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La Hecatombe del Toro – Triunfo de “El Payo” en el Último Suspiro.

Todo el brazo en el mando y toda la sutileza en la muñeca en el natural de “El Payo”. FOTO: Emilio Méndez – Suerte Matador.

De las que se ha salvado, dos van, Luis David Adame: dos mansadas. Terrible fue la de Xajay y peor ha sido la de San Isidro para otro muy forzado, de nuevo, mano a mano que tampoco convoca. Pero lo más grave es que el toro que ofrece la Plaza México, en lo general, ni es serio ni embiste en una lamentable situación que parece no tener fin. En esas, Castella apenas solventa su falta de ritmo con la imposición de su mando ante el manso quinto mientras que “El Payo” brinda una espléndida actuación pese a las limitaciones, en todo momento lamentables, de su descastado lote.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Suele decirse que la peor corrida es la que no se torea.

Afortunadamente para él, Luis David Adame no ha venido a confirmar a La México. Y no se malentienda esto, ha sido una pena su lesión pues uno de los atractivos de la Temporada queda fuera. Pero para bien del torero, durante el tiempo que convalece, logra indirectamente evitar dos desfiles, con mucho colorido, de mansos: Xajay y ahora San Isidro, ha librado que dos espantosos encierros estropeen su confirmación.

La actual Plaza México quiere desligarse del antiguo régimen. Me dice uno de los allegados que por eso hasta el óvalo rojo, tan posicionado, la tipografía clásica, se han abandonado. Lo que no se ha dejado del todo es la mala práctica en cuanto al toro, lo demuestra la presencia de las corridas que, excepto la de José Julián Llaguno, han tenido tal desigualdad en presencia que parece no se han ido las viejas formas.

Así tenemos la repetición de carteles pasados.

Es la segunda vez que Castella y “El Payo” alternan y con San Isidro en lo que va de la década. Algunos contamos con memoria taurina y también la suficiente paciencia para volver a ver repeticiones, otros no. Vean la entrada. Por ello, igualmente, consignamos que esta ha sido una corrida en lo general mejor presentada que la de 2012. No así, superior a la de 2009, aquella que sustituyó a la de Arroyo Zarco con la que reaparecía Miguel Espinosa “Armillita” y confirma Cayetano.

Tampoco exageremos.

Simplemente que el toro, tradicionalmente no grande de San Isidro, se ha estrellado con un trapío que ha empeorado. La armonía en trapío el encierro de hoy está presente solo en casos contados, como en el sexto, los demás, incluidos dos berrendos, algo tienen que no terminan por enamorar el ojo del taurino. Y peor aún no cumplen aquello que a mejor trapío, mejor bravura porque en realidad ninguno la ha tenido.

Para muestra el lote de Castella.

Dos de tres son picados en la querencia. El primero derriba con esas ganas de quitarse el palo y coloca en apuros a Carlos Ibarra, toma otro picotazo y se da a berrear todo el tiempo. Es entonces cuando ocurre uno de los momentos claves de la corrida. Pese a la mueca del francés, “El Payo” ha pegado un quite compuesto de tres lances y media, hacia el tercio frente a toriles, en donde muestra lo afinado de su toreo, lo torera de su planta en un perla y oro de cartel.

Aquí es claro, para este medio toro, manso de condición y protestón, la suavidad es clave. La muestra el queretano pero no prosigue en ello Castella, enganchado y rápido, desde el inicio por alto en el tercio hasta quedar cerca de tablas donde se ve brusco y atropellado. Mata mal. Luego el tercero, un berrendo de una pobreza de cara que da pena. Que vuelve a hacer picado, perfectamente, en todo lo alto en la querencia. Se enciende el astado y Castella obtiene uno de sus mejores momentos.

Las chicuelinas en los medios, lucidas y bien rematadas, han sido todo.

Resulta que el berrendo recuerda su tal condición y Castella solo atina en una tanda de derechazos y el estoconazo, el resto es luchar con la mansedumbre. Por ello, en el brindis ante el feo y exhausto cárdeno, de muy feos y cenizos pitones, que cabecea defendiéndose que abre el hocico y que al solo sentir el mando con la mano baja afloja su posible casta, Sebastián prefiere no apresurarse por fin con un manso que puede estropear cualquier esfuerzo.

Al contrario, aparece al fin la paciencia e impone su paso y su toque, a veces retrasado y con la muleta oculta, desde el alternado inicio tandas frente a Matadores y las primeras tandas, primero en los medios, después por fuera de las rayas para que el cárdeno se escape de la suerte, doble contrario y se refugie fuera de los tableros.

Simplemente desesperante.

