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Luis David Adame se lleva la Concha de Oro de San Sebastián

De SOL y SOMBRA.

Luis David Adame ha conquistado la Concha de Oro de San Sebastián que concede el ayuntamiento donostiarra al triunfador de la Semana Grande. Adame es el primer matador mexicano que se alza con este prestigioso galardón, instaurado en 1964.

El joven hidrocálido protagonizó una gran actuación el pasado 13 de agosto en Illumbe, en su debut en España en una plaza de primera categoría. Luis David Adame cortó una oreja a cada toro de su lote de la buena corrida del Parralejo.

Así contó Andrés Amorós sus faenas en San Sebastián:«Luis David, el segundo Adame (hay un tercero), triunfó en Las Ventas como novillero, inicia ahora su carrera, en España, como matador. El tercero, bien armado, rompe a embestir. Dos grandes pares de Miguel Martín. Luis David muestra gran disposición: enlaza muletazos cambiados, corre bien la mano, se luce en los circulares. Una faena variada y vistosa, con algún barullo novilleril pero indudables cualidades. Estocada rinconera de rápido efecto: oreja.

En el último, que queda algo corto, vuelve a entregarse: quita por zapopinas, banderillea, tira del toro; cuando queda corto, recurre al arrimón. Mata rápido: oreja y le piden la segunda. Es una novedad interesante, merece torear».

Publicado en ABC

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Semana Grande de San Sebastián: Luis David Adame pone el toreo y el resto las orejas de Mickey Mouse

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Por J.C. ValadezDe SOL y SOMBRA.

La fiesta vive horas difíciles en todo el mundo y prueba de ello es que aficiones que antes se pensaban serias han comenzado a bajar el nivel de sus plazas al nivel de algunas plazas de tercera, como sucede actualmente con la educada afición donastiarra en San Sebastián.

La magia de la TV ha desnudado que la decadencia es mundial y pasa igual en La Plaza México que en Madrid o en San Sebastián. Ante esta decadencia voraz los buenos aficionados se alejan de las plazas y el poco público que asiste como sucedió hoy en San Sebastián, lo mismo le da otorgar orejas (una o dos qué más da) con estocadas caídas o pinchazos tras trasteos destemplados y sin importancia. Por momentos esto parece que se ha convertido en la fiesta de Mickey Mouse o de Walt Disney.

Me parece que los Choperones han tenido que tragar aceite a cambio de no perder el resto de su capital y han tenido que programar en sus ferias carteles que, espantan al público de las plazas como sucedió hoy, en donde la plaza apenas rozo la media entrada.

Pero poderoso caballero es Don Dinero y lo que digan los socios mexicanos es manda. Solo por eso se entiende que se haya programado en un cartel con TV internacional a los dos hermanos Adame y a un torero en horas bajas como López Simón.

La nota alta del festejo la dio un encierro bien presentado del Parralejo que resulto noble y pastueño, con lo que permitió el triunfó de la tercia.

Abrió la tarde José Adame con unos lances a pies juntos y unas verónicas algo rapidillas, el del Parralejo tomo dos puyazos y después en la muleta demostró buenas condiciones como fijeza y movilidad. Abusando un poco de las distancias Adame comprobó la clase del toro y se ajustó en algunas series, pero sin mucho sello. Con la izquierda su trasteo fue anodino para después rematar con unas bernaldinas y señalar una estocada delantera que la fiestera afición le premio con una oreja de esas que usan las cachuchas Mickey Mouse.

El cuarto que fue el más serio del festejo se llamó “Tapabocas” y con este José anduvo más reposado, lo dejo crudo en el caballo lo que permitió que Sergio Aguilar y Fernando Sánchez se lucieran en banderillas. Ya con la muleta nuestra máxima figura virtual anduvo reposado con un toro enclasado, ante la mirada de su nuevo mentor el matador Uceda Leal, que al parecer llego a poner orden en la casa de los Adame y se deshizo de aquellas voces que sobraban en el equipo.

