANO

Toros de Cortés de Moura (rejoneo), Daniel Ruiz, Garcigrande, Torrealta, y Juan Pedro Domecq (quinto y sexto), correctos de presentación, blandos, mansones y muy nobles. Sobrero, de Jandilla, descastado.

Diego Ventura: rejón trasero (dos orejas).

Rivera Ordóñez Paquirri: tres pinchazos (ovación); pinchazo y estocada (dos orejas).

El Fandi: estocada -aviso- (oreja).

Sebastián Castella: estocada (oreja).

Miguel Ángel Perera: estocada (dos orejas).

Cayetano: gran estocada (dos orejas).

Plaza de toros de Ronda. LXI Corrida Goyesca. 2 de septiembre. Lleno de ‘no hay billetes’.

No fue lo que se dice una despedida triunfal y espectacular, como se espera cuando dice adiós, en su casa, un torero que ha dedicado 26 años de su vida a esta bendita profesión.

Se reunió Rivera Ordóñez de cinco amigos (Ventura, El Fandi, Castella, Perera y Cayetano) que respondieron a su llamada, lo arroparon, le brindaron sus toros y lo abrazaron (sentido parlamento el de su hermano). Y también se hizo acompañar por siete amiguetes, novillotes escogidos, diseñados en el laboratorio de pitoncitos sospechosamente manipulados, mansotes, blandos y nobles -huelga decir que no existió el tercio de varas-, que no siempre colaboraron al éxito de los toreros. Suele ocurrir con los amiguetes que, a veces, te juegan un mala pasada y te fastidian una tarde organizada para el triunfalismo.

Eso le ocurrió a Paquirri con el primer toro que lidió, un animalito con escaso recorrido y aparentes buenas intenciones que no le permitió alcanzar el éxito y, en cambio, lo volteó de mala manera y a punto estuvo de darle un disgusto en ocasión tan especial. Estaba el toro remiso a embestir cuando Paquirri de desplantó con la muleta en la izquierda y el animal alargó el cuello y casi lo engancha; instantes después repitió la jugada con la mano derecha, y el toro lo volteó, lo buscó en el suelo sin saña y el diestro se levantó empolvado y sin rasguño alguno por fortuna. Mató mal y solo pudo saludar.

Triste comienzo para un espectáculo organizado a mayor gloria del diestro de raigambre rondeña, hijo, nieto, biznieto, sobrino y primo de toreros, que se presentó en esta señorial plaza abarrotada -el cartel de ‘No hay billetes’ se había colgado días antes-, vestido con un original traje goyesco diseñado por su esposa, Lourdes Montes, sobre el que discutían los supuestos expertos del tendido si era de terciopelo azul oscuro o morado, pero era unánime la opinión de que estaba floridamente adornado con dibujos estrellados bordados en oro sobre fondo claro, unas sobresalientes hombreras del mismo tenor, un chaleco color agua de mar bien abotonado dorado y una camisa blanca sin corbata. Hecho un pincel que iba el hombre.

El callejón, atestado de amigos enchaquetados de azul marengo, que aplaudieron a rabiar, pocos famosos en los tendidos y un público frío y desangelado; quizá, primero, porque no hubo motivo para la emoción en el festejo puramente taurino, y, después, porque Francisco Rivera es un personaje popular, pero no entrañable, conocido, pero poco querido; nacido en Madrid por accidente, rondeño por historia familiar, pero más asiduo de revistas y platós de televisión que del trato popular.

Quizá, por eso, no fue recibido con una ovación cuando se rompió el paseíllo, ni fue aclamado por la plaza en ningún momento. Eso no evitó que Paquirri se volcara en su despedida con su mejor versión torera. Se lució con templadas verónicas en ese primer toro de la lidia ordinaria de la tarde, puso banderillas como mandan los cánones, compartido el tercio con El Fandi, y volvió a tomar los palos con soltura en los dos toros siguientes.

El resto del festejo no tuvo mucha historia. Los amiguetes con piel de toro fueron tan nobles como sosones, y un presidente serio puso orden en la concesión de trofeos.

Pidió el sobrero Paquirri, lo veroniqueó con gusto, colocó con soltura banderillas, lo brindó a su hija Cayetana, y se vació como si ello le fuera la vida; pero el toro, blando y hundido, solo le permitió mostrar una extraordinaria entrega y voluntad. El palco le hizo un favor y le concedió las dos orejas. Un amigo le cortó la coleta y lo pasearon a hombros.

