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Domingo de Resurrección: Reencuentro con la sevillana más guapa

Una mal presentada, descastada e inválida corrida de Núñez del Cuvillo entristeció una tarde luminosa

Por Antonio Lorca.

Es, sin duda, la sevillana más guapa. ¿Del mundo? Quizá; no es fácil conocerlas a todas, pero esta es de una belleza inmaculada, una preciosidad, de esas que te dejan sin habla. Y cuantas más veces la admiras, más te gusta. Vuelves cada año por estas fechas, y La Maestranza, -de la plaza se trata, qué se creían- se presenta vestida como una reina, limpia, perfumada, reluciente, coloreada de amarillo, blanco y rojo, de estreno y dispuesta para el noviazgo, una temporada más, con la fiesta que le da sentido a su existencia.

Sus buenos dineros se gasta la corporación maestrante en que parezca una sevillana en flor a pesar de su edad; y así, cada primavera abre sus puertas para gozo y deleite de todas las miradas, y se convierte en la pasarela más hermosa para el arte más sublime. Así es la rosa; así es la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, una obra de arte construida a trompicones, en tiempos distintos, sin el objetivo, quizá, de ser una belleza, pero lo es por obra y gracia de una milagrosa armonía.

Visitar esta plaza un Domingo de Resurrección luminoso como el de ayer es una gozada que no tiene precio; quien no la conozca que apunte en su agenda una próxima visita. No le defraudará. Merece la pena disfrutar con la sevillana más guapa. Vacía es una maravilla; llena, como ayer, transmite una impresión indescriptible. Qué pena que tan extraordinario escenario no albergara un espectáculo en consonancia con su categoría. Se inauguró la temporada con un cartel de postín: Morante, Manzanares y Roca Rey, con toros de Núñez del Cuvillo, una combinación perfecta para los aficionados toreristas que tanto abundan en detrimento de la exigencia del toro y el torero heroico.

A nadie sorprende que las figuras eligieran la ganadería gaditana, pues se aprobaron seis toros muy justos de presencia, nobles hasta la saciedad, y amuermados, descastados, inválidos y vacíos de bravura. Una corrida sin fuerza y bondadosa. Tonta e inservible hasta la exageración. Y de tal modo no es fácil que el arte se haga presente. Y mira que está fácil Sevilla, defecto que ya viene de lejos; mira que se aplauden vulgaridades, y se jalean momentos que hace poco exigían el silencio expectante. Pues ni por esas; no hay manera de entresacar secuencias de recordada emoción. Anda que no tiene ganas Sevilla de que triunfe Morante… 

Y él también, pero con estos toros tendrá que esperar, como espera cada año, que le salga el gordo de la lotería para mostrar sus esencias. Ayer, un detalle por aquí, otro por allá, y poco más. Decisión, mucha, con capote y muleta, pero, mientras persista con estos toros, nada. Lo intentó en su primero, distraído y sin fondo de casta, con cara de niño, y se justificó con algunos muletazos con la mano derecha. Se lució por delantales en un quite al tercero que cerró con una media cincelada con una lentitud tan sentida como imperceptible. Ante el cuarto volvió a intentarlo sin éxito ante otro animal inservible.

¿Y Manzanares? Decir que cayó de pie en esta plaza es quedarse corto. Sevilla lo arropa y lo empuja hacia el triunfo, y ayer no paseó alguna oreja porque falló con la espada ante el quinto. Su innata elegancia destaca aún más ante toretes infumables como los de Núñez del Cuvillo. Algo más se dejó el quinto, que no fue picado, como toda la corrida, y lo muleteó con nervio, despegado casi siempre y con una decisión muy agradecida por los tendidos. No acertó a la hora de matar y todo quedó en una cariñosa ovación. Desapercibido quedó en su primero, un muerto en vida.

Y se esperaba todo de Roca Rey. A pesar de lo que pudiera creerse, seguro, seguro que no habrá aprendido la lección, y en cuanto pueda volverá con esta ganadería. Es el sino de las llamadas ‘figuras’.
Lo intentó de principio a fin, intervino en quites por chicuelinas y con el capote a la espalda, intentó capotear de rodillas al sexto, pero toda su labor no pasó de decidida y discreta. Se dio un arrimón ante el tercero, que no merecía otra cosa, pues no permitía el toreo de muleta por su falta de fuerza y movilidad, y ni eso pudo intentar ante el último, inválido protestado, que urgía su paso a una vida más placentera.