Castella insiste hasta obtener rotundo el pase de la ranchera y soberbio el de pecho. Ahí la cosa rompe y solo un metisaca pésimo deja las cosas en saludos desde el tercio y, al parecer, en suspenso su segundo contrato al cancelarse la corrida del próximo viernes.

Veremos si regresa.

El que volverá para bien nuestro y quizá de toda la Temporada es “El Payo”.

Si lancea en el quite al primero muy plácidamente haciendo todo a favor, en el saludo al berrendo segundo no se deja nada oculto. Solo la falta de fuerza del botinero astado estropea las verónicas que casi llegan a las rayas. Ordena la lidia, pide llevar largo luego de no emplearse el berrendo en el caballo. García lo ve muy claro, sabe de la falta de fuerza y a la convicción de su capacidad y su firmeza, cosa que se nota desde el brindis general y los muletazos arriba.

Inunda “El Payo” de silencio a una plaza que está puestísima al jolgorio.

Se palpa al inicio prosigue después.

Una embestida que se desmorona que al pasito se desplaza y que se mantiene gracias a la colocación de la muleta a la media altura y al temple de los derechazos, los mejores de la tarde, y el toreo al natural, plenamente cristalino. Largo el trazo, cargando la suerte en varios pasajes y logrando insistir y ligar pese a lo agotado y tardo del toro.

Todo queda en ovación tras emplear mal la espada.

Como con el cuarto, al que tiene que descabellar en dos tiempos y con el que no hay ni entendimiento ni acoplamiento por lo falto de casta y lo desrazado parece que sus reacciones tras lo remates de la suerte no corresponden a un toro de lidia, pajarean, se escurren de la muleta, traen el bostezo y no la majestad o la admiración de su estirpe.

Incluso el sexto finta con saltar al callejón.

Por si fuera poco.

Este cárdeno oscuro, de nombre “Caporal” sale y resiente, tras el brinco que se queda en la barrera, el efecto de los lances como si algo en el lance le hiciera no seguir. Entonces “Payo” procura darle por su lado, no contradecir al que quizá sea el más toro de la corrida, con un esperanzador pitón blanco, no obstante su juego se empieza a derrumbar.

El inicio es fundamental, por arriba, alternadamente y el toro, que se derrumba de inicio, se topa con la paciencia, quietud y la lentitud del temple de “El Payo” tan preciso como su toque y ritmo en los primeros derechazos, la media altura de nuevo es la llave que permite ligar. Tal como hace en su primero, se da a pegar ese muletazo que desde niño borda, el pase contrario por bajo y a pies juntos.

Se descara y el toro, que quiere escapar saliéndose de la muleta que tiene a no humillar, se encuentra con un muletazo alumbrador, cambio de mano por delante, de una redondez que en plena circunferencia del ruedo, resuelve la tangente que busca la mansedumbre del toro, con el trazo de una la hipérbola de su muletazo, toreadísimo que despierta la callada pasión.

Sencillamente de escándalo y potenciada en el de pecho.

“El Payo” prosigue y vence.

Con el manso a media altura, derrumbando la bravura, Octavio García se va detrás del engaño y pese a tomarse de los cuartos traseros vuelve a la senda artista con el desdén. Luego los naturales elevando su estaquillador para tapar la cara del manso previo a la dosantina y el final de faena con nuevo cambio de mano y definitivo ayudado por bajo que apasiona al personal que espera la estocada que llegue para poblar de amarillos pañuelos (ver para creer) el tendido.

Solo en La México.

Cositas como estas hacen que la Monumental equivoque sus formas.

El amarillo solo en el capote.

Jorge Ramos al fin, tapa la segunda oreja, correcto. Más vale que falte y no que sobre.

Porque la estocada es caída, como de bajonazo ha sido la corrida.

En cambio por alto ha sido el toreo de “El Payo” ante la caída y derrumbe del toro de lidia.

Qué diferencia de ganadería aquella del encierro de “Arte Puro” al que “El Payo” cuajó en esta corrida de 2009 en su primera puerta grande en La México. Qué más da cuando el torero está, con o sin orejas, listo para lo que viene, el próximo sábado para empezar.

Que aunque los toros estén en horas bajas, en derrumbe o en destrozo.

Siempre queda de los toreros, el arte, la seda y el oro.

Quiera Dios.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Diciembre 3 de 2016. Quinta de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde muy agradable con cielo despejado, luz artificial desde la lidia del segundo. Poco viento intermitente sin llegar a estropear por completo la lidia.