El rejoneador Diego Ventura abrió plaza con un animalito bondadoso, con el tranco justo, para que su magnífica cuadra se luciera de principio a fin. El caballo nazarí, torerísimo, jugó con su oponente y los demás jamelgos torearon de salón.

El Fandi hizo una faena larga y sin emoción a un toro noble y generoso por el lado derecho. Muchos muletazos hubo, pero no acabó de concitar la atención de un público necesitado de mayores gestas.

Castella se atrevió a poner un par de banderillas al quiebro a su toro, con más voluntad que acierto, y se justificó sobradamente antes de que su oponente se lastimara una pezuña.

Destacó el subalterno Curro Javier en dos grandes pares de banderillas al quinto, antes de que Miguel Ángel Perera volviera a demostrar que está en un momento dulce de su carrera. El toro era poca cosa y el torero se limitó, como sus compañeros, a torear de salón.

Un pasional Cayetano saludó al sexto con tres largas cambiadas de pie, e invitó a banderillear a su hermano y a El Fandi. Él mismo puso un gran par de banderillas cortas al quiebro. Se entretuvo, después, en muletazos airosos ante un animal tan noble como ayuno de fortaleza. El presidente le negó el rabo y el propio torero se dirigió con las dos orejas al palco para encararse con el usía. Una chulería impropia de torero serio.

Publicado en El País 

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Oreja a la entrega de Manuel Garrido en la novillada de Ronda

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El espada local corta una oreja en un festejo con poco público donde El Primi dio una vuelta al ruedo

Por Antonio M. Romero.

A la espera de asistir, hoy, a la Corrida Goyesca, en su 61.º edición, donde se despedirá de los ruedos Francisco Rivera Ordóñez, el bicentenario coso de Ronda abrió ayer sus puertas para acoger la novillada sin picadores que en los últimos años es el prólogo de los festejos mayores de la feria taurina de la Ciudad del Tajo. Un espectáculo donde la entrega del local Manuel Garrido tuvo la recompensa de una oreja, el único trofeo cortado en una tarde con poca historia sobre el ruedo, donde El Primi y Llaguno pasaron con más sombras que luces, saltaron al ruedo dos buenos novillos con el hierro de los herederos de José María Aristrain de la Cruz y hubo poco público en los tendidos -los precios oscilaron entre los 20 y 35 euros para un espectáculo que en otras plazas es gratuito-.

Garrido paseó el trofeo tras estoquear al último de la tarde. Un novillo con mucho cuajo y fuerza -el de más trapío del encierro- al que recibió a portagayola con una larga cambiada. Después, cuando intentó estirarse a la verónica sufrió dos volteretas sin mayores consecuencias. En ese momento, el burel, un manso encastadito, se hizo el dueño del ruedo ya que hubo una lidia muy desordenada a la que puso sosiego Eloy Cañete con dos buenos pares de banderillas. En la faena de muleta, el novillero local evidenció que tiene pocas oportunidades y el novillo exigía mano firme. Aunque se le vio en algunas fases inseguro, Manuel Garrido no le perdió la cara al envite en ningún momento y plantó batalla logrando arrancar al novillo, que no humilló y tiró derrotes durante toda el trasteo, algunos naturales estimables durante una faena más de ‘uys’ que de ‘olés’. Dejó media estocada contraria tendida antes de cobrar una estocada que tiró al novillo.

En su primero Garrido estuvo a un buen nivel. También recibió al novillo a portagayola -el rondeño estuvo muy entregado toda la tarde y no perdonó ni un quite- con una larga cambiada. Brindó a los hermanos Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez una faena donde dejó algunas tandas estimables ante un novillo con clase y codicioso; eso sí también se le notaron al joven espada algunas carencias propias de su falta de oficio, aunque solventó la papeleta con dignidad. Perdió el trofeo por su fallo con la espada: dejó una estocada contraria que hizo guardia, una estocada casi entera pescuecera y seis golpes de descabello.

Abrió cartel El Primi, un novillero al que se le vio muy verde toda la tarde y vulgar en el manejo de los engaños. La faena del sevillano a su primero fue arrabalera ya que lo hizo todo por las afueras y con muchas precauciones. Estuvo fatal con los aceros: dejó dos sablazos haciendo guardia y necesitó tres golpes de descabello.