Del Cuvillo/Morante, Manzanares, Roca

Toros de Núñez del Cuvillo, muy justos de presentación –el primero, anovillado-, mansos, descastados y muy blandos.

Morante de la Puebla: cuatro pinchazos _aviso_ pinchazo y media (silencio); estocada caída, tres descabellos y el toro se echa (ovación).

José María Manzanares: estocada (silencio); pinchazo y estocada _aviso_ (ovación).

Roca Rey: estocada (ovación); pinchazo y estocada (silencio).

Plaza de La Maestranza. Inauguración de la temporada. 16 de abril. Lleno de ‘no hay billetes’. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los toreros Manolo Cortés y Pepe Ordóñez y del niño Adrián Hinojosa

Roca Rey.

Publicado en El País 

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SEVILLA: CARTEL DE CATEGORÍA y MÁXIMA EXPECTACIÓN

Vuelve el genio a Resurrección

La tradicional fecha de inauguración de la temporada en la Maestranza, una de las grande citas del año, reúne a Morante, Manzanares y Roca Rey, que colocarán el ‘no hay billetes’

Por Carlos Crivell.

La primera corrida del año en la plaza de Sevilla es una de las lujosas del año. No se trata solo del ambiente que concita la corrida de la apertura, también supone el comienzo de la temporada que tendrá como eje fundamental la Feria de Abril. Pasados los negros años de 2014 y 2015, la corrida del Domingo de Resurrección se llena de nuevo contenido.

La corrida que abre la temporada en Sevilla tiene de nuevo un cartel rematado. Se lidiarán toros de Núñez del Cuvillo por parte de Morante de la Puebla, José María Manzanares y Roca Rey. La normalidad que llegó en la pasada temporada se ha consolidado. La empresa Pagés, con Ramón Valencia a la cabeza, ha devuelto la paz a las relaciones con los toreros del grupo alto del escalafón. Este cartel fue confeccionado por los aficionados a finales del pasado año como el más indicado para la fecha. La empresa recogió el guante y lo anunció, a pesar de que en algún momento se especuló con la idea de que a Morante no le gustaba. Al final se impuso la lógica.

Este Domingo de Resurrección como corrida mágica de la temporada es la herencia de un empresario romántico, Diodoro Canorea, con el mito del torero sevillano Curro Romero. Lo que en su día fue una corrida denominada como telonera, es ahora apetecida por los mejores matadores como salvoconducto de categoría. Como dato de referencia en el año 1961, cuando las estrellas de la Feria fueron Antonio Ordóñez, Curro Romero, Jaime Ostos, Diego Puerta y Paco Camino, el cartel de apertura del año en la Maestranza estuvo conformado por Fermín Murillo, José Julio y Pepe Limeño.

Morante de la Puebla vuelve a ser el eje principal de la corrida. Es su décima corrida en Resurrección en el coso del Baratillo. Luego le esperan tres corridas más en la Feria. Morante es el representante actual más genuino del toreo de arte con la gracia y el duende del toreo sevillano. Esta consideración le ha llevado a mostrar en público su preocupación por lo que pueda suceder con el toreo de arte el día que no esté en activo. Sin embargo, todavía debe conseguir en la plaza sevillana los triunfos que le dejen para siempre fijado como un torero de Sevilla, algo que por unas cosas u otras no ha conseguido desde que tomara la alternativa en 1997. El detalle de que solo haya salido una vez por la Puerta del Príncipe, allá por 1999, es suficiente para que el de La Puebla tenga ansiedad por lograr triunfos de clamor en la plaza sevillana.

Morante cumplirá este año veinte años desde su alternativa en Burgos en 1997. En este tiempo como matador de toros ha participado en 16 años en la Feria de Abril. Dejó de hacerlo los años 2002, 2004, 2014 y 2015. En este tiempo ha toreado 43 corridas de toros en Sevilla y ha cortado 16 orejas. El de este año de 2017 será su décimo paseíllo en solemne festejo del Domingo de Resurrección. Su balance en esta fecha es pobre con una solitaria oreja cortada en 2010. Además, hace un año vivió un día aciago cuando escuchó los tres avisos en un toro. La afición le ha colocado en la cúspide de sus preferencias y es el gran icono del toreo sevillano.