6 Toros, 6 de San Isidro (Divisa Azul, Rojo y Amarillo) De fea cabeza y justos de presencia, en el tipo de la casa y vario pinta con los berrendos segundo y tercero. Mansa en general con tendencia al caballo de la querencia, débil y falta de casta. Siempre doblando contrario en algún punto de la muleta y sin da la embestida completa. Inexplicablemente aplaudido en el arrastre el sexto, más por jolgorio popular que por la valoración seria de su juego que nunca muestra una embestida completa en la muleta.

Bien el Juez de Plaza, Jorge Ramos al negar la petición de la segunda oreja tras la lidia del sexto.

Sebastián Castella (Añil y Azabache) Silencio, Silencio y Saludos. Octavio García “El Payo” (Gris Perla y Oro) Saludos, Silencio tras Aviso y Oreja con Petición de la segunda con bronca a la autoridad al negarla.

El festejo se queda en Mano a Mano al no sustituir la Empresa al aun convaleciente Luis David Adame.

Carlos Ibarra es derribado al arrear el primero al caballo de la querencia. Buen puyazo de Hugo Campos al cuarto.

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Feria de San Sebastián: La valentía, la inspiración… y una oreja

Roca Rey brinda su primer toro a la Infanta Elena. EFE

Dignísimas actuaciones de Roca Rey y Talavante ante una muy noble y blanda corrida de Zalduendo

Por Antonio Lorca.

Valiente de verdad se le vio a Roca Rey ante su primero. Tras un quite por tafalleras de Castella, el joven matador se fue a los medios, se echó el capote a la espalda y citó al toro que estaba en la raya del tercio. Acudió el animal al trote, y el torero zigzageó la tela, movimientos ondulantes que hizo el toro en su recorrido, la tensión subió en décimas de segundo y, al final, cuando la voltereta se dibujaba, surgió el chispazo alentador de un capotazo de frente por detrás con el que respiró toda la plaza. Y ese no fue más que el principio. Comenzó el último tercio con tres pases cambiados por la espalda, una arrucina y un pase de pecho que llenaron los tendidos de esperanza. Después, el animal no colaboró, y Roca Rey tuvo que apostar por el arrimón. Fue una encomiable labor de torero joven, temerario, sin aparente conciencia del peligro, que llega con facilidad a los tendidos y lucha con tesón por alcanzar el triunfo. Pero el presidente solo le concedió una oreja a pesar de la insistente petición de la segunda oreja.

Si Roca puso sobre la mesa su valentía, Talavante fue la inspiración en el segundo de la tarde. Todo sucedió en el tercio final. El inicio fue espectacular: ayudados por alto, un molinete y un pase de pecho, largo, de pitón a rabo, como rúbrica de sensibilidad. Después, naturales a pies juntos, de mejor preparación que ejecución por la claudicante actitud del toro; muletazos desmayados trazados con empaque, a continuación. Adornos varios, arrucina, cambios de manos, y un desplante final sin muleta ni espada en las manos. Y otra sola oreja, a pesar del griterío. 

Volvió Talavante a las andadas de empaque y bellos pasajes aislados ante el quinto, un toro blando que solo colaboró lo que su gran nobleza le permitió. Pinchó y le ahorró la tensión al presidente.

Roca insistió en su actitud valerosa ante el sexto en un quite por tafalleras y gaoneras; continuó por ceñidos estatuarios, y aprovechó la corta codicia del animal con largos naturales y nuevos alardes de desprecio a su integridad.

Y Castella se enfrentó a un primer toro de generosa bondad, fijeza y recorrido y desperdició la ocasión con un toreo despegado, en línea recta y vacío de contenido. El toro fue de menos a más, y el torero no superó el menos. El cuarto se derrumbó varias veces y ahí acabó su historia.

ZALDUENDO/CASTELLA, TALAVANTE, ROCA REY

Toros de Zalduendo,correctamente presentados, mansos, blandos y muy nobles. Inválido el cuarto.

Sebastián Castella: tres pinchazos y un descabello (ovación); dos pinchazos y estocada (silencio).

Alejandro Talavante: estocada (oreja); dos pinchazos, media _aviso_ y un descabello (ovación).

Roca Rey: estocada (oreja); estocada (oreja).

Plaza de toros de Illumbe.Tercera corrida de feria. 15 de agosto. Lleno. Asistió la Infanta Elena, acompañada por sus hijos.

Publicado en El País.

FERIA DE SAN SEBASTIÁN: José Tomás y El Juli, caricaturistas de la fiesta

José Tomás, ayer en la plaza de toros de San Sebastián. JAVIER HERNÁNDEZ.

Por Antonio Lorca.

