Archivo de la categoría: Huelva

@Taurinisimos 56 – Nicolás Gutiérrez a Hombros. Valente Arellano. Huelva, Colombinas 2015.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 7 de Agosto de 2015. Conducen Miriam Cardona (@MyRyCar), Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) y José González (@JoseNinoG).

Actualidad Taurina. Análisis Feria de Huelva, Colombinas 2015. Gerardo Rivera en Madrid.

Novilladas 2015, Plaza México: Nicolás Gutiérrez a Hombros con encierro de Marco Garfias. Recuerdo XXXI Aniversario Luctuoso de Valente Arellano faena a “Pinguino” de Los Martínez en el Nuevo Progreso en 1982. Cortesía “6 Toros 6”, Guadalajara.

Arturo Macías reaparición en Azpeitia, España con toros de Ana Romero.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 14 de Agosto de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com
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Huelva: Por siempre, Manzanares

Manzanares se reencuentra con su mejor toreo en Las Colombinas
Manzanares, en un estético muletazo con el tercer juampedro. Alberto Díaz

Plaza de toros de la merced Ganadería: Seis toros de Juan Pedro Domecq y un sobrero, sustituto del quinto, de la misma ganadería. Corrida bien presentada, pero a la que le faltó fondo y raza. Destacó el tercero, en manos de Manzanares. El resto dio pocas opciones al triunfo de la terna. TOREROS: Enrique Ponce: saludos desde el tercio; oreja. Morante de La Puebla: saludos; saludos. José María Manzanares: dos orejas; oreja. INCIDENCIAS: Más de tres cuartos largos de entrada. Al deshacerse el paseíllo, Enrique Ponce recibió de parte de la empresa una carabela de plata de manos del alcalde de la ciudad como reconocimiento a sus veinticinco años de alternativa. En el sexto, saludaron montera en mano Curro Javier y Luis Blázquez. Manzanares salió a hombros.

Por Paco Guerrero.

DISTANCIA, temple y disposición a favor del toreo. Los tiempos en los que la magia sugiere quedarse quieto y mecer la muleta por el albero para enganchar la voluntad de un toro por embestir seguido, sin saña, pero con determinación de bravo. Todo eso después de que las muñecas mágicas de un banderillero, Curro Javier, educara su embestida dejando mas allá del final lógico los vuelos del capote para mitigar esa desazón de cabeceo molesto de los primeros compases de la lidia. Y a partir de ahí, la determinación de un torero como Manzanares que entendió del todo las posibilidades de un toro que llegó a sus manos predispuesto a embestir si alguien le ponía una muleta en condiciones y Manzanares quiso estar allí.

Querer de verdad. Poder con arte y manejando una lidia que empezó consintiendo y acabó exigiendo. Por eso se van a recordar por mucho tiempo ese manojo de naturales que el alicantino le firmó al el toro más feo de un encierro, tan precioso de hechuras como falto de fondo. Le tomó en corto Manzanares al de juampedro y allá en el platillo de la plaza, templó con cadencia cuatro series de naturales y derechazos con los que abrirse camino entre la apatía de una plaza a la que no había podido despertar ni la voluntad de Ponce ni la decisión de echarle gracia torera por parte de Morante.

Sobre ese eje triunfal de una faena maciza, con el toro siguiendo la estela de una muleta que nunca terminaba de alcanzar porque el temple, a esas alturas de la tarde, lo marcaba la torería y la suavidad con la que los flecos de la franela roja encelaban una y otra vez el emocionante viaje de ese tercero, al que Manzanares fulminó de una rotunda estocada.

Es una puñetera pena que la corrida de Juan Pedro no rematara en cuanto a juego la determinación con la que los tres toreros cruzaron el albero de La Merced. Faltó fondo y raza en demasiados toros. Corrida, eso sí, de impecable presencia y, de justicia es decirlo, después de tanto poco toro en estos años atrás.