El segundo espada, José María Manzanares, es un alicantino adoptado por Sevilla. Debutó en la Maestranza como matador de toros en 2004. Desde aquel año ha toreado en todas las ferias excepto en la de 2014. En total, 37 corridas de toros en las que ha cortado 31 orejas. El de este año será su octava corrida en Domingo de Resurrección. Desde el año 2009 siempre ha estado incluido en este cartel, salvo en el 2014. Ha salido tres veces por la Puerta del Príncipe, los años 2011 y 2012 (dos veces). Tiene el honor de haber sido el diestro que ha indultado a un toro en Sevilla, algo que ocurrió en 2011 con ‘Arrojado’, del hierro de Núñez del Cuvillo. Junto a Morante, Manzanares es el torero más admirado por la afición sevillana.

Finalmente, este año debuta en esta fecha Roca Rey, que acaba de estrenar la nacionalidad española. Es la gran novedad de la última temporada. Roca Rey debutó en Sevilla como matador de toros en la pasada temporada, en la que toreó dos tardes y cortó una oreja. Se presentará en Sevilla con la sombra de sus reiterados percances, que le frenaron durante el año pasado y que en la temporada en curso se han hecho presente con una lesión que le ha tenido apartado de los ruedos durante más de un mes.

Roca Rey, valor seguro, tiene el reto de seguir la estela de los triunfos y de minimizar los riegos. Está dirigido por José Antonio Campuzano y por el gerente de la empresa Pagés, Ramón Valencia, lo que ha propiciado su presencia en Sevilla en la corrida que abre el año.

La ganadería es la de Núñez del Cuvillo, considerada como de garantías por parte de las figuras. El comienzo de la temporada no ha sido muy brillante. Morante y Manzanares han escrito páginas inolvidables ante toros de Cuvillo, una ganadería que repetirá ya en el ciclo ferial con otra terna de relumbrón.

Las premisas del Domingo de Resurrección en Sevilla en materia taurina son las de siempre, la eterna belleza de la plaza, que este día con el cuidado exquisito de la Real Maestranza brilla de forma diferente, la ilusión por el comienzo del año, y la esperanza de que el tiempo sea cómplice en un festejo que trasciende más allá de una simple corrida de toros. Es Sevilla, la Real Maestranza y Resurrección.

Fuente: El MUNDO

Las Ventas y la Maestranza celebran este domingo corridas de alto voltaje

Uno de los toros de la ganadería de Montealto, presentados para la corrida del domingo. Plaza 1.

Por Antonio Lorca.

Curro Díaz y José Garrido -artística veteranía y juventud arrolladora- en Madrid; Morante, Manzanares y Roca Rey, en Sevilla. Los dos primeros lidiarán seis toros de la ganadería de Montealto; a los tres restantes les esperan reses de Núñez del Cuvillo.

Estas son las dos propuestas que presentan las dos plazas más importantes del mundo taurino para este Domingo de Resurrección, 16 de abril. Dos festejos de alto voltaje, entre los que destaca, sin duda, el que se anuncia en la capital de España por el emocionantísimo recuerdo que ambos toreros dejaron en la afición en la Feria de Otoño del año pasado, cuando se enfrentaron a una durísima y correosa corrida de Puerto de San Lorenzo, de la que salieron victoriosos tras recibir una fuerte paliza.

Curro Díaz volvió a demostrar aquella tarde que es un torero de una pieza, valiente y elegante artista, que no se arredra ante las enormes dificultades que le planteó su lote; el joven Garrido, por su parte, fue volteado, zarandeado, perseguido y pisoteado por sus toros, ofreció toda una lección de pundonor y se ganó el respeto y la admiración de la afición madrileña.

Los dos vuelven a Las Ventas con todos los honores, junto a los toros de Montealto, en uno de los carteles más interesantes de la temporada que ahora comienza. La ganadería que dirige Agustín Montes, fundada en el año 2000 con vacas y sementales de Luis Algarra y Victoriano del Río, ha triunfado ya en esta plaza, y se ha distinguido por su clase y encastada nobleza.