No estuvo mal José pero no dijo mucho, porque cantidad no es calidad y sus muletazos siguen careciendo del sello y de la personalidad que tiene el toreo de los grandes. Mato mal hasta escuchar un aviso y se regaló una vuelta al ruedo aprovechándose de la generosidad del publico donostarriano. Ah raza.

López Simón ya de la mano de Curro Vázquez dejo ver algunas señales de luz en su toreo, pero sigue siendo extremandamente irregular. Con su primero se le vio más decisión pero poco toreo y todo quedo en una ovación. Su segundo fue el mejor de encierro y López Simón estuvo por debajo de las condiciones del astado, salvo un par de series por naturales el resto fue un concierto de destoreo. Pero como el público estaba de buenas le dio una oreja (otra de Mickey Mouse) tras un pinchazo y el juez de plaza le dio una inmerecida vuelta al ruedo al toro, que si bien fue bueno, no era para tanto.

Mucho trabajo tendrá Curro Vázquez con este torero que es la versión moderna de Dr. Jeckyl and Mr. Hyde.

El que sí ha dejado una grata impresión ha sido Luis David Adame, ya que a diferencia de su hermano tiene más sello, transmisión y temple en su toreo. En su primero hizo una faena completa en donde destacaron una serie de muletazos por el derecho muy largos, templados y ligados. Dejo una estocada algo caída y se llevó una generosa oreja.

Pero más allá de las orejas Luis David demostró que es un torero serio y completo, como lo confirmó en el sexto después de un vistoso tercio de banderillas, al que prosiguió una faena de muleta completa, que si no llego más alto fue porque el astado del Parralejo se paró.

Mato de tres cuartos de acero y le dieron una oreja de peso con fuerte petición de la segunda, que el juez de plaza después de tantas pifias hizo bien en no conceder.

Grata impresión nos deja Luis David que una vez más ha demostrado que si las empresas le dan más toros, en el podríamos tener ese torero que la afición mexicana está añorando.

Ficha:

San Sebastián, segunda corrida de feria. Toros de El Parralejo. Muy bien presentados y de buen juego en general. El 5º, Rabanito, número 41, de 515 Kg. de peso, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Joselito Adame, oreja y vuelta al ruedo por su cuenta.

López Simón, ovación con saludos y oreja tras aviso.

Luis David Adame, oreja y oreja con petición de la segunda.

Entrada: Menos de media plaza.

Twitter @Twittaurino

Semana Grande de San Sebastián: Morante enfurece al educado público donostiarra

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Una oreja pueblerina para Roca Rey y convincente actuación de Ginés Marín.

Por Carlos Ilián.

San Sebastián responde a los toros con una más aceptable presencia de público en la plaza, que no es poco en una ciudad donde la fiesta ha sido atacada con saña, hasta llegar al cierre de Illumbe para espectáculos taurinos en los años 2014 y 2015 por decisión de un alcalde de Bildu. Por eso las seis mil personas que ayer se sentaron en los tendidos suponen el mejor argumento en defensa de la tauromaquia en esta tierra.

Aunque tanto entusiasmo se enfría cuando Morante de la Puebla tira por la calle del desprecio, con una actitud que ya comienza a cansar incluso a sus más fervientes partidarios. Ayer se justificó su inhibición con el inválido que abrió plaza, tullido perdido el de Zalduendo, pero su actitud de arrojar la toalla ante la embestida áspera, de arreones y frenazos del cuarto, sin una pizca de torería, no se puede pasar más por alto.

Ginés Marín hizo lo más parecido al toreo, en una tarde infumable, especialmente en el manejo de la mano izquierda en ambos toros. Solucionó con facilidad ante la falta de fuerza del tercero y anduvo por encima del sexto, de embestida corta e imprevisible. Se fue de vacío en contraste de Roca Rey que cortó una oreja de pueblo después de una montonera de derechazos y naturales muy trapaceros. En el quinto, que sacó mal estilo, se enredó sin saber por donde se andaba.

