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@Taurinisimos 93: PREVIO – Temporada Grande Plaza México. Análisis Carteles 2016-2017.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 20 de Enero de 2017. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII.

Invitado: Leonardo Paez @fiespaz.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2018- 2017. Análisis de la segunda parte de la Temporada en la Monumental.

Análisis Feria de León 2017.

Faenas de Fermín Rivera, Diego Silveti y Sergio Flores con Begoña en León y Juan Pablo Sánchez en la Plaza México.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 27 de Enero de 2017 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinísimo

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La Casa del Jabonero – Resbalón y Caída de Santa María de Xalpa, Oreja a Silveti.

Triunfa Silveti en la Plaza México.
Triunfa Silveti en la Plaza México.

Tumbo y fuerte sacudida recibe la Temporada con el petardo, de nuevo por manso, del ganado que tras baile de corrales, no completa siquiera un encierro de seis. El único que apenas “pasa” es el remiendo de La Joya que abre plaza con el que Fermín Rivera muestra su gran momento, cualidades y calvario al torear sobradamente con temple pero matar, desconcertantemente, con deficiencia. Sin opción alguna “El Payo” abrevia mientras la suerte, eterna compañera, no abandona del todo a Diego Silveti que corta oreja por gran estocada recibiendo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si no se cae, en la casa del jabonero, uno resbala.

En esto se ha convertido la Plaza México, más que los jaboneros de Santa María de Xalpa, han sido dos, segundo y tercero, más otros tantos melocotones, todos de infausto recuerdo, el resbalón de cada ocho días, la caída de cada turno en La México, es la mansedumbre, la que no distingue entre castaños y negros, diría Gerardo Diego: “Son los toros, tremendos//Negros de pena, cárdenos, berrendos.” Hoy inunda a todos y no importa pelaje. Antes iba y venía hoy habita en la Plaza, se acomoda tranquila noche y día.

Pero no nos confundamos.

Se vive mejor, a pesar de todo, en la Plaza.

Y prueba de ello es que los casi diez mil que acudimos aun mantenemos la ilusión y razones hay para ello, una es el primer espada, Fermín Rivera.

Como por arte de casualidad, nada parece tener esta empresa planeado, tanto Rivera como el toro de La Joya que lidia, aparecen para mejorar el cartel e incluso para sorprender a propios y extraños. Se palpa al inicio de la tarde, con la luz declinante cayendo tenue y el silencio de la importancia en el tendido, que el festejo comienza bien pero no contamos con que el astado, montado y serio por delante, apenas salir, sale resbalando del toril.

Fermín responde con el capote y lo hace quizá de la mejor manera que le hemos visto lancear a la verónica, recoge en plenas tablas y avanza, templando con la mano de salida mandona hasta más allá de las rayas. La México corea y rompe fuerte con la media, vertical y a pies juntos.

Luego el picotazo acostumbrado, apenas dice algo con el caballo.

A fuerza de ser franco, los mandiles del quite de Rivera han tenido arte, sumados a su ritmo, despaciosidad y, principalmente, caricia a la embestida, ha andado con el toro. Empapa al flojo astado a las telas, cosa que crece gracias a la muy importante adición a su cuadrilla de Alejandro Prado que brega con ritmo, prontitud –que no es igual a rapidez- al negro toro que desplaza en banderillas.

Pero que protesta al finalizar el segundo tercio y se lo piensa con la muleta.

De ahí que los doblones tengan autoridad, se palpen en ellos la fuerza de la expresión riverista y la rotundidad de su mando. Fermín deja tres cromos en tres muletazos rodilla en tierra y desahoga con el de pecho. La faena consiste en el consentir e insistir del torero contra el frenar del toro que, cuando se decide, es toreado verticalmente con largueza, ligazón y abandono con la derecha.

Con la izquierda, Fermín luce, utiliza la altura correcta, donde encela y traza con toda la extensión de sus brazos. Al natural construye en dos tandas valiosas y con la derecha reafirma la clase de su toreo, bien rematado alternadamente que solo se detiene con el uso de la espada. Incluso es avisado.

Para frustración de todos.

De él mismo. Saludos tras el ya mencionado.

Porque sería la única oportunidad real de los toreros.

El más toro, jabonero sucio, es el segundo, lastimado de los cuartos traseros. El reaparecido Juez Braun, tan exquisito y estricto en la semana, se convierte en uno más de cuantos hay en la Plaza que no está al pendiente ni viendo lo que ocurre con el toro que tras apretar a “El Payo” con el capote por el lado izquierdo, comienza a descoordinarse tras el puyazo, “Payo” luce al bregar y rematar con media tras el puyazo, pero el toro prosigue su mala condición en banderillas donde Rafael Romero queda enganchado. Malamente.

La Autoridad ya no es garante del espectáculo, como el Juez no devuelve como procedía el de Querétaro se encuentra con un toro que no se desplaza molestia causa en él, encuentra el proceder pero el astado no puede más que quedarse abajo por necesidad.

Aun queda un trincherazo y frustración.

Mayor aun con el quinto un astado, chico, soso y sin un ápice de casta con el que García, notoriamente molesto por la imposibilidad de fuerzas del astado que rueda por la arena en banderillas, colore su rostro con enojo, abrevia para bien de todos y despacha al manso con buena estocada. Esto mismo debe hacer Fermín con el cuarto, espantoso, andarín de horrible cabeza, tan fea que no debe haberse lidiado. Empeña el potosino pero es tan lamentable el cabeceo que pese a algún muletazo suelto, no merece la pena mayor esfuerzo.

Incluso se tuerce del brazo derecho al pinchar de nuevo

El primero del lote de Diego Silveti ha sido una muestra de lo que va de la Temporada en el tema ganadero, poca presencia, aprovechar la capa para levantar la apariencia, mucha mansedumbre, nula casta, inexistente raza. Se esfuerza el diestro, en blanco y plata enfundado, en las gaoneras con paso atrás y en el intento de derechazos donde el toro o tardea o cabecea en cada tanda.