En el sexto Manzanares remató su tarde llevando las riendas de una faena a un manso, rajado pero con cierta clase en su viaje cuando metió la cara. Le obligó el torero en un comienzo de faena de mucha enjundia y temple. Largando trapo siempre a los hocicos del castaño para desengañarle que el camino se abría fácil por ese carril. El alicantino saboreó ahí una justa ovación. Después todo fue buscarle las vueltas al hereje de la bravura. No importó el terreno. Cuando el toro dispuso meter la cara, ahí estaba el torero. Tres, el de pecho y poco más, pero ahí hubo arreón del Manzanares dispuesto que ayer se vistió de torero en Huelva en una tarde a la que vino de verdad. Tan de verdad como ese inmenso par de rehiletes de Curro Javier. En largo y por derecho, el sevillano prendió uno de los pares más emocionantes y bellos de muchas ferias. Larga la ovación para él y su compañero Blázquez, que también estuvo en torero.

Ponce saboreó el homenaje que le dieron muchas palmas por Huelva. Compás de cariño. Reconocimiento de algo que en estos veinticinco años le ha hecho torero valioso para esta afición que, sin embargo, no llegó a emocionarse con ese primer acto de una tarde en la que Ponce jugó a ser maestro de suavidad y templanza para tapar las carencias de un toro que admitió más por el pitón izquierdo. Por ese lado llegaría la única posibilidad que tuvo el valenciano para ligarle el toreo. Una única posibilidad para prender. Después, la nada y una faena en la Ponce tapó muchas carencias del animal.

Valiosa oreja la del cuarto. No es porque vaya a romper o volcar estadísticas, pero sí en lo íntimo. Es lo que te queda de una tarde cuando sabes que no has tenido toro para encarar un triunfo de clamor. Intimidad para saber que Ponce le quiso devolver a la afición el cariño de esa ovación de clamor en el homenaje. Íntimo convencimiento de que el arrimón no son historias de final de carrera, pero sí de vergüenza torera. Y Ponce se arrimó a las tablas, sin largar amarras y pegándose un arrimón al filo del tendido seis, porque ya no cabía más que hacer después del intento de una faena a media altura, sin otro remedio que el temple hasta que el toro dijo basta. El broche lo puso un estoconazo en todo lo alto. De ahí a la oreja median cosas como el cariño y el reconocimiento de una plaza que estuvo justa con el de Chiva.

El capotito en corto, pinceladas de toreo, esbozo de un torero con determinación y ganas y una faena que nunca terminó de irse arriba porque faltó toro en ese oponente que Morante quiso encontrar en unos naturales intensos en la única serie que tuvo opción. Soledad de muletazos con pinturería, ya la muleta en la diestra. Empaque y armonía en el compás de un toreo que no terminaba de cuajarse en ovación grande porque faltaba la chispa que el juampedro le hurtó a la voluntad del sevillano, cuanto este juntó las zapatillas en una serie de frente y al natural.

Esta vez, el quinto fue el malo. Sin arraigo de raza el toro. Sensible con su responsabilidad el sevillano. Morante cerró este pasaje con un estoconazo de categoría porque, a pesar de todos los detalles de pinturería, aquello no dio para más.

Fuente: http://www.huelvainformacion.es/article/huelva/2083104/por/siempre/manzanares.html

Morante de la Puebla: “Me siento como un lince, en peligro de extinción” (…presta para andar igual de lo que te pone así)

¡No me joas Morante!

Tu dices que no eras macizo
pero andabas ya bien grifo cuando yo te vi,
traías los ojos bien rojos y los pelos bien erizos
que hasta risa me dio,
presta para andar igual, de lo que te pone así

Alex Lora (El Tri)

Dicen que Morante es un genio. En la plaza y fuera de ella. Que porque sólo a un genio se le ocurre acudir a su cita con un montón de niños que le esperaban expectantes disfrazado de lince ibérico y explicarlo así: “Como venía a estar con los niños, pensé en hacer algo que les sorprendiera y les arrancara una sonrisa”.

O así también: “El lince ibérico es un animal en peligro de extinción y me siento un artista en peligro de extinción ante tanto ataque a la Tauromaquia”.

¡No me joas Morante!

Por Paco Mora

Pase lo del puro, pase lo de la manguera y lo del peine que buena falta le hace, pero lo del lince ya es la releche.

