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En la Muerte de Mario Aguilar – Adiós la Torera Inspiración.

Mario Aguilar y el muletazo por bajo a “Abelardo” de San Martín, uno de los más bellos episodios en los últimos tiempos en la Plaza México.

México se consagra como líder mundial en toreros malogrados, por las razones que sean, esta vez, las peores. Una más es el tristemente fallecimiento, la mañana de hoy en Aguascalientes, de Mario Alberto Aguilar Tabares, el célebre novillero, autor de una de las grandes faenas novilleriles de la década pasada en la Plaza México, poseedor de distintas y difíciles virtudes toreras. Se va, lamentablemente, por decisión propia, dejando una esperanza rota dentro y fuera del ruedo y, peor aun, sin lograr plenamente como torero las múltiples virtudes que atesoró. Ahora, tan solo el recuerdo taurino queda y a nosotros corresponde volver a vivirlo.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Si vivir es como torear, si torear es decidir, la elección de Mario Aguilar, además de dolorosísima es sencillamente desgarradora.

Ya no solo para una familia de varios hermanos, uno de ellos importante esperanza taurina, para una madre y una novia hoy el indescriptible desconsuelo total, siempre son las damas las que más lágrimas generan al morir pues necesariamente, como diría Fernando Marcos, son las que más sufren al dar la vida. Con Mario Aguilar el camino, siempre espinoso, el drama de ser toreo, se precipita de la peor manera.

Todo lo contrario a sus virtudes toreras.

Supimos de su existencia taurina allá en el hoy lejano 2002, cuando se decía que había una cuadrilla infantil, principalmente, del Bajío que era impulsada por taurinos españoles y varios ganaderos mexicanos que habían importado el encaste Domecq. Luego supimos por el Dr. Octavio Lagunes, partidario inicial de dicha cuadrilla, que en Juriquilla, dos años después, el muchacho de Aguascalientes había salido bien librado de una terrible novillada de Jesús Cabrera y, no solo eso, lo había hecho con artística diferencia.

Luego, la semana en que Silverio Pérez se unió con Carmelo, es decir, Septiembre de 2006, aquella emocionante vuelta al ruedo de la Plaza México con las cenizas del Faraón de Texcoco y las notas del celebérrimo pasodoble preludiaron una novillada de La Joya para, en aquel entonces, Saldívar, “El Payo” y Aguilar, un festejo de altos vuelos donde, mayormente, los dos primeros destacaron.

No obstante, en aquel Mario Aguilar, no cabían, ni con sus quince años, las prisas.

Por ello remontó en Septiembre, esta vez con “El Payo” y Jairo Miguel con una mansada de Ayala que sustituía a las rechazadas Marco Garfias y Reyes Huerta, con la que Aguilar se repuso y toreó perfecto al natural al tercero, le caminó con pases alternados de los medios al tercio para rematar la faena al sexto cerca de tablas y cortar una oreja comenzando así, lentamente, la ebullición. Esa oreja dejó ver las virtudes para nada menores del joven hidrocálido, serenidad y temple.

Fue entonces cuando para casi rematar la Temporada, en una novillada de lujo, San Martín, aun con Chafik y Miaja, envió un encierro para la historia, sería la última novillada que enviaría bajo dicho mando. Ahí Aguilar se sublimó, se despegó de sus compañeros de aquella cuadrilla infantil, pareció alejarse de la disparidad de “El Payo” y la frialdad de Saldívar, quien esa temporada había oído los tres avisos de un novillo de Manolo Martínez, haciéndose notar ya no solo por temple y valor, sino por su empaque y sello.

Se consagró al cortar una oreja al tercero pese a una voltereta y desorejar al sexto. “Abelardo” nombrado, para la historia.

La faena fue un compendio de compás.

Abelardo”, cárdeno oscuro de reunidos y blancos pitones, fue clarísimo hermano del cuarto, “Soñador” de bandera, bravísimo, triste y penosamente se le fue entero y sin torear al primer espada Roberto Galán, quien no se impuso. “El Payo” se mostró sin recursos y acelerado mientras que Aguilar, tras el triunfo con el tercero, no se conformó con poco y a partir del recibo, palpó, tras doble puyazo, que el novillo quedaría servido idealmente para su toque, en un quite por tafalleras que aun vibra por su plácido vaivén que rompió en una rebolera perfecta que al novillo le llevó por donde habría todo de ser y ocurrir.

Todas las virtudes en él vistas se sublimaron al bordar, desde el péndulo inicial hasta las joselillinas finales, la embestida del noble pero bravo “Abelardo” ante el cual el de palo de rosa y oro respondió con oleaje todo calma en la muleta del de Aguascalientes que fue trazando a partir de los derechazos el camino del pase natural, momento cumbre de aquella faena de cielo gris pero de luminosa composición.

De alarido la fijeza del toro y la ligereza grácil, casi infantil del entonces novillero.

La largueza de la embestida, enviada al sitio correcto por el mando.

La caricia del temple y la rotundidad del bien hacer.

El milagro del toreo surgía con el novillo que se bebía entero la bamba de la muleta que provocaba la arrancada y Aguilar se regodeaba en cada remate ya sea arriba en liberación por alto, ya sea por abajo y contrario en sometimiento y caricia. Naturalidad, completa y soberbia muestra que ese, no cuentos o simulaciones, es el toreo real. Una de las dos mejores faenas de la década pasada, la otra ocurrió un año antes con “Arlequín”de Marco Garfias y Fermín Rivera.

¿Qué habría ocurrido un año después si ambas generaciones se hubieran encontrado en 2006 en La México? Buen intento. Pero a Rafael Herrerías se le cocían las habas y batió el arroz al doctorar aceleradamente, primero a Fermín Rivera y luego a José Mauricio en la Temporada Grande siguiente. Y a Tauromaquia Mexicana, con agenda propia, le urgía mandar a Payo y a Aguilar a España aun cortando cualquier otra aspiración histórica.

La Afición, como siempre, frustrada.

No pudo verse el encuentro entre el también triunfador Víctor Mora y Mario Aguilar en ese mismo 2006, intereses y sobre intereses dejaron las cosas incompletas. Para variar un poco.

Aguilar volvería en 2007 para inaugurar la Temporada Chica y triunfar con San Isidro alternando con Murillo y Saldívar. No se le volvería a ver sino hasta la confirmación. Pero su paso por Madrid en 2008, con la oreja a un novillo de Martelilla, pareció colocarle en un sitio muy importante que su paso aún sin orejas en Sevilla reafirmó, no obstante, nadie lo ha aclarado nunca, su paso por España simplemente se acabó en el San Isidro del año siguiente donde, a diferencia de “El Payo” un año antes, la suerte no le acompañó también con el encierro de La Quinta.

Entonces, el tiempo que no perdona comenzó a acelerar la carrera de Aguilar.

Ya sin una guía ni una voz que le llevara con claridad, el afán de darle la alternativa y colocarle con ganaderías a modo, lo recuerdo en Guanajuato capital y en León, para en menos de tres meses hacerle confirmar con “Juli” y Arturo Macías en su mejor momento, resultará en precipitación y relego a su toreo que era todo sosiego.

