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@Taurinisimos 76 – Resumen La México. Joselito Adame a ETMSA, Previo Feria de León, 2016.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 15 de Enero de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Plaza México, Temporada Grande 2015-2016: Resumen Diciembre 2015 – Enero 2016.

Faenas de Fermín Rivera, corrida de Villa Carmela; Fabián Barba y Manuel Escribano con San Marcos y La Punta; Ignacio Garibay con “Ilusión” de Arroyo Zarco.

Décima Tercera de Temporada Grande 2015-2016 en la Plaza México,: 6 Toros, 6 de Campo Real para Arturo Macías, Alejandro Talavante y Juan Pablo Sánchez.

Análisis del nuevo apoderamiento de Joselito Adame con Espectáculos Taurinos de México y comentarios previos a la Feria de León, 2016.

La próxima emisión de #Taurinísimo (77) será hoy viernes 22 de Enero de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo. @RadioTVMx

Claveles y Rosas – Perfumada Salida a Hombros de Morante de la Puebla.

Ayudado por Alto de Morante
La cadencia magnífica, la sutileza de la media altura en el ayudado de Morante de la Puebla. FOTO: Miriam Cardona.

El más fino de todos los claveles y la más hermosa de todas las rosas florecen en los ramos que pasea Morante de la Puebla tras desorejar al cuarto de un decepcionante por su debilidad y falta de casta, encierro de Teófilo Gómez. Solo dicho astado, “Debutante” para la historia, soporta apenas con un tramo más de embestida el toreo amplio, soberbio y personalísimo del sevillano que se quita de encima al descastado primero, simplemente, con todo el arte del mundo por delante. En tarde de querer, “Payo” se estrella con su espada y con el manso y roto quinto mientras Fermín Espinosa, en tarde de no poder, se estrella, penosamente, con su realidad.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México. FOTOS: Miriam Cardona.

Suena el Toque de Cuadrillas y, tras su aparición, La México ovaciona a la terna.

Fuerte, como es, el rugir de la Monumental México se palpa a los primeros acordes del ya centenario “Cielo Andaluz”. Solo que la pieza del aragonés Gascón esta tarde soleada e invernal demora unos segundos en desgranarse. Cosa que toma con acostumbrada calma la generalidad pero que en el tercio al lado izquierdo y por columna frente a Cuadrillas, todo el oro en los bordados, toda nazarena a seda en la casaca y en la talega, desespera a Morante de la Puebla.

Al menos un poco, incluso al grado de cruzar palabras con el alguacil pidiendo partir Plaza.

Pero de inmediato, como casi una reacción instintiva, Morante regresa al ritmo en el que sabe estar y andar en la Plaza México, en sus propias palabras, despacio, que al torero que no anda de tal modo La México no le hace caso.

De ahí que el primero de la tarde, ponga las cosas a la contra.

Serio, muy bonito, cárdeno claro y vuelto de pitones, con mirada muy seria, sale a estropear el lance, a salir suelto, a no dejarse. Me recuerda a aquel de Jorge María, en el San Lunes morantista de hace tres años que también hizo las veces de primero de su lote en La México, más áspero y geniudo aquel, descastado y débil éste.

A pesar de hacer todo lo posible de salida el capote se guarda.

El astado espera a Dones y Carretero en banderillas.

Morante lo nota, no brinda y se reserva, para después, desde tablas, entre el doble firmazo, intercale avanzando el trincherazo y el precioso cambio de mano abajo que parecen cerrar el preámbulo de la faena. Solo que antes de que el cárdeno piense, Morante ayuda su muleta y, desde el tercio, sobreviene la friolera, grácil y fragante, sutil y elegante, de cuatro ayudados, dos por bajo a pitón derecho y dos pinturas, a media altura, por el lado izquierdo.

La México ruge. Morante sonríe y se regodea.

Llega hasta plena boca de riego y ahí el desahogo encuentra el camino del de pecho con la zurda. Vuelve al tercio, un paso por fuera de las rayas, para iniciar con el toreo por bajo con la derecha, liga los muletazos que muestran al toro reservón y mirón. El procedimiento cambia y con la de cobrar, muleta por delante, a verdad desnuda, Morante le liga los naturales, hilado siempre y con el toque exacto pero con un toro que ya mira de más.

De ahí que las tandas que siguen, con la voz y el toque del cite tan firmes que el toro lo toma por completo, le obliga y, aunque el cárdeno lo resiente, Morante le tapa, se le impone y, a pleno compás, con toda la serenidad de su cintura y la majestad de su empaque viene el firmazo y el cambio de mano, andando, sensacional.

Esto descompone al toro, al que Morante extiende innecesariamente la faena y al que, consideramos, debió entrar a matar en la suerte contraria.

Pincha. La ovación en el tercio lo dice todo.

Y el gesto también: “En el otro…”

Menos mal es así pues la corrida de Teófilo Gómez está a cada paso cerca de llevar al cadalso a la Plaza México: desde lo descoordinado y cabeceante del segundo, lo roto de tranco del tercero, lo manso y soso del quinto, lo débil y desrazado del sexto, más el desasosiego de la gente que choca con “Armillita IV” y un toro cariavacado, el tercero, que no gusta. Ojalá hubieran estado así hace quince días y, sobre todo, en lo que viene.

Lo imperdonable e incuestionable es que Fermín Espinosa no completa una sola intervención sin echar atrás, ya sea lance o ya sea pase, en algún momento de las suertes su pierna de recibo va para atrás gravemente, mostrando que este joven paga las habladurías del tío, las prisas del padre por hacerle matador, los excesivos cuidados… y no más.

La gente paga, exige y, cuando le dan motivos, se cobra.