Apúrense. Mientras El Juli siga siendo una figura de peso, con mando en plaza y en el campo ganadero, el futuro de la fiesta correrá un serio peligro. Pero no es José Tomás la solución. Si el primero se ha convertido en un icono de la modernidad comodona, el segundo está de despedida y recogida de lo que en taquilla dejan ríos de incondicionales y curiosos que acuden en procesión a ver a su dios. Uno y otro, cuales caricaturistas, dieron la impresión de tomarse a broma la tauromaquia.

Vamos, que a pesar del lleno de ayer en la plaza de Illumbe, los toros en San Sebastián siguen tan en peligro como antes del festejo. Primero, porque los políticos continuarán con sus ataques; segundo, porque la inmensa mayoría de los que poblaron los tendidos de la plaza no han nacido ni viven aquí; y tercero, porque José Tomás y El Juli se presentaron en esta tierra para jugar a los toros sin más compromiso.

Vaya por delante un detalle anecdótico: ¿qué importancia daría El Juli a esta corrida cuando por la mañana se anunció en la feria de Dax? ¿Se imaginan el problema que se hubiera planteado ante una hipotética voltereta? Y El Juli se presentó, como en él es habitual, con una corrida escurrida de carnes, cómoda de cabeza, sin fuerzas y con tanta nobleza como falta de casta y acometividad. Con estos toros triunfa todas las tardes y ayer cortó las dos orejas tras una faena despegada y al hilo del pitón, ante un público generoso, festivalero y triunfalista.

Pero nadie se lo recrimina, y ahí sigue, en figura del toreo, de plaza en plaza apuntillando la fiesta como si tal cosa.

Pero lo llamativo a estas alturas es que José Tomás se anuncie con él en esta feria. Y con los toros elegidos por su compañero, a sabiendas de que en modo alguno garantizan la mínima emoción que exige el toreo.

Y Tomás llegó, —muy solemne en todo momento—, hizo el supuesto esfuerzo que se le supone a su exigencia dineraria y se marchó. Inválido y amuermado era su primero, aborregado y lisiado por más señas, y ante él estuvo el torero en fases intermitentes sin dejar nada para el recuerdo. Nobleza exhibió el quinto, al que le hizo una faena tan larga como insulsa porque no tenía hechuras ni comportamiento del toro que requiere el toreo de esta figura. Dicho de otro modo: Tomás se anunció con borregos taciturnos y él necesita toros. Sí, algunos muletazos tuvieron prestancia, pero todo supo a muy poco.

Abrió plaza Hermoso de Mendoza y protagonizó una de las tardes más tristes que se le recuerdan. Dos toros descastadísimos y un caballero desganado y desacertado. Un dolor.

BOHÓRQUEZ, GARCIGRANDE / HERMOSO, TOMÁS, EL JULI

Dos toros excesivamente despuntados de Fermín Bohórquez, flojos, mansos y parados; y cuatro de Garcigrande y Domingo Hernández, —el tercero como sobrero—, muy justos de presentación, blandos, sosos y nobles.

Hermoso de Mendoza: cuatro pinchazos (silencio); rejonazo trasero (ovación).

José Tomás: dos pinchazos, estocada y tres descabellos(ovación); pinchazo —aviso— y estocada (oreja).

El Juli: estocada caída (dos orejas); estocada (silencio).

Plaza de toros de Illumbe.Segunda corrida de feria. 14 de agosto. Lleno de ‘no hay billetes’. Asistieron desde un burladero el Rey emérito, la infanta Elena y sus dos hijos.

Publicado en El País

 

Con José Tomás, el toreo saca músculo en San Sebastián

​ 

El 11 de agosto de 1998 el viejo Chopera lloraba en los terrenos de Anoeta. Estaba pisando la nueva plaza de toros: San Sebastián, 25 años después, volvía a completar la Semana Grande con la feria taurina. 

El crítico Vicente Zabala describía en las páginas de ABC la emoción, el olor a nuevo, el callejón sin acabar. La inauguración de Illumbe, con Manzanares, Ponce y Rivera Ordóñez, reenganchaba a Donosti con su historia. Un paseo que comenzó en 1589 con la plaza de Erreguesoro y que culminó ese día: Illumbe se convertía en el catorceavo ruedo levantado en la ciudad en todo ese tiempo.

En el espacio multiusos acorazado, la nueva plaza de toros es una nave espacial recubierta por una esfera redonda que se asoma a San Sebastián, la eficiencia no tiene solera, convivían toros y baloncesto hasta 2012. Bildu se hizo con el Ayuntamiento y dio prioridad al veto de las corridas de toros. “Comparto las teorías antitaurinas. No voy a alcanzar ningún acuerdo con ninguna empresa taurina. Hay que buscar algo más fructífero”, dijo Juan Karlos Izagirre, el entonces alcalde de la ciudad, a los pocos días de estrenar el cargo. Aunque, según datos de la patronal Anoet, los primeros 14 años de vida de Illumbe aportaron a la ciudad 117 millones de euros, Bildu ocupó el lugar público con otro tipo de actividades durante la Semana Grande imposibilitando la organización de corridas de toros.