En otro plato fuerte se celebrará en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla, que inaugura la temporada con un cartel torerista, como es habitual cada año en esta ciudad.

Tras una intensa Semana Santa, el Domingo de Resurrección en la capital andaluza es el día taurino por excelencia; se espera que se cuelgue el cartel de ‘no hay billetes’ y los ánimos estarán dispuestos para que se abra la Puerta del Príncipe a poco que los toreros ofrezcan motivos. No en vano están anunciados dos ‘consentidos’ de esta plaza, Morante de la Puebla, a quien todo se le perdona y jalea, y José María Manzanares, que tiempo ha fue acogido como hijo predilecto aunque naciera en tierras alicantinas. Ambos estarán acompañados por el joven Andrés Roca Rey, nuevo en este cartel, la gran esperanza de la temporada, en quien están depositadas todas las ilusiones. En este cartel, los toros importan menos. Pertenecen a la ganadería gaditana de Núñez del Cuvillo, una de las más comerciales y nobles -y también menos emocionantes- del campo español, razones suficientes para que figure entre las preferidas de los toreros de postín.

Veinticuatro horas antes de que se abran las puertas de cuadrillas en Madrid y Sevilla, habrá toros en la plaza de Málaga. Allí, el llamado Sábado de Gloria se inaugurará la temporada con un festejo mixto, en el que se lidiarán dos toros de Guiomar Cortés Moura, para el rejoneador Diego Ventura, y cuatro de Torrehandila-Torreherberos, para Fortes y López Simón.

Resurrección y despedida: Espartaco vuelve hoy a la Maestranza para decir adiós al toreo.

De SOL y SOMBRA.

Como es tradicional en el Domingo de Resurrección se abre la temporada taurina en Sevilla. Para la ocasión, un cartel que presenta diversos atractivos. Por un lado, la presencia de Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’, que al final del festejo se cortará la coleta, completando la terna el alicantino José María Manzanares y el joven de Espartinas Borja Jiménez, que tomará la alternativa.

El festejo, en el que se lidiarán reses de Juan Pedro Domecq, dará comienzo a las 18:30 horas. No se trata de la única cita taurina de este domingo, puesto que el teatro Lope de Vega acoge al mediodía el Pregón Taurino de Sevilla, que en esta ocasión corre a cargo de Fernando Sánchez Dragó.

Resurrección y Despedida

Hoy se va un grande del toreo, Espartaco. Reaparece en Sevilla para decir adiós allí mismo, porque las fuerzas, asegura, no le dan para más. Cumple con una obligación, solemnizar su corte de coleta en la plaza que le dio todo y para darle la alternativa, sentimiento sobre sentimiento, a un chico de Espartinas, su pueblo, rubio como él, al que deja la difícil, seguramente imposible tarea, de sustituirle en el corazón de los paisanos.

El acontecimiento está anunciado en la Maestranza, que cumpliendo con la tradición, hoy levanta el telón de la temporada en Sevilla. En el mundo del toro son palabras mayores. Se acabó el recogimiento de la Cuaresma o así sucedía cuando las procesiones era más devoción que negocio turístico y llega el tiempo del esparcimiento y la diversión. Túnicas y capirotes dan paso al bléiser azul marino, pantalones claros, corbata de tonos pastel, esos que se dicen muy sevillanos, los zapatos bien lustrados y el cinturón a juego. Y no les digo de las señoras que habrán colgado la teja y la mantilla negra de las grandes solemnidades para lucir unas los nuevos modelos de primavera y otras, las más clásicas, cambiar la matilla negra por la blanca en un palco de la Maestranza.

En ese ambiente, vuelve Espartaco al coso del Baratillo. No podía ser con menos galas. Cincuenta y dos años de locura torera le contemplan. Atrás quedan diez años mandando en los despachos del toreo y un cartel impoluto como referencia de torero honrado y capaz. Una lesión de rodilla que se produjo jugando un partido benéfico de futbol en Valencia, de la que nunca se recuperó totalmente, acabó forzando su retirada. Desde entonces la ganadería, los negocios, la familia, algún escarceo en corridas menores y varios festivales, lo propio en quien nunca dejó de sentirse torero, ocuparon su existencia. Y ahora, cuando nadie lo esperaba, vuelve a anunciarse en un compromiso del máximo nivel. Se lo propusieron y asegura que no pudo decir no.