Mal y de malas.

Entonces sale un cornalón, la definición nos dice poco, y colorado cierra plaza, lo desarrollado de lo pitones no corresponde quizá al desarrollo del cuerpo, sospechoso de pitones, sale con alegría y esto despierta a la Afición que pacientemente ha esperado cinco turnos. Solo que hoy hay demasiado público, gritón, corriente y vulgar y el frito ha perdido taurinismo.

Menos mal, Silveti se ajusta en los lances, brillante cierra con la media verónica y tras el leve puyazo, en los medios se queda quieto en la saltillera, únicamente interrumpida por la mansedumbre del toro que se toca con “El Payo” en la contraquerencia, resbala y se queda, plácidamente echado en la arena. Destaca el remate con la rebolera por detrás y prosigue un fenomenal tercio de banderillas. Solo “El Payo” no se coloca correctamente, a la salida del banderillero.

Como corresponde ante el cambio de terreno.

Con la mansedumbre del astado notoria, Héctor García y, principalmente, Ángel González lucen al colocar pares de tremenda exposición, el segundo de dentro afuera con el toro hacia el toril, deja a la gente emocionada y dispuesta a la faena de Silveti que brinda de forma general y que equivoca por buscar el efecto en la gente y no el desarrollo, a partir de su planteamiento y proceder, con el toro.

Típico y efectista pase cambiado por la espalda que permiten al manso pensarlo mucho desde el burladero de la Porra y dejarle hacer lo que le viene en gana sin someterle. La faena, con pasajes buenos, por ambas manos, destaca al natural en plenas tablas es una muestra de que Diego aun no se impone ni manda, da auténticamente una vuelta al ruedo pues no es capaz de someter y de hacer parar al manso, pasa por toriles y en vez de buscar los tableros como forma de cortar la salida del toro y tapar su ojo contrario con la muleta, acaba su toreo suelto como la condición del toro.

Años pasan para poder igualar.

Entonces lo que ha empezado en la Porra acaba en el sitio opuesto, con una gran estocada a recibir en la suerte natural, momento de gran emoción, con el estoque en su sitio, Silveti vuelve a encontrar la conexión que requiere mantener pero a partir del toreo mejor. No basta con muletear, torear es algo más.

Incluso ante el toro manso, como este cornalón, muestra de la mansedumbre reinante.

Un poco más de casta y habría sido de lio, mayor poder y mejor proceder y Silveti, con ese innegable carisma, aun puede ser lo que hace cinco años apuntaba.

Veremos.

Lo cierto es que el resbalón sufrido, la penosa situación del toro en La México revientan con esta corrida, pues ni “nuestro” toro ni la importación de hace veinte años están funcionando. ¿Qué va a funcionar? Mañana domingo, en fecha por demás histórica, quizá Teófilo Gómez tenga la respuesta.

Si no, puede que el resbalón, ojalá no, acabe en fractura.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Domingo, Diciembre 10 de 2016. Séptima de Derecho de Apartado. Más de Un Cuarto de Plaza en tarde con viento cambiante y fría a partir del quinto, luz artificial deficiente.

6 Toros, 5 de Santa María de Xalpa (Divisa Verde, Amarillo y Rojo) De encaste Domecq, lidiados a partir del segundo turno y que sustituyen a la rechazada Barralva, anunciada originalmente. Desigual y variopinta, sospechosos de pitones varios de ellos; chicos los lidiados a partir del tercero y hasta el quinto turno. Inutilizado tras banderillas y con una protuberancia grave en el vientre del lado derecho el segundo, indebidamente no devuelto. Mansos todos, protestones y débiles, sin la mínima casta, salvo el cornalón sexto que ha tenido cierta casta junto a una mansedumbre escandalosa; Y 1 de La Joya (Divisa Turquesa, Amarillo y Blanco) indebidamente colocada una divisa diferente; abre plaza, basto aunque con cierta clase en la muleta pese a resultar débil.

Fatal la Autoridad que preside al permitir colocar otra divisa al que abre festejo y no devolver al segundo, claramente afectado de la pata trasera derecha.

Fermín Rivera (Canela y Oro) Saludos tras Aviso y Silencio tras Aviso. Octavio García “El Payo” (Tabaco y Oro) Silencio y Silencio. Diego Silveti (Blanco y Plata) Silencio tras Aviso y Oreja.

Al finalizar el Paseillo se guarda un muy sentido minuto de homenaje en memoria del matador de toros, ganadero, arquitecto y empresario vitivinícola Manuel Espinosa Acuña, Manolo Espinosa “Armillita” fallecido la noche de ayer en Aguascalientes, nuestra mayor condolencia con los deudos de tan notable personaje. Descanse en Paz.

Siguen las cuadrillas enganchadas como Rafael Romero en el segundo. Destaca a la brega en el primero Alejandro Prado que se desmontera tras parear al cuarto, lo mismo Héctor García y, sobresaliente, Ángel González hijo tras parear al sexto.

Doblón formidable de Fermín Rivera al primero.

La Dignidad Cinqueña – Vuelve José Julián con Desigual Encierro.

Natural de Arturo Saldívar con la embestida entregada de
Natural de Arturo Saldívar con la embestida entregada de “Recuerdo” de José Julián Llaguno.

Cuando el toro real, cinqueño, está en la Plaza casi todo vuelve a su sitio, pues implica en el ruedo, en el callejón, tendidos y barreras una exigencia para todos. Incluso la muchedumbre, con esta presencia acalla la generalmente dispersión del tendido. En una corrida cuyo resultado queda debajo de la expectación, José Julián Llaguno cumple al brindar la presencia y sensación de romper, al fin, con lo que se ofrece cotidianamente. Falla el encaste Jandilla mientras que la línea mexicana brinda dos episodios y medio de tremendo interés combinado con la aparición del buen hacer del confirmante Ginés Marín y los muy marcados síntomas de recuperación de Arturo Saldívar. Tarde terrible de Juan Pablo Llaguno que no da la talla en todo el festejo.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Seriedad en la presencia. Serenidad en el juicio. Sensación de constante peligro.

