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Miguel Hernández, un torero fastidioso


Por Antonio Lorca.

“Que la realidad no te fastidie un buen titular”, reza el viejo adagio periodístico. Tal que así es lo ocurrido en el Ayuntamiento de Alicante, en el que los grupos de izquierda Guanyar Alacant y Compromís, que gobiernan en un tripartito con el PSOE, se negaron a aceptar los carteles taurinos de la feria de Hogueras porque el cartel incluía la imagen del poeta Miguel Hernández, junto a uno de sus poemas en defensa del toro.

El asunto está solucionado, como corresponde a un estado democrático, aun cargado de deficiencias, pero evidencia la contradicción en la que se mueven algunos grupos políticos en relación con la fiesta de los toros.

Debe reconocerse, en primer lugar, que la idea de utilizar —en el mejor sentido del término— la imagen del poeta de Orihuela para ilustrar el cartel anunciador de la feria ha sido sencillamente brillante. Parece que la iniciativa partió de Ignacio Lloret, gerente de la empresa taurina de Alicante, y la plasmó José Ramón Lozano, director de comunicación y diseñador en su tiempo libre. Enhorabuena a los dos, pues no han hecho más que servirse de la realidad para escribir el mejor titular posible con motivo del 75 aniversario de la muerte del artista.

Miguel Hernández fue un poeta genial, un hombre de izquierdas y aficionado a los toros. Criado entre cabras y caballos de picar, conoció pronto la tauromaquia, se sintió fascinado por el toro y sus circunstancias y a ellos dedicó algunos de sus mejores poemas; como el que ilustra el cartel: … Despierta…toro: esgrime, desencadena, víbrate. Levanta, toro: truena, toro, abalánzate. Atorbellínate, toro: revuélvete. Sálvate, denso toro de emoción y de España…

Trabajó junto a José María de Cossío en la magna enciclopedia Los Toros, y pasó muchas horas en la Biblioteca Nacional recopilando datos biográficos de muchos toreros, cuyas historias fueron escritas por el poeta. Según diversos autores, suyas son las biografías de José Ulloa Tragabuches, Antonio Reverte Jiménez, Manuel García El Espartero y Rafael Molina Sánchez Lagartijo, todas ellas publicadas en el tomo III de la enciclopedia Los Toros (Madrid, 1945).

Antes y después de su encuentro con Cossío, el toro es una de las grandes metáforas en la obra de Miguel Hernández; el toro expresaría no solo la tragedia y la gloria de la existencia humana, sino el espíritu telúrico e inmortal de España, según Mariate Cobaleda, doctora en Filosofía, y autora de un estudio sobre el simbolismo del toro en la obra del poeta. Resalta, asimismo, el semblante heroico del torero de Miguel Hernández, “un torero que se inicia en la nobleza y el valor por la capacidad de tragedia que implica la lidia”. El poeta convierte al diestro en protagonista, siempre desde el trágico instante de la cogida, un nefasto suceso que glorifica y honra al torero, “al que entiende como un espejo de la humanidad”.

Ese es el pensamiento de Miguel Hernández, y así perdurará para siempre.

 La izquierda alicantina se opone al cartel para sobrevolar sus propios escrúpulos y acaba aceptándola para no ser tachada de autoritaria

Él, como García Lorca, Alberti o el filósofo Ortega y Gasset, entre otros, fueron hijos de su época, intelectuales insignes y espíritus sensibles que apreciaron en la fiesta de los toros algo más que el color de la sangre.

Ahí queda su memoria, la memoria de España, la cultura y la historia, para bien o para mal, guste o no guste, pero a la que no se puede renunciar.

Ese es el error principal de la izquierda alicantina, mezclado con una estratagema propia de quien posee una ideología ligera de equipaje: se oponen a la imagen taurina del poeta para sobrevolar sus propios escrúpulos, y acaban aceptándola, por imperativo legal, para no ser tachados de autoritarios.

Lo único que está claro es que Miguel Hernández representa el toro y es torero, y, como tal, una molestia para quienes consideran que la tauromaquia es una afición propia de bárbaros.

La realidad del poeta les ha fastidiado el buen titular que sostiene su estrategia política.

Que sigan siendo, pues, antitaurinos, y aprendan, también, del poeta al que dicen admirar: “No soy de un pueblo de bueyes/ que soy de un pueblo que embargan/ yacimientos de leones,/ desfiladeros de águilas/ y cordilleras de toros/ con el orgullo en el asta”.

Publicado en El País 

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Ocho con Ocho: El efecto de José Tomás Por Luis Ramón Carazo

En dónde quiera que actúa José Tomás como lo hizo el viernes 24 de junio en Alicante, día de San Juan, la verbena mundial provoca un gran impacto emotivo y económico en las plazas en las que se presenta. de igual manera que lo hicieran en su tiempo los cordobeses Manolete y El Cordobés, el primero como José, en pocas tardes, el segundo con el mérito de hacerlo en múltiples ocasiones.