Luego, para la otra Temporada, la apoteosis de Talavante con “Alma Gemela” de Julián Hamdan coincidió con su falta de sitio y de concentración, aquella tarde solo dejó ver su gran clase a la verónica ante el tercero. Aguilar toreó en cantidad pero su arribo a mayor calidad nunca llegó. Si ser torero es difícil y es siempre un drama, más lo es sin la cabeza fría y la guía adecuada. Cualquier profesión lo requiere, siempre dio la impresión que Aguilar la dejó de tener.

Aun así, una tarde de Calaveras, un año después, con un serio encierro de Celia Barbabosa, así le vi y aquí lo consagrados en De SOL Y SOMBRA:

“Diferencia. Siempre hay diferencia cuando Mario Aguilar baja las manos.”

“Los ‘brazos pordioseros’ que conjugan belleza y majestad a la verónica con la que saluda al tercero muestran de Aguilar lo mejor que tiene, que es con lo que tiene siempre que contar: el trazo clásico y sentido, bien hecho, el buen hábito técnico que sumado al sentimiento hondo saca igualmente lo mejor de una afición que palpita al corear igual la plomada estática y la broncínea estética de la media y el gran recorte de regreso.”

Porque pareció que Aguilar requería del buen toreo para regresar al origen, a lo esencial a los fundamentos, del oficio taurómaco y de la vida.

Y pese a los triunfos en la propia Plaza México, Villa Carmela y Marrón en 2011, poco se le abonó al hidrocálido, comenzó el desfile de apoderados, el manejo inadecuado, gente que por vanidad tan solo se acerca a los toreros, que los pretende usar y que abonan en nada.

Al contrario les timan y les quitan.

Con Aguilar, la dejazón es una constante, personal y empresarial.

Los chispazos igualmente aparecieron porque los toreros con sello no se agotan en un solo acto, Aguascalientes disfrutó de su capote y su toque, con los Piedras Negras en Texcoco triunfaría y la tarde redonda con los trastos ante los Carranco en Enero de 2014 en La México se frenaría con la espada una tarde de Puerta Grande.

Esa tarde pareció renacer el Mario Aguilar artista.

Reafirmaría aun en diciembre con Xajay, valiente y decidido ante un emocionante cárdeno. Sería de lo último.

Poco a poco escasearían los contratos, la consistencia en su toreo, se le vería fuera de forma como su tarde en La México donde pese a ser el mejor librado, no fue el torero que siempre anhelamos. Sospechoso, decían algunos, de depresión y quizá abusos, pasó todo un año hasta llegar al premonitorio catafalco y azabache de su última aparición san marqueña.

Lo que fuera mayor esperanza, hoy además de triste recuerdo, nos deja el desgarro del coraje, la oscuridad de la desolación y, principalmente, la repetición, quién sabe cuántas más, que en México el ritual, diría Don Dificultades, se hace astillas entre los peñascos de la idiotez.

Sin importar de quién sea la culpa.

Mario Aguilar deja a un hermano, de nombre Miguel, como Carmelo dejó a Silverio. Como Joaquín dejó a Paco Camino, como Alberto Balderas dejó a Francisco. Y, tristemente, como Nimeño II a Nimeño. Perdón por hacer uso de lugares comunes, siempre podrá el joven Aguilar pensar o sentir que, igual que a Silverio, Mario ha de asomarse en el cielo, como Carmelo, para verle torear.

Y nos recuerda Goethe tras anunciar la recopilación del epistolario lleno con las cuitas del joven Werther y que puede bien aplicar a cualquiera en el ruedo de la vida:

“¡Y tú, alma sensible y piadosa, oprimida y afligida por iguales quebrantos, aprende a consolarte en sus padecimientos! Si el destino o tus errores no te permiten tener cerca a un amigo, que este libro pueda suplir su ausencia.”

No pretendemos que estas líneas suplan a nadie.

Pero cada vez que el desconsuelo, personal o taurino, aletee sobre nosotros, sepamos que queda el consuelo en la obra del artista que hoy ha partido, en sus distancias y en sus fundamentos y, aun el lamento de su muerte, nos quedará el aliento de su temple y de su gracia.

Descanse en Paz.

Twitter: @CaballoNegroII.

Mario Alberto Aguilar Tabares (Aguascalientes, 1991) falleció en la primera mitad del 10 de junio de 2018 en su domicilio del centro oriente de la capital hidrocálida. Le sobrevive su madre María Tabares y sus hermanos, el mayor de ellos, Miguel, novillero sin caballos. Sus restos están siendo velados en la Funeraria Hernández de la mencionada ciudad. Descanse en Paz, así sea.

Aguilar a la verónica con el encierro de Villa Carmela en La México, en 2011.
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Rompiendo el Asedio – Triunfal Regreso de Piedras Negras a la Plaza México.

Marco Antonio González  en la vuelta al ruedo, Piedras Negras regresa con fuerza a La México. FOTO: Toca.

Tal como si de romper un muro se tratara, los toros de Piedras Negras mantienen la posición y vuelven sin pedir tregua ni dar cuartel a unas cuadrillas rebasadas y a un cuarteto de toreros que se quedan por debajo de tan exigente, serio y revitalizante encierro que pone un signo de interrogación no solo a toreros y a las empresas en este país sino auténticamente a las razones por las que se acude a un espectáculo taurino y por las que este no camina. Hoy Piedras Negras revive el drama, la tensión y la atención de un público al que deslumbra por lo auténtico, lo vivo y lo riguroso del gran espectáculo que brindan cinco de seis toros con la mala suerte que el único torero digno del mismo cae herido. Sentida y tremendamente emocionada vuelta al ruedo de Marco Antonio González Villa que escribe, como ganadero, una página de oro en el libro de la Afición.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. FOTOS: Edmundo Toca.

Salta a la vista el anuncio, quince minutos antes de partir Plaza, más esperado de las últimas dos décadas por la Afición. El hierro y divisa de Piedras Negras aparecen en el cartelón sostenido por el monosabio en la Monumental.

Ayer los del rastrillo están de luto por la pérdida de un compañero.

Igual que los de oro, ante la partida de Jesús Solórzano hijo y Mauro Liceaga.

La ovación es tal que refleja la expectación de una Plaza México bañada por el sol y atacada por el viento que aguarda muy pacientemente más de veintiún años para ver salir a los del corbatín, a los toros de la rigurosa etiqueta, los del cintillo rojo y el moño negro, de negra capa o cárdena estampa.

Piedras Negras regresa fiel a sí misma, sí, con la bravura por delante, sin importar el estado de sitio o asedio al que por más de dos

Media de “El Chihuahua” al cárdeno primero.

décadas le ha sometido la patronal taurina o los círculos del taurineo, así como con sus siempre muy fieles seguidores que más que nunca tienen fe en que los seis enviados caminen. Y de seis, tres caminan sinceramente, otro más deja estar y, pese a que el sexto se derrumba y el primero tiene violencia, la tarde se reviste de gran interés.

De gran importancia.

Traen consigo, la atención y la tensión del público.

Y de arranque seis ovaciones en las seis salidas se desgranan.