Los toros son un arte y verlos, al menos ayer, ha sido otro.

La corrida que marca el esperado, esperemos permanente, regreso de José Julián Llaguno a la Plaza México se parte en dos desde la ganadería, tres encaste “torrecilla”, más un toro hermoso, mexicano, el 30 de nombre “Amiguero” que se queda, sabrá Dios por qué oscuras razones, como sobrero y tres jandillas a los que pesa la falta de armonía es sus hechuras.

Estos tres toros van a condicionar el juicio del oficialismo y la cargada reinante.

En derecho penal americano, José Julián, debería declararse culpable para que sus vanidosos “jueces” taurino socarronamente se erijan en una condena reducida y digan “se los dije”, caigan en el más tramposo de los tópicos y apliquen el famoso “esto es solo fachada” y el novedoso “no puede torearse esto”. Nunca más, otra vez, equivocados.

Una ganadería brava siempre primero muerta que confesa, no puede irse sin luchar. Dignidad de cinco hierbas.

Y si la parte española falla es por fuera primero, no hay armonía sino desproporción de hechura, ahí queda el colorado tercero, zapatón, demasiado zancudo y aparentemente afectado de los cuartos traseros, protestón y a la vez soso, violento el cuarto que sale a defenderse todo el tiempo, mientras que el quinto, un pájaro vestido de negro con mucha percha y pitones, tiene demasiado calamocheo y falto de bravura.

Claro está, todo esto se acentúa y duplica gracias a la poca muleta que tiene enfrente.

La incapacidad, impotencia, miedo y displicencia de Juan Pablo Llaguno son escandalosas. Recuerdo a Pepín Liria confirmar con un lote durísimo de los primeros atanasios de Barralva de 2002, el encierro de los dos toros devueltos, que se quitó el de Murcia no sin sudar, siempre diligencia y torero. Palabras mayores. Salir de La México así rebasado es un pecado mortal, reseñar los desarmes del queretano con capote, triple con la muleta, su ineficacia con la espada, las dudas y la manera de descabellar es perder tiempo.

Tan solo decir que a la sosería del tercero, incluso a la violencia del quinto, hay que oponer la dignidad del oficio torero, los recursos atinados, el castigo de pitón a pitón, el discurso preciso del sitio, domeñar, sacar el latiguillo y castigar con trastos, utilizar bien las armas. Y claro, valor en las cuadrillas que dan dos tercios de banderillas fatales, sorprendentemente Luis Alcantar fallando en el quinto al pasar dos veces en falso.

El toro aun con juego deficiente siempre impone, obliga a poner atención.

Con los tres jandillas seguidos en horas bajas y Llaguno ahogado, la corrida luce aun peor, más el segundo de Saldívar, el cuarto, que da vuelta de campa sobre pitón derecho tras accidentadamente romper el estribo de la puerta contigua al burladero de la primera suerte más su falta de bravura defendiéndose siempre y tirando derrotes, Saldívar procede perfecto, después del desarme inicial, quitándose de encima al mulo que no merece mayor intento sino brevedad.

Que agradece la Afición.

Que también es capaz de sentir, a pesar de la pobre entrada incluso de la poca luz natural que la Empresa obsequia al empezar la corrida en lorquiana hora, los mejores valores del espectáculo taurino con los tres toros mexicanos. Principalmente, los primeros dos, dos cromos más allá de lo cinqueño, rematadísimos, negros como la noche, hondos de vientre, badanudos y anchos de pecho, reunidos de pitones, cara seria, arrugas de edad, musculosos.

El primero, atacado en kilos demás, “Caballero” nombrado, con la “J” de la simiente.

Esto no obsta para que ataque con fuerza, por bajo, de largo y se vuelva natural al capote de Ginés Marín en su confirmación de alternativa. Esa sensación de no querer escapar que ya no se ve en esta y otras plazas, trae consigo emoción, incluso exceso de confianza en el confirmante, que baja las manos y torea en el lance a la verónica llegando a las rayas donde se confía y un feo manguerazo a punto está de entablerarlo, no le puede colocar en suerte porque el cinqueño nunca sale a dejarse.

Luego tras el puyazo trasero, malamente, y fintar hacia la querencia llegan las chicuelinas emocionantes que cierran el tercio con ovación pero que provocan una serie de errores de las cuadrillas. El tercio de banderillas, breve por definición, fundamental por necesidad, pierde entre otras cosas la colocación con Manuel Punta que no sujetar la orientación del astado hacia la querencia, la cuadrilla sufre para completar el tercio y, finalizado este, pasan horas para que el confirmante llegue a la cara.

La confirmación, la absurda costumbre de pedir permiso dos veces, tiempo muerto.

Que no le viene bien al de negro que rasca pegado a tablas y toma por alto y con tardanza el inicio estatuario de Ginés demasiado inmóvil cuando quizá conviene alternar avanzando por arriba, sí, para plantear todo por fuera de la segunda raya, brindando aire a un toro que le falta fuerza. Ayudado por bajo y desdén sobre las rayas cierra el inicio.

El confirmante está fenomenalmente pulcro como su hermosísimo blanco y oro, con un solo enganchón quizá en toda la faena. Se abre a los medios y encuentra que el toro tarda en tomar el engaño pero cuando lo hace va largo, deja pasar la media altura, tan necesaria en el cite, pero liga dos y el de pecho muy coreados en lentitud. La embestida es clara y por bajo, noble, por el derecho, así prosigue.

Lo percibe el tendido pese a la brevedad de la tanda.