Para algunos lo de José Tomás,  ha contribuido a construir una figura elitista por los altos precios en los que se cotizan las entradas para verle, sin embargo, ese fenómeno es el que provocan los grandes genios del toreo, puesto que es tanto el interés que existe por verle torear,  que los precios de hoteles, restaurantes y desde luego los llamado billetes en España, alcanzan precios estratosféricos y así fue entre otros en su tiempo, en las actuaciones tanto de Manolete como de El Cordobés.

La negativa a ser transmitido en vivo y sólo permitir visualizar unos minutos de sus actuaciones en las plataformas de comunicación. pudiera ser otro factor,  pero y ya lo vimos en la Plaza México, con todo y que lo negociara dudo mucho que el aficionado de cepa,  se quisiera perder la emoción de verle en vivo, como sucedió en Alicante con el buen toro de Núñez del Cuvillo, para saborear por ejemplo sus naturales.

Y desde luego que en su estilo la respuesta de José María Manzanares fue de pelear la palma de la victoria y construir para su historia una faena que fue la respuesta clara de que el toreo, siempre tiene versiones y formas diferentes de ser ejecutado, por tardes así es que cada actuación del de Galapagar se convierten en un suceso.

Además del tema de la atracción de personas de todo el mundo, también se logra que los abonos de las ferias como sucede en Huelva y en San Sebastián por dar dos casos, vuelen como decimos en México,  como pan caliente,  contribuyendo a mejorar las entradas de las tardes que acompañan a la de su presentación.

Por esa razón es que los honorarios que devenga son merecidos, siempre se ha dicho que el torero más caro,  es el más barato y en su caso se cumple a cabalidad el adagio, súmele los ingresos directos del abono completo y la derrama económica en cada sitio y las cuentas serán en favor del madrileño en beneficio del toreo y de las poblaciones que lo presentan.

Hoy en tiempos de elecciones en España es muy importante que los políticos tomen nota y no se inclinen a pensar que las repercusiones de su prohibición no solo atentan contra quienes los amamos,  sino también tienen una gran repercusión económica en épocas en las que el mundo está padeciendo crisis de empleo y de esperanza en el futuro.

Y todo sustentado en un estilo de torear ajustado, con un trazo casi perfecto, ha perdido unos pocos centímetros de cercanía en  la manera de citar y embarcar de José Tomás,  pero ahora lo que brilla es el temple, la continuidad, la pureza en la ejecución con la bamba del trapo rojo como señuelo y con el tiempo lo que  ha logrado José es ganar en belleza lo que antaño combinaba con mayor drama.

Con el capote es variado y por lo tanto, parece que la angustia que lo acompañaba en cada actuación ha sido sustituida por el exponer no para imponer un camino, sino para encauzar la embestida hacia la plasticidad y la emoción combinadas.

En tiempos de José Tomás,  lo preocupante es que él transita en solitario, no se ve en el túnel hacia adelante o hacia atrás alguno capaz de mover a tirios y troyanos, a aficionados y a legos,  a verle dónde actúa hoy que tenemos oportunidad, disfrutémosle.

Simón Casas:”Donde aparezca José Tomás no hace falta pegar un solo cartel”

¡Segaaaa Histogico!

Por Jesús Rubio para La RazónMadrid.

Máxima expectación en Alicante. Localidades agotadas, alojamientos, restaurantes… El mundo del toro tiene la mirada puesta en una feria, la de Alicante, pero más centrada aún en el 24 de junio, y no porque sea el día de San Juan o comience el verano, si no porque torea José Tomás. El empresario de la plaza, Simón Casas, habla para LA RAZÓN sobre una feria que ha suscitado el interés de todos los aficionados.

– ¿Qué supone para Alicante una feria en la que está anunciado José Tomás?

– Esta feria es un evento histórico y excepcional. La plaza de toros se va a llenar. La actuación de José Tomás, aparte de otorgar una gran categoría a la feria taurina, a la cual va a asistir gente de toda España, Francia y América, también supone un considerable impacto económico, del cual, se favorecerá toda la ciudad: taurinos y antitaurinos.

– ¿Qué expectación se ha generado en Alicante?

– La expectación es máxima. Sólo hay que ver que se ha llenado la plaza días antes de empezar la feria. Sólo queda el 5% de las entradas que se venderán en taquilla por ley el mismo día del festejo. La tauromaquia forma parte de la identidad del pueblo de alicante. Entiendo que todo el mundo no puede ser aficionado y admito que haya gente contraria, pero esta gente se tiene que rendir a la evidencia.

– La diversidad engrandece a un pueblo.

– La diversidad y la tolerancia.

– Desde que usted gestiona la plaza de toros de Alicante, ¿es la primera vez que una feria causa tantas expectaciones?

– Sí. Esto se debe a la presencia de José Tomás, que cuando torea, se crea un evento de dimensión internacional.