Duramente.

Cosa distinta es “El Payo” que hace casi todo bien con el segundo, cárdeno oscuro y protestón, siempre a la contra y por ello, García se la ha jugado desde la arrucina inicial, hasta los naturales donde obliga y manda pese al desarme al alargar la faena. Solo el mal uso de la espada le priva, ante su primero, de algo más y su aceleramiento en el quinto, empañan algo su esfuerzo.

Nuevo pinchazo.

Alguien le preguntó a San Juan de la Cruz, “¿Y todos estos versos son inspiración del señor?”, entonces, el místico contestó, “Algunos son del Señor, otros son cosa mía”. La cosa de Morante es encontrar de un toro como el cuarto, tan fino, aquello que no le haga perderse en el camino de la mansedumbre sino encontrar las virtudes mayores de su raza.

Perdida en varios instantes.

De inicio, por ejemplo, pasa sin enterarse, Morante le brega apenas con parte del engaño para que “Debutante” se confíe y cierre soberbio el capote en la media. La cualidad es y ha sido la medida exacta del levísimo puyazo –casi una inyección- y la armonía de las chicuelinas que, a pesar de que solo pasa sin enterarse, hacen que el astado se empape de tela y que, para el remate en la media, meta la cara abajo hasta perder las manos.

Eso ha sido en lo que Carretero prosigue a la brega para milagrosamente hacer que “Debutante” trace viajes muy largos empleándose, incluso lucir Gustavo Campos que deja caliente a la gente, deslumbrada por el doble par de aretes aunque olvida que el capote de José Antonio Carretero deja servido el toro para la ocasión.

El temple encela.

Brindado el toro, Morante deslumbra en los tres doblones rodilla entierra, arrodillándose conforme el toro entra en la muleta y hasta despedirle, es decir, toreando a cada momento previo, durante y posterior al muletazo. Abierto en los medios, acaricia la embestida en el pase de la firma y, justeza de nuevo, no remata la primera tanda, ahorra el de pecho que proseguía previo al ahogo del toro.

Que no se ahogue en dudas a la Afición.

La dificultad de este toro que se aviva en banderillas es extraer de él, lo que parece no tener, emoción. Y eso es el arte, no copiar lo visible, hacer ver lo que no se ve.

Porque esta no es una faena únicamente valiosa en lo estético, lo es en el drama de observar como las posibilidades, aparentemente limitadas del toro, crecen conforme el de la Puebla está en el sitio, incluso a la larga distancia, como en la tanda que precede la vitolina en el otro tercio donde amplio es el cite, aliviadora la altura que repone al toro en el remate muleta arriba, cambiándose de mano, previo a otro firmazo de alarido.

Luego la precisa decisión, de regresar al sitio donde inicia la faena.

No dejar que el toro vaya a donde le plazca sino a donde dicte la derecha que de nuevo mece la cintura, embarca al frente, manda larguísimo y propicia, incluso sin tocar sino dejando la muleta muerta, la entrega del toro, cuya degollada forma le ayuda a descolgar, y de la propia Plaza, amante de los desdenes que aparecen como fulgurante destello invernal.

Alumbrando el camino de la izquierda.

Que vence al toro.

Que toca perfecto y, apenas reponiendo, gira en el embroque al tiempo que dicta Morante, lento y plácido, para desdeñar en el ayudado por bajo y luego en el nuevo desdén. La capacidad de redimir la inconfesable realidad de la mansedumbre que asoma al fondo, la posibilidad siempre presente de pulir aristas hacen que José Antonio alivie por alto en tres pases arriba.

Aun así “Debutante” se violenta.

Lo que propicia la nueva tanda derechista, breve y rotunda, con un interminable pase de pecho a la hombrera contraria. El cambio de terreno trae un desarme, la única mácula de la faena. Entonces Morante se desquita.

Tira del toro que ya sale cara arriba e incluso juguetea con la montera.

¡Esto homenajea Jorge Ramos!

No le permite salirse del engaño dejándolo siempre puesto con una impensable perfección, el enésimo firmazo -¿Cuál de todos sería el mejor?- y el cambio de mano a la zurda, simplemente perfecto, desatan la locura en el tendido. De pronto todo el tendido es morantista. Qué rápido cambian bandera, parecen tener los paganos la misma condición engañadora de este toro que, pese a la coba al Ganadero, acaba rajado, retrocediendo y en la querencia.

Por ello no hay adornos finales, porque “Debutante” lo estropea todo.

Entonces, con todo el tiempo del mundo prepara la muerte. Bien diría San Juan de la Cruz, “Toque delicado//Que a vida eterna sabe
y toda deuda paga//Matando. Muerte en vida la has trocado.” Solo la espada, trasera y tendida, en la suerte natural, pone la duda que el toro se eche. Ni medio minuto pasa cuando yace el astado en la arena aleteando pañuelos en la grada.

Vergüenza de Jorge Ramos al premiar la falta de casta y bravura que de haber sido así…

Esa es la autoridad en La México, la peor de su historia.

Morante pasea en la vuelta un ramo de claveles, otro de rosas, como el famoso pasodoble.

Y mirando esos candores, entre reflejos del sol y la sombra, pasando el inmaculado tallo del clavel e incluso las espinas de la rosa, llega esta gran faena, flor y espejo del arte del toreo, calvario y rosario de nuestra afición taurina.

La que aquieta el viento, la que enciende fuego eterno con el más torero de los aromas, el de la gloria.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Enero 17 de 2016. Décima Cuarta de Derecho de Apartado. Más de Un Tercio de Plaza en tarde fría con fuerte ráfagas de viento que no afectan a la lidia. Piso mojado. Mal la Autoridad al ordenar el Arrastre Lento al manso cuarto.

