Archivo de la categoría: David Mora

David Mora sale a hombros en Vistalegre

Por Andrés Amoros.

Primer festejo del año en Madrid (Vistalegre): la nobleza de los toros de La Palmosilla propicia que triunfen David Mora (que sale a hombros) y Paco Ureña (que corta una oreja); su flojera impide que el triunfo sea más rotundo. Toros nobles y flojos: ¿cuántas veces lo repetiremos, a lo largo de la temporada?

Mencionar Vista Alegre (así escrito, en dos palabras) supone, para los veteranos, recordar «la Chata» y a muchos nombres ilustres: los Dominguín, Curro Vázquez, Palomo Linares, el último brindis de Antonio Bienvenida … Ahora, este «Palacio Vistalegre» ha visto el duelo entre Iglesias y Errejón: ¡es demasiado salto! Este cómodo recinto cubierto debería ser escenario habitual de festejos taurinos, en el largo invierno, pero, aunque el Metro nos deja en la misma puerta, el coso no se llena.

Con más de treinta años, el murciano Paco Ureña ha logrado ser favorito de Las Ventas. Devuelto el flojísimo segundo, el sobrero es bonancible, le deja estar a gusto, encadenar ceñidas gaoneras y templados muletazos. Prefiero su clasicismo a los momentos en que hace la estatua, estilo José Tomás. Estocada desprendida: oreja. También se derrumba y es devuelto el quinto. El sobrero es flojo e incierto, Ureña se justifica pero el largo trasteo acaba impacientando al público.


El joven castellonense Varea mostró, de novillero, una personalidad irregular. José Manuel Montoliú me cantó las glorias de alguna de sus faenas. Necesita apretar, este año. Traza buenas verónicas en el tercero, que queda corto, desluce el trasteo, mal rematado. El sexto se le queda debajo, en los lances de recibo, le da un revolcón; apunta detalles, con la muleta, alarga la faena y pincha (su punto flaco).

Toros flojos y nobles: la historia de casi siempre. Aunque se esfuercen los diestros, el bondadoso público acaba encrespándose. Así seguiremos…

La certera publicidad de este festejo mencionaba Plazas que se han cerrado hace poco: La Coruña, Barcelona, Vitoria… ¡Que no suceda lo mismo con Vistalegre!

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Bilbao: Lea Vicens hace el toreo a caballo, pero las orejas y la puerta para Pablo y Andy

Por ​Carlos Ilián.

Esta vez al presidente, tan firme siempre, se le fue la mano, o sea el pañuelo, regalando dos orejas a Pablo Hermoso por un rejonazo de muerte en el cuarto toro y no ha tenido más remedio que conceder también dos orejas a Cartagena en el quinto. Pero ni uno ni otro merecían tan suculento obsequio del palco. Pablo había estado simplemente mal en su primero y solo eficaz en el otro. Pero ese rejonazo tuvo efecto letal en el toro y reblandeció a Matias.

Andy Cartagena montó un circo en sus dos toros, con demagógicas concesiones a la galería y caballazos de todo tipo. Con ese argumento se lleva tres orejas de Bilbao. 

Bien, lo dicho, Pablo y Andy en hombros, ¿Y Lea Vicens?. No, ella se fue por su propio pie y sin embargo había realizado, de lejos, lo más serio, el mejor toreo a caballo, especialmente en su primer toro. Medida, certera en banderillas, dominando el quiebro.  Una revelación esta francesa en su mejor actuación en una gran plaza. ¿Verdad, don Ángel Peralta que su alumna tiene mucho futuro? 

Plaza de Vista Alegre. Media entrada. Toros de SÁNCHEZ Y SÁNCHEZ (7), de buen juego para el toreo a caballo. PABLO HERMOSO(5). Rejón en el costillar (silencio). Rejón (dos orejas). ANDY CARTAGENA (5). Rejón trasero (oreja). Rejón (dos orejas). LEA VICENS (7). Dos pinchazos, rejón y descabello (vuelta). Rejón (una oreja)

Fuente: Marca

OPINIÓN: De película

Por Rafael Cué.