– ¿La presencia de José Tomás hace que una feria prescinda de publicidad para promocionarse?

– Sí. Donde aparezca José Tomás no hace falta ni pegar un solo cartel en la calle ni hacer publicidad en medios. Todo el mundo está pendiente de las actuaciones de los grandes artístas, en este caso, José Tomás.

– ¿Qué diferencia hay en la feria con respecto a años anteriores?

– Principalmente el «boom José Tomás». Aunque también, la feria tiene mucho contenido. Están anunciados toreros como «Paquirri», Cayetano o «El Fandi», que tienen gran impacto mediático y un público específico que nada tiene que ver con el de José Tomás. También está Enrique Ponce, máximo triunfador de la pasada temporada, con Roca Rey y López Simón, que actualmente han triunfado en Madrid. Está la corrida de Adolfo Martín, la cual va dirigida a otros públicos más toristas. También en el serial hay una corrida de rejones, con los dos Cartagenas que son alicantinos y Lea Vicens que ahora mismo es la figura emergente de rejoneo. Todos los carteles tienen una especificidad, un público y una sensibilidad diferente.

– Una feria que engloba muchos públicos, pero también muchas tauromaquias.

– Sí. Yo siempre me defino como productor en el sentido de que me gusta tomar en cuenta los públicos. Por que en todas las artes, cada espectador tiene su sensibilidad y su legitimidad.

– ¿Ha sido difícil contratar a José Tomás?

– Soy de los pocos empresarios que tienen el privilegio de poder contratarlo con regularidad. Le anuncié en Alicante el primer año que gestioné la plaza. La única diferencia es que desde entonces, José Tomás se ha transformado de un gran torero a una gran leyenda. Tiene un poder que va mucho más allá de la tauromaquia.

– ¿Por qué en Alicante?

– Porque Alicante, además de tener una plaza de toros con una gran historia en el toreo, es tierra de grandes maestros. Luego, también por el calendario, tenía que elegir una feria en junio y no hay muchas en este mes.

– ¿Qué pide José Tomás que no pidan otros toreros?

– Él pide igual que todas las figuras del toreo, carteles de categoría, no sólo el día que el torea, sino también los demás días. Tampoco tiene exigencias específicas, él sabe con quién habla, dónde torea, y a partir de ahí no existe el porqué de otras exigencias. Es igual que las demás figuras del toreo.

– ¿Es José Tomás un revulsivo para la fiesta?

– Sí. Está demostrado.

– ¿Es de las mejores ferias que ha compuesto para Alicante?

– Sí, no cabe duda. Lo ha demostrado el público yendo a taquilla.

– ¿Quién falta anunciado en los carteles y le hubiese gustado que estuviera?

– Siempre tiene que faltar alguien por el escaso número de festejos. Me hubiese gustado anunciar a grandes ausente como «El Juli» o Morante de la Puebla, pero ellos torearon el año pasado. Son seis carteles, pero sólo cuatro son corridas de toros y por lo tanto sólo tenemos doce puestos. Yo he elegido a los doce matadores que cumplían las expectativas de mi programación.

– Un ciclo en el que están anunciados los jóvenes toreros del escalafón. ¿Cree que actualmente son ellos los que llevan el peso de la temporada?

– El peso de la temporada no lo llevan ni sólo las figuras establecidas, ni los jóvenes emergentes. El peso está en la competencia entre ellos.

– ¿Cree que se está produciendo ya el relevo generacional?

– Sí. Ha tardado en producirse. Era de lamentar que no surgieran los nuevos valores. En mi empresa ya iniciamos el cambio generacional la temporada pasada. Esto forma parte de un productor taurino. No sólo saber gestionar los valores reconocidos, sino buscar nuevos talentos.

– ¿Cree que esta feria de 2016 ha puesto el listón muy alto para próximas ediciones?

– Evidentemente, José Tomás no va a torear todos los años en Alicante porque no suele repetir en la misma plaza. El listón está alto, pero siempre tenemos una programación de gran nivel, aunque hay que reconocer que hay cosas que son insuperables y, en cierta manera, la presencia de José Tomás es insuperable.

– El objetivo primordial para un empresario es llenar la plaza, usted ya lo ha conseguido. Ahora, ¿qué espera de esta feria?

– El triunfo de cada tarde. Que el público se lo pase bien y que la gente se vaya de la plaza con ilusión.

Leer más:  Simón Casas: «La presencia de José Tomás es insuperable»  http://www.larazon.es/toros/simon-casas-la-feria-de-este-ano-tiene-un-nivel-muy-alto-la-presencia-de-jose-tomas-es-insuperable-GP12955223?sky=Sky-Junio-2016#Ttt14s2stnuf3EKt

Feria de Hogueras: Todos a hombros en el fin de fiesta

Por Vicente Sobrino.