6 Toros, 6 de Teófilo Gómez (Divisa Azul Cielo, Plomo y Blanco) Desiguales de presentación. Justo, cariavacado y sospechoso de pitones el tercero, protestado desde salida. Muy serio el primero aunque sin fondo en la muleta, descastado. Bien construidos el resto aunque débiles y sin raza en general. Precioso aunque chico el cuarto, número 147, “Debutante” nombrado, cárdeno obscuro, vuelto y astiblanco, degollado y lomitendido, pese a su mansedumbre hace los viajes largos y toma la muleta sincero aunque termina rajado y muy a menos.

Inexplicablemente la Autoridad de Plaza homenajea al mencionado cuarto con el Arrastre Lento, a todas luces, inmerecido. 

Morante de la Puebla (Nazareno y Oro) Saludos y Dos Orejas. Octavio García “El Payo” (Azul Rey y Oro) Ovación y Palmas. Fermín Espinosa “Armillita IV” (Obispo y Oro) Pitos y Pitos.

El primer espada salió a hombros.

Destacó con el cuarto a la brega y en banderillas de la cuadrilla del primer espada en especial a la brega del cuarto, el banderillero José Antonio Carretero así como Gustavo Campos en la brega del primero, este último saluda tras banderillear al cuarto. 

La Autoridad guarda el minuto de silencio inexplicablemente omitido la semana anterior dado el muy sensible fallecimiento de Don Alejandro Arena Torreslanda, ganadero de Villa Carmela acaecido la semana pasada.

Derechazo de Morante a Debutante
Roto, completamente fundido el derechazo de Morante de la Puebla a “Debutante” de Teófilo Gómez. FOTO: Miriam Cardona.

RECAPITULANDO: El Apagón Bravológico – Negro Borrón para De Haro.

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Banderillas negras por tercera vez en la historia de la Plaza México y por segunda en la década. La injusta y precipitada decisión de la “autoridad” no refleja lo realmente acontecido en ese lastimosamente célebre sexto toro, sino tal vez lo ocurrido durante cinco turnos a la ganadería de De Haro: poca presencia y lastimoso, por manso, juego. Reaparecen las rebajas marca Jesús Morales, el peor Juez de Plaza que ha pasado en lo que va del siglo en la Monumental, regala la salida a hombros a José Luis Angelino y pone en entredicho no solo su capacidad taurina sino la que en lo taurino ejerce el Gobierno en esta Ciudad.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Se juntan la mansedumbre con las ganas de salir huyendo.

Aparece la cara alta, la tardanza en el cite, la falta de raza y la aburrición general. A esto sumemos que la Afición tiene la mala suerte de que el encierro de De Haro, que no corre completo, es lidiado por tres diestros con diversas y variadas limitaciones, así como el colmo de caer en las garras –manos es poco- de una autoridad encabezada por Jesús Morales y secundada por Juan Vázquez cuya incapacidad, ausencia de personalidad y minúsculo criterio tienen secuestrado todo intento de restauración taurina.

Así las cosas De Haro se derrumba superlativamente.

Falla en lo que nunca fallaba: la presencia.

Falla en lo que sospechamos en el pasado: la bravura.

Y nos pesa mucho decirlo, porque aun tenemos en los ojos y en el sentimiento la bravura inacabable de “Referente” la Temporada Chica antepasada, la emoción de “Gonzalero” hace dos Temporadas Grandes y, sobretodo, la palpable esperanza de la Afición. Todo se va por la borda empezando por lo desigual y corta de la corrida, tanto en las cabezas de los toros como el propio remate de sus carnes.

En fin, justificaciones habrá, lo cierto es que la cosa no ha comenzado del todo mal. Principalmente cuando el que abre festejo regala embestidas por bajo de salida incluso el inexplicablemente acartelado Víctor Puerto logra bajar los brazos pero al dejarse enganchar comienza a echar a perder todo. Se anima por lances al paso pero, en vez de cuidar la lidia en el segundo tercio, se preocupa menos y para cuando se anima al inicio del último tercio, el toro le aprieta y le pone en predicamento.

Aun consigue sacarlo de tablas otorgando los adentros, luce y remata con molinete pero es todo. No cabe duda que a alguien muy importante habrá metido al engaño el manchego, astuto tanto en los despachos como en el ruedo, donde hábilmente no para los pies, no le puede al cárdeno y la cosa que va para bronca acaba en solo rechifla, parece que a la Afición también le han quitado la casta.

Esto se replica en el cuarto donde sin decoro alguno Puerto es incapaz de lidiar con la mansedumbre y la falta de celo por el engaño en otro mitin que nos demuestra que un torero así claramente no está por el mérito sino por la recomendación.

La viva antítesis del mérito.

Pero así está el toreo, solo en un ambiente tan enrarecido como en el que se encuentra la Fiesta entendemos la salida a hombros de José Luis Angelino. Siempre dispuesto, cierto, aunque poco resuelto. Enfrenta a un astado sanmarqueño, hierro jalisciense que por segundo domingo seguido enmienda la corrida y que trae lo único destacable.

Pero Angelino no se entiende desde la larga cambiada de inicio.

Cita “por aquí” y el toro sale “por allá”.

Entonces todo es querer, en banderillas por ejemplo, con la cabeza arriba, consigue un buen segundo par y otro arriesgando por dentro. Pero en la muleta, pese a su trazo con temple ocasional, le engancha un toro que sale con la cara arriba pero que crea la interrogante de saber qué habría sido si el tlaxcalteca tira menos hacia fuera y lleva más en la línea en el cite, menos pendiente de salirse y mucho más comprometido de que el toro no se vaya, pena porque el de San Marcos podría haber sido mejorado por el torero.