Si es que tiene vocación de payaso que deje el toreo y se dedique al circo…El mundo se ha vuelto loco, que lo paren que me bajo… Es lo único que se le ocurre a uno viendo la facha de Morante de la Puebla disfrazado de lince, dice que para que los niños se rían un poco, aunque luego para tratar de arreglarlo afirma que se siente como un lince, “en peligro de extinción”.

Como al Piyayo, a chufla lo toma la gente, pero a mí me da pena y me causa un respeto imponente, ver a los extremos de chufla y recochineo a que puede llegar un torero del arte y las calidades de José Antonio Morante de La Puebla. Pase lo del puro, pase lo de la manguera y lo del peine que buena falta le hace, pero lo del lince ya es la releche. Un artista que nació para darle lustre al toreo y que de seguir así se va a salir por el desagüe del cachondeo nacional.

El torero de La Puebla está llegando a extremos que cada día se parece más a El Pana. ¡Qué digo El Pana! El mexicano todavía no ha hecho chorradas del tamaño de las que está haciendo el sevillano, que con su última ocurrencia ha traspasado los límites de lo cómico para llegar a lo patético. ¡Cómo quieren que nos respeten si no nos respetamos a nosotros mismos”.

Si es que tiene vocación de payaso que deje el toreo y se dedique al circo, que de Emi, Goti y Cañamón, de Pompof y Teddy y de Charli Rivel no se reía nadie. Los niños y los mayores se reían con sus cosas, pero no de ellos. Que no es el caso de Morante.

¡Qué pena de torero!

Colombinas de Huelva 2015 – Corridas de Toros

Por Antonio Lorca.

Dos corridas de toros, un espectáculo de rejoneo y una novillada con picadores componen los carteles de la feria Colombinas de Huelva, que se celebrará entre el 31 de julio y el 3 de agosto, y supone una nueva apuesta por las figuras conocidas, olvida a los toreros emergentes que han triunfado en Sevilla o Madrid y tampoco arriesga en el apartado de los toros.

No estará José Tomás, pretendido por la empresa, pero ausente desde 2012; y vuelven los mismos matadores de años pasados, con la excepción de Iván Fandiño, que se queda fuera de la feria, y es sustituido por José María Manzanares.

Se incorpora al cartel de rejoneadores el caballero Hermoso de Mendoza, que no estuvo en 2014, y las únicas novedades son dos novilleros, el onubense Alejandro Conquero, que se presentó en la Maestranza el pasado 14 de junio, y tiene anunciado su debut en Madrid el próximo 19 de julio, y el sevillano Rafael Serna, que debutará con picadores en la feria.

La imagen de Enrique Ponce figura en el cartel oficial de la feria, torero al que se le rendirá un homenaje con motivo del 25 aniversario de su alternativa ‘y por la especial relación que ha tenido con Huelva y con la plaza a lo largo de su trayectoria ejemplar, según el empresario

Las combinaciones son las siguientes:

Viernes, 31 de julio: Espectáculo de rejoneo. Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y Andrés Romero (toros de Fernando Sampedro).

Sábado, 1 de agosto: Enrique Ponce, Morante de la Puebla y José María Manzanares (toros de Juan Pedro Domecq).

Domingo, 2: Julián López El Juli, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante (toros de Santiago Domecq).

Lunes, 3: Novillada con picadores. David de Miranda, Alejandro Conquero y Rafael Serna, que debuta con caballos (novillos de Federico Molina).

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/06/24/actualidad/1435169470_167286.html

HUELVA Feria de las Colombinas: Talavante fue a la guerra sin armas.

Derechazo de Alejandro Talavante al tercer toro de la tarde, ayer, en Huelva Carlos Núñez
Derechazo de Alejandro Talavante al tercer toro de la tarde, ayer, en Huelva Carlos Núñez

Por Carlos Crivell.