Antes de saltar el primer toro y tras el paseíllo, se homenajeó a los hijos del maestro Manzanares, Manuel y José María. Un sinfín de personas saltaron al ruedo, junto a las cuadrillas de la tarde, acompañadas por la Bellea del Foc, su corte de honor y el alcalde de la ciudad. Se formó un medio círculo, en torno a los hijos de Manzanares, mientras sonaba el himno de la ciudad.

Después del largo prólogo, salió el primero de rejoneo. De muchos pies al principio, al que Manuel Manzanares trató de pararlo. Hubo temple en la monta, aunque el toro se resistió a pararse al fin. Pagó caro ese gran esfuerzo el de Bohórquez, que a partir de la primera farpa se derrumbó hasta dos veces en la arena. Muy correcto Manzanares en toda la lidia, a lomos de Jumillano, Farruquito, Garibaldi y Secreto. Y acertado al clavar. La manifiesta invalidez del toro restó importancia a todo. Luego, el poco acierto al matar, dejó la cosa en ovación.

También muy impetuoso de salida el segundo. El caballero le obligó mucho en principio, tratando de parar tan veloz embestida. La farpa que trató de prender salió fallida, pero en banderillas cambió el asunto. Con Príncipe clavó hasta cuatro banderillas, todas al quiebro; y con Secreto, tres en noria continua. Exigió mucho Manzanares al toro, que aguantó muchas carreras sin rechistar. El rejón de muerte cayó a mitad del lomo del toro, pero el entusiasmo desatado de la tarde premió doble a Manzanares.

El primer toro de lidia de a pie tuvo bondad infinita. Y muy justo de todo: de presencia y de fuerzas. Un tremendo volatín antes de ir al caballo lo dejó medio grogi. Tanto, que por varas pasó como si no pasara. Para Enrique Ponce fue un juguete en sus manos. El viento, a veces molesto, y la poca fuerza del toro de Núñez del Cuvillo, no lograron darle velocidad a la faena. Con más de medio trabajo ya hecho, un par de series con la derecha, en redondo y ajustadas, encendieron la cuestión. Ponce, muleta a media altura, cuidó al máximo un toro que parecía morir de pie en principio. Muy larga la faena, tanto que llegó el aviso antes de entrar a matar. El estoque entró y la gente, con la complicidad del presidente, en el día grande de las fiestas, recompensó con generosidad a Ponce.

El cuarto fue el que apuntó mejores maneras en el caballo. Y fue un buen toro. El inicio de faena de Ponce tuvo mucho empaque: doblones ganando terreno y el remate a una mano con el toro ya rendido a sus manos. Lo demás fue como una pieza de recreo para Ponce. Más ligada esta faena, con los muletazos bien cosidos en cada serie. Equilibrada, además, sobre ambas manos. El toro amagó un par de veces con marcharse a tablas, pero Ponce no le dejó. Entre las rayas, donde el toro encontró acomodo, Ponce cerró la obra con sus clásicas poncinas. El entusiasmo general se desató. A la faena, también muy larga, siguió un pinchazo y un descabello. No hubo premio en esta ocasión. Paradoja: mucho mejor Ponce en este toro que en el otro.

El toro de más peso fue el segundo. Largo y alto, además. Fue manso en el caballo, al que acudió dos veces. En la primera se pegó un tremendo topetazo contra el peto, saliendo suelto. En la segunda entrada, un picotazo para escupirse de nuevo. Un manso claro. Fue, sin embargo, toro de embestida a golpes para la muleta. No a oleadas, pero sí de arrancadas casi en seco. Manzanares se armó de paciencia y la faena también se cumplió a golpes. Muchas pausas, reposo también, pero sin remate. Con el toro mirando de reojo a tablas, Manzanares le dio tres circulares que la gente jaleó. Ya casi entre tablas, un circular que se convirtió en un carrusel de casi cuatro vueltas abrochado al toro. Clamor. La espada entró, aunque caída, y la fiesta de las orejas continuó.

El fin de fiesta se cerró con un torillo, de hechuras anovilladas. Cumplió en varas y tuvo alegría en banderillas. Apuntó bien y no falló. Incansable de embestida, lo aprovechó Manzanares para torearlo a placer. Hubo distinción y elegancia, con muletazos largos en series cortas pero bien medidas. Sin obligarle mucho, tampoco hacía falta, la faena se fue desgranando a gusto y capricho de Manzanares. Hubo pausas, en esta ocasión, justificadas, pero la faena nunca pesó. Tuvo su justa mesura. Y de colofón, una gran estocada. El excelente toro recibió honores póstumos en el arrastre. Un final de fiesta apoteósico. Lo que la gente pidió. Y consiguió.

BOHÓRQUEZ, CUVILLO / MANZANARES, PONCE, MANZANARES

Dos toros de Fermín Bohórquez despuntados para rejoneo y cuatro de Núñez del Cuvillo; a menos los dos de rejones. Los de Cuvillo, muy justos de presencia, sobre todo segundo y sexto; muy manejables y nobles. El sexto fue premiado con la vuelta al ruedo.