David Mora es un torero madrileño de 35 años; su concepto del toreo es clásico, elegante, sobrio y refinado. Con 14 años se enroló en la Escuela Taurina “La Princesa”, en la localidad de Alcorcón, y ahí comenzó la aventura. Cuatro años más tarde ingresó a la escuela taurina “Marcial Lalanda”, de Madrid. Asiduo participante de las capeas en la región de Guadalajara, España, donde le curtieron el carácter. Cualquier sacrificio era válido con tal de ponerse delante de un toro aunque fuera en la calle de algún pueblo serrano.

Así llegó la alternativa y la vuelta a empezar en esa incansable lucha por ser torero. Momentos buenos, momentos malos, como todos. El sacrificio como norma de vida y la ilusión puesta en un sueño. Llegaban los triunfos y la hora de dar la cara ante el toro en las grandes plazas y las grandes ferias, alternando con las figuras. El sueño se empezaba a cumplir, la responsabilidad creció y David dio la talla.

San Isidro 2014, Madrid, 21 de mayo. En el primer toro de la tarde, de nombre “Deslío”, de la ganadería de El Ventorrillo, David se fue a hincar frente a la puerta de toriles para pegarle una larga cambiada al toro y así demostrar sus intenciones; el toro salió y se abrió un poco a la izquierda, quedando David un tanto atravesado, el toro lo vio y se fue por él como un tren, David hizo la suerte, pero el toro no obedeció al capote y se lo llevó por delante con el pitón derecho apuntándole en la ingle al matador; al sentir al torero volvió por él, y cornándolo en la axila le dio escalofriante voltereta, con celo le pegó hasta cinco viajes con brutal violencia, el quinto derrote lo encontró inerte en el ruedo y le metió todo el pitón derecho en la parte superior del muslo izquierdo, lanzándolo varios metros adelante. Escenas dramáticas que muestran la crudeza del toreo y el poder de un toro. Escasos segundos que parecieron una eternidad. Un capote desvió la atención del toro, David intentó incorporarse y de su muslo brotó un chorro de sangre como tributo al sueño de ser torero. Se le iba la vida al hombre, lo levantaron y lo llevaron al quirófano, donde el Dr. García Padrós, un ángel del cielo puesto en esta tierra, tras seis horas de operación le salvó la vida. Arrancamiento de femoral, tremendos destrozos, además de una brutal golpiza y otra cornada menos grave en la axila.

El torero empezó de nuevo. Cero sensibilidad en la pierna y pérdida de movilidad. La vida siguió, la fiesta continuó con sus ferias y carteles, y David era un recuerdo ante la preocupación por su estado físico. El toreo es muy duro, es complicado imaginar lo que estos hombres son capaces de aguantar, de sufrir y de pelear por estar en la cara de un toro y ofrendar su vida con el objetivo de crear arte y alimentar el alma.

En el silencio, con discreción, sin vender la tragedia, David empezó a lidiar al toro que el destino le puso enfrente. Otra prueba más al espíritu de los valientes. Miles de horas de sufrimiento en una sala de rehabilitación, un súper atleta postrado en una colchoneta sufriendo para levantar 20 centímetros la pierna. En la mente, el toro, sólo el toro, ese animal poderoso, majestuoso, capaz de arrancarle la vida a un hombre con la certeza de un pitón y la fuerza descomunal de su ser. “Te ofrezco mi vida, toro, a cambio de darle gloria a tu vida”.

638 días después de la brutal cornada, David reapareció en Vistalegre y las sensaciones eran buenas. Valencia, Sevilla y Leganés avalaron el momento y la resurrección de un torero.