Entonces, tenemos que “El Chihuahua” con su aparato chufla y vacilador de siempre, se encuentra que el primero, estrecho, largo sin exceso en la báscula pero con cabeza, le pone calladamente en su sitio. Se confía porque el cárdeno claro le toma el engaño en los parones a pies juntos de salida y porque se traga las espantosas y enganchadas navarras luego de empujar firme al caballo. Sergio González brega pero el matador no advierte lo difícil que es el astado pasa a su brinquito chambón en banderillas donde todo es vacilón.

Como la chufla de aventar la montera al aire varias veces.

Acaba poniéndosela y a la vez quitándosela al doblarse sin efectividad, al engancharse su muleta y al oponer el de Piedras Negras la dureza de su cuello y su sentido que no permite a García quedarse quieto pues no sabe si cruzarse o hilarse, si citar contrario o natural si las rayas o los medios. Simplemente incapaz en la lidia y violento con al toro que le mira y se cuela porque quietud y sometimiento faltan.

Bajonazo resulta al final con los consecuentes pitos.

Entonces, para defender la estirpe, quitarse el asedio y romper el sitio, Marco Antonio González envía a la batalla a un “Artillero” negro como bala de cañón e intimidante como sus blancos pitones que se apodera del ruedo tan solo salir en segundo turno.

Este “Artillero”, a lo Narciso Mendoza, sale a disparar y dispersar toda la mala leche que se ha vertido estos veinte años sobre Piedras Negras con cada una de sus embestidas y, para dejar las cosas en

Este ha sido “Artillero” bravo y muy serio burel que se queda esperando…

claro, ataca en todo momento el capote con fiereza, embiste al piquero firmemente en tremendo choque de toro y caballo, sus muy agresivas astas ponen el ambiente tembloroso y es justo decirlo, le hace falta otra vara.

Por ello los toreros deben estar en todo en todo momento, claro, cuando están en la profesión. Claramente, el regiomontano Juan Fernando no lo está. Por ello, vacila, ni un capotazo de prueba y los caballos se van sin ser debidamente utilizados. Cuando en un tablero de ajedrez se pierden o se desperdician las bridas la mitad de partida está perdida.

Esto es igual en los toros.

Sin emplearse tanto en banderillas, el toro llega fuerte y muy poderoso a la muleta.

Así embistió “Artillero” muy en la muleta abajo con fiereza por momentos, demasiado para Juan Fernando.

El de Monterrey trata, solo que en el arte más que intentar hay que realizar y, tras el antecedente mencionado, no puede con el de Piedras Negras que crece a cada derechazo, que lo encuentra en mala colocación y que lo envuelve en su pésima elección de terreno, los medios es lo mejor no los adentros. Así, con la embestida larga por los dos pitones la gente toma, claramente partido por el toro que se impone y al que matan mal.

Entonces Piedras Negras se adelanta a los de oro.

Y ocurre que Mario Aguilar, otrora gran esperanza, tampoco puede irse por delante no obstante encontrarse con un toro sacado de un

Natural sereno y templado con el toro entregado de Mario Aguilar a “Ranchero” tercero de la tarde.

libro de historia con toda la carga tlaxcalteca que trae consigo el nombrado “Ranchero” -ya sabemos por quién. Un regreso a “Fantasío” de Tepeyahualco por su alargada cara y sus vueltos pitones, por su hocico largo, su estrechez y esa capa cárdena que parece impregnada del heno de los sabinos llorones de los potreros de Piedras Negras.

Este es el único que se raja al caballo. Se repucha y escapa no obstante empuja al segundo intento y, a pesar de ello, queda servido con esa suavidad y son en su embestida para que un torero del ritmo de Aguilar se de a torearle.

Pero no.

Los toreros ayer, salvo los de a caballo, salen auténticamente derrotados.

Anticipada y malamente.

Por ello, cuando más se requiere, Aguilar no se para sino se contagia de lo andarín del toro para no terminar por centrarse, entre el viento y la incapacidad de dejar la muleta puesta y reponerse. Mario solo atina a pararse, después de mucho pensarlo, sobre la mano

Aun en la postrimería, aun siendo el menos bravo, “Ranchero” embistió así.

izquierda con los mejores naturales de la tarde que llegan a cadencia plena con el cite inicialmente a media altura y el muletazo hacia abajo en plenos medios.

Siete son.

La México ruge.

Porque el toro se entrega y el torero, al menos una tanda, responde.

Pena grande que el hidrocálido caiga en la trampa. Cómo recuerdo las palabras de Mariano Ramos que hace cinco años exactos pronunció para De SOL Y SOMBRA con motivo de el treinta aniversario de la faena a “Timbalero” en esta misma Plaza México (https://desolysombra.com/2012/03/23/voz-de-la-fiesta-mariano-ramos-primero-es-timbalero-despues-yo/) pasado mañana, por cierto, su Aniversario:

“Siempre le cambiaba al toro, nunca dos tandas por el mismo lado. Venía una de naturales y otra de derechazos, otra de naturales y de nuevo a la derecha. Había que cambiarle para que ya no pensara, para que ya no tuviera tiempo de desarrollar a más su sapiencia y su sentido para agarrarme.”

Aquí Aguilar no se impone, claro se le viene porque la muleta no queda puesta, sino él, y deja pensar al cárdeno que lo deja fatal al intentar citarle a recibir.

Y, claro, pinchar.

La suerte es caprichosa, la memoria breve y, principalmente, la cultura taurina, escasa.

Las cuadrillas, acostumbradas a toros que “se prestan” y “se dejan”

Antonio Romero estructura solo tres tandas, una por derechazos como este.

que no tienen sentido y los hacen estar a sus anchas, salen a equivocarse con tanto enganchón y, por ello, aunado a su mala colocación e incapacidad, ponen las cosas a la contra del festejo durante la lidia del plateadísimo y tremendamente serio y alto, con el rabo al piso, cuarto de la tarde “Caporal” por nombre.

Esto ocurre cuando Romero, el único que pasa por Piedras Negras la semana previa, luego de la larga cambiada, le puede a la embestida dando los adentros en el recibo y deja bien en suerte al caballo para un buen puyazo. Resulta que Jorge Mirafuentes de Anda es incapaz de salir limpio por el pitón izquierdo tras apurado segundo par, recibe un zarandeo y un arropón que de milagro está vivo mostrando al toro el camino de ataque sobre el lado izquierdo.

Y el grave error de Antonio Romero es no someter.

E irse a los medios, a los cambiados por la espalda y a tocar el lado izquierdo del toro con esos cambiazos de muleta. La recta razón aparece, a pesar del ansia, aun pese a quedar a merced en el segundo cambiado por pitón izquierdo, y comienza a estructurar la faena a un

Mientras la cara va tapada el toro responde ante el derechazo de Romero.

toro que cuando tiene la muleta puesta responde, incluso con clase al muletazo por bajo con la derecha. Dos tandas son muy templadas y medidas, la última con valiente cambio de mano por bajo. Después en la siguiente con la izquierda igualmente y para cuando el remate llega, la gente está emocionada porque se palpa la creciente de la faena.

Solo la inexperiencia, la mala colocación que orienta la suerte a las rayas, provoca que Romero, tras cambio de mano por la espalda, no embarque correctamente, destemple su natural lo suficiente para dejar un hueco fatídico que siente el toro y que derriba al diestro infiriendo, tras derribarlo, severa cornada en salva sea la parte.