Manuel Manzanares: tres pinchazos y descabello (saludos); entera muy trasera (dos orejas).

Enrique Ponce: _aviso_ entera trasera (dos orejas); pinchazo _aviso_ y descabello (vuelta al ruedo).

José María Manzanares: entera caída (dos orejas); gran estocada (dos orejas).

Plaza de Alicante, 24 de junio. 5ª y última de Hogueras. Tres cuartos largos de entrada.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/06/25/actualidad/1435212399_619411.html

Feria de Hogueras: El populismo de El Fandi enciende la primera corrida de Alicante

Por Vicente Sobrino.

Antes del descanso, ritual que se cumple al pie de la letra en esta plaza, saltó “Tozudo”. Toro de Zalduendo, marcado con el número 87 y el más chico de los tres que habían salido al ruedo hasta ese momento. Pero gran toro. El saludo de El Fandi con el capote fue variado, desde las largas cambiadas hasta lances de buen temple que le recetó. Una sola vara, de cumplidor comportamiento del toro. Antes de pasar a banderillas, un quite de Fandi por “zapopinas”, que el toro se tragó con inmensa alegría. En banderillas, cuatro pares, cuatro. A saber: dos corriendo hacia atrás, uno al violín y cerró el tercio con uno al cuarteo. Todo, “made in Fandi”.

Con la plaza hecha un volcán, una caldera, Fandi se dispuso con la muleta. Un comienzo de rodillas, por derechazos, en el centro del ruedo. Una faena en la que entró de todo, con abundancia del toreo popular, de ese que llega sin condiciones a un tendido rendido a la causa. Y el toro, incansable. Pronto, alegre, con el motor siempre encendido, el tal ”Tozudo” aguantó carros y carretas. Fandi lo dejó lucir en los cites, dejándolo siempre de largo. Y entre col y col, lechuga: algún muletazo suelto a la altura de la calidad de la res. Pero más abundancia que otra cosa. Y la plaza, reventada sin condiciones. Faena larga. Dos faenas en una, es posible. Los molinetes de rodillas finales, terminaron de explotar el ambiente. Estaba cantado que se pediría el indulto para el toro. Y se pidió con la plaza en pie. Fandi se dejó querer y provocó el deseo de la gente. Hasta un aviso llegó antes de montar el estoque. Pero no, no hubo perdón. No llegó a tanto la cosa, por fortuna, y el presidente hizo oídos sordos al clamor popular. A “Tozudo” le rindieron honores póstumos en el arrastre. Merecido homenaje. Y El Fandi, en loor de multitud, con las dos orejas del toro en la mano.

Otro buen toro el sexto –se llevó el lote Fandi-. Cuidado en varas pasó por cuatro duras pruebas en banderillas. Cuatro pares otra vez: cuarteo, hacia atrás, por los adentros y al violín. Nuevo incendio en la plaza. Pero otra cosa fue esta vez en la muleta. Fandi no terminó de coger el buen ritmo del toro y los muletazos nunca tuvieron final feliz. Faena mirando más a la gente que al toro; mucha galería siempre. Desde los rodillazos de inicio hasta los rodillazos finales, un sinfín de pases con escaso sentido. Pero muy entregada la plaza: enfandilada. Ese toro de Zalduendo, sin el motor y la alegría del tercero, tuvo son y un fondo de notable calidad. Mucho efectismo en Fandi, pero poco toreo, en fin. Esta vez la espada no fue aliada y la cosa, después de tanto populismo, acabó desinflada.

Al toro que abrió corrida y feria le dieron de lo lindo en varas. Escarbador de salida, sueltecillo siempre sin fijeza, también esperó en banderillas. Fue toro que ni fu ni fa, aunque tuvo cierta movilidad y hasta su partido. A pesar de tanta leña recibida, el toro aguantó en la muleta sin rechistar. Finito, siempre al hilo, con las ventajas de torero sin gran compromiso, lo pasó por la derecha despegadillo. Faena de paso lento, con muchas pausas. Solo un intento al natural y siempre con la ayuda de la espada. Un esfuerzo aparente que, en fin, quedó en nada.

También poco que rascar en el cuarto. Protestón en varas, no tuvo entrega en la muleta. Finito, más compuesto que en verdad, con más forma que fondo, no pasó de cumplidor. Ligerito siempre, no llegó nunca al tendido. Muy frío todo. La gente, ni caso.

Alto, largo, de hechuras armónicas, el segundo de la tarde. Tampoco fue un trámite su paso por el primer tercio, pues cobró solo una vara que es posible valiera por dos. Fue, sin embargo, toro alegre siempre. En banderillas fue pronto y en la muleta no solo no planteó ni un problema sino que resulto fiel colaborador de su matador. Rivera Ordóñez “Paquirri”, que lo había saludado con una larga de rodillas, cumplió una faena de muchas pases.

