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José Tomás toreará por México confirma el diario El Mundo 


Una macro corrida a beneficio de las víctimas del devastador terremoto de septiembre sacará al maestro de Galapagar de su ‘retiro’; la Monumental mexicana será el escenario el próximo 12 de diciembre de un cartelazo de ocho toros con las máximas figuras.

Por ZABALA DE LA SERNA – Madrid.

La última vez que José Tomás pisó un ruedo fue el 9 de septiembre de 2016 en Valladolid. Mano a mano con José María Manzanares, y un rejoneador por delante, cerró una temporada tan selectiva que sumó seis tardes y vendió el cien por cien de los abonos en las ferias en las que se anunció: Jerez, Alicante, Huelva, San Sebastián y Valladolid (dos tardes, incluida la gran corrida homenaje a Víctor Barrio). Nunca más se supo. El año taurino de 2017, ahora que cae el telón, ha quedado totalmente en blanco para el maestro de Galapagar.

No había movimientos en el campo bravo, ni suyos ni de sus gentes, para seguir como pista más fiable y saber si preparaba una tarde, una fecha, algo. Nada. Sin embargo, en los recientes días de otoño, la actividad de José Tomás en ganaderías de Salamanca o Jaén se ha disparado. El Diario de Jaén informaba el pasado 10 de octubre de su “reaparición” en tierras jiennenses y publicaba una fotografía del torero en un tentadero en la ganadería de Los Rodeos, que cedió la imagen al periódico. De los tentaderos a matar toros a puerta cerrada con la concienzuda mentalización de JT cuando encara un compromiso.

Según ha podido saber EL MUNDO, el empresario de la Monumental de México, Javier Sordo, socio de Alberto Baillères en la gestión de la plaza más grande del planeta, llamó a José Tomás con un mensaje de S.O.S. «México te necesita, maestro», o así. Tras el devastador terremoto de finales de septiembre, comenzó a cobrar cuerpo la idea de una corrida benéfica en la capital. Una corrida monstruo. De ocho matadores. Cuatro españoles y cuatro mexicanos. Ya es más que un proyecto y cuenta con fecha fijada: el 12 de diciembre, día tan significativo como el de la Virgen de Guadalupe.

José Tomás toreó la última vez en la Monumental de México el 31 de enero de 2016. El histórico cartel de «no hay billetes» -histórico, pues parecía guardado en el baúl de los recuerdos- volvió a las taquillas del coso capitalino. Dicen que el tirón fue tal que se metieron 6.000 personas más de las 41.262 almas que caben oficialmente en la vertiginosa plaza, testigo de la alternativa de JT hace 21 años. Pero la suerte, el lote, los toros y el triunfo fueron para Joselito Adame, la primera figura de México.

Adame, por supuesto, estará en la macro corrida del 12 de diciembre por de los damnificados por el seísmo desolador. Su hermano Luis David también. Faltan por definir los nombres de los otros dos toreros mexicanos para cerrar el póquer.

Por la parte española, además de José Tomás, la empresa ya ha hablado con las máximas figuras del toreo: El Juli y Hermoso de Mendoza, por supuesto, como los máximos reclamos taquilleros que son de cada Temporada Grande. Y Manzanares y Enrique Ponce, quien gentilmente ha declinado la invitación.

Si había una causa que sacase a José Tomás de su año sabático, ninguna mejor que el S.O.S. de la tierra mexicana que siente como suya. Como si llevara su sangre.

Publicado en El Mundo

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CORRIDAS GENERALES DE BILBAO: Roca Rey remonta el vuelo sobre la categoría de ‘Impresor’

Embrocado y acinturado derechazo de Andrés Roca Rey al extraordinario sexto toro de la corrida de Jandilla. RAMÍREZ

Por ZABALA DE LA SERNA – Bilbao.
El peruano cae de pie en su presentación en Bilbao con un gran toro de Jandilla y corta una oreja a cada uno de su lote.
La expectación alcanzó la entrada más notable de las Corridas Generales hasta la fecha. Juli es mucho Juli en Bilbao; Roca Rey se presentaba -aunque el debut fue en el festival de junio-; y Miguel Ángel Perera sustituía en justicia al retirado Morante. El azul de las localidades vacías rebajó considerablemente su desagradable presencia. Como reflejo, la intensidad de ese otro azul de la divisa de Jandilla. ¿O es idéntica la tonalidad

La movilidad mal entendida caracterizó al castaño jandilla desde que acometió el capote de El Juli: la cara suelta, los derrotes, el genio. Sus bajas hechuras, sus estrechas sienes y su armonía prometían otra historia. No corrigió ninguno de sus defectos en la muleta. Es más: los incrementó por el pitón izquierdo con afilado peligro. Las astifinas puntas por encima del palillo como dagas voladoras.

Juli quiso darle ritmo y matar el muletazo por abajo para evitar los tornillazos. Ni una cosa ni la otra en series que concluían meritoriamente limpias. Llamó el torero la atención al callejón cuando el toro se distrajo con las inquietudes del burladero. Volvió a suceder al atacar el volapié. La estocada quedó a medias, perpendicular y caída de la cruz. 