«El año pasado ya se manejó la idea de darle la alternativa a Javier Jiménez, el hermano de Borja, pero no pudo ser por mi operación del injerto cervical y este año volvió a hablarse del tema y.» comenta Espartaco.

La idea se aparcó pronto porque se daba por seguro que en esa fecha iban a torear Morante y Manzanares y aunque Espartaco podía abrir cartel en ese caso no cabía Borja, cuya alternativa era excusa principal para la vuelta del maestro. Al final, cuestiones del destino, argumento con el que tanto se juega en el toreo, Morante decide no torear en Sevilla y la empresa llama directamente a Espartaco.

-Me transmitieron la necesidad que tenían de mi presencia. Me dijeron que Sevilla me necesitaba y aquí estoy. Es una locura, pero aquí estoy.

En principio les dijo que se lo iba a pensar, que lo debía consultar con la familia como así hizo. Lo consultó con sus padres, con sus hijos y con sus más allegados, que como cabía suponer le dijeron que no lo hiciera y como igualmente ya se suponía, no les hizo caso.

-¡Es tan bonito!.

Para la ocasión ha abierto la vitrina de los vestidos con recuerdo y ha sacado dos, uno azul marino y oro que se puso en su último Domingo de Resurrección con José Tomás y El Juli y un berenjena que se puso en un mano a mano con Morante.

-No sé cual de los dos me pondré. Lo decidiré el día de la corrida.

Preguntado por un deseo para hoy, responde rápido.

-Que sea capaz de ser Espartaco. Poder ser yo.

Su sentido de la responsabilidad, me cuenta, le atormenta los últimos días, como no le sucedió nunca. La sombra de un posible fracaso le genera gran desasosiego, porque como él dice no hay vuelta atrás.

-Cuando toreas treinta o cuarenta, si hoy no estás bien, sabes que mañana tienes otra oportunidad. Pero en esta ocasión eso no es posible. Me juego mi carrera, mi credibilidad, todo lo que he sido en el toreo a una sola carta. No puedo fallar por nada del mundo y eso me genera una presión mucho más alta que la que tenía cuando estaba en activo.

El miedo malo

Preguntado por la posibilidad de torear alguna tarde más en caso de gran triunfo, asegura rotundamente que no será así. Y recurre a esa desazón de las vísperas que ha explicado y que se está convirtiendo en una especie de miedo malo, dicho así para diferenciarlo del miedo clásico y adictivo que acompaña a todos los toreros en su plenitud y del que no se pueden desprender.

-A mí este miedo ya no me satisface, es un miedo muy superior a mí y esa es una señal interna de que me tengo que ir. Esta es la ultima.

La preparación ha sido exhaustiva y medida a la vez. Mucho toreo de salón, muchos tentaderos y algún novillo. No ha querido matar ni un solo toro para evitar que alguno le sorprendiese y acabase generándole dudas mentales que le pudiesen bloquear.

-Cuando las fuerzas físicas no te responden la fuerza mental es esencial y esta vez la voy a necesitar intacta. En ocasiones la mente resuelve dificultades delante del toro que de otra manera nunca podría lograr.

Suerte. Te la mereces.

Fuente: http://www.lasprovincias.es/culturas/201504/05/resurreccion-despedida-20150404232158-v.html

Variado y prometedor cartel para el Domingo de Resurrección en Madrid.

Templado natural de Pepe Moral en su pasada actuación del 15 de agosto del 2014 en Las Ventas, a un buen toro de El Torero al que finalmente le cortaría una oreja.

Taurodelta ha anunciado y cerrado el cartel del Domingo de Resurrección en Madrid (5 de abril) otra fecha señalada en el calendario venteño.

Abrirá la terna Eugenio de Mora, que regresa tras una actuación muy destacada en Las Ventas la temporada pasada, también estará el sevillano Pepe Moral, uno de los toreros mas esperados de este 2015 tras un 2014 donde resurgió con mucha fuerza y animo en la afición. Víctor Barrio, el  triunfador de Valdemorillo cierra el atractivo cartel.

El encierro sera del hierro de Martín Lorca que ha cosechado notables éxitos en el ruedo venteño durante las últimas temporadas.

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