Por eso Angelino termina increíblemente desarmado, por un toro ante el que debió estar siempre por encima pese a que parece haber estado lastimado de la pata izquierda. Afortunadamente, el monedero electrónico de Jesús Morales lo salva sin importar el espadazo tendido y trasero: viene la primera oreja.

Protestada, como iba a tener que ser.

Angelino se encuentra con el único de De Haro que sigue el engaño pero que no nos engaña. El anovillado quinto va por el trapo pero siempre con la cara arriba, doblando contrario varias veces y sin el mínimo interés de tomar la muleta repetidamente con raza, con los rasgos que hacen del toro de lidia diferenciarse del que no lo es.

José Luis Angelino lo intenta con el capote, con banderillas pese a demorar horas, cierra con un gran par al violín pero, a fin de complacer a la complaciente asistencia, se va a los medios al chocante pase cambiado que resulta movido.

Ahí entonces, en una faena con muchos muletazos, algunos moviéndose otros deslucidos por el extraño modo del toro Angelino no es capaz de tapar el ojo contrario sin que le enganchen, se queda en el intento, opta por manoletinas y pese al pinchazo viene la segunda oreja que ya no iba a dar el Juez Morales pero sabrá Dios por qué razón afloja.

En el último momento.

Jesús Morales y su incapacidad se anotan otro triunfo.

Porque lo de las banderillas negras ha sido más que un cuento.

Sobre todo teniendo en cuenta que el sainete del segundo tercio en el sexto ha tenido como resultado que el toro, gracias a los oficios y mañas de Don Carlos Domínguez Márquez casi en la Puerta de Toriles, pudiera sangrar. Claro que el astado se repucha dos veces de cada caballo pero no menos cierto es que también sangra y alcanza a ser picado en la querencia. De lo contrario las banderillas negras eran perfectamente adecuadas.

La pésima valoración del Juez pone en entredicho su criterio taurino.

Al parecer, paupérrimo.

El sexto, encuentra a las temibles cuadrillas con las viudas entre manos.

El petardo sobreviene cuando Diego Martínez, para variar, no calcula la extensión de los palitroques y se ve sorprendido por el astado que le pega tremenda voltereta y lo deja fuera de combate. Completado el tercio el condenado a dos pares de negras es tan pastueño como sus hermanos y a lo mejor hubiese podido embestir de un modo distinto de no encontrarse con Pepe López, cuya actuación ante el cuarto deja igualmente dudas.

Su trazo siempre frágil, su quietud de cristal y su aparente displicencia poco abonan para la historia del festejo. La suerte de este año taurino en La México parece cambiar realmente justo cuando se acaba.

Esa es la mejor noticia, el 2015 para la Plaza México ya acaba.

Esperemos que el año nuevo nos traiga el apagón pero de la mansedumbre, muy activa en este 2015 que no olvidaremos, que no será fácil dejar atrás y que, como casi siempre pretende la mansedumbre, trata de llegar para quedarse.

Solo una cosa la puede alejar de nuestro destino, el rigor, dentro y fuera del ruedo.

Aquello que indubitablemente encuentra su complemento en la verdad.

Que esperemos tampoco se encuentre, analógica o digitalmente, apagada.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Diciembre 27 de 2015. Décima Primera de Derecho de Apartado. Menos de Un Tercio de Plaza en tarde fresca de cielo despejado pero con viento molesto en diversos pasajes de la lidia. Fatal la Autoridad al regalar los trofeos malbaratando la categoría de la Plaza.

6 Toros, 5 de De Haro (Divisa Tabaco y Oro) Sospechosos de cornamenta. Desiguales en presencia, variopintos mansos en general y descastados, siempre con la cabeza arriba y frenando la embestida, peligroso el primero, el sexto es indebidamente condenado a banderillas negras; y 1 de San Marcos (Divisa Azul Rey, Blanco y Amarillo) lidiado en segundo lugar y aparentemente lastimado de la pata izquierda. Estrecho, destragado con recorrido por el pitón derecho, no obstante su cara arriba.

Víctor Puerto (Palo de Rosa y Oro) Pitos tras Aviso en Ambos.

José Luis Angelino (Malva y Oro) Oreja con protestas en ambos.

Pepe López (Turquesa y Oro) Silencio y Silencio tras aviso.

Fatal las cuadrillas toda la tarde. Banderilleando a la media vuelta y con ventajas, varios banderilleros caminando por dentro del callejón sin agacharse afectando la lidia. Diego Martínez, de la cuadrilla del tercer espada, resulta empitonado y con un puntazo en el tobillo y  un golpe en la rodilla al no poder banderillear con palitroques negros al sexto.

La “Casi” Rotundidad de Fermín Rivera – Esfuma Triunfo en Fiasco Carmelita.

El mando entero, a compás abierto, el derechazo de Fermín Rivera se impone… salvo la espada.

Lo tenemos que decir, de lo contrario, faltaríamos a la más elemental verdad taurina, dos fiascos se cargan casi la tarde entera: la mansedumbre y debilidad de Villa Carmela y la equívoca y desesperante forma de rematar las faenas del primer espada. Fermín Rivera deja en un suspiro muy fino y muy serio, como su toreo, la posibilidad no solo de salir en hombros sino de dejar claro que su toreo está para cosas aun más grandes que solo cortar las orejas en una Plaza México demasiado a la deriva. Sin opción alguna, Daniel Luque y Sergio Flores quedan limitados a solo demostrar sus buenos oficios y fundamentos toreros.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si recordamos, hemos consignado a tres toros de Villa Carmela, con el de hoy tarde en La México, que de salida han quedado despitorrados: el de Joselito Adame en Enero de 2014 en la propia Monumental, el de Diego Silveti hace mes y medio en Guadalajara y el de ayer que abre festejo.