Como hermano gemelo del primero parecía el segundo. También tocado arriba de pitones. Otro comportamiento pero la misma falta de humillación. De otro modo por la ausencia de poder. Menos aristas cortantes en su obediencia a la vez. Miguel Ángel Perera entró en un puesto que merecía. La remontada del año y los últimos triunfos apuntalaban la sustitución. Perera conjugó la distancia con las pausas entre series. Y en ellas, las alturas. Sin apretar nunca en los derechazos. Primaba el temple en el largo trazo. A pesar de todas las ayudas, el jandilla no respondió al natural. Sonó la hora de la ofensiva definitiva: la quietud pererista a ultranza en los circulares invertidos, en las trenzas y los ochos. Un arrimón de ley. El pinchazo quebrantó la convicción; la estocada rinconera ató el reconocimiento de la ovación como premio de consolación. 

Un espadazo de órdago catapultó el debut de Roca Rey en Bilbao. De la rotundidad de la suerte, rodó el enfibrado jabonero. El volapié en sí mismo valió la oreja. Como la vieja norma dictaba. El jandilla había humillado como ninguno de los anteriores. A los vuelos pero sin salirse de ellos. 

Roca Rey arrancó por cambiados y por alto y tiró de la noble embestida luego para prolongar hasta donde no daba. Para sacarle el punto más a la repetición que se quedaba encima. El entonado nivel, no más, estalló en la empuñadura de su acero. Que ya está escrito.

Juli le puso todo, o casi, al negro, altón, hondo y feote cuarto de trémulos apoyos. Fernando Pérez escapó de milagro cuando a la salida de su par cayó a merced. 

De la ciencia julista nacieron el tacto, el trato y la paciencia. Pulso y sitio para afianzar al jandilla, que se lo agradeció. Lo cosió a la muleta y le extrajo el fondo boyante que escondía. Metiendo en coordinada sintonía al toro y a la plaza en la faena. Por una y otra mano la espera. 

Afinada la izquierda, serena la derecha. La suavidad como clave para romper aquello hacia delante. Vista Alegre se entregó a tanta entrega como una sola voz. Un extenso invento del Juli. El aviso como reglamentario recordatorio. Cuando se presentía la gloria, la espada renegó como Pedro. Tres veces. La ovación bajó por los tendidos como una rotunda catarata de exaltación.

El galope del quinto en banderillas atisbaba la casta añorada. Javier Ambel majó dos pares vistosísimos. Miguel Ángel Perera y Roca Rey ya habían rivalizado en quites. Por chicuelinas y caleserinas, respectivamente. El ritmo trepidante lo sostuvo el jandilla sólo en el principio de faena. Sin terminar de descolgar. De los explosivos péndulos pasó MAP a su poderosa mano diestra. La raza prometida del toro desapareció en tres series. Si no antes. El diapasón se encogió como la anatomía del bruto. Que además a izquierdas descolgó aún menos. La firmeza de Perera derivó en tesón estéril. Un recado presidencial. De nuevo pinchó con escasa fe. Una sola vez no impidió que Bilbao le empujase al tercio.

Para cerrar el último capítulo, Jandilla reservaba el toro de la corrida. Impresor respondió con categoría. Por abajo todo, la hondura, la calidad, la bravura de verdad. Roca Rey volvió a volar alto en una faena de creciente acople e intensidad. Los estatuarios como punto de partida. La derecha embrocada como fundamento que tardó alguna ronda que otra en aflorar; la figura aplomada, acinturada, rota y a más. Impresor sellaba hasta el final el toreo del peruano, que vuelve a ser él. El pulso también regresará a la izquierda. Tiempo al tiempo. Si no agarra hueso, caen las dos orejas. Una de enorme peso le relanza.

JANDILLA | El Juli, Perera y Roca Rey


Plaza de Vista Alegre
. Martes, 22 de agosto de 2017. Cuarta de feria. Tres cuartos de entrada.

Toros de Jandilla, serios en sus diferentes hechuras; extraordinario el 6º; humillador el noble 3º sin irse; desabrido de violento derrote el 1º; boyancón y a más el 4º; obediente sin descolgar el 2º; a menos el 5º de trepidante inicio.

El Juli
, de gris perla y oro. Media estocada perpendicular y desprendida (silencio). En el cuarto, tres pinchazos, estocada rinconera y descabello. Aviso (saludos).

Miguel Ángel Perera, de gris plomo y oro. Pinchazo y estocada desprendida (saludos). En el quinto, pinchazo y estocada trasera. Aviso (saludos).

Roca Rey,
de pizarra y oro. Gran estocada (oreja). En el sexto, pinchazo y estocada (oreja).
Publicado en El Mundo 

Victorino abrirá la era Casas en Las Ventas

Por Zabala de la Serna.

Lo anunció Simón Casas en la sede invernal de la Asociación del Toro de Madrid. 

Una corrida de toros de Victorino Martín abrirá el Domingo de Ramos (9 de abril) la temporada de su debut como empresario de la Monumental de las Ventas. La temporada de corridas de toros. Porque el productor francés asociado con Nautalia para el empeño más transcendental de su vida profesional, que dos novilladas harán de teloneras del año taurino. No dos novilladas cualquiera, sino una de La Quinta y otra de Fuente Ymbro. 