Larga. Los muletazos siempre a la inercia del toro, que tomaba la muleta sin humillar pero con gran movilidad. Hasta los circulares de mitad faena, no se calentó el ambiente. Vino luego una serie al natural, cumplidora, rota cuando quiso dar uno mirando al tendido. Un apuro, al que siguió una fiesta ya rendida de cara a lo popular. Un final ligero, con rodillazos incluidos, pero todo muy del gusto del amable respetable.

El quinto no tuvo entrega, ni gracia alguna. Rivera echó de oficio para justificarse en un trasteo sin complicaciones ni efectos especiales. Necesito de seis entradas con el estoque para terminar con pasaje tan aburrido.

De la corrida de Zalduendo, muy correcta de presencia, hubo dos toros excelentes, primero y segundo, que además se emplearon en varas, y uno con fondo de calidad, el sexto. Sin entrega cuarto y quinto. El tercero, el toro de la tarde. Y quizás de la feria.

ZALDUENDO / FINITO, PAQUIRRI, FANDI

Toros de Zalduendo, desiguales, pero correctos de presencia. Gran toro el tercero, al que se le dio la vuelta al ruedo. Excelentes los dos primeros. Sin entrega cuarto y quinto. Bueno el sexto. Cumplidores en varas.

Finito de Córdoba. Pinchazo _aviso_ y tres descabellos (división de opiniones); entera baja  _aviso_ (silencio).

Rivera Ordóñez “Paquirri”. Pinchazo, entera trasera echando la muleta _aviso_ y descabello (saludos); cinco pinchazos _aviso_ y entera trasera (silencio).

El Fandi. _aviso_ casi entera _2º aviso_, descabello (dos orejas); metisaca, pinchazo _aviso_ estocada trasera y dos descabellos (ovación).

Plaza de Alicante, 20 de junio. Primera de Hogueras. Más de media entrada.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/06/20/actualidad/1434832462_315659.html

Manzanares: «Mi padre fue un espejo y referente de lo que tiene que ser un torero»

«Mi padre fue un espejo y referente de lo que tiene que ser un torero»
El torero José María Manzanares recuerda a su padre como «lo más importante» de su vida, incluso a nivel profesional. EFE / MORELL, José Mari Manzanares, ayer, junto a una foto de su padre

Por ANTONIO MARTÍN (EFE)

El diestro José María Manzanares, hijo, afirmó ayer en un coloquio-homenaje a su padre, del mismo nombre y fallecido en octubre de 2014, que su progenitor fue un «espejo y referente» de generaciones «de lo que tiene que ser un torero». En declaraciones a los periodistas antes del homenaje con unas 300 personas que abarrotaron el salón de actos del Club Información, y acompañado de su esposa y su hermano Manuel (rejoneador), Manzanares aseguró que se trataba de un acto «muy emotivo» ya que su padre «se merece todo por su carrera y por cómo era».

Para el joven matador alicantino, Manzanares padre ha sido «alguien muy grande, de verdad», porque ha sido «torero espejo, referente, no sólo a nivel de técnica sino también por estética, por forma de ser, por lo que tiene que ser un torero».

«Ha sido un referente para muchísimas generaciones porque su carrera ha sido muy larga, y entonces creo que se le recordará durante toda la vida», subrayó emocionado antes de confesar que personalmente para él ha sido «lo mas importante de mi vida, no sólo como padre sino profesionalmente igual».

Agradeció que la tierra de su padre, Alicante, le recuerde durante un día y que hayan participado «compañeros que le conocían y le querían» y que también se le vaya a rendir tributo en la próxima feria de Hogueras. Preguntado sobre la llegada al Ayuntamiento de Alicante de un tripartito en cuyo gobierno hay concejales que se han declarado antitaurinos, Manzanares hijo se limitó a comentar: «Sí, lo sé. Vamos a dedicarle estos momentos a mi padre».Entre los diestros que acudieron al homenaje en Alicante del conocido como «torero de toreros» han estado Víctor Méndez, ‘El Soro’, ‘El Litri’, Finito de Córdoba, César Rincón y Dámaso González, éste último el matador que más paseíllos compartió en los ruedos con Manzanares.

También participaron, entre otros muchos, el ganadero Manuel González y José Luis Benlloc, director de la revista Aplauso, que dirigió el coloquio, que introdujo comentando que «estas primeras Hogueras (feria) sin el maestro se aprestan a rendirle homenaje».

Víctor Méndez le recordó como «un pura sangre del toreo» y repasó algunos episodios compartidos, como el día que Manzanares abrió por primera vez la puerta del Príncipe de Sevilla y «cómo le brillaban los ojos».

Méndez aseguró que el diestro alicantino «es imposible de olvidar» porque ha dejado «un recuerdo imborrable de momentos de arte».

El Soro recordó su «rifirrafe» con Manzanares en el ruedo –«metí la pata porque por cuestión de un quite le falté el respeto»– y ha añadió que poco después, en la finca de un ganadero en Povedilla (Albacete), se reconciliaron hasta siempre.