En 2015, bajo el mandato de PNV y PSOE, volvieron los toros a San Sebastián. La casa Chopera, los actuales empresarios, hizo un trabajo callado, paciente y reservado durante los años en blanco. Agazapados detrás de Bildu mantuvieron reuniones con todos los grupos políticos, amarrando antes de las nuevas elecciones la feria. Y como en 1998 se volvió a estrenar Illumbe. Acudió el rey emérito Don Juan Carlos. Se televisó por TVE. Otra vez en el cartel Ponce. Manzanares, de catafalco y azabache, elevaba al cuadrado el recuerdo de su padre, y López Simón sustituía a Rivera Ordóñez. El ímpetu anti también se mantendría.

La asociación Donostia Antitaurina Orain recogió las firmas suficientes para exigir un referéndum. Eneko Goia accedió este verano a formular el próximo 19 de febrero la pregunta: “¿Quiere usted que el Ayuntamiento deje de destinar recursos municipales para las corridas de toros?”, que aún puede tumbar un recurso del Estado.

Este domingo, mientras los donostiarras ya piensan la respuesta, llega José Tomás. La feria ha comenzado desde el sábado y avanzará hasta el próximo 16. El mano a mano con Juli en una plaza de primera convierte la cita en epicentro, un terremoto de tauromaquia. En realidad los ciudadanos han respondido ya. Todos los abonos se agotaron hace tiempo, como primera opción. “¿Quiere ir usted a los toros este año?”. El toreo saca músculo en San Sebastián, donde late en cada hotel ocupado y restaurante, en la plaza llena desde el primer día. El referéndum de las taquillas ya ha ganado el primer asalto. Once mil personas no darán ninguna explicación el día 15.

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El efecto José Tomás en San Sebastián 

De S y S.
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El anuncio de José Tomás en los carteles de la Semana Grande de San Sebastián ha contribuido a frenar y a cuestionar la ofensiva antitaurina que pide una consulta popular sobre la continunidad de las corridas de toros en la capital donostiarra.

Frente a las casi nueve mil firmas que una plataforma animalista presentó para promover dicho referéndum, el anuncio del famoso torero madrileño ha hecho que este año se agoten, vendidas en forma de abono, el 97 por ciento de las 44.000 localidades de los cuatro festejos de la feria, restando en taquilla sólo el cupo que establece la ley para su venta el mismo día del festejo.

Cuando se cumplen justamente dieciocho años desde que se inauguró el moderno coso de Illumbe, ahora de propiedad municipal, los toros vuelven a San Sebastián en medio de una extendida controversia que provocó el anterior alcalde de Bildu, que impidió la celebración de corridas durante las fiestas de 2013 y 2014.

Fue la pasada temporada cuando, ya con un nuevo gobierno municipal, un acuerdo entre PP, PSOE y PNV hizo posible que se reabriese de nuevo la plaza, con la presencia incluida en el primer festejo tanto del Rey Emérito como de las cámaras de TVE.

Aun así, los nuevos ediles al frente del consistorio han decidido convocar esa consulta popular solicitada por los antitaurinos pero que está aún pendiente de fecha -se especula con que pudiera celebrarse en febrero de 2017- tras ser aplazada por distintas circunstancias administrativas, al igual que sucede también en Vitoria.

En medio de esta polémica de claro tinte político, la empresa Chopera, que gestiona el coso taurino que se encargó de levantar, ha conseguido todo un golpe de efecto al contratar a José Tomás, que, con la arrolladora fuerza de este torero en las taquillas, ha hecho que se desborden todas las previsiones y se ponga en duda el supuesto afán abolicionista de la ciudadanía donostiarra.

La feria taurina de San Sebastián, que tiene así el lleno asegurado en todo los festejos -como pasó también en Jerez y Alicante al reclamo de José Tomás-, comenzó ayer sábado con una corrida de la divisa de Fuente Ymbro que estoquearon Diego Urdiales, Paco Ureña y el mexicano Joselito Adame.

Este festejo sirvió de prólogo a la jornada central, la cita estelar de la Semana Grande y casi de toda la temporada taurina española, pues no en vano en el ruedo de Illumbe se van a ver las caras, tras cuatro años desde su último enfrentamiento, dos toreros de la categoría de José Tomás y el Juli.

Delante de ellos hará el paseíllo el también famoso rejoneador Hermoso de Mendoza, que lidiará toros de Fermín Bohórquez, mientras que los de a pie pertenecerán al hierro de Domingo Hernández.