Rompiendo con ello el destino de la corrida.

Porque para mal de todos, con Romero fuera, el primer espada aparece de nuevo y para matar el toro que Aguilar debió haber enfrentado.

Momento de la grave cornada del zacatecano Antonio Romero en La México.

El quinto.

Tan solo sale “Chihuahua” para recibir pitos al finiquitar malamente al cuarto y echar a perder a un quinto toro, “Agradecido” nombrado, tan serio como armónico, tan bravo como noble, hondo, lomitendido y degollado, tan templado su son en la muleta como pésima toda la lidia otorgada.

Solo así entendemos que “El Chihuahua” deje ir con lances tan a la trágala con el entrepelado que mete la cara pero al que, tras empujar, es maltratado al enrollarse el norteño con intento de zapopinas, tan efectistas como ineficaces.

Entonces, tres y medio pares, en cuarto pasadas, de brinquito, sin compás ni temple, sin pensar en modo alguno en el efecto que tendrá en el toro un tercio de vértigo, con rapidez mas no prontitud y siempre enganchado, García pasa del borde y al precipicio del ridículo con un toro fijo que http://www.suertematador.com/fotos2017/mexico19mar/foto%2014.jpg

El quinto metió así la cara, “Agradecido” de Piedras Negras el toro de la corrida.

incluso se regodea por el lado derecho que no pierde fijeza y que se queda esperando una lidia mejor que claro, el norteño no da.

Ni por asomo le otorgan los medios.

Pitos totales.

Anticipo levantamiento de ceja. Este toro debió ser homenajeado porque no es culpa de los de la corbata la incapacidad de los toreros, la imposible dominación de la casta que hace ver más que claro por qué los que hoy manejan la Fiesta hayan tenido en la congeladora a la divisa rojo y negro.

No son diferentes a los demás, son lo que los demás no son, bravos. A secas.

Remate de “El Chihuahua” al espléndido quinto.

Atacar, acometer, siempre al frente, sin dejarse, eso es de toro bravo. Al que no le gusta que no le salga, hará evidente (más) su impotencia.

Eso ha tenido la corrida y por eso Marco González, con toda justicia, antes de salir el sexto saluda en el tercio. Esa salida habría bastado y una ovación de saludo final pero ha sido tal el clamor, la esperanza y despertar del letargo de la falsa nobleza de la Afición que no importó la lastimadura del sexto, el más hermoso de los seis que no deja que la corrida rematara ya que tampoco Aguilar aflora el temple tan necesitado para el lastimado el astado.

La gente saca al ganadero a la vuelta.

Estrictamente, quizá es demasiado.

Taurinamente, en sentido amplio, ha sido el resultado natural de una larguísima espera recompensada ya con la tremenda presencia de todos los enviados incluyendo los sobreros que no quisieron que jugaran, el juego de cuatro de seis toros que hacen ver y que cuestionan la permanente coba y el modelo de Fiesta presente en la mayoría de las Plazas.

Piedras Negras llega, vence y convence de que la primera variable de la ecuación taurina se llama toro y que se compone de la suma de trapío y bravura.

La otra parte de la ecuación son los toreros, hoy descompuestos.

Solo queda ver si la primera fila, si la hay, dará la cara ante encierros como el de hoy.

Porque de entrada, esta tarde, Piedras Negras les ha roto el estado de sitio y el asedio que pesaba sobre ella.

Quiera Dios que haya sido por una vez y para siempre.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Feria de la Cuaresma 2017. Domingo, Marzo 19 de 2017. Segunda de Feria. Menos de Un Cuarto de Plaza en tarde soleada con viento durante toda la lidia molestando la misma principalmente en los primeros cuatro turnos.

Al finalizar el paseillo se realiza un sentido minuto de homenaje en memoria de los Matadores de Toros Jesús Solórzano Hijo y Mauro Liceaga, así como el monosabio Gabriel Cepeda y el Ganadero Don Jorge Barroso fallecidos tristemente en esta semana.

6 Toros, 6 de Piedras Negras (Divisa Rojo y Negro) Ovacionados, todos, de salida. Desigual de presencia y variopinta no obstante su seriedad; apenas menor en cuanto al trapío los cárdenos claros lidiados en primer y tercer lugar, muy serio el negro, alto y cornalón segundo, precioso, muy armónico el cárdeno claro cuarto, tremendamente serio por delante y de gran hechura el entrepelado quinto y hermoso el cárdeno claro que cierra plaza. Salvo este último lastimado y flojo que se echa a la arena en el último tercio, fuerte de remos y exigente en todos los tercios excepto el tercero, noble, flojo y andarín. Violento el primero sin recibir la lidia atinada se queda corto en la muleta, bravo y fiero el segundo con embestida larga debió ser lidiado en los medios. El cuarto muy exigente y serio en su juego progresivamente a más incluso por ambos pitones en la muleta. Espléndido el quinto en todos los tercios y con son en la muleta debió ser homenajeado. Toda la corrida, salvo el tercero, brava en varas.

Tras la muerte del quinto y bajo el unánime clamor popular el ganadero de la divisa titular, Marco Antonio González Villa, fue sacado al tercio y a la muerte del sexto homenajeado con vuelta al ruedo. De igual manera, a la muerte del tercero, los aficionados Félix Romero y Andrés López “Chupaya” homenajearon al ganadero Raúl González González en el vigésimo aniversario de su muerte con una placa y reconocimiento a su hijo y nieto presentes en el Callejón.

Indebidamente la Empresa somete a un jurado la asignación del triunfador del festejo que resulta ser, increíblemente, el primer espada. Primer y tercer espadas mataron a los toros quinto y sexto respectivamente por decisión también de Jurado.

Antonio García “El Chihuahua” (Obispo y Oro) División, Pitos en el que mató por el cuarto espada y Bronca tras Aviso. Juan Fernando (Rosa y Oro) División tras Dos Avisos. Mario Aguilar (Rosa y Oro) Palmas tras Aviso. Antonio Romero (Burdeos y Oro) Palmas al retirarse a la Enfermería.

Bien los picadores, destacando Eduardo Noyola al picar al cierra plaza. Las cuadrillas a pie generalmente enganchadas al momento de bregar. El cuarto de la tarde alcanza y derriba sin consecuencias pese a lo aparatoso del percance al banderillero Jorge Mirafuentes.

PARTE MÉDICO DE ANTONIO ROMERO.

Cornada grave ano rectal, profunda, que desgarra desde el esfínter anal hasta el colon; aún no se puede determinar la profundidad de la cornada, pero es grave y pone en peligro la vida. El matador fue trasladado al Hospital Mocel para ser atendido por el cuerpo médico y un cirujano de colon y recto.

Firma Dr. Rafael Vázquez Bayod.

Jefe de los Servicios Médicos de la Plaza México.

Marco González, el reconocimiento de la Afición, Piedras Negras siempre viva.

¿La Fiesta en Paz? Alevoso de Mendoza, ahora se impuso en Puebla

Foto Rebautizado en México como Alevoso de Mendoza, el popular rejoneador no hace sino mangonear a caballo en un país de empresarios taurinos sin visión – Foto tomada de Internet

El INE, entre la legalidad y la traición

Por Leonardo Páez.