La mano izquierda llega pero en vez de conceder las rayas, prosigue a campo abierto, aun así el Llaguno responde el pase de pecho es completo. Solo que aquí Ginés rompe su faena con la necedad de tocar por la espalda de no volver a la derecha y solo insistir por pitón izquierdo comenzar por optar en las cercanías, un terreno que domina, donde su muestra valiente, esforzado pero que no le viene bien al toro.

Con agobio por tantos kilos.

Cada que brinda aire y cambia perfil el josé-julián responde, como en los ayudados por bajo.

Aire, fresco, bueno, a lo José Mercé es lo requerido.

Ya no es tiempo, más cercanías, dosantinas, pases por alto y desplante exagerado. Ah, joselillinas como si faltara algo, a por la espada, más tiempo. Mariano Ramos, especialista en estos toros, vale recordar, siempre cargaba la espada. En todo momento. Ginés no. Falla al dejar la estocada punto más que desprendida. Aun así se roba la vuelta, bien protestada por la gente que, aun existe, no se da coba, cual debe ser.

Entonces, restaurada la presencia del toro, la atención del público en el ruedo, la tensión en las cuadrillas, la importancia en cada muletazo, sale el segundo que es una réplica del anterior, nombrado “Recuerdo” pero mejor hecho. Mucho mejor repartidos los kilos, que teóricamente son más y mayormente emocionante porque tiene más poder en la embestida.

Se encuentra aun rejuvenecido y en mejor forma, mentalizado y dispuesto siempre.

Como en la emocionante larga cambiada al hilo de las tablas.

Tan bien hecha que el propio cinqueño se encuentra las tablas tras cambiar su viaje, sale suelto pero vuelve con fuerza centellante sobre pitón izquierdo donde exige de Saldívar torear y este responde perfecto con el capote, tal como ha estado toda la tarde, sujetando y bajando luego las manos, se gusta en lances hasta rematar donde él impone, la raya.

Y brega bien, ordena mesurar la vara y pega la tafallera de espaldas rematada, en plenos medios, con la rebolera invertida. Momento bueno de la tarde. Luego, nuevamente la cuadrilla batallaría, menos, claro está, con un toro que por cuya edad da la impresión de pensar demás y requerir mejores procedimientos pero que se arranca de largo y que tiene que esperar para la devolución de trastos.

Horas literalmente.

Aun así, Saldívar es paciente, inicia arriba con la arrancada pronta, pega molinete y tras tropiezo del toro pone espacio suficiente para colocarse y ligar dos tandas diestras, la segunda, rematada con muletazo clave que define su actuación, un casi imposible cambio de mano antes de medio derechazo por bajo, coreadísimo, que descubre el pitón izquierdo.

Del mismo sale lanzado el torero que se encuentra con la embestida de un toro que le prueba tras el primer muletazo al natural, que le pregunta en el frenón tan propio del cinqueño qué tanto está de vuelta ese torero de 2011 que arrebataba al que fuera.

La respuesta es, de vuelta.

Liga el pase, muy valorado, a la mitad de la mirada, se impone y dispone mantenerse en el sitio, incluso invadir el del toro que mete la cara en el pase exacto, el estaquillador cuadrado maravillosamente hasta llevar larguísimo, completar el de pecho rotundo previo nuevo frenón. Y prosigue Saldívar con nuevos derechazos, obligando en frenón, ligando y para el de pecho, librando el freno con aguante, pleno valor y el olé de fuego como resultado.

A pesar de la probadura, la dignidad corporal del torero exalta la del toro.

Luego los naturales en tres tiempos la tanda, impone su sitio sobre el astado y obtiene la faena que el público aguarda incluye la arrucina invertida y con ella una emoción distinta al permanente establecimiento de la puerta falsa de la aburrición.

Pero nada es perfecto, se pasa Saldívar de faena.

Nada que hacer con esas dosantinas, los derechazos sobraban y lo peor deja pasar el momento del pinchazo, que enfría mucho la posterior estocada entera, en el sitio y que saca del toro la raza, negándose a morir aun con la muerte entre las carnes, atravesar de burladero a burladero y doblar en el tercio frente a la Puerta de Arrastre.

Pero despertar la ovación al levantarse del cachetero y negarse a morir en un momento digno de Beinllure, una lucha que solo el bronce podría perpetrar. Dignísimo final de un astado de tremendo “Recuerdo” un josé-julián que no se olvidará jamás.

Como si olvidaremos los jandillas e incluso el sexto, mexicano, de seis años, que decepciona luego de sus dos primeros y emocionantes tercios que incluyen gran recibo a la verónica de Ginés Marín, buen puyazo de Luis Miguel González y dos grandes pares de Manuel Punta. Pena que solo haya sido eso.

Que haya venido la decepción.

Pero mil veces la decepción del toro de lidia, la dignidad incluso de su derrota y no de la falsedad de cuando el trapío se fuga. Ojalá que pronto, lo más digno de esta corrida se replique y se quede para siempre.

Pase lo que pase.

La plenitud de seriedad.

Texto: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2016-2017. Sábado, Noviembre 26 de 2016. Tercera de Derecho de Apartado. Un Cuarto de Plaza en tarde fría con cielo despejado pero molesto viento a partir de la lidia del tercero de la tarde.

6 Toros, 6 de José Julián Llaguno (Divisa Verde, Rosa y Amarilla) cinqueña y toda ovacionada de salida, de origen Jandilla tercero, cuarto y quinto; con seis años cumplidos, según el cartelón, el lidiado en sexto lugar. Parejos, bien presentados los lidiados en primero, segundo y sexto lugares, negros y bien armados, impresionante el precioso primero, no obstante falto de fuerza en la muleta acabando muy a menos; bravo el segundo, con las complicaciones propias de la edad pero peleando en todo momento, con bravura en el caballo y recorrido en la muleta por ambos pitones; desfondado tras dos grandes primeros dos tercios el sexto. Descastado y soso, protestón el débil colorado tercero, destartalados y ofensivos por delante los débiles y mansos cuarto y quinto.