Una desgracia, acaba prácticamente sin pitones al estrellarse dos veces.

Los tres toros que menciono se han estrellado solos.

El de ayer, tan hermoso su morrillo, reunido y vuelto de pitones, abre Plaza y no debió haberse dejado para el caballista Rodrigo Santos, quizá la mala suerte de la tarde habría cambiado si se lidia para los de a pie dejando a cualquier otro para la lidia a caballo.

La suerte, caprichosa, no nos impide ver al impresentable rejoneador potosino, incapaz de sujetar al corraleado sobrero lidiado en cuarto lugar. Por un momento pareció sujetar y aguantar el arreón, no. Realmente sale despavorido. Mata fatal, le pitan y sale desfachatadamente. Pitos que, realmente, bronca debió haber sido.

Pasado este mal trago, dos peores íbamos a pasar.

Uno, la corrida.

Es increíble como ni Daniel Luque ni Sergio Flores tienen opciones de triunfo y todo porque Villa Carmela es todo lo dispareja en trapío pero todo lo pareja en juego posible: mansa. Así, el berrendo en castaño segundo (me dirán que es girón pero lo blanco es mayor que lo normal) pese a la filigrana de las verónicas con su excepcional recorte y las chicuelinas de Luque, se acaba de inmediato tras banderillas. Peor el quinto, que nos muestra a algo distante del gran nivel que tiene, contagiado por lo roto del tranco del toro y lo disperso del tendido.

Mal con la espada.

Y Sergio Flores parece hacer embestir al tercero, otro engañoso y serio cárdeno al que comienza haciendo embestir pero al que no le alcanza el fondo y termina a cabezazos pese al esfuerzo, ambición, buenos derechazos de inicio de Flores que se encuentra con voltereta e inoportuno desarme en el tercio frente a matadores. Le ha perdido pasos al cornivuelto carmelita para que no cayera pero de tanto quererle mandar es desarmado.

Del sexto, berrendo, ni que decir.

Torpón y basto, tan solo sentir la vara, afloja y viene a menos. Al menos Flores se dobla y aliña muy bien y pronto, acabando el suplicio. Aunque su espada no es efectiva tampoco.

Y dos. La desesperantes fallas con la espada de Fermín Rivera.

Un torero como Fermín, a pesar de todas sus virtudes, de todo su concepto e, incluso, su ya proverbial seriedad, no puede darse el lujo de pinchar una tarde como la de ayer. Cuándo será el momento en que Rivera rompa en realidad todos los pronósticos… Todo lo que se dice y comenta, va a ser poco en cuanto lo bien toreado, sea bien rematado.

En él, lo bien no será suficiente.

Es posible que Fermín, de utilizar toda la extensión de sus brazos y toda la curva del capote a la verónica, se vea aun mejor que en sus lances al primero, demasiado recortados considerando su empaque, estatura y la condición del que abre plaza, brilla la media verónica. El toro enmorrillado y retacado, apenas puede con su tranco, débil y vacilante.

Tras prolongado puyazo se anima en fregolinas a compás abierto pero ni el ritmo del quite ni la embestida del toro componen un cuadro que trascienda fuerte al tendido. Pero entonces, Rivera entona tras inicio alternado por alto, con su calma y paciencia, virtudes para entender un toro que frena en banderillas y parece no querer más.

Aquí sí, deja varios cuadros que podría pintar el brindado, Maestro Ramón Reveles, dos trincherazos preciosos. Pese a la tardanza del toro, Fermín insiste y, aunque le enganchan, pronto comienza a acortar el terreno, sitio clave para provocar y no dejar avivar la mansedumbre, que esta ahí justo en donde acaban los muletazos, incluso alarga la embestida al natural.

Que tardea y regatea.

La primera mitad de faena la suavidad necesaria encuentra al enganchón y ese paso que hace falta perder no aparece. Pero Rivera está más cerca que nadie y todo su planteamiento, incluso al natural, desemboca en tanda de derechazos sensacional. Tras uno de trazo perfecto, embarca en lo corto con lo largo del sentimiento pleno de su toreo, su muñeca gana y manda paso a paso, repitiendo hasta que el de Villa Carmela dice no más, frena y es obligado por el potosino que pese a la sosería luce en doble desdén su verticalidad y hace rugir la Plaza.

Es el momento de entrar a matar.

Se complica él solo.

Prosigue y perfila en la suerte contraria. Quizá al revés, en el terreno en que viene la gran estocada que sigue, el toro dada su mansedumbre y su expresa nobleza empujara más. El pinchazo, penosamente, enfría la posible oreja.

Vuelta con leves protestas.

Y el colmo de males: el manso cuarto.

Enganchadas las verónicas. Casi se echa el toro encima Rivera al recortar el capote hacia la esclavina en el quite chicuelinero algo movido que muestra a “Mestizo” con todo el ánimo de pasar de largo y, claro, doblar contrario. La noche, tras el intermedio ecuestre, se sobreviene sobre el toro que desde el inicio, arriba y a pies juntos, está buscando ser todo lo posiblemente manso y no embestir.

Cómodo está sin ser obligado, manso de entrada.

Y en las primeras tandas, no es que sea andarín, es que se quiere quedar tan por debajo que si se encuentra el engaño se lo va a querer quitar, es tan claro que sus patas traseras frenan cuando se le obligan y cabecea. Rivera tiene la asignatura de quitarle ese defecto y hacer que cada que se encuentre la zarga, el trapo no le permita pensar un solo instante.