Horas antes de la corrida de ayer, Talavante había incendiado la red con una serie de tuis desde su cuenta personal. Arrancaba en Huelva lo que para él era «el segundo tramo de mi temporada bélica». La guerra de Talavante, según expresión propia, tiene sus puntos de mira en la prensa, las empresas no amigas y los del grupo «G» excepto Perera. Es decir, que se supone que llegaba con la escopeta cargada. Con el tercero no se peleó apenas. Es cierto que toreó despacio y con gusto, pero faltó garra. No bastó la elegancia de algunos pases de adorno muy bellos. Y sobre todo, si se viene a la guerra, hay que matar a los toros, algo que no hizo Alejandro.

El sexto debía estar dormido en el chiquero. Cuando saltó al ruedo Talavante toreó con gusto a la verónica. De nuevo toreó con cadencia y buen gusto, un punto frío, a un toro noble sin chispa. Su faena tuvo pasajes de más limpieza, otros más embarullados, dentro de una tarde en la que no mostró ninguna belicosidad. Fue a la guerra sin armas.

Ponce no iba a la guerra a La Merced, más bien porque sabe que tiene el favor popular, el que se ha ganado en su largo camino por la Fiesta. Se limitó a matar al flojo y descastado primero y se exhibió con suficiencia en el cuarto. Ponce sacó la chistera de domar toros y engatusarlos en su muleta y la faena fue ganando apreturas y lució en las tandas de naturales ligadas y bien rematadas con los de pecho. El pinchazo dejó el premio en una oreja.

Fandiño no deja la guerra nunca. Lo suyo siempre es belicoso. No le queda otro camino todavía. El torero vasco necesita demostrar todos los días que su cerco a la cumbre tiene fundamentos. La guerra de Fandiño es consigo mismo, asomando su nombre en carteles y ferias desconocidas para él hasta ahora. Le cortó una oreja al segundo después de fajarse bien en dos tandas con la derecha, pisó terrenos comprometidos, asentó las zapatillas en el albero y lo mató bien. El quinto era distraído, no quería seguir la muleta y acabó rajado.

Al final, ganó la paz entre toros y toreos. No hubo guerras en Huelva.

Con media entrada, se lidiaron toros de José Luis Pereda y dos, segundo y quinto, de La Dehesilla, correctos de presencia, justos de raza, nobles en general. Enrique Ponce, silencio y oreja tras aviso. Iván Fandiño, oreja y silencio. Alejandro Talavante, silencio y saludos.

Via: http://www.elmundo.es/cultura/2014/08/01/53dc01b7ca4741f3208b456e.html

Huelva: De la salida “ilegal” del Juli en hombros, a las gafas de Ventura.

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Ambitotoros divulga las fotos en las que aparece el rejoneador con las gafas puestas mientras se dirige al presidente en claro reproche por negarle la segunda oreja tras una gran faena el pasado domingo.

De SOL y SOMBRA.

La web ambitotoros ha sabido marcar el pulso de la pasada feria taurina de Colombinas.

Sus responsables han estado permanentemente al quite y han ofrecido destacadas noticias como la petición de sanción para El Juli por salir a hombros de la plaza sin reunir el número de trofeos necesarios.

Una polémica que se une a otra sucedida en la corrida de rejones y que puede traer cola: los merecidos trofeos que la presidencia le negó a Diego Ventura tras realizar una espectacular faena.

A tal punto llegó la situación que el rejoneador no dudó en dirigirse a la presidencia, señalando las gafas que sobre el albero llevaba puestas, para soltar una frase que por la Vega Larga ya queda para la historia: “A ver si el presidente es el único que no ha visto lo sucedido”.

Esto ocurrió cuando, tras un rejonazo a la primera, la plaza esperaba el rabo, dando por descontadas las dos orejas ganadas a ley, pero el presidente decidió dar sólo una.

La bronca del respetable no respetado fue mayúscula. Y el enfado de Ventura, también. Como muestra ahí quedan las fotos de Ventura con las gafas puestas y que han sido publicadas por ambitotoros (via http://www.huelvaya.es)

Twitter @ Twittaurino

Feria de Colombinas: Juli y Manzanares, vulgar pantomima de dos becerristas.

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Por Antonio Lorca.

Que nadie se ofenda. Una pantomima es una farsa, y un becerrista es un señor que lidia becerros. No hay en la lengua castellana mejor definición para lo que Julián López El Juli y José María Manzanares protagonizaron ayer en la plaza de Huelva.