Arturo Saldívar (Azul Turquesa y Oro) Saludos y Palmas. Juan Pablo Llaguno (Espuma de Mar y Plata) Bronca tras Dos Avisos y Pitos. Ginés Marín (Blanco y Oro) que confirma la alternativa, Vuelta por su cuenta y Palmas.

El tercer espada confirma la alternativa con el precioso e imponente negro, cinqueño, nombrado “Caballero” número 16 de 530 kilogramos.

Muy mal Luis Alcantar al pasar en falso con el sexto y correr turno, lo mismo con el capote al igual que varios de sus compañeros toda la tarde. El banderillero español Manuel Punta, primero de la cuadrilla del confirmante, no obstante estar mal con el capote con el primero, saluda por fenomenal tercio de banderillas en el sexto. Destaca a caballo el picador capitalino Luis Miguel González tras picar al cierra plaza.

@Taurinisimos 87 – PREVIO José Julián Llaguno vuelve a La México – Entrevista @JoseMaPastor12.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 25 de Noviembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Segunda Temporada, Tercer Programa.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016- 2017. Análisis novilladas y tercera y cuarta corridas.

Análisis Corridas, 6 José Julián Llaguno, 6 para Arturo Saldívar, Juan Pablo Llaguno y Ginés Marín que confirma; 6 El Vergel, 6 para Fermín Rivera, Sergio Flores y José Garrido que confirma.

Entrevista con José Miguel Llaguno, ganadero de reses bravas.

Faenas de Fermín Rivera y Arturo Saldívar en FENAPO 2016.

Novilladas Finales, entrevista con José María Pastor desde Aguascalientes triunfador del Certamen “Soñadores de Gloria”

Recuerdo de José Julián Llaguno Indulto del toro “Abarrotero” de Mariano Ramos en 1974, Plaza México.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 26 de Noviembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

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@Taurinisimos 86 – Inauguración La México, Previa Finales Novilladas. Recuerdo Mariano Ramos.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 18 de Noviembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos.

Segunda Temporada, Segundo Programa.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016- 2017. Jornada Inaugural.

Análisis Corridas, 6 Bernaldo de Quirós, 6 para Zotoluco, Manzanares y Talavante; 6 Xajay, 6 para Joselito y Roca Rey en Mano a Mano.

Faenas de Manzanares y Joselito.

Novilladas Finales, entrevista con José María Pastor desde Aguascalientes.

Recuerdo de Mariano Ramos en el 45 Aniversario de su alternativa, faena al toro “Tal para Cual” de Mariano Ramírez, enero 1982.

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@TAURINISIMOS Segunda Temporada – PREVIO Temporada Grande 2016-2017 #Toros. #Televisión.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 11 de Noviembre de 2016. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y Miguel Ramos @migue_ramoss.

Actualidad Taurina. Plaza México Temporada Grande 2016-2017. Análisis de la jornada inaugural.

Previo carteles:

Bernaldo de Quirós para “Zotoluco”, José María Manzanares y Alejandro Talavante. Xajay para Joselito Adame y Roca Rey en Mano a Mano.

Recuerdo de Ernesto Navarrete y Salazar “Don Neto” Decano de los cronistas taurinos tras su fallecimiento esta semana.

Faena de Guillermo Capetillo a “Marinero” de Vistahermosa en la Plaza México en 1992.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 18 de Noviembre de 2016 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

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PLAZA MÉXICO: Temporada Grande 2016-2017 CARTELES – Entre Prisas y Carreras.

Javier Sordo, primer año, primera Temporada Grande. Foto: TAR.
Arq. Javier Sordo, primer año, primera Temporada Grande. Foto: TAR.

La  presentación de los carteles rompe la tradición y con el pasado que por oscuro y mal hallado parece ser el único objetivo que tienen las formas de la nueva era: olvidar lo de antaño. Además las nuevas formas exigen hablar bien de todo, no cuestionar. Lo único malo, más allá de que si en un mes puede caber casi todo el derecho de apartado, es que al intentar romper con lo anterior, la nueva era vuelve a caer con lo que trata de romper, la falta de apuesta por un toro diferente al de ayer, es decir, con la prisa de acabar antes, La México puede tropezar de nuevo con la misma piedra… y con el mismo pie.

Por: Luis Eduardo Maya Lora De SOL Y SOMBRA. Especial.

Sentaos taurinos y diletantes.

Calma, que las cosas en el toreo deben ser despacio. Ni con “ganas de reventar” como dicen los que saben porque “nada les embona”, dice la más corriente de las corrientes taurinas, sino solo ideas plasmadas con ganas de recordar la grandeza del arte del toreo y reflexionar sobre su futuro, que nos compete a todos.

Pensar, sí, complicada actividad para el oficialismo militante y la patronal taurina.

Pero antes de pensar, pasemos a imaginar.

Recordemos a Alameda:

“Con amplitud de Palacio y rigor de minutero//Debe ajustar el torero su tiempo por el espacio.//Ni de prisa, ni despacio y un tanto como al azar//Al aire de su persona, como Fuentes y Gaona, maestros del buen andar.”

Seguramente Don José, con su poético actuar, palpaba que las prisas son tan malas como la falta de espacio al andar. Fuentes y Gaona, quizá dando la vuelta al ruedo es la muestra taurina superior. Y al torear, no lo es menos, amplitud es necesaria para no apresurar. Liguemos entonces este su “Seguro Azar” del toreo con su manera tan particular de explicar la distancia, su célebre “un paso al frente y puede morir el hombre, un paso atrás y puede morir…” el arte de torear, para Alameda, ha de ser tan preciso como el (seguro) azar.

“Saber ver, saber estar…”, prosigue.

Es decir, todo en los toros tiene su distancia, ni más lejos ni más cerca, su sitio.

Y pongamos las cosas en el sitio correcto.