Simón Casas, Trendig Topic (TT) en Twitter durante su comparecencia ante la asociación torista, el sector más duro y exigente de la plaza de toros de Madrid, sabía ante qué parroquia hablaba y anunció también que la próxima Feria de Otoño de dividirá en dos fines de semana, uno de ellos torista. 

Haciendo caso hasta esta boutade moderna que divide las aficiones en toristas o toreristas (sic), Simón se quitó su sello en un baño de masas -en Casa Patas no cabía un alfiler para oír su palabra- y alzó el telón de la cartelería venteña con el golpe de timón esperado por la afición de Madrid rumbo a la ilusión. 

Sólo quedo por desvelar el rumor que también fue pregunta:¿matará los seis de victorino Paco Ureña? Casas se reservó la respuesta. Habrá otra corrida de Victorino en San Isidro. Y el oráculo dice que será esa.

LISTA NEGRAS DE GANADERÍAS DE LA ASOCIACIÓN DEL TORO DE MADRID PARA 2017

PABLO MAYORAL. Novillada remendada con dos reses de otro hierro familiar, algunos de ellos de trapío inaceptable. Corrida suavona, de nobleza bobalicona, que produce tedio en los tendidos.

EL TAJO / LA REINA. Ha lidiado dos festejos en días de postín, toros el 2 de Mayo y novillada en la feria de Otoño. Los toros mal presentados, la novillada fue guapa. El problema estuvo en el juego, en general, salvo un par de excepciones, vacios por dentro. Por lo que tenemos entendido, hace años, en Francia, echaba buenos toros, no ha sido así en el debut en nuestra Plaza.

EL PARRALEJO. Cuatro novillos silenciados, uno pitado y otro devuelto a corrales por inválido. Animales blandos y bobos. Lleva así un par de años. Repetir a esta ganadería en la temporada venteña sería una tomadura de pelo.

FLOR DE JARA. No pudo tener peor debut en San Isidro. Corrida remendada, mal presentada y muy plomiza de pura falta de casta. No merece volver.

JUAN PEDRO DOMECQ. Después de una gran corrida en 2015 nos gustaría, aunque fuera, colocarla en “toque de atención”, pero el petardo de corrida que lidió el día del Santo Patrón fue de tal magnitud que no nos queda otra que mandarla a la Lista Negra.

PEDRAZA DE YELTES. Pasa directamente de la Lista Blanca a la Lista Negra. Una corrida muy mansa en el caballo, al contrario que la temporada anterior, y como escribió nuestro cronista Pepeillo: mulos en el último tercio. Muy mal.

FUENTE YMBRO. Rescatamos algún toro interesante, como Hechizo o Emperador jugados en Otoño, de dos corridas de toros lidiadas, como ven, el balance resulta muy pobre. Ganadería que con los años se ha comercializado en exceso y ha perdido la casta con la que entró en Las Ventas y en el resto de plazas.

LA VENTANA DEL PUERTO. La temporada pasada dijimos que fue una medianía de novillada pendiente de evolución. Esta temporada lidió otra novillada vulgar, sosa, facilona, salvando dos reses a lo sumo. Por lo que vemos que no hay tal evolución. Entra.

MORENO SILVA / SALTILLO. No nos importa que salgan toros duros o aviesos, pero la presentación y, sobre todo, inyectar a los toros antes de la corrida, como ha dicho el propio ganadero, no es de recibo. Estamos totalmente en contra de cualquier manipulación.

EL SIERRO. Una de esas ganaderías que eliminaron su encaste de toda la vida para pasarse a lo de Domecq. Se devolvieron nada menos que cuatro novillos por inválidos, con eso está todo dicho. Esperamos que no aparezca por Las Ventas.

SAN MARTÍN. Este hierro santacolomeño echó una corrida de toros mansa, pastueña y descastada en septiembre, todos ellos silenciados en el arrastre. Y dos sobreros en la de Flor de Jara, uno con más alegría. Se está prodigando las últimas temporadas y no vemos nada destacable.

EL RISCO. Pésima novillada para tomar antigüedad, sin fuerza y aborregada. Y dos sobreros en la corrida del Conde de la Maza que fueron devueltos por inválidos. Tienen mucho trabajo en esta casa, deben mantenerse al margen de la plaza de Madrid.

CONDE DE LA MAZA. Teníamos ganas de ver esta ganadería y dio una gran decepción. No presentó una corrida completa y de los que trajo hubo alguno con poca apariencia. Salvando un burel, muy bajos de casta.

AGUADULCE. Un saldo de novillada de la que finalmente se lidiaron tres ejemplares sin atisbo de bravura, completamente anodinos. El nombre de la ganadería ya es sospechoso.

TOQUE DE ATENCIÓN

GUADAJIRA. Lidió una novillada completa en la que hubo dos ejemplares aceptables. No tenemos mucha fe pero hay que ver cómo evoluciona.