Pero la redonda Semana Grande de 2016, programada con una clara intención reivindicativa por parte de la empresa, cuenta con otros dos festejos de muy alto nivel, como son los de los días 15 y 16 de agosto.

En el primero actuarán el francés Sebastián Castella, Alejandro Talavante y el peruanoRoca Rey, con reses de Zalduendo, mientras que cerrarán el abono Enrique Ponce, José María Manzanares y López Simón, estos ante astados de Juan Pedro Domecq.

Con tanta expectación, la ciudad y sus alrededores tienen cubiertas la práctica totalidad de sus plazas hoteleras, además de las reservas en su restaurantes, contando con los miles de visitantes que acudirán durante cuatro días al recinto privado que registra mayor asistencia de público durante las fiestas de San Sebastián.

En ese sentido, un estudio de la plataforma Toros Sí en Donosti, creada como contrapeso a los ataques antitaurinos, calcula que en las quince ferias anteriores la celebración de festejos taurinos tuvo una repercusión económica de 120 millones de euros en la capital guipuzcoana.

El anuncio de José Tomás en los carteles de la Semana Grande de San Sebastián ha contribuido a frenar y a cuestionar la ofensiva antitaurina que pide una consulta popular sobre la continunidad de las corridas de toros en la capital donostiarra.

Frente a las casi nueve mil firmas que una plataforma animalista presentó para promover dicho referéndum, el anuncio del famoso torero madrileño ha hecho que este año se agoten, vendidas en forma de abono, el 97 por ciento de las 44.000 localidades de los cuatro festejos de la feria, restando en taquilla sólo el cupo que establece la ley para su venta el mismo día del festejo.

Cuando se cumplen justamente dieciocho años desde que se inauguró el moderno coso de Illumbe, ahora de propiedad municipal, los toros vuelven a San Sebastián en medio de una extendida controversia que provocó el anterior alcalde de Bildu, que impidió la celebración de corridas durante las fiestas de 2013 y 2014.

Fue la pasada temporada cuando, ya con un nuevo gobierno municipal, un acuerdo entre PP, PSOE y PNV hizo posible que se reabriese de nuevo la plaza, con la presencia incluida en el primer festejo tanto del Rey Emérito como de las cámaras de TVE.

Aun así, los nuevos ediles al frente del consistorio han decidido convocar esa consulta popular solicitada por los antitaurinos pero que está aún pendiente de fecha -se especula con que pudiera celebrarse en febrero de 2017- tras ser aplazada por distintas circunstancias administrativas, al igual que sucede también en Vitoria.

En medio de esta polémica de claro tinte político, la empresa Chopera, que gestiona el coso taurino que se encargó de levantar, ha conseguido todo un golpe de efecto al contratar a José Tomás, que, con la arrolladora fuerza de este torero en las taquillas, ha hecho que se desborden todas las previsiones y se ponga en duda el supuesto afán abolicionista de la ciudadanía donostiarra.

La feria taurina de San Sebastián, que tiene así el lleno asegurado en todo los festejos -como pasó también en Jerez y Alicante al reclamo de José Tomás-, comenzará mañana sábado con una corrida de la divisa de Fuente Ymbro que estoquearán Diego Urdiales, Paco Ureña y el mexicano Joselito Adame.

Este festejo servirá de prólogo a la jornada central, la cita estelar de la Semana Grande y casi de toda la temporada taurina española, pues no en vano en el ruedo de Illumbe se van a ver las caras, tras cuatro años desde su último enfrentamiento, dos toreros de la categoría de José Tomás y el Juli.

Delante de ellos hará el paseíllo el también famoso rejoneador Hermoso de Mendoza, que lidiará toros de Fermín Bohórquez, mientras que los de a pie pertenecerán al hierro de Domingo Hernández.

Pero la redonda Semana Grande de 2016, programada con una clara intención reivindicativa por parte de la empresa, cuenta con otros dos festejos de muy alto nivel, como son los de los días 15 y 16 de agosto.

En el primero actuarán el francés Sebastián Castella, Alejandro Talavante y el peruanoRoca Rey, con reses de Zalduendo, mientras que cerrarán el abono Enrique Ponce, José María Manzanares y López Simón, estos ante astados de Juan Pedro Domecq.

Con tanta expectación, la ciudad y sus alrededores tienen cubiertas la práctica totalidad de sus plazas hoteleras, además de las reservas en su restaurantes, contando con los miles de visitantes que acudirán durante cuatro días al recinto privado que registra mayor asistencia de público durante las fiestas de San Sebastián.