Más allá de formas, con las que no comulgamos, a la Temporada le falta espacio para respirarla y sentirla, semana a semana. La Plaza México quita su histórica tipografía de los carteles. Sobra amontonamiento en los carteles que puede agotar al aficionado mental y económicamente, requiere un mejor horario para que no llegue pronto el frío y, si los toros fallan, la aburrición. Sobra grandilocuencia y faltará grandeza si las entradas los días seguidos son seguidamente medianas.

La México no es para fines de semana con sabor a Feria.

Sumemos las novilladas y desde el viernes hay actividad.

En las formas, tan importantes, es omisa la Plaza México en nombrar a las cosas como son o quitar de los carteles la palabra “show”. No imagino a Don Antonio Ariza en aquella época taurina del ayer, llamar a un atractivo adicional, una cuadra o espectáculo ecuestre, de tal modo.

Tiempos modernos.

O no anunciar los toros por delante.

Esta omisión no podemos obviar, debemos cuestionarla porque es la más grave de todas, deja muestra de lo que la empresa ofrece en realidad, toreros. Solo que, quitando a José Julián Llaguno y, quizá, a El Vergel, los encierros son tan de poca esperanza que el toro, factor de cambio necesario, para romper con lo malo realmente del pasado, sigue estando en un segundo plano.

Si ustedes analizan cada encierro, desde Bernaldo de Quirós hasta Julián Hamdan, pasando por Teófilo Gómez y San Isidro, la programación de los encierros son la repetición del ayer, que por trillado, manso y descastado, no alientan ningún tipo de esperanza. Quiere decir que una mano de gato, un cambio en la decoración y la irreverencia en la forma taurina, solo hacen cambiar lo desechable, dejando intacto lo realmente esencial.

Y es innegable, a menor toro mayor toreros.

Cuando una Temporada Grande lo es por sí, no requiere inventarse una leyenda tan distante de lo taurino como “pasión hecha a mano” para saber que el arte no se “hace” y que la nueva cara de la Plaza México solo cambia de piel, pasa a cirugía estética sin hacer el cambio de sangre, la renovación en toros, principalmente, tan necesaria. Es más, varias de las combinaciones de toros y toreros ya las hemos visto en la propia Plaza México, a petición de parte diríamos cuales, porque son un puñado.

Y no nos sorprenderá que las corridas pasen la asignatura del trapío, no es favor, es obligación porque, no olvidemos, los precios suben y la Afición tiene la obligación, ya que el oficialismo informativo no puede serlo, de ser siempre exigente. Veremos si realmente, con edad y presencia ofensiva, pueden embestir, veremos que tan bien la Plaza México, ya sin la guerra fría contra su rival reciente ETMSA, hizo los deberes y reseñó a tiempo.

Si repite la formula autocomplaciente, la Temporada se caerá por lo más delgado: Los encierros, ojalá nos equivoquemos.

Pero lo inconcebible son las prisas, el amontonamiento de las fechas, la inexplicable aparición única de Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez, la injustificable aparición de Ginés Marín, Gerardo Rivera y Diego Sánchez, la innecesaria repetición de Fermín Espinosa “Armillita” IV y el forzado doblete de Luis David Adame. Porque quizá es uno de los más esperados pero, la vida no se agota en un solo acto.

Tal como parece que José Adame puede agotarse en la encerrona del doce de Diciembre, tal como lo vimos en Aguascalientes en Abril de 2015. Un torero que no cuenta con el máximo cartel a pesar de las orejas que ha cortado y que es un caso claro del torero de hoy: técnico por definición, artista por excepción. Veremos si al torero le alcanza esta gesta, primero para llenar la Plaza, el primer toro a lidiar en toda encerrona.

Considerando todo un mes de corridas de toros, esperemos, a cuestas.

Cómo brindar interés en las primeras doce sin tres de los cuatro ases del toreo: Ponce, José Tomás y “El Juli”, solo Morante está, otra vez, con los teófilos para variar un poco la costumbre. Dicen que están firmados, que como aquel toro de Xajay, serán “Pa’Enero” pero es muy posible que el bolsillo del aficionado aguarde precisamente para cuando estos vengan, antes no.

Quizá por ello no se hace oficial si habrá o no, televisión, en vivo y en directo.

Error si no se hace.

Y, nos pregunta la Afición, ¿Qué hay sobre la prohibición de carteles con mayoría extranjera? Nosotros contestamos como taurinos. Son perfectos, salvo por el integrante mexicano de cada uno de ellos y, a su vez, analizamos la Ley de Espectáculos: el anuncio es a favor del espectáculo pero contrario a derecho.

Esto no es cosa de pagar una multa, sino que la Delegación puede actuar tal como lo hizo en 2007 cuando Clausuró la Plaza, defendiendo y ganando el famoso amparo 1594/2007 del Juzgado Duodécimo del Primer Distrito en Materia Administrativa, concluyendo que aquel Artículo 47, en aquel entonces no restrictivo, era constitucional, hoy que mayormente lo es, con mayor razón.

La Ley es dura pero es la Ley.

No nos gusta la inflexibilidad tampoco nos gusta la transgresión a la Ley.

Pero nos gusta el toreo y aquí estaremos, los viernes de novilladas, los sábados de corridas, los domingos por regla y el lunes guadalupano, como está en nuestra sangre.

Así pienso yo, Así, ¿Lo creerá el resto de la Afición?

Esperamos sus comentarios a los carteles a continuación listados.

Suerte…

Twitter: @CaballoNegroII.