En el segundo de su lote, un animal que blandeó de inicio, el novillero de Cañada del Rosal inició su faena, brindada al público, desde el centro del ruedo con un pase cambiado por la espalda y un muletazo por alto que quebrantaron al animal, que cayó a la arena. A partir de ahí, un trasteo con muchos pases y escasa enjundia, todo ello, de nuevo, con el pico de la muleta. Terminó con manoletinas. Dejó un pinchazo y una estocada casi entera. En los tendidos afloraron algunos pañuelos, pero no los suficientes para conseguir un trofeo.

El mexicano Juan Pedro Llaguno mostró en Ronda que de los tres actuantes es el que está más placeado. Se le vio con soltura en el manejo de los engaños y en la colocación delante de la cara de sus oponentes, pero no tuvo su tarde con la espada. A su primero lo toreó con elegancia a la verónica en el recibimiento. Banderilleó con más voluntad que acierto. En la faena de muleta se mostró firme ante un novillo manejable ante el que logró algunas tandas buenas. Dejó un pinchazo sin soltar, un bajonazo y un descabello.

En el quinto, volvió a lucirse con el capote. En esta ocasión y dado el fracaso en su novillo anterior, desistió de poner banderillas. Brindó al público una faena que inició con gusto sacándose al toro a los medios, destacando un cambio de mano y una trincherilla. Sin embargo, en el toreo fundamental por ambas manos, sus series estuvieron presididas por la celeridad y la falta de ajuste ya que toreó a distancia. El novillo requería otro tipo de trasteo. Mató de una estocada contraria y cuatro descabellos.

Publicado en Diario Sur

Los Rivera Ordóñez, una hermandad poco común

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Por Antonio Lorca.

El diestro Francisco Rivera Ordóñez, Paquirri en los carteles, se retira de los ruedos este sábado, 2 de septiembre, en la corrida goyesca de Ronda. Allí, en la antigua y señorial plaza de piedra malagueña, rodeado de amigos y curiosos, pondrá punto y final a una irregular carrera de 22 años como matador de toros. En el ruedo, también vestido de luces, estará su hermano Cayetano, que vive un momento dulce como torero y en su vida personal.

El mayor (Madrid, 1974) cierra una etapa fundamental en su vida, y el menor (Madrid, 1977) abre otra no menos importante, pues se acaba de anunciar que él y su esposa, la modelo y presentadora Eva González, serán padres próximamente. Se espera que en los tendidos les acompañe el hermano Kiko, hijo de Isabel Pantoja y Francisco Rivera Paquirri, un DJ desaliñado, que será padre por tercera vez a pesar de su juventud (Sevilla, 1984) y que parece que ha comenzado a sentar la cabeza tras una etapa excesiva de música y mujeres.

El único que estará lejos de Ronda será Julián Contreras (Sevilla, 1986), hijo de Carmina Ordóñez y Julián Contreras, que no ha encontrado aún la necesaria conexión fraternal con su familia materna, y busca con éxito incierto su propio futuro.

Cuatro hermanos, Francisco, Cayetano, Kiko y Julián de tres ramas distintas y un solo tronco verdadero, el de la fama y la popularidad; fuentes todos ellos de noticias, carne de revistas y pantallas de televisión, motivos de conversaciones de tertulia y café, y de chanza, también, para endulzar los malos ratos de la vida.

Porque sea como fuere, se retire de los ruedos el mayor, ande ocupado el más pequeño con los amores veraniegos de su padre con una rubia desconocida en bikini, y Cayetano y Kiko acaricien el vientre de sus parejas y se ocupen del nuevo vástago que ha anunciado su llegada, los Rivera son una factoría de comunicación en permanente y constante ebullición.

Empresario

Francisco, Cayetano, Kiko y Julián, cuatro hombres nacidos para la gloria del papel cuché, dueños y señores del cotilleo nacional, toreros, publicistas, empresarios, DJ, guaperas —no todos—, ligones, expuestos a la envidia y a la sorna, pero protagonistas, en fin, de la vida social de este país.