Plaza de Illumbe. Primera corrida. Más de media entrada.

Toros de ZALDUENDO (2), entre conejos y alguno más serio, mucho inválido y también alguno con mal estilo, y todos descastados.

MORANTE DE LA PUEBLA (0), de verde botella y oro. Pinchazo, media estocada atravesada y descabello (silencio). Tres pinchazos y estocada corta y caída (bronca).

ROCA REY (5), de grana y oro. Pinchazo y bajonazo corto (una oreja). Estocada y tres descabellos. Un aviso (silencio).

GINÉS MARÍN (6), de burdeos y oro. Tres pinchazos y estocada desprendida (saludos). Pinchazo hondo y descabellos (saludos)

El cartel de este domingo

Toros de El Parralejo para Joselito Adame, López Simón y Luis David Adame

Semana Grande San Sebastián 2017 / Corridas de Toros 

De SOL y SOMBRA.

Hay un gran ambiente a tan solo unos días de que inicie la Semana Grande Donostiarra 2017, que se celebrará entre los días 12 y 15 de agosto. 

Y es que este año la feria contará con prácticamente todas las figuras durante cuatro corridas de toros, una de ellas mixta, y estarán también presentes las mejores ganaderías del momento. 

Los carteles son los siguientes:

El sábado 12 de agosto: Morante de la Puebla, Roca Rey y Ginés Marín con Zalduendo.


Domingo 13 de agosto
:  Joselito Adame, López Simón y Luis David Adame con El Parralejo.

Lunes 14 de agosto: 
Hermoso de Mendoza, Enrique Ponce y Cayetano con Ángel Sánchez para rejones y a pie Javier Vázquez. 

Martes 15 de agosto: 
como plato final, la ciudad de San Sebastián acogerá a El Juli, Alejandro Talavante y Miguel Ángel Perera que sustituye a Manzanares con Garcigrande.

Todos las corridas comenzarán a las 18.00 horas. 

Las taquillas estarán abiertas a partir del 3 de julio de lunes a viernes de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 19.30 horas. El sábado, se podrán adquirir las entradas de 10.00 a 13.30 horas.

Twitter @Twittaurino 

La Hecatombe del Toro – Triunfo de “El Payo” en el Último Suspiro.

Todo el brazo en el mando y toda la sutileza en la muñeca en el natural de “El Payo”. FOTO: Emilio Méndez – Suerte Matador.

De las que se ha salvado, dos van, Luis David Adame: dos mansadas. Terrible fue la de Xajay y peor ha sido la de San Isidro para otro muy forzado, de nuevo, mano a mano que tampoco convoca. Pero lo más grave es que el toro que ofrece la Plaza México, en lo general, ni es serio ni embiste en una lamentable situación que parece no tener fin. En esas, Castella apenas solventa su falta de ritmo con la imposición de su mando ante el manso quinto mientras que “El Payo” brinda una espléndida actuación pese a las limitaciones, en todo momento lamentables, de su descastado lote.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suele decirse que la peor corrida es la que no se torea.

Afortunadamente para él, Luis David Adame no ha venido a confirmar a La México. Y no se malentienda esto, ha sido una pena su lesión pues uno de los atractivos de la Temporada queda fuera. Pero para bien del torero, durante el tiempo que convalece, logra indirectamente evitar dos desfiles, con mucho colorido, de mansos: Xajay y ahora San Isidro, ha librado que dos espantosos encierros estropeen su confirmación.

La actual Plaza México quiere desligarse del antiguo régimen. Me dice uno de los allegados que por eso hasta el óvalo rojo, tan posicionado, la tipografía clásica, se han abandonado. Lo que no se ha dejado del todo es la mala práctica en cuanto al toro, lo demuestra la presencia de las corridas que, excepto la de José Julián Llaguno, han tenido tal desigualdad en presencia que parece no se han ido las viejas formas.