La otrora "Regia Inauguración" como premio, Bernaldo de Quirós.
La otrora “Regia Inauguración” ahora en sábado y como premio, Bernaldo de Quirós.
Xajay llega para los dos Adame y Roca Rey.
Segunda de Temporada, al día siguiente, Xajay llega para los dos Adame y Roca Rey.
Al fin, José Julián Llaguno vuelve a la Plaza México en el año de la partida de Don José Julián.
Tercera de Temporada. Al fin, José Julián Llaguno vuelve a la Plaza México en el año de la partida de Don José Julián.
La incognita sobre El Vergel, en su presentación en Temporada Grande.
Cuarta de Temporada. La incognita sobre El Vergel, en su presentación en Temporada Grande en la tristemente única tarde de Fermín Rivera y la confirmación de José Garrido.
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Quinta de Temporada. Castella y El Payo con una de sus ganaderías predilectas en la segunda aparición del joven Adame.
Una ganadería con varios petardos encima para una terna desigual.
Sexta de Temporada. Una ganadería con varios petardos encima para una terna desigual con la única e inexplicable tarde de Juan Pablo Sánchez..
Choque entre Castella y Talavante a la espera de Montecristo.
Séptima de Temporada. Choque entre Castella y Talavante a la espera de Montecristo.
Octava de Temporada. Barralva para el Payo, una vez más en la segunda tarde de Roca Rey y la única de Silveti.
Octava de Temporada. Barralva para “El Payo” una vez más,  la segunda tarde de Roca Rey y la única de Silveti.
Novena de Temporada. Vuelve Morante tras el año pasado, con Teófilo de nuevo y en el encontronazo con Manzanares. Inexplicable la confirmación.
Novena de Temporada. Vuelve Morante tras lo del año pasado, con Teófilo de nuevo y en el encontronazo con Manzanares. Inexplicable la confirmación.
Décima de Temporada. La encerrona catorce de la historia en lunes guadalupano para José Guadalupe Adame.
Décima de Temporada. La encerrona catorce de la historia en lunes guadalupano para José Guadalupe Adame.

Todos los festejos a las cinco de la tarde.

CARTELES DE ANIVERSARIO 

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Los Carteles de La México están aquí… para juicio de todos.

Esta es la cartelera para la segunda parte de la temporada, para mayor información siga este link: Corridas de Aniversario

  1. DOMINGO 22 de Enero: 6 Montecristo, 6 para Miguel Ángel Perera, Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti;
  2. DOMINGO 29 de Enero: Un toro para rejones de El Vergelpara el rejoneador Jorge Hernández Gárate y 6 Los Encinos, 6 para Sebastián Castella, Octavio García “El Payo” y Andrés Roca Rey
  3. SÁBADO 4 de Febrero: 6 Fernando de la Mora, 6 de Eulalio López “Zotoluco” que se despide y Enrique Ponce. Mano a Mano;
  4. DOMINGO 5: Corrida del LXXI Aniversario. 6 Teófilo Gómez, 6 para “Morante de la Puebla”, Julián López “El Juli” y Luis David Adame que confirma alternativa;
  5. DOMINGO 12: 6 Barralva, 6 para Paco Ureña, que confirma alternativa, Arturo Saldívar y Sergio Flores; y
  6. DOMINGO 19: Dos toros para rejones de Los Encinos para Hermoso de Mendoza y 6 Jaral de Peñas, 6 para Joselito Adame y dos triunfadores de las anteriores corridas.

NOTA De SOL Y SOMBRA:

Convocamos a la Afición, tal como amablemente hicieron en el anuncio del Elenco a hacer notar su voz y opinión contestando el correo para los suscriptores o dejando comentario debajo de esta entrada.

Agradecemos su atención.

Atte.

De SOL Y SOMBRA.

 

RECAPITULANDO: La Noche Triste de José Tomás – Falla el 31-E en La México.

La Noche cae sobre José Tomás en la larga. FOTO: Emilio Mendez.

Quitemos de este relato la palabra “petardo”, que no exista. Ofrecemos no utilizarla. Lo acaecido en La México no necesita de Tesoro de Moctezuma o complejo de conquistador, ni Paso de Alvarado o de invicto Emperador para entender que hay tardes malas y también puede haberlas peores. Lo único claro ayer es que, publicidad y morbo al lado, la verdadera estatura taurina de José Tomás aflora, para mal, justo cuando se necesitaba que la leyenda empatara con la realidad. A río revuelto, ganancia de Adame, de nuevo montado en el carro de la facilidad técnica, de la bulla popular y alejado de la más mínima trascendencia taurómaca. Desfile y bronca ganadera lamentable y vergonzosa, de nuevo, en detrimento de la categoría de la Plaza.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Si hay algo en que no se puede fallar en la Plaza México, llena o vacía, en verano o invierno, con taurinismo o villamelonaje en los tendidos, con dinero o sin dinero, es en estar templado, es decir, jamás dejarse enganchar por más difícil que los astados sean.

Los de ayer, un desfile de pintas, debilidad, reacciones mansas y, principalmente, de emoción intermitente, también piden no enganchar ni estar de prisa. Esto es precisamente lo que la dupla ayer, respectivamente, no consigue.

Solo que esto no explica el grado mayúsculo de la decepción.

Debería hacerlo.

Porque es increíble que los auto denominados “Mejor torero del Mundo” y “Torero de México”, con todos perdones en segundo término para Alberto Balderas, hayan fallado con los trastos en lo que tendría que definir en toda medida ambos motes: temple y despaciosidad.

Solo así se explicaría que la decepción, pese a la fauna local y extranjera que compone la masa que llena sin apretaduras La México, no obedece a temas –lo apuntábamos antes- tan banales como la falta de orejas o la ausencia de brindis general del primer espada. La decepción es ver como un astado tan feo, tan débil y manso como el primero es capaz, con la lengua de fuera, de poner en aprietos serios a un torero como José Tomás, un mendigo de toro es capaz de hacer visitar el piso en dos ocasiones a la “realeza” del toreo.

Y esto ocurre porque José Tomás manda poco y templa aun menos.

Todo por caer en la trampa de este astiagudo y astifino, de hocico alargado, cárdeno, que, asaltilladamente, entre lo manso y lo débil, se cuela al inicio, se comienza a quedar abajo y cabecea, exigiendo de un torero empecinado a quedarse estático, ir y venir, lo que a José Tomás siempre más trabajo ha costado, andar con el toro. Por ello, sumando a esta necedad de forzar la pugna en lo corto el verse enganchado, el madrileño termina a merced.