LOS RODEOS. No fue un buen encierro ni mucho menos. En general sosos y a menos. Pero al ser debutante le damos una segunda oportunidad.

ALCURRUCÉN. Sale de la Lista Negra pero le damos un toque de atención. Viene siendo una constante que a las figuras le echen una corrida facilona y descastada, y con los modestos salen toros con chispa y complicados. Nos gustó la corrida del 24 de mayo, no así la de las figuras del día 20 que fue un pestiño..

ADOLFO MARTÍN. Pobre bagaje tras dos corridas de toros. Se echa de menos el temperamento y la viveza de años ha.

ADELAIDA RODRÍGUEZ. Le damos un poco de tregua porque llevaba muchos años sin lidiar en Madrid. La novillada fue mala salvo el sorteado en quinto lugar.

Ganaderías que abandonan la Lista Negra por llevar dos años sin lidiar en Madrid

Abandonan la Lista Negra, ya que no han venido como encierro completo las dos últimas temporadas, las ganaderías siguientes: LA PALMOSILLA, LA GUADAMILLA, JULIO DE LA PUERTA, FUENTE REY, MONTALVO, LAS DOS HERMANAS, JUAN MANUEL CRIADO, ANTONIO PALLA, AURELIO HERNANDO Y PEÑAJARA.. Debido a esta forma de salir de nuestra Lista, si este año aparecen estos hierros por Las Ventas se las considerará sin tener en cuenta precedente alguno, pues han cumplido ya dos años de penitencia.

Entre las corridas que abandonan la Lista Negra figuran PUERTO DE SAN LORENZO, VICTORIANO DEL RÍO Y BAÑUELOS.

Fuente: El Mundo

Madrid – Feria de Otoño: Román tira la moneda al aire y sale cara

Momento en el que el sexto fuenteymbro voltea fuertemente a Román. JAVIER BARBANCHO.

El valenciano vuelve a cortar una oreja en Madrid a puro huevo con un toro muy complicado de Fuente Ymbro y asusta con su actitud de valor desnudo.

  • ZABALA DE LA SERNA – Madrid.

Una pancarta en el tendido “7” despedía a la actual empresa de Las Ventas y daba la bienvenida sui generis a la nueva: “Adiós Taurodelta. Simón prepárate. Seremos exigentes”. Con cariño, la afición, se leía entre líneas. En Madrid somos así. Ni 100 días de gracia.

Del Día de la Virgen de la Palomaregresaban Eugenio de Mora y Román con su crédito renovado. De ferragosto al abono. La ley de la compensación a falta de otros mimbres.

Román se la jugó a pelo. De una manera sincera, pura, ingenua. El tío puesto ahí con la muleta en la izquierda y el toro de Fuente Ymbro merodeando las espinillas. Rebañaba como se revuelven los tiburones olfateando la presa y la sangre. Al natural se venía por dentro. A cambio se desplazaba un pelín más. Silbaban los tornillazos y las balas y resonaba el ¡ay! más que el ole. Faena de miedos de cinco tandas zurdas con una verdad que asustaba. Los reflejos veloces de Román le libraron en más de una ocasión de la cornada por milímetros. Desde el desarme en los albores de la obra, cuando el castaño fuenteymbro era más cabrón, si cabe, por el derecho, el chavallanzó la moneda al aire. Y salió cara cuando metió el brazo hasta los gavilanes con la espada y cayó la oreja que los más exigentes protestaron. Ya ves.

Román volvió a salir ante el horroroso sextocon su actitud de que sea lo que Dios quiera. Esa forma de ponerse a que pase lo que tenga que pasar. Lo que tenía que pasar con semejante manso en oleadas fuerondos volteretones de espanto. De purito milagro se libró. Técnicamente Román no es un diestro, es un siniestro. Ahora, ni un ápice de mérito se le puede restar. Todavía tuvo oxígeno para pegarle unas manolas con la gente pidiendo la hora. Una ovación de despedida se anotó y se fue tan contento. Sin cambiar el rictus ni la sonrisa.

Eugenio de Mora se dejó enterito en el caballo un armado primero de Gallardo que debía de esconder su cuello debajo de un morrillo como una pelota de basket. O no tenía. La pelota le invitaba a llevar la cara por las esclavinas de los capotes. A Eugeniola veteranía le sirvió tanto como la nobleza del toro. Para manejar la media distancia, aprovechar el fogonazo de humillación en el instante del embroque y no dejarse tocar la muleta. Siempre por abajo cuando la humillación se perdía. Siempre puesta. Asíligó tres series diestras, tersas, intensas y breves. Digamos que el pitón bueno era el derecho. Porque por el izquierdo no quería coles el jandilla de Fuente Ymbro y se daba por satisfecho con el trío de tandas más la de rodillas de apertura. De Mora alargó desde entonces la faena sin reloj. Todavía con algún relumbrón coreado en redondo y un par de trincherillas de adiós. Aquello fue todo. Como dos faenas en una. Como si supiera que el feo y manso cuarto no le iba a dar opción alguna. Sorda la guasa.