Miércoles 25 de mayo, Las Ventas de Madrid recibió a David con una clamorosa ovación tras el paseíllo y el torero lloraba, la emoción era enorme y el gesto de torería por parte de la afición conmovió. “Malagueño”, de Alcurrucén, pisó el ruedo; toro precioso de hechuras que empezó a embestir de forma extraordinaria. El destino le pagó a David las horas de sufrimiento, “Malagueño” le entregó su vida como tributo de todos los toros del mundo que mueren en un ruedo para darle vida a un arte que no todo el mundo aprecia. El toro bravo es el principal actor de la fiesta, sus valores, la bravura y nobleza le devolvieron a David en unos instantes la grandeza de su oficio. Se dio el milagro, un toro bravo entregado a la muleta de un hombre que sigue dispuesto a pagar con su vida la gloria de ser torero. ¡Qué grandeza!

Hoy la humanidad descarriada de sus valores, confundida, humanizando al perro e ignorando a sus semejantes, no se detiene a pensar y a reencontrar su esencia. Los valores de la tauromaquia nos guían a quienes amamos este arte para poder lidiar el mundo que hoy nos toca.

Faena, estocada y dos orejas con vuelta al ruedo al toro. David, que dos años antes entregaba su vida en el ruedo, el pasado 25 de mayo salió a hombros por la puerta grande. De película.

Twitter: @rafaelcue

Publicado en El Financiero

FERIA DE SAN ISIDRO: Mora y ‘Malagueño’ engrandecen el toreo

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El torero madrileño reapareció y cortó las dos orejas a un toro de encastada nobleza al que se le premió con la vuelta al ruedo

Por Antonio Lorca.

La lidia del segundo toro fue toda ella una película de arrebatadora pasión, desbordante entusiasmo y seductora conmoción; y lo fue porque había en la plaza un torero resucitado, que hace dos años y cinco días comprobó cómo se le escapaba la vida a borbotones en este mismo ruedo; porque salió un toro de bandera, guapo de hechuras, descarado de pitones, que embistió a la muleta de manera antológica, con un galope codicioso, y encastada nobleza, e inundó de alegría la fiesta; y porque se unió el cielo con la tierra, una cerrada ovación de bienvenida a David Mora cuando se rompió el paseíllo, un emotivo brindis del torero al jefe del equipo médico que le devolvió la vida, y porque el resultado final fue un triunfo apoteósico de los dos protagonistas, toro y torero, que es como decir una conquista histórica de la tauromaquia.

Lo que es la vida. Quién le iba a decir a David Mora que su reencuentro con Las Ventas iba a tener como protagonista a Malagueño, un toro de Alcurrucén, de 563 kilos de peso, que fue el mejor compañero que el torero jamás pudo imaginar en el más dulce de sus sueños. Y todo, después de dos años de sufrida rehabilitación, de desesperación a veces, y de un porvenir cargado de dudas. Se dice, y aseguran que es verdad, que Mora ha renunciado a un indemnización millonaria y a una más que apetitosa mensualidad de un seguro de accidente por volver a vestir el traje de luces. Si es así, nunca el sacrificio por una vocación tuvo mejor recompensa. Esa puerta grande de Madrid que ha disfrutado no tiene precio, y no hay millones para pagarla.

Al primer capotazo, Malagueño le puso los astifinos pitones en la cara; repuesto del susto, Mora lo capoteó con buen gusto a la verónica. El animal no hizo una buena pelea en varas, pues aunque acudió de largo en el segundo puyazo, de los dos salió suelto tras una pela sin ardor de toro bravo. Lo citó Roca Rey por saltilleras y consiguió el favor del público, lo que obligó a Mora a demostrar que la experiencia es un grado con unas ajustadas gaoneras.

Persiguió el toro al galope en banderillas, y llegó al tercio final con la boca cerrada y en actitud de guerra. Esperó a Mora en las tablas, y desde la raya del tercio lo llamó el torero para recibirlo con un pase cambiado por la espalda. Tardó el toro en embestir, pero lo hizo con la fortaleza de un trailer y atropelló al de luces, lo lanzó por los aires y Mora se dio una impresionante costalada de que la que salió con el cuerpo desmadejado y la mirada perdida.