Así tenemos la repetición de carteles pasados.

Es la segunda vez que Castella y “El Payo” alternan y con San Isidro en lo que va de la década. Algunos contamos con memoria taurina y también la suficiente paciencia para volver a ver repeticiones, otros no. Vean la entrada. Por ello, igualmente, consignamos que esta ha sido una corrida en lo general mejor presentada que la de 2012. No así, superior a la de 2009, aquella que sustituyó a la de Arroyo Zarco con la que reaparecía Miguel Espinosa “Armillita” y confirma Cayetano.

Tampoco exageremos.

Simplemente que el toro, tradicionalmente no grande de San Isidro, se ha estrellado con un trapío que ha empeorado. La armonía en trapío el encierro de hoy está presente solo en casos contados, como en el sexto, los demás, incluidos dos berrendos, algo tienen que no terminan por enamorar el ojo del taurino. Y peor aún no cumplen aquello que a mejor trapío, mejor bravura porque en realidad ninguno la ha tenido.

Para muestra el lote de Castella.

Dos de tres son picados en la querencia. El primero derriba con esas ganas de quitarse el palo y coloca en apuros a Carlos Ibarra, toma otro picotazo y se da a berrear todo el tiempo. Es entonces cuando ocurre uno de los momentos claves de la corrida. Pese a la mueca del francés, “El Payo” ha pegado un quite compuesto de tres lances y media, hacia el tercio frente a toriles, en donde muestra lo afinado de su toreo, lo torera de su planta en un perla y oro de cartel.

Aquí es claro, para este medio toro, manso de condición y protestón, la suavidad es clave. La muestra el queretano pero no prosigue en ello Castella, enganchado y rápido, desde el inicio por alto en el tercio hasta quedar cerca de tablas donde se ve brusco y atropellado. Mata mal. Luego el tercero, un berrendo de una pobreza de cara que da pena. Que vuelve a hacer picado, perfectamente, en todo lo alto en la querencia. Se enciende el astado y Castella obtiene uno de sus mejores momentos.

Las chicuelinas en los medios, lucidas y bien rematadas, han sido todo.

Resulta que el berrendo recuerda su tal condición y Castella solo atina en una tanda de derechazos y el estoconazo, el resto es luchar con la mansedumbre. Por ello, en el brindis ante el feo y exhausto cárdeno, de muy feos y cenizos pitones, que cabecea defendiéndose que abre el hocico y que al solo sentir el mando con la mano baja afloja su posible casta, Sebastián prefiere no apresurarse por fin con un manso que puede estropear cualquier esfuerzo.

Al contrario, aparece al fin la paciencia e impone su paso y su toque, a veces retrasado y con la muleta oculta, desde el alternado inicio tandas frente a Matadores y las primeras tandas, primero en los medios, después por fuera de las rayas para que el cárdeno se escape de la suerte, doble contrario y se refugie fuera de los tableros.

Simplemente desesperante.

Castella insiste hasta obtener rotundo el pase de la ranchera y soberbio el de pecho. Ahí la cosa rompe y solo un metisaca pésimo deja las cosas en saludos desde el tercio y, al parecer, en suspenso su segundo contrato al cancelarse la corrida del próximo viernes.

Veremos si regresa.

El que volverá para bien nuestro y quizá de toda la Temporada es “El Payo”.

Si lancea en el quite al primero muy plácidamente haciendo todo a favor, en el saludo al berrendo segundo no se deja nada oculto. Solo la falta de fuerza del botinero astado estropea las verónicas que casi llegan a las rayas. Ordena la lidia, pide llevar largo luego de no emplearse el berrendo en el caballo. García lo ve muy claro, sabe de la falta de fuerza y a la convicción de su capacidad y su firmeza, cosa que se nota desde el brindis general y los muletazos arriba.

Inunda “El Payo” de silencio a una plaza que está puestísima al jolgorio.

Se palpa al inicio prosigue después.