Otro de correa más descarada resultó el quinto con su testa afilada. Una prenda gazapona, una depredador agazapado. A Juan del Álamo lo atrapó y lo sostuvo en el aire un tiempo eterno. De pitón a pitón se lo pasó. Y por fortuna lo soltó apalizado pero intacto. Se le había vencido cuando le proponía la izquierda. Aquello parecía la sede del PSOE. La calle Ferraz en armas. Toda la sangre de Juan pertenecía al toro.

Dentro de lo desigual de la corrida de FY el segundo, como el tercero, traían un tipo cierto y una armonía. Más el molde que la fuerza y el empuje. A Del Álamo se le rebrincó en la derecha sin irse. Lo quiso romper más en línea recta hacia delante y le enganchó mucho al natural. La cara suelta encontró muleta demasiadas veces. Hubo quien dio por bueno al toro. Ya lo decía el Gallo: “Hay gente pa tó“.

Simón Casas: de espontáneo a amo del toreo

Por Zabala de la Serna.

El ‘productor de arte’, como se autodenomina, se convierte en el primer francés al frente de la primera plaza del mundo tras más de 40 años entregado al mundo de los toros en las facetas de empresario y apoderado
Aglutina ahora mismo la gestión de las plazas de Madrid, Valencia, Alicante, Nimes, Zaragoza y Mont de Marsan.

Casas se tiró de espontáneo en los años 60 en Nimes a un toro de Antonio Ordóñez, llegó a debutar de novillero en Las Ventas en el año 1967 y cortó una oreja


Bernard Domb Cazes (Nimes, Francia, 1947), Simón Casas en los carteles, viene de padre polaco y madre sefardí. La historia de su nombre ya es un historión en sí mismo. Sólo porque Domb Cazes no sonaba muy torero. Su árbol genelógico hunde sus raíces en el Toledo español del siglo XV por el lado de su madre. La expulsión de 1492 acabó en un éxodo a Turquía y con los siglos y las carambolas en el regreso a Europa por una ruta que desembocó en Nimes. Y allí el niño Bernard creció oyendo hablar el ladino o sefardí, el español que de generación en generación habían conservado desde el siglo XV. Y soñaba con ser torero. Porque el torero era el español en Nimes. Por la ruta de los sueños, Blanquito, su aporerado, confundió el sonido de Cazes con Casas, y como ya habían acordado que lo de Domb no pegaba ni con cola en los carteles surgió el pack completo: Simón Casas

Ahora, con esta victoria en el concurso de Madrid, Simón vuelve a casa, o eso dice como desmintiendo el título de primer extranjero al frente de la Monumental de las Ventas, y cierra un círculo. Como colofón a una apasionada trayectoria taurina no está mal.

Pasó de ser un joven inconsciente que saltó de espontáneo a un toro de Antonio Ordóñez en Nimes en los 60 a un respetado empresario taurino revolucionario de un mercado anclado en muchos aspectos. Antes de encontrar su sino como productor de arte, así le gusta que se le defina, trató de ser torero. Debutó en Las Ventas como novillero en el año 1967 cortando una oreja. Tras varios éxitos rivalizando con otro francés, Nimeño, tomó la alternativa en Nimes convirtiéndose en el primer torero que se doctoró en el anfiteatro romano. De manos de Ángel Teruel y en presencia de Paco Alcalde en mayo de 1975 con toros de Dionisio Rodríguez. Anunció su retirada al día siguiente de convertirse en matador de toros.

Tras aquella experiencia vital, decidió probar suerte en los despachos. En la Bayona francesa encontró la mano del gran Manolo Chopera para empezar a andar. La primera plaza que gestionó fue la de Frejus, que años atrás había hecho famosa Pablo Picasso acudiendo con asiduidad. Ese inicio como organizador de espectáculos le dio la posibilidad de fijarse en distintos toreros. Su primer apoderamiento fue el de Emilio Muñoz. El maestro trianero, aún niño, consiguió enloquecer al francés. La falta de capital le hizo alquilar las plazas por jornada para que su joven pupilo torease. El sistema resultó un acierto. 

La lista de apoderamientos es extensa, desde Muñoz hasta uno de los componentes de su actual proyecto venteño: Curro Vázquez
Por sus manos pasaron José María Manzanares (padre), Cristina Sánchez, Finito de Córdoba, Uceda Leal, Julio Aparicio, Javier Conde o Daniel Luque, entre otros. En la actualidad dirige la carrera de David Mora. Y la de la rejoneadora Lea Vicens como continuación de aquel otro loco lanzamiento amazónico de María Sara.

Su espíritu valiente le ha llevado a presentar distintas exclusivas a importantes toreros a lo largo de la historia. Dos ejemplos inolvidables son la campaña de Paco Ojeda en 1984 y el planteamiento de temporada que firmó con El Juli. Este último lo tuvo que romper en dos para pagarle el doble de lo acordado tras el fenómeno que supuso el lanzamiento del madrileño como matador. Una de las medallas que luce con mayor orgullo es la de tener buena sintonía con José Tomás. En la última época del genio de Galapagar, Simón Casas fue capaz de conseguir su reaparición en Valencia el 23 de julio de 2011 tras la gravísima cornada de Aguascalientes (México) y de programar la histórica mañana del 16 de septiembre de 2012 de los seis toros de Nimes.