Soy anti-sistema porque el sistema es anti-nosotros, sostiene María Santos Villarreal –joven llena de valeroso entusiasmo, de conciencia ciudadana y de fe en que con unión se pueden mejorar las cosas–, quien el pasado miércoles junto con otros ciudadanos entregó una petición formal al Instituto Nacional Electoral (INE) y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para que le sea retirado el registro al aventurero, especulador y visionudo Partido Verde Ecologista de México por sus reiteradas infracciones y demagógicos excesos propagandísticos, en vez de haberse comprometido con la defensa de la naturaleza y el medio ambiente desde su fundación en 1987. Pero siempre ha sido más fácil hacer dinero que hacer conciencia y en 28 años estos falsos ecologistas algo han acumulado.

El consistente y categórico texto que exhibe las maromas y oportunismo de los verdes puede leerse en: (http://mariasantosv.blogspot.mx/2015/ 04/peticion-formal-al-ine-y-al-tepjf-para.html). A esta petición formal se anexó una memoria USB con las 140 mil firmas recaudadas hasta el martes 28 en la noche.

“El Partido Verde Ecologista de México –dice el blog– ha rebasado todo límite. Le han impuesto en cuestión de semanas multas por más de 180 millones de pesos, se ha negado a acatar resoluciones de la autoridad electoral, e incluso ha incumplido normas ambientales en su publicidad. ¿Por qué tenemos que tolerar esto como ciudadanos? Les pido que unamos nuestras voces para exigir al Instituto Nacional Electoral que retire el registro a este partido de una vez por todas. El PVEM podrá caer bien o mal, su relación simbiótica con el duopolio televisivo podrá parecer inaceptable, su agenda legislativa podrá ser todo menos ecologista o la banalidad de sus candidatos y propaganda electoral podrá ser insultante…

“Pero la petición que hacemos es a favor de la legalidad, del estado de derecho y, sobre todo, de la protección a los avances democráticos que encuentran en la equidad de la contienda uno de sus ejes rectores. La Ley no permite –y de hecho sanciona con la cancelación del registro– la violación grave y sistemática de las reglas del juego democrático. La Ley no lo permite, pero las autoridades electorales que deben ser independientes, continúan privilegiando un esquema de multas que establece, de facto, un esquema de incentivos perversos.

“Hoy el Consejo General del INE no puede dar la vuelta al debate; no puede argumentar que no se pronuncia porque no conoce el caso a pesar de estar frente a sus narices. El texto presentado lo obligará a una reflexión a fondo cuya respuesta deberá fundar o motivar, más allá de si considera a 140 mil ciudadanos una simple tribuna estridente… Seguiremos al pendiente de cómo avanza esto. Veremos si nuestras autoridades electorales votan por defender la legalidad o solapar la ilegalidad.”

Con ciudadanas como María Santos Villarreal este planeta sería menos bochornoso y nuestro país más digno. De auténtico lujo la sustentación de la petición al malhadado INE, con severos problemas de autonomía desde que fuera Instituto Federal Electoral (IFE). El Verde Oportunista es un impúdico apéndice del Tricolor, partido político que ha determinado el rumbo de las instituciones, de la vida nacional y de la corrupción, a ciencia y paciencia de una ciudadanía enajenada. Deseo de corazón que su petición al INE tenga éxito; sería una prueba de que éste no ha perdido del todo el valor civil y ejemplo de que los ciudadanos pensantes y propositivos rebasan a los escépticos.

Pero como bien observa María: La lucha ya está perdida si ni siquiera se intenta. Además, creo que algo bueno quedará de esto: si les quitan el registro, fantástico, y si no, quedarán nuestras instituciones evidenciadas y el PVEM marcado por esto para siempre.

Además de violar reglamentos, lidiar novillones de discreta presencia excesivamente recortados de sus astas y utilizar fierros excesivamente anchos, el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, apodado en México Alevoso de Mendoza por sus sistemáticas imposiciones y ventajas para disminuir riesgos, en otro despliegue de prepotencia, ahora en la plaza El Relicario de Puebla el sábado 25 de abril, sometió a la autoridad y mandó por delante en calidad de teloneros o comparsas a sus alternantes Mario Aguilar y Juan Pablo Sánchez, lidiando el rejoneador tercero y sexto de la noche como si de otro torero de a pie se tratara. Son las consecuencias tanto de una autoridad taurina sin autoridad como de un empresariado que al carecer de diestros taquilleros, a pie o a caballo, se echa en brazos de cualquier llenaplazas al precio que sea.

Fuente: La Jornada 

Taurinísimo Vigésimo Sexto Programa – Análisis Plaza México Temporada Grande 2014-2015.

Por: De SOL y SOMBRA-Redacción.

Dejamos aquí la emisión 26 del Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 12 de Diciembre de 2014. Actualidad Taurina. Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Corrida de Xajay.

Faenas de Fermín Rivera, Mario Aguilar y Arturo Saldívar con Xajay. Recuerdo de David Silveti.

Faena de “El Fandi” a “Guadalupano” de San Isidro y trailer del documental “The Matador”.

Análisis Séptima de Derecho de Apartado Plaza México: Toros Xajay para Fermín Rivera, Mario Aguilar y Arturo Saldívar.

Conducen Miriam Cardona (@MyRyCar) desde Aguascalientes, Luis Eduardo Maya Lora (@CaballoNegroII) y José González (@JoseNinoG) en el estudio.

La próxima emisión, 27, de @Taurinisimos será transmitida el viernes 19 de Diciembre, en vivo, a las 19 horas a través del link: http://www.radiotv.mx

Los esperamos.

Twitter: @Taurinisimos.

Esencia y Apariencia – Triunfan Rivera y Aguilar sobre Salida a Hombros.

El pase con la derecha de Fermín RIvera, el toro en la bamba de la muleta. FOTO: Humbert.
El pase con la derecha de Fermín Rivera, el toro en la bamba de la muleta. FOTO: Humbert.

Afortunadamente la corrida no cierra con sobrero de regalo sino con una sobra de regalo en el nuevo ramalazo de la Autoridad que “afloja” la salida a hombros de Saldívar que, tan desangelada ha sido, muestra que el hidrocálido sigue sin pasar por su mejor momento. Mientras que, superadas las apariencias, la doble esencia de Rivera y Aguilar vuelve a combinarse para traer los dos capítulos de mayor emoción de la decembrina encrucijada.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Se cruzan Fermín Rivera y Mario Aguilar por azares del destino en La México.

Nuevamente. En la séptima, el séptimo día del mes último del año que duplica el siete.

Ambos, autores de las dos mejores faenas novilleriles en la Monumental la década pasada, dieron una buena tarde hace tres años con Villa Carmela. De rebote torean Xajay y la asistencia, que debió ser la mejor Afición taurina, no acude.

Que el espectáculo taurino es ya de unos cuantos.

Y es penoso.

Viendo los hechos con seriedad y serenidad, Xajay envía una corrida desigual por presencia –segundo, tercero y quinto son anovillada muestra- la pinta y su desconcertante juego. Solo esto explica como en un mismo encierro se encuentra un toro tan bravo y serio como el sexto y otro tan anovillado y manso como el tercero.