Una embestida que se desmorona que al pasito se desplaza y que se mantiene gracias a la colocación de la muleta a la media altura y al temple de los derechazos, los mejores de la tarde, y el toreo al natural, plenamente cristalino. Largo el trazo, cargando la suerte en varios pasajes y logrando insistir y ligar pese a lo agotado y tardo del toro.

Todo queda en ovación tras emplear mal la espada.

Como con el cuarto, al que tiene que descabellar en dos tiempos y con el que no hay ni entendimiento ni acoplamiento por lo falto de casta y lo desrazado parece que sus reacciones tras lo remates de la suerte no corresponden a un toro de lidia, pajarean, se escurren de la muleta, traen el bostezo y no la majestad o la admiración de su estirpe.

Incluso el sexto finta con saltar al callejón.

Por si fuera poco.

Este cárdeno oscuro, de nombre “Caporal” sale y resiente, tras el brinco que se queda en la barrera, el efecto de los lances como si algo en el lance le hiciera no seguir. Entonces “Payo” procura darle por su lado, no contradecir al que quizá sea el más toro de la corrida, con un esperanzador pitón blanco, no obstante su juego se empieza a derrumbar.

El inicio es fundamental, por arriba, alternadamente y el toro, que se derrumba de inicio, se topa con la paciencia, quietud y la lentitud del temple de “El Payo” tan preciso como su toque y ritmo en los primeros derechazos, la media altura de nuevo es la llave que permite ligar. Tal como hace en su primero, se da a pegar ese muletazo que desde niño borda, el pase contrario por bajo y a pies juntos.

Se descara y el toro, que quiere escapar saliéndose de la muleta que tiene a no humillar, se encuentra con un muletazo alumbrador, cambio de mano por delante, de una redondez que en plena circunferencia del ruedo, resuelve la tangente que busca la mansedumbre del toro, con el trazo de una la hipérbola de su muletazo, toreadísimo que despierta la callada pasión.

Sencillamente de escándalo y potenciada en el de pecho.

“El Payo” prosigue y vence.

Con el manso a media altura, derrumbando la bravura, Octavio García se va detrás del engaño y pese a tomarse de los cuartos traseros vuelve a la senda artista con el desdén. Luego los naturales elevando su estaquillador para tapar la cara del manso previo a la dosantina y el final de faena con nuevo cambio de mano y definitivo ayudado por bajo que apasiona al personal que espera la estocada que llegue para poblar de amarillos pañuelos (ver para creer) el tendido.

Solo en La México.

Cositas como estas hacen que la Monumental equivoque sus formas.

El amarillo solo en el capote.

Jorge Ramos al fin, tapa la segunda oreja, correcto. Más vale que falte y no que sobre.

Porque la estocada es caída, como de bajonazo ha sido la corrida.

En cambio por alto ha sido el toreo de “El Payo” ante la caída y derrumbe del toro de lidia.

Qué diferencia de ganadería aquella del encierro de “Arte Puro” al que “El Payo” cuajó en esta corrida de 2009 en su primera puerta grande en La México. Qué más da cuando el torero está, con o sin orejas, listo para lo que viene, el próximo sábado para empezar.

Que aunque los toros estén en horas bajas, en derrumbe o en destrozo.

Siempre queda de los toreros, el arte, la seda y el oro.

Quiera Dios.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Diciembre 3 de 2016. Quinta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde muy agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo. Poco viento intermitente sin llegar a estropear por completo la lidia.

6 Toros, 6 de San Isidro (Divisa Azul, Rojo y Amarillo) De fea cabeza y justos de presencia, en el tipo de la casa y vario pinta con los berrendos segundo y tercero. Mansa en general con tendencia al caballo de la querencia, débil y falta de casta. Siempre doblando contrario en algún punto de la muleta y sin da la embestida completa. Inexplicablemente aplaudido en el arrastre el sexto, más por jolgorio popular que por la valoración seria de su juego que nunca muestra una embestida completa en la muleta.