Además cuenta con la autoría de cinco libros de temática taurina, sólo uno de ellos traducido al castellano: La tarde perfecta de José Tomás (Demipage, 2013), que prologó el cantante Andrés Calamaro.

En la ya penúltima adjudicación de Las Ventas formó parte del equipo de Taurodelta cuando José Antonio Martínez Uranga le convenció para concursar juntos y de formar una candidatura única que no encareciese el concurso. Organizó una rica agenda cultural de la Feria de San Isidro en una carpa que se instaló en la explanada exterior del coso. Para aquellas jornadas logró contar con personajes de la Cultura de la talla de Mario Vargas Llosa, Albert Boadella o Fernando Sánchez Dragó, con quien le une una especial vinculación. Pero sus responsabilidades taurinas fueron nulas. Finalmente se desvinculó de Taurodelta para centrarse en las plazas que gestiona en la actualidad. 

Ahora asume la gestión de la plaza más importante del orbe taurino de la mano de Nautalia. Un proyecto ambicioso que ha reventado al alza la licitación venteña desde los 2,8 millones del canon de explotación a los casi 3 millones del Plan del Fomento, Publicidad y Difusión pasando por la rebaja del 10% a los abonados o la inversión en las Escuelas de Tauromaquia, que roza 1 millón de euros.

Aquel melenudo joven nimeño que saltó de empresario en un toro de Antonio Ordóñez allá por los años 60 se sienta desde hoy en el trono del toreo y bajo sus dominios se extiende un vasto territorio desde Valencia, Alicante y Zaragoza a Mont de Marsan y Nimes, su gran tesoro, allí donde empezó todo.


Publicado en El Mundo

La muerte global de un torero

Lloraban los toreros de plata a las puertas de la enfermería de Teruel. Las cuadrillas que habían trasladado el cuerpo inerte desde el ruedo se abrazaban desconsoladamente. Lo contaba David Casas desde Pamplona, anunciaba la tragedia por televisión, la muerte global de un torero: «Nos confirman lo peor. Víctor Barrio ha muerto».

A las 20.25 de la tarde también lo confirmaba la doctora Ana Cristina Utrillas y firmaba el parte de defunción: «Certifico la muerte del torero Víctor Barrio Hernanz, a las 20.25 horas, tras sufrir cornada en tórax derecho, donde se realizan maniobras de resucitación cardiopulmonar con intubación orotraqueal. Se realiza toracotomía derecha, apreciando perforación del pulmón derecho, rotura de la aorta torácica con disección posterior hasta hemitórax izquierdo».

Un toro de la ganadería de Los Maños, un toro lucero y burraco, fiel a su encaste Santa Coloma en pinta y en lo certero, había atravesado el pecho de Víctor Barrio de lado a lado, contra el suelo. Había entrado como tercero en el sorteo. Maldita la suerte. De 529 kilos. Número 26. Y el nombre que ahora lucirá en los anales de la España negra con Perdigón, Bailaor, Islero, Avispado, Burlero, los toros que se llevaron en sus pitones las vidas de El Espartero, Gallito, Manolete, Paquirri, Yiyo.Lorenzo mató ayer a Víctor Barrio; Lorenzo, hijo de la vaca Lorenza.

Lorenzo había derribado a Barrio, descubierto por el viento cuando toreaba con la izquierda. Su largo cuerpo tendido a merced de los pitones: Víctor medía uno noventa. O más. Ni tiempo a hacer la croqueta como escapatoria. Veloz como una piraña el santacoloma. En el vídeo se ve. A los pocos minutos ya lo estaba viendo toda España por internet. Por la red. Por Twitter. Y el pitón se hunde con la ayuda del contrafuerte del suelo. Se hunde como si el costado derecho de la chaquetilla fuese manteca. Se hunde hasta la misma cepa. Y el gesto del torero es de dolor en la sacudida, en el certero empujón. Cuando lo suelta y se gira, yace. Ya no hay gesto, es un rictus. El revuelo de los capotes de las cuadrillas se hace inútil. Cuando lo recogen del suelo, con su terno grana y oro, el terno de los valientes, una mano del torero, aún con vida, se desliza yerta, ausente, como sin pulso.

Raquel está en el tendido. Como siempre. Raquel es la mujer de Víctor, que apenas ha cumplido los 29. Y baja como una exhalación a las puertas de la enfermería, donde su marido acaba de entrar con un aliento insuficiente para que las maniobras médicas los resuciten: «Cornada en tórax derecho. Entraba en parada cardíaca en la enfermería. Se le iniciaron las maniobras de reanimación con intubación, se le ha hecho una traqueotomía de urgencia. Hemos podido apreciar que era una cornada mortal con perforación del pulmón, de la aorta torácica y disección del plano posterior de la aorta hasta llegar al hemitórax izquierdo…» Y a las 20.25 la certificación de la defunción.