Lo consigue por la derecha.

Los pases de la firma previos a los de pecho son claves, se coloca, impone el toque y remata. Y, si bien, pierde los pasos que no pierde ante el primero, en las dos primeras tandas, la tercera es plenamente al ritmo del torero en el sitio que el designa y a la velocidad que quiere y, claro, La México responde por todo lo alto.

Toma tiempo pulir pero cuando se pule se fulgura como Fermín en el trincherazo en la tanda siguiente donde el toro ya aprende y se desquita al desgarrar la muleta en el pase de pecho.

La sosería, la falta de raza y, de ahí, la de celo en el toro no hacen declinar a Rivera. Incluso en los naturales donde “Mestizo” rebrinca y engancha. Llega el esperado ajuste de altura y distancia, como el estaquillador cuadrado está, los siguientes naturales pese al cabezazo llegan precisos y desengañan al burel que busca el tercio, el diestro lo concede y el toro afloja.

Vuelta a los medios necesaria.

Pena grande que el toro, pese a la nueva tanda, ya no tenga más.

Y que la faena, a punto de remate como le gritan en Sol, se haya quedado en el “casi” de otras tantas veces, cuando el carmelita, como penúltima de sus artimañas, mancha la partida con un desarme punto más que inoportuno, terrible, como tirar un tablero de ajedrez de un manotazo. Deshace la secuencia y la cadencia de Fermín que empeña en bajar la mano, a nuestra apreciación, un punto más de echar la muleta arriba al final del natural y quizá no la habría alcanzado.

Solo Dios.

Luego cortinazo del chalecazo que hace guardia. Terrible…

Todo el riverismo lo lamenta… y como pocas veces. Al borde del triunfo, de cortar las orejas se escurre el triunfo de las manos de Fermín Rivera. Conste que las orejas aquí sí pesan. Y demasiado. Estar mejor, siempre, es posible.

Sobre todo en un torero con tantas posibilidades.

No sabemos si será en esta Temporada con tantos toros mansos, encierros desiguales, tanta falta de casta y tanta ausencia de raza, de público tan despistado. De tantos y tan inoportunos pinchazos.

El triunfo le aguarda… la Afición lo espera…

Solo que no sabemos si el tiempo lo haga. Ni mucho menos… por cuanto.

Que pronto sea.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Diciembre 13 de 2015. Novena de Derecho de Apartado. Menos de Un Tercio de Plaza en tarde fresca de cielo despejado y con viento molesto en diversos pasajes de la lidia, principalmente en el segundo turno de la lidia ordinaria.

8 Toros, 1 para rejones de Marco Garfias (Divisa Naranja, Rojo y Negro) sobrero lidiado como a la mitad de festejo al sustituir al despitorrado de la ganadería titular, muy corraleado y destragado, manso, huidizo siempre arreando; y 7 de Villa Carmela (Divisa Negro, Gualda y Grana) el primero, muy rematado y reunido, para rejones, se despitorró ambos astas por bravo; los de la lidia ordinaria, desiguales en presencia, muy pobre de cara el hondo y largo berrendo en castaño segundo; muy rematados y ofensivos primero, tercero y quinto. Menos aparatoso el cárdeno cuarto y, aunque chico, con cabeza, el berrendo que cierra plaza. Mansos y débiles en general, de trámite la suerte de varas. Noble pero sin fuerza el primero y, no obstante su movilidad, manso el cuarto con buen pitón derecho en la muleta. Sin excepción, todos se duelen y frenan tras banderillas. Salvo primero y cuarto, todos pitados en el arrastre.

El Rejoneador Rodrigo Santos, Pitos tras Aviso. Fermín Rivera (Canela y Oro) Vuelta tras saludos con protestas en ambos. Daniel Luque (Azul Noche y Oro) Palmas y Silencio. Sergio Flores (Marino y Oro) Palmas y Silencio.

Buena actuación de Abraham Neiro de la cuadrilla del segundo espada. Gran par de banderillas al cerrar el segundo tercio de Felipe Kingston de la cuadrilla del primer espada.

@Taurinisimos 73 – Entrevista @ElPayo_ Invitado Joaquín Bissner. Ponce y Caracazo.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 4 de Diciembre de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Invitado: Joaquín Bissner, Director de Cine.

Actualidad Taurina. Análisis Cierre Feria de Lima, Señor de los Milagros 2015. Encerrona Joaquín Galdós y Roca Rey, Puerta Grande.

Entrevista con Octavio García “El Payo” sobre su Temporada 2015 y su actuación en La México con la corrida de Barralva.

Video: “El Emperador” Claudio Arrau y Enrique Ponce a 20 años de la Faena a “Caracazo” de Rodrigo Aguirre.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 11 de Diciembre de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

@Taurinisimos 68 – Joselito Adame en La México. Entrevista @FerminRiveraA Recuerdo El Cordobe.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 30 de Octubre de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis Corrida Inaugural de la Plaza México, Temporada Grande 2015-2016. Joselito Adame a hombros. Faena de José María Manzanares, oreja protestada.

Entrevista a Fermín Rivera previo a su encerrona el 6 de Noviembre de 2015. Previo del Encierro de Villa Carmela en Guadalajara a lidiarse por Daniel Luque, Arturo Saldívar y Diego Silveti.

Faena de Manuel Benítez “El Cordobés” a Cuadrillero de San Mateo en El Progreso de Guadalajara en 1964. Cortesía: 6Toros6, Guadalajara.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 18 de Abril de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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La Tregua de Joselito – Guerra de Mansos en Inacabada Puerta Grande.