O tan emocionante pero desconcertante como el primero de la tarde.

La bravura en esencia y apariencia ha de superar obstáculos y crecerse ante ellos para demostrar que es auténtica. Así, el primero, “Golino” nombrado sale a buscar pleito a bronquear y por ello Fermín Rivera aplica de salida el lance a pies juntos, han sido más de seis sin enganchar y rematar muy vertical y torero en plenos medios. Si el toro sale bravucón, el torero sale a superar cada bravata con su ordenado manejo de percal.

Igual que Gabriel Meléndez que al picar arriba, me recuerda una reunión post-sorteo en El Paseo potosino con su tío Don Gabriel, la histórica “Coca” que en una entrevista en Aguascalientes, donde fue capitán general, decía: “Al toro hay que sangrarlo hasta cierta medida, ni matarlo ni dejarlo sin picar que luego no ves faenas.”

Fermín, por ello, en buena medida, lo ve claro.

Lo suficiente para quitar en el lance a pies juntos, regodeándose y recogiendo la embestida del toro, rematada soberbiamente por bajo. Y, tras la atinada brega de Sergio González, Rivera da la rienda suelta, no solo a su empaque, sino al ejercicio de su sapiencia: dos doblones espléndidos por el lado derecho y la trincherilla de cartel.

Y la faena siempre a los medios es la lucha entre la descompuesta embestida contra la vertical planta, la largueza de arriba a abajo que somete y deja la horizontal del toro domeñada, primero por el derecho en dos tandas: la primera ensaya, la segunda explaya y a la violencia del toro responde Fermín con firmeza y quietud al grado de dejar al toro pasmado para el de pecho.

Tiempo exacto entre tanda y tanda.

No confundir bravura con bravuconería, hay entre ellas la misma distancia que entre el valor y la temeridad en el torero. “Golino” no tiene fondo para ubicarse en la primera y al natural hace todo por regatear pero le vence la muñeca zurda del potosino cincel primero y pincel después. Entera tanda de naturales bordado pese a la cara arriba baja la mano y remata estupendo.

De oro.

Y el la rotundidad, clásica, soberbia y fundamental del toreo con la derecha en redondo, siete derechazos que vencen cada uno cada embestida distinta del toro que quiere escapar y que, a Plaza al rojo vivo, cierra con un trincherazo de excepción, revienta La México y el astado desinfla para la siguiente tanda, solo el de la firma el de trinchera, más el doble desdén dejan la escena lista para la estocada.

Pero Fermín decide seguir.

Con el drama que se percibe el toro le cobra caro, en el tercio frente a los médicos, quedar evidenciado con su toreo de absoluta claridad y a la salida de un muletazo, ya para rematar, le prende. La fortaleza de Fermín le hace ni sentir –de inicio- el golpazo su raza le hace cerrar la faena por alto con un toque de voz exacto para dejar media trasera que finiquita al toro que apenas aguanta.

Oreja a Rivera, vuelta aclamada.

Entonces Mario Aguilar sale a jugársela.

Cariavacado, la hechura del escarchado segundo, “Nevaito” nombrado, muestra que puede embestir por lo degollado y bajo, el lomo recto y su expresión que adivina dispuesta a atacar. ¿Acabará como apunta su salida? La respuesta comienza a develarse cuando Mario Aguilar toma como Rivera el camino del lance a pies juntos. Inteligente, no se deja enganchar sino obliga a bajar la cabeza pese a la protesta y prosigue en la torera chicuelina.

Los problemas llegan cuando,  por violencia y estridencia, toma el cárdeno a Cruz Prado y su cabalgadura como muñecos de trapo con  terrible tumbo, vuelta incluida, el de Xajay tiene la asignatura para rematar en bravo de proseguir en su juego a más sin rajar o reservarse. Para banderillas pone en predicamento por su reserva a Alejandro Prado y en problemas a Javier Escalante al quien el primero le realiza un quitazo a cuerpo limpio y cierra soberbio el tercio.

Saludos desde el callejón incluidos.

Aguilar comienza arriba, brinda aire quedándose quieto. Baja la mano con la derecha en la primera serie y el cárdeno protesta. Entonces, da el pecho con naturales que mandan y templan, uno enorme, cantado antes de ocurrir por lo fenomenalmente citado y rematado previo a frenar el astado. Ajusta a la siguiente e impide que el xajay tire ancla con la ligazón que hace imaginarnos una tarde para el recuerdo.

Luego en el trincherazo que sigue, ligado a los derechazos la cintura juega, carga toda la suerte sostenida en la pierna de salida al ritmo que quiere el torero para que, cuando vuelva a frenar el toro, invada el terreno y pegue, accesoria y arrojada, la capetillina. Así, una vez impuesto en lo esencial, la siguiente tanda trae la dosantina progresivamente mayor en calidad y estruendo, muy cerca de los pitones.

Revienta el tendido.

A punto del error de Mario por adelantar, las manoletinas se cierran con firmazo y la entera, tendida y caída pone en sus manos la oreja.

Del triunfo a la aburrición. Tres turnos seguidos .

Con la espesura del actual Arturo Saldívar incapaz de encontrar razón y convencer al anovillado y castaño tercero de embestir. Insulso turno para el olvido. O la desazón del geniudo y descastado cuarto al que ni todos los esfuerzos de Rivera logran evadir su real destino. Se lo juega al no picarle dos veces, al dar aire por arriba de inicio y no doblarse pero el manso no lo agradece. Hasta salir quiere de la muleta por la izquierda.

Mario Aguilar no tiene otra más que hacer ante el peligroso quinto.

Y la Afición tampoco.

Solo esperar la salida del muy serio, hondo, astifino y astiagudo sexto nombrado “Nuriesco” cárdeno oscuro. Igualmente, espera de él Arturo Saldívar -tan comunicativo (risa y risa…) con la Porras- ser el que le regrese el importante cartel que tuvo, aun ausente, en esta Plaza.

Hoy, pese a los triunfos, es uno más.

Este cárdeno progresivamente mejora su acometida, siempre ataca con la embestida completa por ambos pitones y, tras inicio templado con el capote, Saldívar repite las ya acostumbradas chicuelinas y atina al recargar la brega en la cuadrilla, donde le dejan las cosas calientes al saludar Diego Martínez tras banderillas.

Pena que agota su concepto por abandonar lo mejor de su toreo: largueza en lo fundamental. Por ello, repetitivo es su pase cambiado y luego el cambiado por la espalda. Si viéramos de nuevo su tarde de rabo hace tres largos años, la tarde anterior y esta, tenemos que Saldívar parece no tener que más ofrecer a un toro que está listo para ser toreado fundamentalmente por donde pasa el paquete de los toreros.

Arturo lo hace a cuenta gotas.

Incluso le derrumba de inicio y el torero da el paso atrás en el de la firma.

Extrema cortedad de tandas muestran al hidrocálido como reservado en dejar la muleta puesta y no recolocarse como al principio, retraído por el viento y el toro que toma larguísimo los derechazos… cortados por inoportuno martinete. O el enganchado cambio de mano, o la manía de ayudarse al torear con la izquierda.