Una vez repuesto, se obró el milagro. Dos estatuarios y un par de elegantísimos recortes dieron paso a un maravilloso espectáculo para los sentidos y el alma. Embestía el toro con las entrañas, humillado siempre y fija la mirada en la muleta, que manejó con soltura y temple el torero en una repetición incansable de redondos hilvanados que enloquecieron a los tendidos. La faena perdió fuelle con la zurda, pero fue toda ella el merecido colofón a un derroche de encastada nobleza de un toro excepcional para la muleta. Mató de una certera estocada y la plaza se pobló de pañuelos: dos orejas para el torero, y la vuelta al ruedo para el rey de la dehesa, que elevó a las alturas la casta brava. ¡El toreo es grandeza, y ya está…!

El resto del festejo tuvo poca historia. Los toros, mansos y complicados. Urdiales, en horas preocupantes y bajas. Con actitud de perdedor, se pierde. Roca Rey, valentísimo y entregado toda la tarde. Y dos pares de banderillas extraordinarios de Ángel Otero al quinto, y dos brindis —de Mora y Roca— al premio Nobel Vargas Llosa. Y todo el mundo más contento que unas castañuelas… Olé.

 ALCURRUCÉN / URDIALES, MORA, ROCA REY

Toros de Alcurrucén, bien presentados, mansos, broncos y deslucidos; el segundo cumplió en el caballo y fue codicioso y boyante en la muleta. Se le premió con la vuelta al ruedo.

Diego Urdiales: pinchazo, media, un descabello —aviso— y cuatro descabellos (silencio); estocada (silencio).

David Mora: estocada (dos orejas); media baja (silencio). Salió a hombros por la puerta grande.

Andrés Roca Rey: estocada baja (ovación); gran estocada —aviso— (ovación).

Plaza de Las Ventas, 24 de mayo. Decimonovena corrida de feria. Lleno.

Publicando en El País

David Mora: “Volver a Madrid es reencontrarme con muchos recuerdos”

David Mora durante una entrevista.

Por Javier López.

Madrid, 22 may (EFE).- El torero David Mora, que el martes reaparece en Las Ventas tras dos años apartado de los ruedos por la terrorífica cornada que sufrió en la Feria de San Isidro de 2014, ha confesado en una entrevista a Efe que volver a Madrid es “reencontrarme con muchos recuerdos”.

Dos años y cinco días han pasado desde que el toro “Deslío”, de la ganadería de El Ventorrillo prendiera violentamente a Mora en el saludo a portagayola, infiriéndole una de las más graves cornadas que se recuerdan en los últimos años en Madrid, una herida de 30 centímetros en el muslo izquierdo que le seccionó la vena femoral, además de producirle importantísimas lesiones musculares.

Sin embargo, 735 días después, Mora vuelve al mismo escenario en el que a punto estuvo de perder la vida para tratar de “cerrar un ciclo” y demostrar que se encuentra recuperado para competir y entrar nuevamente en las grandes ferias, tal y como venía haciendo hasta aquel 20 de mayo de 2014.

“Físicamente la evolución es muy buena, aunque por momentos tenga alguna deficiencia en la pierna por el problema aquel del cuádriceps que no crecía. Ahora es un tema mío, aunque gracias a todo lo que he toreado en el campo y a las actuaciones que llevo este año creo que he logrado sanar parte de esa cicatriz mental para volver a creerme que soy capaz de hacer otra vez lo mismo de antes”, añade.

Lo único que le falta ahora es llegar a “ese final del camino” que es volver a Madrid “como si no hubiese pasado nada”, y, sobre todo, “dar buena imagen”, estar a la altura de las circunstancias y de la exigencia que siempre supone actuar en la Monumental madrileña, y demostrar así que “se ha recuperado al torero”.

“Estoy ya con ganas de volver a la plaza que me lo ha dado todo. Estoy muy mentalizado desde hace mucho tiempo, también me siento preparado física y mentalmente. Todo este tiempo de dura lucha diaria tiene que servir para que, al menos, el martes me vean como si nunca hubiera estado parado. Ese el objetivo fundamental”, manifiesta Mora.