Se anunciaba un mano a mano -una gran mentira- entre dos figuras refulgentes (¿?) de la torería andante con toros -otra mentira no menos grave- de la muy afamada camada de Núñez del Cuvillo.

Y lo que salió por chiqueros fueron seis gatitos, que entre todos constituyeron un monumento a uno de los escándalos más sangrantes que dos toreros de postín hayan infligido a la fiesta brava.

Y como eso no está nada bien, hasta el gentil y feriado público onubense se lo recriminó a la famosa pareja, a la que tanto se le llena la boca para hablar de futuro y con tanta persistencia maltrata el presente.

A tenor de lo sucedido, El Juli y Manzanares acudieron a la feria de Huelva con ánimo de engañar a los espectadores, con la estrecha colaboración de la empresa -imperdonable error de los dos buenos empresarios de Huelva- y la autoridad, que, como es habitual, no pinta nada.

Los dos toreros eligieron seis becerros infames en la creencia de que la fama y la prestancia de ambos dos les permitiría un paseo militar sin apostar un alamar. Y erraron, como yerran todos los que pecan de soberbia: el público de Huelva no sabe de toros, pero sí de engaños, y pronto caló en los tendidos la convicción de que lo que estaba sucediendo era una burla infamante.

Justo de presencia fue el primero, tullido y con andares de perrito faldero.

El segundo de la tarde era una raspita que puso a la gente sobre aviso; y cuando se anunció en la pizarra que el tercero pesaba 450 kilos arreciaron las protestas.

El augurio se confirmó al instante: salio un gatito, inválido por más señas, que provocó el alboroto, y el presidente se vio obligado a devolverlo a los corrales.

Chico el cuarto, otro gatito el quinto y muy justo el sexto.

En fin, que solo se salvó el sobrero, grandote, de 535 kilos, con casi seis años de edad, feo de hechuras y sin cara.

Y El Juli y Manzanares se pusieron manos a la obra para culminar su farsa. Miraban al infinito, como si el asunto no fuera con ellos, dieron miles de mantazos, se comportaron como dos insufribles pegapases y, encima, el público les concedió orejas.

El primero dio pases horrorosos, despegados todos ellos, siempre mal colocado, al hilo del pitón, con el cuerpo ridículamente retorcido. Él, tan aficionado a hablar, debería explicar si lo que hizo en Huelva tiene algo que ver con el toreo.

Y Manzanares, otro que no carga la suerte ni por equivocación, y se alivia en cada envite escondido siempre en su natural elegancia, vibró con el sexto, que embistió repetidamente, aburrió con el noble cuarto en una faena pulcra e interminable y lo intentó sin éxito ante el rajado segundo

La corrida fue uno de los grandes petardos de la temporada, de esos que expulsa a la gente de una plaza de toros.

Pues bien, después del fraude cometido, los dos toreros no tuvieron inconveniente en que los izaran a hombros y los pasearan por la puerta grande como dos triunfadores; y algo más, ambos mostraban en twiter momentos después su contento y felicidad por una tarde tan bonita.

¿Hablarían en serio? ¿Son tan soberbios que se consideran por encima del bien y del mal y se mueven en la mentira con peligrosa complacencia, o es que toda su inteligencia reside en el valor?

Lo de ayer produjo sonrojo y vergüenza. Y lo que es peor: con taurinos como El Juli y Manzanares, ¿para qué hacen falta antitaurinos?

Cuvillo/El Juli y Manzanares, mano a mano

Toros de Núñez del Cuvillo, impresentables para una plaza de segunda, mansos, inválidos y nobles.

El Juli: pinchazo y estocada trasera (oreja); estocada trasera y contraria (ovación), estocada (oreja).

José María Manzanares: media tendida y un descabello (ovación); estocada (oreja); pinchazo y estocada (dos orejas).

Los dos salieron a hombros.

Plaza de Huelva. 3 de agosto. Corrida de feria. Más de tres cuartos de entrada.

Via: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/08/04/actualidad/1375594604_860617.html

Foto: Julian Perez.