En ese sentido, un estudio de la plataforma Toros Sí en Donosti, creada como contrapeso a los ataques antitaurinos, calcula que en las quince ferias anteriores la celebración de festejos taurinos tuvo una repercusión económica de 120 millones de euros en la capital guipuzcoana.

Fuente: COPE

Semana Grande/San Sebastián: Toros desaprovechados de Fuente Ymbro

Urdiales, un olor que no embriaga

Casi lleno en Illumbe, y dos toros con clase de Fuente Ymbro, desaprovechados por sus matadores


Por Antonio Lorca.

Lo más sobresaliente de la tarde, quizá, los miles de espectadores que casi llenaron el gran coso de Illumbe; y no es este un detalle baladí en unos momentos en los que no son pocos los que en esta ciudad cuestionan la fiesta de los toros.

Lo que ocurrió en el ruedo tiene otras lecturas. Correctos de presentación los toros de Fuente Ymbro, en el límite del trapío exigido en una plaza de primera categoría; blandos y mansos en los caballos, donde una vez más se simuló la suerte; y de variado juego en la muleta. Dos toros sobresalieron, primero y tercero, por su noble generosidad, y los dos fueron desaprovechados por sus matadores.

Abrió plaza Diego Urdiales, que nació con esa torería innata que desprende desde que hace el paseíllo; pero quien le dio personalidad le restó corazón, y sobresale más su frialdad y aparente conformismo que su exquisitez. Se lució, primero, en un par de verónicas de recibo y en un buen quite posterior por delantales. Muleta en mano dijo que sabe torear delante de un toro escaso de fuerzas pero de bondad infinita y embestida repetidora. Demostró Urdiales que sus hechuras son de torero caro, que le sobran empaque y sensibilidad, pero dejó a los presentes con la miel en los labios. Dibujó detalles, desplegó ráfagas, destellos brillantes, quizá, pero la faena no alcanzó la altura requerida. No fue maciza y careció de esencia. Una labor olorosa, pero no embriagadora; el torero se dejó ver como artista que es, pero no entusiasmó. Detalles, en fin, que supieron a poco. Chispazos a los que faltó luminosidad.

Ante el cuarto sufrió un revolcón en los primeros muletazos y se levantó conmocionado y con el ánimo apocado. El toro no valía, y el torero mostró sus carencias de corazón. Hay que exigirle más a quien nació con tal alto concepto de la torería.

El otro toro bueno fue el tercero y el afortunado fue Joselito Adame, que no se dio por enterado del gran regalo que recibió. Jugó bien los brazos en las hondas verónicas de recibo, brindó a la concurrencia y se esperaba faena grande, al hilo de la codicia encastada del toro. Y triunfó, vaya si triunfó; pero el de negro y cuatro patas, que no se cansó de embestir con fijeza los diez minutos que marca el reloj. Adame, por su parte, dio pases a diestro y siniestro, pero no toreó. 

Sin sosiego ni templanza, todo rapidísimo, sin tiempo para paladear, hasta ocho tandas se le contaron por ambas manos y todo su quehacer fue perfectamente olvidable, incoloro e insípido. “Se va sin torear”, se oyó desde el tendido, y era esa una gran verdad. Prueba de ello es que tras una buena estocada en la suerte de recibir, solo paseó una oreja cuando la calidad del animal exigía mucho, mucho más. Complicado en el tercio final fue el sexto, de corto recorrido y entrañas poco nobles, ante el que torero se justificó con enorme voluntad.

No tuvo suerte Paco Ureña con su lote. Se le vio muy firme, decidido, voluntarioso y muy valeroso, como siempre acostumbra este torero, pero soso y descastado fue su primero, al que exprimió con buen ánimo su corta y desclasada embestida. El premio fue un revolcón sin consecuencias a la hora de matar. Expuso también ante el quinto, un animal dificultoso, que no le ofreció posibilidades de triunfo.

FUENTE YMBRO/URDIALES, UREÑA, ADAME

Toros de Fuente Ymbro, correctos de presentación, mansos y blandos; nobles y con clase primero y tercero.

Diego Urdiales: media -aviso- (oreja); media atravesada y un descabello (ovación).

Paco Ureña: pinchazo, estocada baja -aviso- siete descabellos y el toro se echa (silencio); pinchazo y estocada caída (palmas).

Joselito Adame: estocada y un descabello (oreja); estocada baja(silencio).

Plaza de toros de Illumbe.Primera corrida de feria. 13 de agosto. Casi lleno.

La semana grande… de José Tomás 

​Por Carlos Ilián.