Bien el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la segunda oreja tras la lidia del sexto.

Sebastián Castella (Añil y Azabache) Silencio, Silencio y Saludos. Octavio García “El Payo” (Gris Perla y Oro) Saludos, Silencio tras Aviso y Oreja con Petición de la segunda con bronca a la autoridad al negarla.

El festejo se queda en Mano a Mano al no sustituir la Empresa al aun convaleciente Luis David Adame.

Carlos Ibarra es derribado al arrear el primero al caballo de la querencia. Buen puyazo de Hugo Campos al cuarto.

San Sebastián gana una batalla a la ira

Por Carlos Ilían.

En uno de los momentos más críticos para la fiesta de los toros, acosada desde ayuntamientos y sectores políticos determinados, San Sebastián ha recuperado su Semana Grande. A muchos les habrá chirriado que cuando cercan a los toros en medio de la ira contra la fiesta, la ciudad más vasca, la capital de Guipuzcoa y un alcalde nacionalista deciden que se acabó la prohibición, que los toros vuelven a Donosti. Ha sido el triunfo de San Sebastián contra la ira, el triunfo del sentido común.

Ayer se respiraba un aire limpio, sin fétidos contaminantes políticos. La gente iba a los toros como toda la vida, a pasar una tarde en la plaza y disfrutar de la corrida y junto a los 6.500 espectadores el rey Juan Carlos que con su presencia quiso respaldar a la afición donostiarra en el día que recuperó la fiesta. El paseíllo de las cuadrillas fue acompañado por una ovación larguísima de toda la plaza puesta en pie. Así volvíamos a Illumbe y en Illumbe ayer se lidió una sorprendente corrida de Torrestrella que desarrolló genio, movilidad y en algunos casos mucha calidad. De pronto los toros que cría Álvaro Domecq han despertado de un letargo que parecía la tumba de la que fue una gran ganadería. Pues no, Torrestrella tiene recursos para volver a las ferias.

Así el lote de López Simón, que sustituía a Rivera Ordóñez, se empleó con clase y enorme movilidad. El torero realizó lo mejor de toda la tarde en el tercero, ligando sin solución de continuidad, templando y muy centrado. Una faena la que no le sobró un muletazo y que armonizó dentro de la variedad, sin perder el hilo de su argumento. Pero López Simón se estrelló con el acero. Tendrá que afinar en la suerte suprema si quiere circular en las alturas. En el sexto, manso pero con mucho tranco, vimos una versión más liviana de este torero, sin embraguetarse, muy leve y obsesionado con pegar muchos pases. Aunque conectó con la gente lo estropeó de nuevo con la espada

Enrique Ponce anduvo a ráfagas con su primero que no se le entregó y utilizó la buena clase del cuarto para componer una faena liviana y de andar por casa, a gusto, sin ajustarse, sin cruzarse y muy en el Ponce de las tardes para estar a gusto sin mojarse. La dieron una orejita que paseó como si fuera el premio a una heroicidad. Tablas se llama eso.

A Manzanares ya empieza sentarle mal el luto, no como a Electra. Anduvo en un berrinche con el mal genio del segundo y hasta sufrió dos volteretas. Es verdad que siempre volvió a la cara del toro sin aspavientos. Y compuso un follón de trapazos en el quinto.

1ª de Semana Grande

Toros: de TORRESTRELLA (6), aparte su escasa presencia, al corrida tuvo movilidad y genio, con gran lote, 3º y 6º.

Toreros
ENRIQUE PONCE (5), de celeste y oro. Estocada corta atravesada y estocada (saludos). Estocada desoprendiuda y dos descabellos. Un aviso (una oreja).
JOSÉ MARÍA MANZANARES (4), de negro y azabache. Estocada (saludos).Pinchazo caído (silencio).
LÓPEZ SIMÓN (6), de azul noche y oro. Pinchazo hondo y cuatro descabellos. Un aviso (saludos). Dos pinchazos y escocada caída. Un aviso (ovación)