Paquirri se retirará de los ruedos pero no de la vida de cámaras y focos, en la que se mueve como pez en el agua. Se dice que deja los toros para atender a su esposa, sus dos hijas —la primera, Cayetana, que cumplirá en octubre su mayoría de edad, fruto de su matrimonio con Eugenia Martínez de Irujo, y la pequeña Carmen, dos años, de su actual unión con Lourdes Montes—, y sus empresas relacionadas con la chatarra, el vino, la restauración gourmet, la explotación de la finca El Recreo y la gestión de la plaza de toros de Ronda. Se dice y será verdad que tratará de encontrar en la familia y los negocios la felicidad que no ha conseguido en su vuelta a los toros. Se retiró en 2012, en Zaragoza, cuando su exitosa y meritoria carrera había dejado paso a un torero cansado y anodino, más preocupado por su imagen social que por sus compromisos taurinos. Volvió en 2015 para celebrar sus veinte años de alternativa, y el destino le tenía preparada una dramática sorpresa en Huesca en forma de una gravísima cornada. Renunció a retirarse en pijama de hospital y, en un honroso gesto torero, vistió de nuevo el traje de luces, y con más fortuna que méritos se ha despedido de todas las ferias hasta esta etapa final de la Goyesca de Ronda.

Cayetano vive días de gloria profesional y felicidad familiar. Ha dejado atrás su aire taciturno y melancólico, y se muestra ahora como un torero pasional y arrebatado que le ha granjeado el respeto de la afición. Y, encima, padre.

Mientras Francisco y Cayetano pisan la arena rondeña, Kiko no perderá el sello de pícaro moderno, y Julián seguirá buscando su sitio en el mundo.

Pero los cuatro, por la gracia de los elegidos, se mantendrán en el candelero, como ramas frondosas de un mismo tronco: la fama – El País.

Castella, sustituto de Manzanares en la Goyesca de Ronda

El diestro francés Sebastián Castella hará el paseíllo este sábado en la tradicional Corrida Goyesca de Ronda sustituyendo al anunciado José María Manzanares, que continúa inmerso en la rehabilitación de la operación de vértebras cervicales que sufrió a comienzos de agosto.

El Fandi, por su parte, ya había confirmado que reaparecerá en la Goyesca después de verse obligado a cancelar algunos compromisos profesionales por una lesión muscular que se produjo cuando toreaba en la pasada feria de Almería.

El evento, que alcanza su LXI edición, será el escenario de la despedida de Francisco Rivera Ordóñez, Paquirri en los carteles, después de 26 años de profesión.

El cartel definitivo lo encabeza el rejoneador Diego Ventura, al que seguirán el propio Paquirri, El Fandi, Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera y Cayetano.

Ventura lidiará un ejemplar de Guiomar de Moura y los matadores despacharán, previo sorteo, sendos ejemplares de Juan Pedro Domecq, Daniel Ruiz, Torrealta, Garcigrande y Núñez del Cuvillo.

La feria de Pedro Romero se completa con el habitual festejo de promoción que comenzó este día con la actuación de los noveles El Primi, Juan Pedro Llaguno y Manuel Garrido, con erales de Aguadulce.

El ciclo se cierra el domingo, día 3 de septiembre, con la corrida rondeña de rejones, que suma su XXXVI edición. Se ha reseñado un encierro de Canas Vigoroux que lidiarán Rui Fernandes, Andy Cartagena y Diego Ventura.

Cambios en los carteles

Va a ser un septiembre de muchos cambios: a la lesión de Manzanares se suma la retirada por un tiempo de Morante de la Puebla.

Así, el 7 de septiembre, en la Feria de Valladolid, será el valenciano Román, que tuvo una buena actuación en Bilbao con los miuras, quien ocupe el puesto de Manzanares. Compartirá cartel con El Juli y Roca Rey, frente a toros de Daniel Ruiz.

Dos días más tarde, la figura alicantina será baja en el centenario de Albacete. Para tal ocasión, la empresa Taurino Manchega ha optado por incluir dos toreros más: Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante, por lo que la efeméride se conmemorará con una corrida monstruo, que completan El Fandi y Roca Rey, con toros de Garcigrande.

También en la Feria de Salamanca han buscado ya sustitutos para Morante y Manzanares el próximo día 13: Antonio Ferrera y Cayetano, que lidiarán toros de García Jiménez junto con Alejandro Talavante. – ABC.

Twitter @Twittaurino

Ronda 2017: Cartel de Seis Toreros para la Goyesca 

De SOL y SOMBRA.

El empresario de la plaza de Toros de Ronda, Francisco Rivera Ordóñez, ha dado a conocer hace tan solo unos minutos el cartel de la LXI Corrida Goyesca, que tendrá lugar el día 2 de septiembre y en la que participarán el rejoneador Diego Ventura, y los diestros: Paquirri, El Fandi, Manzanares, Perera y Cayetano.