Lo que no podrá evitar el espada madrileño será el “reencuentro” con muchos recuerdos, “no sólo del día de la cornada, sino también de tantas tardes buenas e inolvidables, tanto de triunfos como de sinsabores”.

Mora hará el paseíllo en Madrid los días 24 y 27 de mayo con las corridas de Alcurrucén y El Pilar, y actuando al lado de Diego Urdiales, El Fandi y, especialmente, de dos jóvenes valores del toreo actual como el peruano Andrés Roca Rey y Alberto López Simón.

“Son dos tardes muy importantes, y para mí es un honor poder compartir cartel con todos ellos. En el caso de los más jóvenes es verdad que son los que ahora está pegando fuerte, pero lo importante es reivindicarse tarde tras tarde y ser capaz de seguir ahí arriba”, reconoce.

“Todos hemos jugado con la novedad; incluso yo ahora también me vuelvo a sentir novedad por lo que me ha pasado, pero no como torero. Ojalá que surja esa tarde en la que los toros embistan y todos seamos capaces de sacar nuestra personalidad en el ruedo”, apostilla Mora.

Una personalidad y un concepto del toreo que, en el caso de David Mora, ha sufrido también una evolución. “Sobre todo en la manera de tomarme las cosas, de disfrutar para uno mismo, y eso solo se aprende con el tiempo”, enfatiza.

“Cuando eres joven te impulsa mucho moverte por estadísticas, el cortar las orejas hagas o no el toreo fundamental; pero hoy día busco torear como siempre he soñado, aunque, evidentemente, puntuar siga siendo fundamental”, apostilla Mora.

Por último, Mora no ha querido olvidarse de todas las personas que han estado pendientes de él durante todo este tiempo: “No sé cómo podré corresponder tanto cariño recibido, me ha dado muchísimas fuerzas para luchar y tirar hacia adelante; por todos ellos está otra vez aquí David Mora; jamás lo olvidaré”.

Publicado en: http://www.wradio.com

David Mora: “Colombia jugó un papel fundamental en mi recuperación”

De SOL y SOMBRA.

David Mora reapareció el 21 de febrero  en la plaza de Vistalegre-Madrid, con gran éxito, al cortar dos orejas y salir a hombros por la puerta grande.

Mora en una feria de San Isidro del 2014, se llevó una de las cornadas más graves de los últimos tiempos que lo tuvo al borde, incluso, de perder la vida. La cornada fue en una de sus piernas que desnervó los nervios, partió varias de sus arterias y produjo pérdida de gran masa muscular.

“Colombia ha jugado un papel fundamental en mi recuperación y restablecimiento de mi estado de ánimo. Allí intervinieron personas tan importantes como ganaderos, el médico Dr Ortega, mi amigo Alfonso Vargas, el aficionado Aranguito y muchas personas más, a quienes les doy mis gracias, porque sin ellos y lo que hicieron, mi historia personal sería otra”.

David Mora en su proceso de recuperación hizo muchos viajes a Colombia, donde se puso en manos de médicos colombianos y luego cuando alcanzó un restablecimiento de sus fuerzas en su pierna, entrenó e hizo campo en varias ganaderías del país, con el beneplácito de los ganaderos que le dieron vacas y toros, para ser lidiados a puerta cerrada, sobre todo en territorio antioqueño.

Expresó el torero madrileño que ahora cuenta  con dos apoderados, su amigo de siempre Antonio Tejero y el empresario francés Simón Casas, quienes ya le preparan dos corridas importantes, una en Valencia y otra en Sevilla y ya hablan de varias corridas contratads en la provincia española.

“Mi deseo”, dijo el torero, “es regresar a las ferias importantes de Colombia como Cali, Manizales, Medellín y si se abre la plaza de Santamaría, estar en la primera plaza del país que considero mi segunda patria”

Read more: http://www.antena2.com.co/toros/noticias/david-mora-%E2%80%9Ccolombia-jug%C3%B3-un-papel-fundamenta-93075#ixzz41aGND9zS

David Mora y Jiménez Fortes reaperecen este domingo en Vistalegre

De SOL y SOMBRA.