El estaquillador en perfecta cuadratura, la muñeca rompe y la figura vertical de Joselito ayer en La Mexico.

Abre La México su Temporada del setenta Aniversario con un encuentro de mansos en nuevo disloque de despilfarro premiador; impresentables los de Xajay, flojos y débiles, como de costumbre, los de Julián Hamdan. En medio de esta competición mansurrona y desbocada gritería en los tendidos, solo un toro, flojo y noble, es bordado por los trastos, solo los trastos, de Joselito Adame que en vez de acabar con la guerra otorga la tregua a sus inquisidores quienes, no sin razón, encuentran en su faena al manso sexto un motivo para negarle lo antes mostrado. “Zotoluco”, en fase de liquidación, y Manzanares, en el óxido del luto, brindan una tarde para su olvido.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si un encierro parchado es ya de suyo discutible, en medio de una ocasión tan fundamental como una Temporada Grande hacerlo en plena tarde inaugural, no es señal de seriedad. Es más bien, gesto informal, que poco promete y mucho menos ha ofrecido.

Segundas partes no son mejores.

La reedición del cartel de febrero 2012 regresa ayer con la Guerra de Mansos, episodio que no puede empezar mejor. Julián Hamdan la comienza ganando al arrastre del primero, un zambombo que abre temporada, se espanta del caballo y muestra a Eulalio López “Zotoluco”, para variar, desarmado y desfondado, dando más pasos que pases, sin quedarse quieto, víctima de su propio ahogo al grado de no quedarle más que los muletazos de castigo, como si de Judas se tratara, el que abre Temporada.

Y el segundo episodio de la corrida muestra una posible diferente cara, con José María Manzanares enfundado en el luto y que para abrir capa vuelve a sujetar toreando, templando la embestida del estrecho y destragado segundo, a compás abierto y a pies juntos, que embiste con vivacidad al capote del alicantino que le encuentra en la salida, ligeramente adelantando el lance que remata en media para hacer.

El toro promete pero la mansedumbre gana.

Así se queda tras el puyazo y cada par de banderillas, como si no pasara nada, rasca y, como si no fuera la ocasión la que es, se derrumba por la arena cuando Manzanares le lleva a los medios. Menos mal la regla de las tres caídas del arte de fistiana no tiene efecto en el toreo. Lo que sí afecta es el cite manzanarista. Cae en el garlito de que el manso es flojo y, grácilmente, para luego es tarde, otorga el cite diestro hacia afuera y arriba pero sin siquiera hilarse al pitón derecho.

Ancho como el Mar Mediterráneo, amplia su muleta cual bandera de regata.

La corriente de mansedumbre por el hueco se cuela.

Ahí Manzanares muestra su sitio, atento evade dos veces la voltereta pero muestra su oxidación, su falta de ritmo, difícil ligar así. José María solo atina a pegar dos tandas con su habitual pantallazo con la derecha tras el primer pase se cambia de perfil, obliga por la izquierda pero demasiado rápido, sin soltura ni jugar las muñecas o la cintura, sin imponer su tiempo al toro. Por la izquierda, donde está lo difícil, aguanta un parón y no se vuelve a poner. En la suerte natural cobra volapié caído: petición dividida y el primer petardo de varios que vendrían y varios que vendrán en el Palco lo comete Jorge Ramos.

Ramalazo de costumbre. Petición mal leída y peor valorada. Oreja protestada, vuelta veloz.

Por ello los templados lances de Joselito ante el cornalón pero corto tercero resultan un remanso. Baja las manos y torea a la velocidad del toro, en el tercero, por el lado izquierdo, le torea tan sentido, tan bien hecho es el lance que el toro queda viendo visiones y busca las tablas escurriendo la vista en primer síntoma de que puede completar la tercia de mansos. A las rayas llega con chicuelina y remate con la cara abajo y el revuelo del capote a una mano.

Primera ovación grande de la nublada pero apacible tarde.

Del puyazo el toro saca su fondo breve pero bravo, se encela por bajo en el capote de la cuadrilla y Joselito quita por chicuelinas, tres, firmes y rotundas más la media ovacionada. Evade la tentación de las banderillas y centra toda su atención en la reacción del toro que, pese a su notoria flojedad, dispuesto está a embestir, se muestra así en el segundo tercio apretando y tomando los engaños que le cierran bajo la Porra.

La ovación en el brindis, durante todo un año aguardada, es atronadora.

Y quieto se queda en los ayudados por alto sacando la breve raza del toro, dan aire y pese al chicotazo abajo con la izquierda donde casi derrumba el astado, brinda espacio, sin equivocarse, pese el breve tranco del toro, por fuera de la segunda raya, comienza a ligarle el toreo por la derecha sin dejarse enganchar nunca, sin apresurar al toro ni apresurarse él, en el momento justo la muñeca hace el envite y a cada pase el paso del toro se mejora.

Mantiene la diestra, casi gira y embarca suave, embraguetándose más y mejor en la siguiente tanda, al temple que él quiere a veces con el doble toque, por fuera del tercio casi frente a la Puerta de Arrastre, un firmazo, el cambio de mano y el ayudado por bajo de cierre.

Clamor. Paseo entre nubes.

La mano izquierda dicta el camino donde dos naturales se van detrás de la embestida del astado rematando abajo. La pausa, larga y en respiro, antecede el cite al frente y el remate allá atrás con el muletazo hacia la raya, entonces, el astado queda hacia las afueras y frena, duda de seguir o no en el camino del engaño, el doble toque, apenas perceptible, hace que la tanda, cansina, con el toro a paso de procesión, prosiga pese al nuevo frenón, la muleta, cuadrada y con las yemas sostenida vuelva a desplegar el natural. Tres veces más.