Casi a las misma hora en Arévalo (Ávila), El Juli, Miguel Ángel Perera y Andrés Roca Rey, se están repartiendo un saco de ocho orejas de una corrida deGarcigrande, pero ya lo saben. Conocen la muerte de su compañero en Teruel, en la Feria del Ángel. Del Ángel caído. Y no quieren salir a hombros. La muerte (global) del torero de Sepúlveda se había conocido al instante en todo el planeta.

Y el caso es que el toro estaba siendo bueno. El tal Lorenzo. La tarde se había anunciado como un duelo de ganaderías: Los Maños versus Ana Romero. Y Curro Díaz y Morenito de Aranda figuraban como compañeros de cartel. La corrida se suspendió. Curro no quiso seguir. Hoy nadie querría. Raquel seguía el coche fúnebre ya de noche; Víctor seguía persiguiendo sueños.

José Tomás: El hombre que venció a su destino

José Tomás regresa feliz a Aguascalientes (México), el escenario donde hace cinco años estuvo a punto de perder la vida. Apenas 38 segundos le separaron de la frontera de la muerte. el mundo los recorre por primera vez sobre el lugar de los hechos con el equipo médico que logró el milagro con el ‘dios de piedra de Galapagar’. Mañana vuelve a torear en esa misma plaza

ZABALA DE LA SERNA. AGUASCALIENTES (MÉXICO)

38 segundos separan el sitio desde donde cayó José Tomás hasta la enfermería de Aguascalientes. Metros, segundos, centímetros, lo que separa la vida de la muerte. “Si el ruedo hubiera sido más grande, quién sabe qué hubiera pasado”, dice el doctor Carlos Hernández, actual jefe del equipo médico que en 2010 obró el milagro que ahora recuerda con su ajustada y pequeña bata blanca.

Hoy la ciudad es una fiesta que celebra el regreso del hijo redivivo a su plaza. Pero hubo unos hombres, los otros héroes del 24 de abril, que no olvidan.

Volvemos con ellos sobre los pasos. El recorrido exacto de la tragedia que se evitó. Como si el banderillero hundiera de nuevo su puño en el muslo dragado del matador y Alberto Elvira saltase de nuevo al quite de Navegante, el toro que una noche se convirtió en un diálogo íntimo como una ética vital. Así lo explicó José Tomás en el libro ‘Diálogo con Navegante’.

– ¿Por qué te volviste de aquella manera tan inesperada?

– Te tocaba pagar otra vez por todo lo que te estábamos dando los toros. Para empezar, con nuestras embestidas le encuentras sentido a tu existencia. Estando ahí frente a nosotros te sientes más vivo.

Don Carlos y su gente sienten la necesidad de explicar aquellos momentos sobre los que tanto se escribió. Nunca antes lo habían hecho sobre el mismo terreno. Ni con tan escrupuloso detenimiento. José Luis Martínez ejercía, y ejerce, como anestesista de la plaza. El anestesiólogo, como se dice en México, muestra a EL MUNDO, plano en mano, la nueva enfermería reformada, los protocolos de actuación, las fechas de inspección y cada decisión que entonces se tomó. Hay una pregunta que se escapa a todos: ¿qué existe en la cabeza de José Tomás para volver a este escenario? «Lo único que no tenemos en el equipo es psicólogo para analizar la personalidad del maestro», contesta su jefe con respetuoso sentido del humor.

El anestesiólogo nos guía y conduce al ruedo en sentido inverso al recorrido del dios de piedra de Galapagar aquella tarde. Salimos de quirófano por el burladero de los médicos dedicado a la eminencia científica del doctor Campos Licastro. Pisamos el mismo callejón que se convirtió en una alfombra de sangre; por la tronera del burladero sentimos la oscura arena mojada bajo los pies. Llueve y la Monumental de Aguascalientes alza su verticalidad contra las nubes. Las plazas vacías tienen un eco de Coliseo romano que siempre se queda. Un ruido de fieras y hombres.

– Yo tengo asumido por mi educación taurina [le decía José Tomás a Navegante] que os tengo que pagar un tributo. Y digo con normalidad cada vez que ha llegado, y lo digo en esta ocasión, que así ha sido. En el momento en el que no estaba claro el futuro de la pierna, lo único que podía era agradeceros [a los toros] todo lo que me habíais dado. Eso sí, iba a poner todo lo que estaba en mi mano porque lo demás estaba en las de los doctores, como lo estuvo en el momento de la cornada para poder recuperarme y volver a sentiros cerca. Fue un camino largo, muy largo e intenso, muy intenso. De mucha incertidumbre que me hizo crecer como persona, que me hizo crecer como torero. Porque tuve que profundizar en las formas y, como dijo Hegel, “en arte la forma es el fondo”.

“Aquí fue”. El doctor Martínez señala el lugar exacto de la cornada con certeza de zahorí. Indica con el dedo la cercanía de uno de los tres portones de la barrera, el más próximo a la enfermería; los otros se antojan inalcanzables en diámetros casi opuestos. No hubiera dado tiempo: 38 segundos y más de dos litros de sangre derramada, un 40% del volumen sanguíneo que corresponde a un hombre de la estatura y el peso de José Tomás. “Por eso atenderlo en el área de revisión o estabilización y no en la de choque fue de vital importancia para mantenerlo vivo: no habría llegado. Las fotos que ustedes publicaron y vieron correspondían a la sala de estabilización”, pormenoriza el anestesista con afán aclaratorio.