Cuando gira solo son cuatro pases y un cambio de mano por la espalda que rompe la claridad y la entrega de la gente, ya lo decía Manuel Capetillo, “la tanda buena es del sexto para adelante”. Pero puede más la chabacanería y lo accesorio de las dosantinas que no hacen más que evidenciar que el toreo al natural ha sido posible.

Ni en tal postura, lejos y por la espalda, es capaz de que el toro le tome el engaño por violento y poco sutil en los toques. Maltrata la embestida de un toro que ha sido, hasta hoy, el mejor del ciclo.

Pero eso no importa, menos aun la estocada defectuosa o el fallo del puntillero.

Le regalan la Puerta Grande en nuevo ramalazo de Jorge Ramos que atina el arrastre lento. El ganadero se regala la salida en hombros, el autobombo y el grito del panegírico.

No hay de que preocuparse.

La Afición paga por ver el juego de cada toro y la capacidad de imponerse de los toreros, aunque le marquen las cartas o le inventen salidas a hombros. Para la salvación nuestra entre taurinos no va la coba, como entre gitanos no hay que leer las cartas.

Ni al toro bravo, cuando es bravo, no le van acompañantes, que la bravura canta sola.

Aunque haya quien doble siempre contrario al respecto.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2014-2015. Domingo, Diciembre 7 de 2014. Séptima Corrida de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fresca de inicio y fría de mitad de corrida en adelante. Viento a partir del cuarto turno.

6 Toros, 6 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) Desigual y variopinta. Anovillados los lidiados en segundo tercero y quinto lugar. Con emoción el primero de la tarde que acaba rajado y a la defensiva. Interesante aunque cariavacado el cárdeno segundo con buen fondo aunque corto en distintos pasajes. El resto mansedumbre y sosería, así como falta de casta por parte de cuarto y quinto. Serio y bravo el sexto “Niuresco” número 100 con 503 kgs., cárdeno oscuro y bragado homenajeado justamente con el Arrastre Lento.

Fermín Rivera (Malva y Oro) que sustituye a Sergio Flores, Oreja y Saludos tras Aviso. Mario Aguilar (Obispo y oro) Oreja y Silencio tras Aviso. Arturo Saldívar (Tabaco y Oro) Silencio y Dos orejas con protestas. Salió a hombros malamente junto al ganadero. 

Mal la Autoridad al hacerse de rogar al premiar tras el turno y aflojar completo en el sexto.

Espléndida tarde de Alejandro Prado primero que saluda con toda discreción tras parear al segundo y realizar un extraordinario quite a cuerpo limpio en tal turno a Javier Escalante. Fácil y muy efectivo a pie, Sergio González.

Saluda Diego Martínez tras banderillear al sexto.

Destacan a caballo, en el primero Don Gabriel Meléndez, Eduardo Reyna Rivera en el cuarto y, durante la lidia del segundo, Cruz Prado.

Derechazo de Mario Aguilar a "Nevaito" de Xajay. FOTO: Humbert.
Derechazo de Mario Aguilar a “Nevaito” de Xajay. FOTO: Humbert.

Esa faena de Federico…

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Por José Cueli.

Gonzalero toro cárdeno, botinero, contrastado como el toreo; belleza y muerte, se enredó en el capote de Federico Pizarro y arremetió tirando cornadas meciéndose en la verónica en alegres embestidas ¡venga torero! Como le cargó la suerte Federico en especial en media de cartel. El de Haro empujó a los caballos ¡tres puyazos! que hablaban de su decir tlaxcalteca. Puyazos recibidos en sitios diversos de la plaza: la querencia y la contraquerencia.

La inmensidad del círculo del coso insurgentio Gonzalero acompañaba en la guitarra a Federico que volvía a cargar la suerte en series de derechazos y pases naturales en que recreaba el toreo –parar, templar y mandar– clasicismo que implicaba lo bien hecho, lo bien toreado, lo bien rematado, al grito de torero ¡y la boda como la corrida se fueron para arriba!

Desde mi tropical vacación de fin de año contemplaba por tv la elocuente transmisión de Heriberto Murrieta, más, era tal la intensidad de la faena que me concentraba en el recorrido planeador de Gonzalero que se comía la muleta de Federico en la curva del pase natural.

Muy relajado, el torero en la pureza de la geometría azteca; poesía y misterio, hechizo de leyenda. Evocación que me llevó a despojarme de los lazos que me sujetan domingo a domingo a la caricatura en que se transformó el toreo y se repitió ayer con los débiles toros de Carranco, rodando por el suelo.

Renació un maduro Federico Pizarro realizando una faena al gusto del que escribe, la mejor a esta altura de la temporada.

Faena con decir mexicano, lenta, lánguida, desmayada, arrastre de muleta por el redondel que remataba en las trincherillas en aristocracia torera.

Principescas pinceladas fueron sus adornos, como lo fueron las de Jerónimo, Marcos y Aguilar la tarde de ayer, imposibilitados de redondear faenas con reses que apenas se podían sostener en pie.

¡Enhorabuena, Federico!

Vía: http://www.jornada.unam.mx/2014/01/06/deportes/a31a1dep

12ª Corrida en La Plaza México: Leandro y Mario Aguilar con un solo objetivo, triunfar o triunfar.

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De SOL y SOMBRA.

El diestro español Leandro Marcos, se encuentra ilusionado y muy emocionado por poder confirmar su alternativa, este domingo en la Monumental Plaza de Toros México, en lo que será la primera corrida del 2014 y la doceava de la temporada grande.

Con 32 años de edad, Leandro Marcos afirma que esta importante tarde le ha llegado en el mejor momento de su carrera, por lo que consideró que el domingo saldrá en busca de la Puerta Grande, así como cumplir con uno de sus sueños como matador que era el de presentarse en la capital mexicana.

“Uno como torero siempre sueña con actuar en las plazas más importantes del mundo, en este caso para mi están la de mi tierra Valladolid, Las Ventas de Madrid, la Real Maestranza de Sevilla y desde luego la Monumental Plaza México, espero que este domingo se pueda cumplir con éxito ese sueño”, dijo.

“Vengo muy preparado para este compromiso, he entrenado mucho en el campo bravo en mi país y aquí en México, he estado muy a gusto en la ganadería de Carranco y estoy listo para poder disfrutar del toreo que siento, ojalá que al público mexicano le guste mi concepto”, afirmó.

Alumno de la Escuela Taurina de Salamanca, Leandro tomó la alternativa como matador en su natal Valladolid, un 13 de mayo del 2002, de manos del maestro Paco Ojeda y testimonio de José Tomás con toros de Garcigrande y la confirmó en Las Ventas de Madrid, dos años después con Uceda Leal y Antón Cortés, con ganado de El Torreón.

Del cartel del próximo domingo, que será la corrida 12 de la Temporada Grande 2013-14, Leandro Marcos señaló que está muy bien balanceado, al tener en él a un primer espada de experiencia como Jerónimo y un alternante joven como Mario Aguilar.

Mario Aguilar

“Mi futuro depende de lo que ocurra mañana en la México” declaro Mario Aguilar acerca de su proxima presentación en la temporada grande.