De igual forma, el empresario y torero, ha anunciado a través de su cuenta de Twitter que las reses que se lidiarán en esta tarde tan especial serán de distintas ganaderías.

Y es que el torero Francisco Rivera Ordóñez ‘Paquirri’ se retirará de los ruedos en la corrida Goyesca de este año, dentro de la Feria y Fiestas de Pedro Romero. Será la última vez que realice el paseíllo.

De igual forma, se ha dado a conocer la Novillada Sin Picadores del día 1 de septiembre, en la que estarán ‘El Primi’, el mexicano Juan Pedro Llaguno y Manuel Garrido, con novillos de la Ganadería Aguadulce/Herederos de JMª Aristrain de la Cruz.

La XXXVI Corrida de Rejones contará con Rui Fernandes, Andy Cartagena y Diego Ventura. Las reses las aportará la Ganadería Canas Vigoroux.

La pintura del cartel anunciador, en la que aparece el medio cuerpo de un torero de espaldas, es obra de Chema Cobo (1952).

Twitter @Twittaurino 

Goyesca de Ronda: Welles, Hemingway… y Cayetano

Cayetano Rivera, en uno de sus lances en la corrida goyesca de Ronda / JON NAZCA (REUTERS)

Tres toreros en el redondel: Morante, Manzanares y Cayetano, y un público generoso y festivo en las centenarias e incómodas gradas.

Por Antonio Lorca.

¡Qué bonito es acudir cada año a esta preciosa ciudad de Ronda, aunque el sol esté escondido, como ayer, y la bulla de la feria impida el disfrute a que invita su peculiar ambiente!

¡Qué bonita la plaza centenaria, los coches de caballos, los trajes goyescos! ¡Y cuántos turistas blanquecinos acuden a la llamada de los bandoleros modernos, que aquí solo se ven en quehaceres de areneros, y a la búsqueda de la estela taurino / festiva que un día instituyó un mito del toreo llamado Antonio Ordóñez, cuyas cenizas reposan en el ruedo rondeño!

Y entre los visitantes, importantes los hubo, como Orson Welles y Ernest Hemingway, que, por razones de la magia y el respeto, se citaron en los aledaños de la plaza para quedarse allí por tiempo inmemorial.

Por la mañana, la alcaldesa de la ciudad y autoridades varias inauguraron dos monumentos, dos, en recuerdo de artistas tan reconocidos y que tanta amistad gozaron con el maestro rondeño. A unos metros los divisa la estatua de Ordóñez, y en su casa están ya los tres, como divisas artísticas de una fiesta que amaron y difundieron por el mundo.

La plaza se llenó —se colocó con orgullo el cartel de ‘No hay billetes’—; Paquirri asistió de civil, enfundado en traje azul, sentado en una silla alta en el callejón, y pisó la arena para recibir una cariñosa ovación cuando Manzanares le brindó el primero de sus toros.

De corbatas oscuras se llenó la barrera, amigos del empresario Paquirri todos ellos, entre los que destacaba el doctor Val Carreres, que atendió a Rivera en Zaragoza.

Y en el ruedo, trajes toreros goyescos, y la originalidad de Morante, de bicolor, azul turquesa la taleguilla, y encarnada con bordados en blanco la chaquetilla. Un poco estrafalario quedaba…

Y algo más: en el palco presidencial, un debutante: Luis Candelas por nombre; casi nada. Qué mejor apelativo para la corrida goyesca por antonomasia.

En los corrales, seis toretes de Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo, terciados, anovillados, inválidos, de noble y bondadosa reata, que fueron elegidos cuales comparsas para contribuir sobremanera a esta festividad tan simpática y agradable como escasamente taurina.

Tres toreros en el redondel: Morante, Manzanares y Cayetano, y un público generoso y festivo en las centenarias e incómodas gradas.

Qué bonito sería todo si, además, hubiera toros, y la gracia, la personalidad y el empaque de estos tres artistas se tornaran en la emoción inherente a esta fiesta.

Pero nada es perfecto. Toreo no hubo en demasía, porque no hubo toros, sino corderitos obedientes de los que producen lastimita. Hubo pasajes bonitos, preciosistas algunos de ellos, porque estos tres tienen torería para regalar.