El toreo es una disciplina en gran medida incomprendida y parcialmente desconocida. A muchos se les escapa la tremenda dosis de esfuerzo y sacrificio que ella conlleva. Y una buena muestra de este extremo tendrá feliz colofón –eso esperamos- este domingo, cuando David Mora y Jiménez Fortes hagan el paseíllo en la plaza de toros cubierta de Vistalegre, en Madrid.

Atrás quedarán meses de superación personal e íntimo convencimiento de que incluso de las situaciones con muy malos augurios se puede salir. Y para muestra, ellos.

A David Mora, torero muy próximo a la provincia de Ciudad Real por su  vinculación con el también ya matador de toros Félix Jesús Rodríguez, casi le siega la vida un toro en Las Ventas en mayo de 2014. En aquel momento se le logró salvar la vida, y año y medio más tarde, el torero toledano volvió a ver luz al final del oscuro túnel que supuso una travesía de operaciones y rehabilitación de su pierna izquierda. Y la corrida de este domingo es una meta volante, porque después vendrán otras muchas.

El caso de Jiménez Fortes es similar pero diferente. El año pasado sufrió dos escalofriantes cornadas en el cuello. La primera de ellas también tuvo lugar en Las Ventas. Sin embargo, a pesar de la espectacularidad y aparatosidad de este percance, el de mayor gravedad acaeció en Vitigudino el pasado agosto, cuando el pitón penetró por debajo de la barbilla y fue parado por el cielo del paladar, causando enormes destrozos y temiéndose por su vida.

Ambos, con un tesón digno de admiración, han conseguido recuperarse física y mentalmente, y han decidido seguir entregando su vida al toro, y este domingo reaparecen, mano a mano, en el Palacio Vistalegre para enfrentarse a una corrida de Parladé. Vaya desde aquí nuestro reconocimiento y admiración.

El día antes, también en el Palacio Vistalegre, se lidiará una muy interesante novillada en la que alternarán Álvaro Lorenzo, Ginés Marín y Varea, que pasan por ser los tres máximos estiletes en el escalafón de novilleros con picadores. Los utreros serán de Daniel Ruiz.

Cabe esperar que un nutrido grupo de aficionados de Ciudad Real presencie el acontecimiento en persona. La ocasión lo merece.

Fuente: http://www.lanzadigital.com/news/show/toros/david-mora-y-jimenez-fortes-reaperecen-este-domingo-en-vistalegre/94014

Vistalegre: Regresan a los ruedos David Mora y Jiménez Fortes

De SOL y SOMBRA.

La plaza de toros de Vistalegre acogió este martes la presentación de los carteles de la Feria de Invierno que se va a celebrar en el mencionado coso madrileño los próximos 20 y 21 de febrero. En el acto estuvieron presentes los matadores de toros Jiménez Fortes y David Mora que reaparecerán en ese coso después de haber sufrido cornadas muy graves, así como los novilleros Ginés Marín y Álvaro Lorenzo y el empresario Alberto García, responsable de la empresa Tauroemoción.

David Mora dijo que “su reaparición en esta plaza podría ser un acontecimiento muy bonito y mas al hacerlo al lado de Jiménez Fortes, quien también regresa a los ruedos después de una grave cornada”. Por su parte, Jiménez Fortes manifestó que había pensado en reaparecer en la Feria de Fallas, “pero que en cuanto surgió esta gran idea, fue un golpe de moral y fue ponerle fecha a mi reaparición”.

Los carteles son los siguientes:

  • Sábado, 20 de febrero. Novillos de Daniel Ruiz para Álvaro Lorenzo, Ginés Marín y Varea.
  • Domingo 21. Toros de Parladé para David Mora y Jiménez Fortes, en mano a mano.

 

Twitter @Twittaurino