“El año que recientemente terminó me resultó muy duro, de ir yendo remontando siempre la cuesta. No se toreó mucho, únicamente ocho corridas y cuatro festivales, pero cuando se tiene la convicción y la vocación taurina que tengo yo, no existe problema alguno para tener la voluntad, la esperanza, la fe y la certeza de que pronto llegará mi momento” sentenció Aguilar.

¿Y en 2014…? “No lo sé aún, todo dependerá de lo que suceda el próximo domingo en la Monumental Plaza México, que es la que te abre y te cierra las puertas de todas las demás empresas del país. Así que esperemos a ver qué pasa el domingo. Yo estoy muy confiado en que todo irá bien” finalizo un Mario Aguilar que se juega su futuro, porque el tiempo pasa muy rapido en esta profesion y no perdona.

Un ejemplo, el primer espada del cartel: Jeronimo.

Fuente suertematador.

Plaza México, 18a Corrida de la Temporada Grande: Extraña tarde de toros.

José Mauricio ante su primer toro, "Cantinillo".
José Mauricio ante su primer toro, “Cantinillo”.

Cuando en un espectáculo masivo no mandan los gustos del espectador que paga un boleto, sino prevalecen los caprichos y el poder de unos cuantos: algo huele a podrido. 

Así ocurre en la torería, específicamente en la Plaza México, donde cada vez la opinión de los aficionados se toma menos en cuenta.

Por Luis Cuesta para De SOL y SOMBRA.

Mexico, DF.- Parecieran caprichos la formación de carteles como el de ayer, que en el papel no tenia ni pies ni cabeza. Claro, la culpa no es de la empresa nada más; los apoderados y toreros triunfadores llevan algo de culpa en ello.

A fin de cuentas el empresario hace lo que puede. Declara a los cuatro vientos que intenta darle gusto al aficionado, se pelea hasta con su sombra por conseguir el ansiado objetivo y ese es en realidad su mérito. El problema es que la mayoría de las veces no lo consigue.

Leonardo Hernández y José Mauricio regresaban, después de sus polémicos triunfos, acompañados de Mario Aguilar; cuya inclusión no se justificaba del todo, luego de una irregular actuación en su presentación en esta temporada.

Se lidio un encierro de la ganadería de Barralva bien presentado, que dio un buen juego en términos generales. Destacando los corridos en primero (de rejones), segundo, tercero y sexto lugar.

Leonardo Hernández regresaba con su férrea voluntad de agradar, ya que su triunfo pasado no pesó; prueba de ello fue la mala entrada de ayer.

Pero del Leonardo Hernández que venía de España con su gran dominio de la lidia y la pureza con la que la ejecuta -que le situó de golpe y porrazo en la pasada temporada española como eje indiscutible de la primera fila del toreo a caballo- poco hemos podido ver en la Plaza Mexico.

No era sencillo levantar una tarde que comenzó torcida, por el mal ambiente que pareció rodear este festejo. Algo pasó ayer, pero la gente nunca entró de verdad en la tarde. Tampoco la actuación de Leonardo ayudó mucho, con dos toros de distinta condición, pero potables.

Su primero con cierta nobleza tuvo motorcito; el segundo, más parado -con fijeza y nobleza- con los que no alcanzó a redondear la tarde.

Intentó siempre dominar los terrenos, las distancias y los cites. Al primero de su lote, que salió un poco parado de inicio, lo metió pronto al canasto, después de aguantarlo de salida y encelarlo en los medios.

Irónicamente, por momentos, estuvo francamente bien y en otros, francamente mal; colocando rejones traseros y en ocasiones pasándose de las suertes.

Después sin arriesgar, sino lo imprescindible, llegó la mejor parte: a dos manos -en corto el ataque- parecía que tenía todo bajo control, ya que a Leonardo le bastaba con un desplante final temerario y un notable rejon de muerte para llevarse el reconocimiento de la afición capitalina; pero señaló un pinchazo y un horrible metisaca que cayó pesado en la afición.

Con el segundo, intentó reencontrarse con la afición, pero nuevamente su faena no terminó por romper. Inexplicable hay que decirlo, porque Leonardo no estuvo mal, pues durante su lidia acertó en la elección de terrenos y en la manera de citar y arrancarse con una amplia variedad de galopes.

Unas veces en corto, otras de ruedo a ruedo, para ir de poder a poder o cuarteando. Todo esto con ajustadas reuniones, pero el publico ni se enteró o no quiso enterarse.

Para mala suerte de Hernández, volvió a matar de mala manera y se retiró bajo un silencio sepulcral.

José Mauricio con su primero, que tuvo cierta calidad, no se cruzó nunca, no presentó la muleta plana sino oblícua; venía el pase, lo daba corto y al remate no había surgido ni el más remoto destello de arte, porque no había templanza.

Mauricio, que tampoco es un torero mecánico, ante este toro no se iba a poner a pegar muletazos a manera de producción seriada, pero lo cierto es que el arte y la ligazón nunca llegaron. De tal suerte, no pudo conectar con el público ni contagiarle su entusiasmo.

Su segundo astado tuvo un inicio esperanzador, ya que metía la cabeza abajo y fue bravo en el caballo; sin embargo Mauricio con el capote no pudo someterlo ni templarlo.

En un momento, al intentar bregarlo, el toro clavó los pitones en la arena, se lastimó y el capitalino tuvo que abreviar tras un estocadón que, en otra tarde, le hubiera valido una oreja.

Regaló un séptimo, también de la ganadería de Barralva, que le permitió por momentos correr la mano con temple, ritmo y gusto; sin embargo también le dio por pegar solo derechazos y llegó un momento en que no sólo perdía el paso, sino también el gusto y el temple.

Su apoderado, ‘El Quitos’, le gritaba desesperado: ‘¡tócalo!’ ‘¡Qué no te agarre la muleta!’ Y fue en ese momento de la faena, cuando surgieron los mejores muletazos ejecutados con mayor quietud y reposo, sentimiento y expresión.

Mató nuevamente de una letal estocada, se llevó una merecida oreja que le dio otro tanque de oxígeno a su carrera y a su paso por la capital.

Mario Aguilar tuvo un lote de para armar un escándalo grande, pero por momentos a Mario parece que le falta corazón. Se ve que le cuesta expresar y exteriorizar su toreo, pero aún así tuvo la mejor actuación de su carrera en La Mexico y cortó una merecida oreja a su primero; un toro de gran calidad pero que me pareció era para un premio mayor.

A su segundo lo lanceó bien de capa y se empleó a fondo en la faena de muleta, mas dio la sensación de estar “atorao” en su repertorio. Entre los altibajos ya mencionados la faena terminó sin unidad y ritmo.

Para el próximo domingo, ultima corrida de la temporada 2012-13 anuncian al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza con toros de Los Encinos y a pie Fermín Spinola, Alejandro Talavante, Victor Mora con toros por designar.

Es lo que digo yo.

Ficha:

Plaza México. Décima octava corrida. Mala entrada, toros de Barralva: Dos para rejones de sangre mexicana. Y cinco de encaste español.  El rejoneador Leonardo Hernández: Palmas y silencio. José Mauricio: ovacion, ovacion con saludos y una oreja en el de regalo. Mario Aguilar: Una oreja y ovacion. El monosabio Alfonso López se despidió de la profesión.

Twitter @LuisCuesta_