Para El Litri, Manzanares era «un gran líder, con mayúsculas» y recordó que, cuando coincidían en la plaza, éste le «transmitía una forma de torear» que él intentaba imitar por su «pureza y autenticidad».

Dámaso González rememoró de su antiguo compañero «su mano», que dirigía con naturalidad al toro con «plasticidad», mientras que César Rincón aseguró que era un verdadero «ídolo» al que aspiraba a emular.

Finito de Córdoba desveló que cuando era niño tenía una pared llena de fotos de Manzanares, de la que destacó una faena en La Malagueta de Málaga junto a Curro Romero.

El ganadero recordó diversos pasajes de la carrera de Manzanares, de quien dijo que el apodo de «torero de toreros» era totalmente merecido.

Tras estas intervenciones, José María Manzanares hijo agradeció los elogios y aseguró que su padre apreciaba «a todos» los compañeros de profesión, y «de todos» ellos apreciaba cualidades que le enseñaba a él de niño para que aprendiera.

Con lágrimas en los ojos, sostuvo que su padre tuvo mucha disciplina porque «lo más importante para él era su profesión y estar preparado» y ha añadió que para él ha sido «el mejor» y que le tiene «presente todos los días».

El 28 de octubre de 2014, José María Manzanares (Alicante, 1953) falleció inesperadamente por causas naturales cuando se encontraba en su finca de Extremadura, y posteriormente se instaló en la plaza de toros de Alicante una capilla ardiente por donde le dieron su último adiós más de 5.000 personas.

Homenaje en el cartel

La totalidad de la Feria de Hogueras es un homenaje al diestro fallecido.

El sábado 20 de junio, habrá toros de Zalduendo para Finito de Córdoba, Paquirri y El Fandi.

El domingo 21 de junio será el turno de Fermín Bohórquez, Andy Cartagena y Lea Vicens.

El lunes 22 de junio, novillos de Fuente Ymbro, con Borja Alvarez, Ginés Marín y Vare.

El martes 23 de junio, toros de Daniel Ruiz. Morante de la Puebla para un cartel formado por El Juli, Alejandro Talavante.

El miércoles 24 de junio, como no podía ser de otra forma debido a tratarse del día grande, dos toros de Fermín Bohórquez para rejones y cuatro de Núñez del Cuvillo para lidia ordinaria, con Manuel Manzanares, Enrique Ponce y Jose Mari Manzanares.

Fuente: http://www.abc.es/local-alicante/20150617/abci-padre-espejo-referente-tiene-201506171210.html

ALICANTE, FERIA DE HOGUERAS 2015: José María Cano, autor del cartel de la feria de Alicante

El cartel de este año para la Feria de Hogueras 2015 es un homenaje al maestro José María Manzanares tras su fallecimiento en el pasado mes de octubre. La obra es un grabado del artista José María Cano, músico, compositor y artista plástico que recreo un sonriente Manzanares saludando en su Plaza de Alicante.

En otras noticias comisión Taurina Municipal aprobó por unanimidad los carteles de la Feria y de la corrida del mes de agosto presentados por la empresa Toros del Mediterráneo.

Los abonos se podrán renovar y adquirir en los siguientes plazos: Para renovar los abonos : del lunes 18 de mayo al 30 del mismo mes. Para nuevos abonos: desde el 18 de mayo hasta el jueves 4 de junio. Para la venta de entradas sueltas, desde el 6 de junio en horarios de taquilla de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:30 horas

Los días del festejo, las taquillas permanecerán abiertas desde las 10:00 horas . y el domingo 7 las taquillas permanecerán abiertas.

Los carteles de la temporada taurina serán los siguientes:

-Sábado 20 de junio: Toros de Zalduendo para Finito de Córdoba, Paquirri y El Fandi.

-Domingo 21 de junio: Toros de Fermín Bohórquez para Fermín Bohórquez, Andy Cartagena y Lea Vicens.

-Lunes 22 de junio: Novillos de Fuente Ymbro para Borja Álvarez, Ginés Marín y Varea.

-Martes 23 de junio: Toros de Daniel Ruiz, para Morante de la Puebla, El Juli y Alejandro Talavante.

Miércoles 24 de junio: Dos toros de Fermín Bohórquez para rejones y cuatro de Núñez del Cuvillo para lidia ordinaria. para Manuel Manzanares, Enrique Ponce y José Mari Manzanares.

-Domingo 9 de agosto. Toros de Adolfo Martín para Rafaelillo. Francisco José Palazón y Manuel Escribano.

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Réquiem por Manzanares.

“Yo nunca seré de piedra, lloraré cuando haga falta,

gritaré cuando haga falta, reiré cuando haga falta,

cantaré cuando haga falta”.

Rafael Alberti.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA. Especial.

Se fue en silencio José María Manzanares, uno de los últimos toreros artistas que nos dejó el siglo XX, un torero poseedor de un arte excepcional, de enorme técnica, naturalidad y un temple privilegiado, además de gran estoqueador.