Y ya para cuando el toro parece caerse, un nuevo natural, estaquillador encima de los ojos, verticalísima la figura y la mano que vuela con la planta que contagia al toro y que se contagia de lentitud, brinda el tiempo de irse al cite contrario invirtiendo Joselito su muleta al paso y rematar con el pase de pecho más rotundo, entero y deletreado que se podría imaginar con su mano izquierda.

La casi aérea esencia de la flor remanguillera.

El preciso nuevo cambio de perfil encela y renueva la embestida del astado, lleva larguísimo y en redondo el último derechazo previo desdén y el cambio del acero. ¡Torero, Torero…! es el grito. Todavía se cambiaría de mano en una faena toda hecha en un palmo de terreno, ya cerrado a tablas volvió clásicamente a tirar del toro por la izquierda. Como para emborracharse de tanto temple y buen toreo.

Quizá aquí fue demasiado bueno el trasteo. Quizá con el toro ya descolgado absoluto sobraron los ayudados y, muy probablemente, tras el último de los muletazos genuflexos, la suerte natural estaba cantada.

Pero quién es uno para ponerle reglas a lo que solo es la armonía de un capricho.

El pinchazo tras el inexplicable cambio de terreno la espantosa media estocada dejan todo en una oreja protestada, el ridículo de la autoridad al otorgarla y el interesante Arrastre Lento. Pero lo peor, la paradoja de la corrida, es que tras torear así, aquello acabe como el Rosario de Amozoc. Con tres de Xajay con muy poca presencia, fea hechura y mala suerte para el cuarto. El único que camina.

“Zotoluco” a punto de quiebra. Manzanares en horas bajas, a disgusto, metisaca incluido.

Y Joselito desafortunadamente haciendo lo que la masa espera: zapopina, rodillazos, pases de tiovivo pese a convencer al manso sexto de embestir. Dando armas a quienes pensamos que es mejor torero de lo que muestra en el sexto. No por lo que hizo sino porque es extraño que el estilo se pierda de un momento a otro. O le desarmen o le enganchen.

Pero, malamente, ya sabemos, urgían las orejas. Y así, Jorge Ramos, hace de las suyas.

Bajonazo en la suerte de recibir y Usía afloja dos pañuelos de salida y arrastre lento al manso sexto para dejar la Guerra de Mansos en igualdad de circunstancias. Doble homenaje de la Autoridad al villamelonaje, cada día más confundido, lapidario de la recta razón taurina.

Menos mal en ciertas guerras, como está, queda tiempo -lento ha sido- espacio -amplio ha venido- para la tregua torera como en la faena descrita.

Quiera Dios que de la tregua pasemos, urge y es ya hora, a la plena restauración taurina.

Ojalá de aquí en adelante sea.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Octubre 25 de 2015. Corrida Inaugural. Primera de Derecho de Apartado. Más de Media Plaza en tarde fresca de cielo nublado y con poco viento. Mucho ambiente fuera del coso gente guapa en los tendidos.

6 Toros, 3 de Xajay (Divisa Verde y Rojo) lidiados antirreglamentariamente desde el cuarto a sexto turnos debió el cuarto abrir plaza: Chicos y mal presentados pobres de cabeza, los cubrió la capa. Sin cuello el cuarto, único que embistió de forma completa en la muleta pese a resultar manso de salida como sus otros dos hermanos que cantaron su condición desde el primer al último momento; y 3 de Julián Hamdan (Divisa Azul y Morado) lidiados en los tres primeros turnos, el primero debió lidiarse como sexto. Destragado el segundo y retacado el primero, flojos ambos con cierta casta el segundo pese a desarrollar algo de mal sentido. El tercero, extrañamente nombrado “Gravado en el Alma” (sic) resultó con fondo bravo, muy noble y sumamente débil.

La Autoridad que preside, además de iniciar la corrida con retraso, tarda en decretar el Minuto de Memoria en recuerdo del Matador de Toros neolonés, Humberto Moro Mier, fallecido en dias pasados. Igualmente, equivoca al juzgar mal la petición en el segundo y tercero. Así como en premiar exageradamente en el sexto al tercer espada y homenajear indebidamente al lote del tercer espada con Arrastre Lento inmerecido principalmente el del cierra plaza.

Eulalio López “El Zotoluco” (Malva y Oro) Silencio y Pitos. José María Manzanares (Negro y Azabache) Oreja con Protestas y Fuertes Pitos tras Aviso. Joselito Adame (Malva y Oro) Oreja con Protestas y Dos Orejas con leves protestas.

El tercer espada salió a hombros.

Fatal la cuadrilla del primer espada, principalmente, Mauricio Martínez Kingston banderilleando con ventajas y espanto al cuarto de la tarde. Buen quite a una mano de Edmundo Navarro durante el segundo tercio del tercero.

La Porra Libre, A.C. entregó al terminar el paseillo el trofeo “Manolo Martínez” a Joselito Adame como triunfador de la Temporada Grande 2013-2014.

@Taurinisimos 67 – Entrevista @AGuadiana – Inaugural Temporada Grande 2015-2016.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 23 de Octubre de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis Corrida Inaugural Temporada Grande 2015-2016. Opinión sobre el cartel inaugural.

Toros de Celia Barbabosa para la apertura de Guadalajara 2015: Daniel Luque, Juan Pablo Sánchez y Sergio Flores.

Entrevista con el Ing. Armando Guadiana Tijerina sobre la defensa activa taurina y jurídica en Coahuila.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 30 de Octubre de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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