Morante, por ejemplo, se llevó el peor lote; una sardina beoda era su primero, al que quitó por delantales y la gente casi se vuelve tarumba. Y eso fue todo porque el animal estaba lisiado. Anótese un quite por personales chicuelinas en el cuarto y se acabó toda faena ante un animal descastado y sin entrega.

Manzanares, animoso

Animoso se le vio a Manzanares, en reposo desde la feria de Almería por una lumbalgia aguda. Se lució su subalterno Curro Javier con las banderillas y el capote, y el jefe de filas se paseó y bailó muleta en mano ante su primero, nobilísimo, con el que se mostró aseado, elegante, un punto frío y muy sobrado porque su oponente no le ofreció resistencia alguna. De menor fuste fue el quinto, cumplió y paseó otra oreja sin peso.

Y la sorpresa se llamó Cayetano, fuera de los ruedos desde el 8 de agosto por un esguince en un dedo.

Recibió a su primero de rodillas en los medios con una larga cambiada. Después, hizo un personalísimo quite que inició con otra larga, ya de pie, que hilvanó con unas gaoneras preñadas de hondura. Demostró que persiste en él la clase con naturales hondos y sentidos y unos ajustados ayudados por alto; qué pena que el toro fuera un perrito faldero. Se tiró sobre el morrillo del toro y consiguió una gran estocada de efectos fulminantes que le permitieron pasear las dos orejas, muy merecidas para la exigencia de esta plaza.

El sexto se desplomó dos veces, lo que no le impidió embestir con exquisita dulzura a la muleta elegante, fina y creativa de un Cayetano en estado de éxtasis que dio lo mejor de sí mismo en muletazos templadísimos y largos. Se gustó, gustó a todos y se emborrachó de toreo de calidad. Teatralizó el final al objeto, quizá, de una petición de indulto que no se produjo. Se olvidó de que el noble animal estaba lisiado y moribundo, aunque lo premiaron con la vuelta al ruedo.

DOMECQ, CUVILLO / MORANTE, MANZANARES, CAYETANO

Tres toros de Núñez del Cuvillo —1º, 3º y 5º—, y tres de Juan Pedro Domecq, anovillados, inválidos y nobles. El sexto fue premiado con la vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla: estocada (silencio); pinchazo, metisaca, pinchazo —aviso—, media y dos descabellos (palmas).

José María Manzanares: estocada (dos orejas); estocada (oreja):

Cayetano: estocada (dos orejas); estocada tendida (dos orejas).

Plaza de Ronda. 5 de septiembre. Lleno.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/09/05/actualidad/1441478808_675090.html

Una Goyesca de muchos aficionados y pocos famosos

Por Vanessa Melgar.

Ronda está celebrando hoy su famosa Corrida Goyesca, un festejo taurino que cumple 59 años, con los matadores Morante de la Puebla, José María Manzanares y Cayetano. La cita, en que años pasados brilló más en lo social, ha atraído, como ya ocurrió en 2014, menos rostros famosos, aunque bien es cierto que muchas de las personalidades que acuden a la ciudad del Tajo prefieren guardar el anonimato y no dejarse ver por el gentío que se empezó a congregar en el entorno de la plaza de toros a medida que se acercaban las 17.30 horas.

Así, se han dejado ver en Ronda el hijo de la Duquesa de Alba Fernando Martínez de Irujo, el jugador del Betis, Joaquín Sánchez, el comunicador Jesús Quintero, el cantante Manuel Lombo, el actor Máximo Valverde, el ex torero Jaime Ostos y su mujer, María Ángeles Grajal, el humorista César Cadaval, el presentador del programa ‘Toros para todos’, Enrique Romero y el comunicador Carlos Telmo, entre otros.

Francisco Rivera Ordóñez ‘Paquirri’, empresario de la plaza de toros y torero, anunciado en el cartel de esta Goyesca pero en la que no actúa por su cogida en Huesca, también estuvo presente ayer en la novillada, con su hermano Cayetano, al igual que el empresario y dibujante Mikel Urmeneta.

En el plano político, se han desplazado hasta la ciudad del Tajo el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, el presidente de la Diputación Provincial de Málaga, Elías Bendodo y el ex alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido. También, el presidente de Unicaja, Braulio Medel.