A aquel enjambre que colmaba la Monumental en 2010 se sumó el zumbido aterrador de la megafonía que solicitaba a los aficionados sangre [del tipo A negativo] que no había. Y, de inmediato, las generosas gentes hidrocálidas dispusieron sus venas en masa. Linda realidad que engrandecía una historia de leyenda, pero aceptar donantes de semejante modo habría contravenido todas las normas de seguridad hematológicas. Nadie llegó a donar. ¿Por qué se ordenó pedir por los altavoces sangre? “No sabemos. Hubo muchas intromisiones, estrellas que se colgaron de la película, artistas invitados, políticos… ¿Y quién dijo de bajar un helicóptero al lado de la plaza cuando en 2010 la ciudad no contaba con helipuertos? Fueron muchas cuestiones agregadas. Nosotros nos ocupamos de trabajar en la pierna del maestro Tomás”.

El cuaderno de bitácora oficial de la Cruz Roja cronometró el traslado hasta el hospital Miguel Hidalgo, el más moderno y dotado de Aguascalientes, en 2 minutos y 38 segundos. Un récord en una ciudad atestada por la Feria de San Marcos. Otra vez 38 segundos como coda para atrapar los 21 gramos del alma prófuga de José Tomás. El relato del equipo médico del doctor Hernández disecciona capítulo a capítulo la homérica batalla como una lección de anatomía.

La afición dispuso venas en masa pero nadie llegó a donar

Una lucha por ganarle tiempo al tiempo. Y si en esa guerra sucia de la muerte hay que intervenir sin anestesia… “La acción la tomó el cirujano cardiovascular Ruiz Romero. El grado cuatro de shock por pérdida de sangre [no hay más en la escala de gravedad] conlleva un estado de inconsciencia como en el que se encontraba José Tomás. Mientras trabajábamos con la anestesia y los sueros, se cortaba la hemorragia. Fue importantísima la determinación. Tardamos en estabilizarlo un promedio de 10 a 15 minutos, en 20 teníamos cuatro unidades de sangre y…”

Y JT exige por contrato desde aquella tarde cinco unidades de su tipo A negativo allá donde torea. Ahora faltan 24 horas para que el mito regrese como vencedor de su destino. Acá vive el maestro desde mediados de septiembre. Su imagen promocional que cuelga por las calles de Aguas transmite felicidad y paz.

Como si le quisiera quitar el sentimiento grave a su vuelta. Tal vez sea en esta tierra cálida donde José Tomás alcanza el estado puro de su ser junto a su mujer Isabel y su hijo. Por ella preguntó cuando despertó del viaje por la laguna Estigia.

“Si el ruedo hubiera sido más grande, quién sabe que hubiera pasado”

Su sonrisa aleja los sombríos retratos circunspectos y los miedos de hace un lustro. Una camisa negra, la muleta roja, las canas blancas de un flequillo largo y la fecha sobreimpresionada: 2 de mayo de 2015.

Las escasas noticias que en ocho meses han transcendido se resumen prácticamente en el comunicado que la empresa del todopoderoso Alberto Bailleres (EMTSA) emitió en su día con la confirmación del contrato que en 2013 no se ató. Alguna fotografía clandestina de la preparación de José Tomás en el campo bravo mexicano se ha filtrado y borrado de un plumazo, ataviado a la usanza charra. Como vestía el viejo patriarca Juan Silveti, el Tigre de Guanajuato que sobrevivió a 32 cornadas, cuatro balazos y dos puñaladas. Aquel Tigre de pistolones al cincho, negro traje de calaveras plateadas y un ‘colt’ de cachas de nácar: Doña Genoveva lo bautizó.

Hoy Aguascalientes ya es la fiesta del pueblo, una marea incontrolada de tequila, una revolución de aviones privados: una flota de 40 jets espera el comedido aeropuerto. Ni caben en su parquedero. Como no cabe un alfiler más en la ciudad que se expande más allá de sus fronteras. El foco de atención mundial sólo se lo pelea Las Vegas, pero se divide en una terna: José Tomás, Mayweather y Pacquiao. No se habla de bolsas más allá de las 12 cuerdas, “el prado de soga y resina” en metáfora de Manolo Alcántara. De la capital del genuino C.S.I. a Aguas.

Del MGM Grand a la Monumental. En México no habrá nada más el sábado así que se caiga el cielo.

“Si nuestro teatro tuviese el temblor de las fiestas de toros, si hubiese sabido transportar esa violencia estética, sería un teatro heroico como ‘La Ilíada’…”, escribió Valle-Inclán, el manco de los zapatos de cliqué. El tiempo de los héroes ni ha muerto ni es teatro. Volver a la tierra de fuego es un camino desbrozado hacia delante. José Tomás quiere cerrar el círculo vital, para renacer completamente como el hombre que venció a su destino. Sobre la sangre derramada y la ética de ‘Navegante’.

Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2015/05/01/554285a9ca4741f1018b456b.html