Manzanares nació en Alicante hace 61 años en el barrio de Santa Cruz, junto al mediterráneo. Con olor a brisa y con la sal del mar en sus manos comenzó a torear de salón desde antes que tuviera uso de razón, bajo la mirada siempre de su padre, Pepe Manzanares. En 1970 mato a su primer novillo.

Ese mismo año vio torear en Benidorm al torero que influiría de una manera casi espiritual en su tauromaquia: Antonio Ordoñez. Después de esa tarde José María nunca volvería a ser el mismo, ni tampoco su toreo.

Al siguiente año se presentó en Valencia y en Bilbao, por cierto esta tarde en el coso de Vista Alegre debuto junto a otro novillero que a la postre seria con el compañero que más tardes alternaría durante su vida profesional: El Niño de la Capea.

Su presentación en Las Ventas deja huella y posteriormente se despide como novillero en su tierra estoqueando seis novillos, esa tarde corto nueve orejas y un rabo. Tomo la alternativa en 1971 en Alicante en la feria de San Juan, de manos de Luis Miguel Dominguín y El Viti de testigo. Al toro de su alternativa le corto las dos orejas y el rabo.

Tras sufrir una inoportuna hepatitis que lo frena por el resto del 71’ se presenta en 1972 en Sevilla y en Madrid donde confirma con Palomo Linares y Eloy Cavazos con toros de Garzón cortando una oreja. Ese mismo año viaja a México para confirmar su alternativa de manos de Joselito Huerta y de testigo Curro Rivera, con el toro Gorrión de la ganadería de Torrecilla.

A partir de la temporada del 72′ la vida de Manzanares da un giro inesperado y comienza su ascenso hacia la cumbre, mismo que llega en 1976, un año en donde consigue triunfar en todas las ferias importantes de España, de las cuales destaca su actuación en Pamplona, en donde realizo dos faenas de antología a toros de Benítez Cubero. Los seguidores de Ordoñez que se habían quedado huérfanos, lo comienzan a seguir por toda España.

Al siguiente año con tan solo 24 años contrae matrimonio en plena primavera y en el mes de mayo abre por primera vez la puerta grande de Las Ventas. Pero el cenit de su carrera llegaría hasta 1978 en Madrid, tras protagonizar una obra inmortal al toro Clarín de Manolo Gonzales, que por cierto brindo al notario Andrés Amorós, hoy cronista de la sección de toros del ABC. Esa faena fue boda, luna de miel y divorcio con el público de Las Ventas, que a partir de ese momento le exigiría como a pocos toreros en su historia.

Después de un paso ascendente cae en un bache profesional y personal tras firmar un contrato de apoderamiento con los hermanos Martínez Uranga, si bien seguía toreando en las mejores ferias de  Europa y América con cierta comodidad y muy buen dinero, parecía que su figura se apagaba rápidamente.

El año de 1982 resulta clave en su vida ya que el destino lo cruza con Pablo Lozano, quien lo mete de nuevo a la buena senda. Manzanares volvía a disfrutar el toreo y eso trajo consigo temporadas muy exitosas durante la década de los ochentas. En 1984 torea su corrida numero mil y la festeja en su tierra con un triunfo rotundo.

Al siguiente año alcanza la gloria en la feria de Sevilla, en una tarde en la que convertiría su tauromaquia en todo un clásico.

Los años noventas son los años en donde consigue su más alto grado de madurez en los ruedos, misma que se vio reflejada en su tauromaquia en el año de 1993 en La Maestranza de Sevilla tras una tarde inolvidable. Pero los 90s fueron también la década que da las primeras señales, de que todo lo que sube tarde o temprano tiende a bajar, por más bello que haya sido el ascenso.

En la temporada del 2006 decide finalmente retirarse de los ruedos tras una mala tarde en la plaza de toros de Sevilla, una tarde que resulto ser muy emotiva porque al finalizar el festejo un grupo toreros ahí presentes de la categoría de Espartaco, Enrique Ponce, Morante, Manuel Jesús «El Cid», Rivera Ordóñez, Miguel Báez «Litri», Juan José Padilla, Antonio Barrera, Raúl Gracia «El Tato», el hijo de Manzanares, entre otros, dieron una apoteósica vuelta al ruedo llevando en hombros al ídolo, al maestro, pero principalmente al hombre y al amigo.

Hoy el mundo del toro está de luto tras su muerte repentina en su finca de Cáceres.

Se fue el Maestro pero nos dejó su escuela y su arte, mismo que seguirá por siempre vivo en sus libros, en las miles de fotografías y cientos de videos, pero sobretodo en la mente de todos aquellos que tuvimos el privilegio de verlo torear y de admirarlo.

Gloria eterna a quienes más gloria le han dado a la fiesta brava. Descanse en paz Manzanares.

Es lo que Digo Yo.

Twitter @LuisCuesta_