La Corrida Goyesca supone el plato fuerte de la Feria y Fiesta de Pedro Romero que la ciudad del Tajo celebra esta semana. Mañana se cerrará con los enganches (a las 10.00 horas, parada en la calle Virgen de la Paz y a las 12.00 horas entrada a la plaza) y los rejones (a las 17.30 horas con Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Lea Vicens) pero para el recuerdo quedan muchas estampas, como la entrada a la plaza, en carruajes de los toreos y de las Damas Goyescas que representan en los festejos, y durante todo el año, a la mujer rondeña.

Aquéllos que no entran a la Goyesca, que no pisan el ruedo, casi se conforman con este momento vivido hoy que forma ya parte de la fisonomía del municipio.

Fuente lhttp://www.diariosur.es/fotos/interior/201509/05/ambiente-goyesca-ronda-30114143396793-mm.html

Ronda homenajea a Orson Welles y Ernest Hemingway, embajadores de la ciudad por el mundo

La localidad malagueña de Ronda ha querido rendir homenaje al cineasta Orson Welles y al escritor Ernest Hemingway, que contribuyeron a potenciar la proyección internacional de la ciudad, con la instalación de dos monumentos que han sido inaugurados este sábado, coincidiendo con la celebración de la tradicional Corrida Goyesca y la Feria y Fiestas de Pedro Romero.
Tanto Welles como Hemingway mantuvieron una estrecha relación con Ronda, especialmente a través de la fiesta de los toros. En el caso de Welles, esta vinculación fue tal que sus cenizas reposan en la Ciudad del Tajo, concretamente en la finca El Recreo de San Cayetano, propiedad de los hermanos Rivera Ordoñez; además de que este año se conmemora el primer centenario de su nacimiento. Al acto de inauguración de las esculturas han asistido el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz; el presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo; el máximo responsable de Unicaja, Braulio Medel, entidad que ha patrocinado, a través de su Obra Social, los dos monumentos; y la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, entre otros. Sanz ha asegurado que con este homenaje “se hace justicia con dos personajes ilustres en el mundo vinculados como nadie a Ronda, a la historia de la ciudad y al arte de los toros”; al tiempo, ha manifestado, “que venimos a reconocer nuestra pasión y orgullo por las tradiciones y, también, por la fiesta de los toros”. “Quiero expresar el apoyo del Gobierno de España siempre a la fiesta de los toros. Es parte de nuestra historia, de nuestra cultura y de nuestra tradición. Es una de las artes que lleva nuestro nombre por el mundo. Sigamos apostando, sigamos creyendo y sigamos confiando en esta fiesta, que es cultura de España y de Ronda”, ha dicho Sanz, quien, además, ha destacado el potencial turístico de la ciudad. Por su parte, el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, ha señalado que tanto Orson Welles como Ernest Hemingway “son los dos grandes embajadores para siempre de Ronda, ellos se enamoraron de esta ciudad soñada y, gracias a Antonio Ordóñez, rondeño por excelencia, se enamoraron de la tauromaquia y llevaron el nombre de Ronda por todo el mundo”. Bendodo ha asegurado que iniciativas como ésta contribuyen a potenciar el turismo y la promoción, al tiempo que ha felicitado por “lo bonita que tiene la ciudad” a la alcaldesa, la cual ha manifestado su orgullo por la “maravillosa Ronda, acogedora” y ha agradecido “a todas esas personas que pasaron por la ciudad, se enamoraron de ella y la llevaron por todo el mundo”.
UNICAJA
La Fundación Bancaria Unicaja, a través de su Obra Social, ha sufragado las dos esculturas, ubicadas junto a la plaza de toros y realizadas por el prestigioso escultor Paco Parra. La colaboración de la entidad forma parte de las actuaciones que ésta promueve y respalda en el ámbito cultural, con especial interés en las acciones en Ronda, ciudad con la que mantiene una estrecha vinculación.