Desde los tiempos de la antigua plaza de El Chofre, y muchos para atrás, aquí en Donosti no se vivía la fiesta de los toros con la expectación de esta Semana Grande 2016. Con excepciones de tardes puntuales no se formaba un alboroto igual, que se traduce en un record histórico con todo el abono vendido. Se dice pronto. Para quienes conocemos esta Semana Grande del derecho y el revés supone un hecho insólito que no haya una entrada decente en taquilla para las cuatro tardes.

Hoteles, restaurantes, medios de trasporte al completo y un ambiente eufórico es la mejor respuesta para quienes utilizan el argumento de que los toros no interesan. Es verdad que lo de José Tomás es excepcional, pero es un torero, no un Bruce, ni los Rolling, el que pone patas arriba una ciudad y una región. Esta Semana Grande, tiene, pues, nombre propio

Carteles

Sábado 13: Toros de Fuente Ymbro para Diego Urdiales, Paco Ureña y Joselito Adame.

Día 14: Toros de Bohórtquez y Garcigrande para Pablo Hermoso de Mendoza, José Tomás y El Juli.

Día 15: Toros de Zalduendo para Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Roca Rey.

Día 16: Toros de Juan Pedro Domecq para Enrique Ponce, José María Manzanares y López Simón.

Publicado en Marca.

José Tomás toreará el 14 de agosto en San Sebastián

José Tomás, antes de torear en San Sebastián en 1999.

Por MIKEL ORMAZABAL

La última vez que José Tomás se vistió de luces en San Sebastián fue en el verano de 2007, y a juzgar por la cátedra realizó la mejor faena en aquellas corridas. El diestro de Galapagar, ídolo de masas y rey indiscutible del toreo, volverá este año al coso donostiarra, será la gran atracción de la Semana Grande taurina, sometida en esta ciudad a una fuerte presión de los sectores contrarios a la fiesta.

La familia Chopera, que gestiona los festejos taurinos de San Sebastián, ha cerrado hoy un acuerdo con los representantes de Tomás para incluirle en el cartel de Illunbe del 14 de agosto, domingo. La presencia de Tomás en San Sebastián encaja con su decisión de prodigarse en los ruedos españoles tras un largo periodo con apariciones esporádicas en los ruedos . El torero madrileño volvió a realizar un paseíllo en España el pasado 7 de mayo en Jerez y está anunciada su actuación el 24 de junio en Alicante.

San Sebastián tendrá el privilegio de disfrutar del mejor torero del momento y uno delos mejores de la historia. Ya estuvo en Illunbe en 1998 y 1999. La última vez que pisó la arena donostiarra fue en 2007, compartiendo cartel con Finito de Córdoba y El Cid.

Su regreso a la capital guipuzcoana se produce en pleno debate sobre las corridas de toros en esta ciudad, que estuvieron prohibidas mientras Bildu estuvo en el gobierno municipal entre 2012 y 2014. Los festejos taurinos se recuperaron en 2015, pero los colectivos antitaurinos han desplegado una ofensiva para impedir su celebración. Han conseguido reunir 10.000 firmas para solicitar al Ayuntamiento la celebración de una consulta popular sobre las corridas del verano. Aunque el alcalde de la ciudad, Eneko Goia, anunció que ese referéndum se iba a celebrar, como está previsto en una ordenanza municipal sobre consultas, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha dictado una sentencia que anula dicho reglamento municipal, lo que en estos momentos impide convocar a los donostiarras a las urnas para que se pronuncien sobre las corridas.

Los aficionados a la fiesta, en cambio, están de enhorabuena tras disiparse el peligro de cerrar la puerta a los toros en San Sebastián. La gran estrella del cartel de 2016 será Tomás, el torero que alcanzó la cima del toreo cuando en 2008 logró cortar siete orejas en dos tardes en Las Ventas.

Estos son los carteles:

S.13: Urdiales, Ureña y Adame (Fuente Ymbro)
D.14: Hermoso, José Tomás y El Juli (Bohórquez y Garcigrande-D.Hdez.)
L.15: Castella, Talavante y Roca Rey (Zalduendo)
M.16: Ponce, Manzanares y López Simón (Juan Pedro Domecq)

El diestro madrileño anunció a comienzos de este año, a través de su representante, Salvador Boix, que iba a aumentar sus actuaciones en España a lo largo de este año. Hasta su reciente aparición en Jerez, no había pisado un ruedo en España desde que lo hizo en agosto de 2014 en la Feria de Málaga. Desde entonces, sólo había toreado dos tardes en México, en concreto en la feria de Aguascalientes, en abril de 2015, y el pasado 31 de enero en la Monumental del Distrito Federal, donde se cubrieron las 45.000 localidades del coso más grande del mundo.

Fuente: http://elpais.com/autor/mikel_ormazabal/a/