Su presidente, Braulio Medel, ha explicado que cuando la alcaldesa comunicó a la entidad que si podía colaborar “contestamos inmediatamente que sí, porque no requería de mucha meditación esa respuesta, en primer lugar, por nuestro compromiso perenne con Ronda”, recordando que en 1996 el Ayuntamiento declaró Hijos Adoptivos a ambos autores. Ha dado su enhorabuena al artista y ha mostrado su satisfacción “por poder colaborar en hacer, que es difícil, a Ronda algo más atractiva de lo que ya es”. Asimismo, ha destacado que este acto supone el reconocimiento “a dos personas que atesoran merecimientos más que sobrados para que Ronda se acuerde de ellos y para que los honre en la medida en que se merecen”, en referencia a ambos autores. “En unas décadas en las que Estados Unidos se proyectaba ya de manera clara como la gran potencia hegemónica mundial, no sólo en lo económico sino también en lo cultural, dos personas, dos iconos de ese país hundieron sus raíces y se identificaron tanto con Ronda y los rondeños como Orson Welles y Ernest Hemingway”, ha subrayado Medel.
Asimismo, ha reseñado la colaboración de Unicaja, a través de su Obra Social, con la realización de otras dos esculturas, inauguradas hace casi 20 años —en septiembre de 1996—, en homenaje a los históricos toreros rondeños Cayetano Ordóñez (‘Niño de la Palma’) y Antonio Ordóñez, ambas situadas junto a una de las puertas de la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda.
Desde Unicaja han explicado que las esculturas se han realizado en homenaje a ambos autores por su estrecha vinculación con Ronda, ciudad de la que forman parte de su patrimonio histórico y con la que han contribuido significativamente a potenciar su proyección internacional. Los dos monumentos tienen una altura de 2,5 metros cada uno y están elaborados con piedra denominada ‘Arroyo del Toro’.
Las esculturas recogen los bustos en alto relieve y en bronce. Con esta inauguración, la ciudad de Ronda, con la colaboración de la Fundación Bancaria Unicaja, quiere perpetuar las figuras de ambos autores, Hijos Adoptivos de la Ciudad del Tajo desde 1996 y que cuentan con sendas calles en la localidad, y dedicarles un hito de honor junto a la plaza de toros, muy unida a ellos por su afición a los toros, al toreo rondeño, y su amistad con el torero Antonio Ordóñez. El cineasta estadounidense Orson Welles (1915-1985), de quien se conmemora este año el primer centenario de su nacimiento, estaba fascinado por los toros y por España, lo que le llevó a instalarse en España durante largas temporadas, rodando aquí varias de sus películas y acompañando por los ruedos a su amigo rondeño Antonio Ordóñez, a quien grabó con su propia cámara alguna de sus grandes faenas. Varias veces estuvo presente en la tradicional Corrida Goyesca de Ronda, hospedándose siempre en casa de su amigo Antonio Ordóñez, la finca el Recreo de San Cayetano. Es en este lugar donde descansan los restos de Orson Welles, por deseo expreso del cineasta.
El escritor estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961), Premio Nobel de Literatura, visita Ronda por primera vez en 1923. Según sus propias palabras, aspiraba a escribir como se torea en Ronda: “sobrio, de repertorio limitado, simple, clásico y trágico”. Su primera novela de éxito ‘Fiesta’ fue inspirada por el encuentro en un hotel en Pamplona con el torero rondeño Cayetano Ordóñez, ‘Niño de la Palma’. Le siguió por los ruedos durante mucho tiempo, libreta en mano. Años más tarde conocería a su hijo, Antonio Ordóñez, con quien trabó una gran amistad, y a quien también siguió, dispuesto a escribir el día a día del mejor torero de la época. Ronda era la ciudad andaluza favorita de Hemingway, y la citó en varias de sus obras.

Cartel de lujo con cuatro toreros para la LIX Goyesca de Ronda

De SOL y SOMBRA.

Rivera Ordóñez ya ha cerrado los carteles de la próxima feria de Pedro Romero de Ronda. Un ciclo que constará como es tradición, según informa Mundotoro, con la corrida de toros Goyesca. Además se celebrarán también un festejo de rejones y una novillada sin picadores. Los tres espectáculos tendrán lugar durante el primer fin de semana de septiembre.

Francisco Rivera Ordoñez, empresario del coso, volverá a torerar junto a su hermano Cayetano en la Corrida Goyesca, que completarán el cartel Morante de la Puebla y José María Manzanares. Mientras que Hermoso de Mendoza regresa al festejo de rejones.

Las combinaciones completas de un ciclo que irá del 4 al 6 de septiembre son las siguientes:

Viernes 4 de septiembre. Novillos de Aguadulce para Alfonso Cadaval, Toñete y Carlos Llandre.

Sábado 5: Goyesca. Toros de Juan Pedro Domecq para Rivera Ordóñez, Morante de la Puebla, Jose Mará Manzanares y Cayetano.

Domingo 6: Toros de rejones de Passanha para Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Lea Vicens.

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