Apenas los naturales, ante un toro que había derrumbado dos veces, alcanzan a ser largos, el toque es muy brusco, no se encela el toro y ni siquiera en el frenón de la embestida por derecho alcanza el pase a ser limpio. Conste que hasta el enganchón se le corea en una Plaza que históricamente, aun en sus peores momentos, no se traga la aspereza de pases como los que pega. Tan tosco que en el parón ha querido tocar desesperadamente al astado para salir enganchado en lo que ayer desahogaba la otrora sutileza de su muñeca.

Increíbles las volteretas.

Una por el afán de meterse entre los pitones de un toro que requiere espacio en plenos medios. La otra no obedece sino a verse la muleta alcanzada.

Y el diestro caído.

La estocada, entera trasera y algo tendida, solo es premiada por nueva graciosidad de Jesús Morales, el nefasto Juez de Plaza.

Protestada y fuerte, cual debe de ser, por la poca Afición que alcanza de milagro un boleto.

La mala noticia es que José Tomás solo mata un toro de Los Encinos para nueva caída en propia trampa. Jugar con dos barajas siempre es malo, tener las peores manos de ambas es el riesgo y la consecuencia.

De ahí que el río revuelto se lo lleve Joselito Adame, con un toro, el segundo que saca casta pese a rajarse al final que pone emoción a los lances del hidrocálido y con el que en el quite combinado, pese a desarmarle, consigue remontar y encender el ánimo en la villatina y posterior larga. Luego la faena, completamente, salvo una tanda deslucida, derechista, tiene emoción pero demasiada rapidez, Adame muestra buen toreo por momentos pero también velocidad ante el reservón pero emocionante astado.

Así como un pésimo manejo de la espada.

Nuevo chalecazo, hace guardia. Tal como la semana pasada.

Mal comienzo de la esperada cita.

Sin embargo, la cosa ha podido enmendarse con el berrendo en cárdeno tercero, precioso y veleto astado, demasiado retacado quizá y al que el José Tomás no alcanza a sujetar con lucimiento en el capote, apenas dos lances y al rematar, en síntoma de poco temple, se cuela y le pone en problemas.

Este azucarado astado –en referencia a Tequisquiapan– empuja de inicio pero se duerme luego en el peto. Alejandro Prado da una brega exacta y larga que solo la inutilidad de Sergio González, por segunda semana consecutiva, que no acierta con los garapullos hace que pase por cuarta vez, aquí el berrendo se descompone y de ahí la urgencia de José Tomás de cambiar el tercio con dos pares.

Pero está en La México, aunque por la asistencia no lo parezca.

Él mismo sabe que poco puede durar el toro y está en lo correcto. Pero también es preciso decir que a un toro débil como este, con la bravura tan corta y la casta inexistente, con sospecha de mansedumbre, puede ser aliviado por la llave que olvida José Tomás o acaso el óxido del casi retiro le hace dejar fuera de la espuerta: el temple.

Que aparece en su mejor y único momento de la corrida, tras inicio alternado a los medios, dos tandas con la derecha muy lentas y plácidas levantan esperanza e inyectan moral al torero, no obstante el toro muestra la tentación de salirse del engaño y, además, otra vez al final, engancha. Luego, cuando descuelga, José Tomás consigue estar algo más despacio, dos naturales cantados y largos pero que el enganchón siempre presente los desluce.

Por eso la cosa no enciende, no rompe.

Ni tampoco hay entrega.

Es entonces cuando el colmo de la necedad aparece. Tres intentos, tres de cambio de mano por la espalda para ligar al natural frustran todo intento de cohesión y ligazón, con la faena del torero cortada de tajo por la mansedumbre del toro que se va a las tablas. A campo abierto, José Tomás permite que el berrendo, sin subírsele a las barbas, haga la graciosa huida y deja la apasionada entrega…

En suspenso.

Años tarda en volver, en razón, a la derecha, sobre molinete y dos tandas ligadas, una donde se regodea, el momento más redondo de su actuación, donde se impone, no obstante lo cabeceante del berrendo que tiene una embestida larga y pastueña, que le deja estar y recrearse incluso en dos derechazos lucidos. Pero es todo, porque José Tomás se amontona en tablas, incluso cerca está de otro percance a la salida de otro pase enganchado.

Pinchazos y descabellos.

Aviso y división.

Así pues, el toro más hermoso de la corrida, un bordado de reunión de los pitones y rectitud del lomo, es de Los Encinos y toca a Adame. Con este el hidrocálido tarda años en centrarse, desde salida, con el capote, está sobre piernas y apenas sentir al toro echa para atrás y pide a los picadores salir. Un toro de una clase buena, no puede ser toreado con tan por fuera, tan esa así que se descompone cuando Joselito queda mal colocado.

Por ello echa el cuerpo para afuera, cosa que divide a la afición y echa mano de las cercanías, donde le enganchan y donde, aun así, el toro mete la cara.

Se aburre de tanto pasar. Y de tanto ser pinchado.

Entonces la bronca se desata cuando salta el quinto.

En el colmo de la decepción de la gente, irrisoriamente se devuelve un toro mejor presentado que otros tantos. Morales, el intento de Juez, hace lo que no otras tardes y devuelve al protestado, que por cierto era bien construido. Salta un Xajay feo y corralón que poco vale. José Tomás apenas le da un quite por chicuelinas, las buenas noches y se deshace de él, entre las protestas de un público que simplemente no lo ve.

Que ni si quiera una gran bronca pega.

Y el camino a la barrera parece la ruta a la antigua Tlacopac, con la noche a cuestas y el burladero a modo de callado ahuehuete. Entre una batalla alocada en los tendidos y las rechiflas a la decepción tomasista y la triste consecuencia de dejar en el banquillo los mejores años de la juventud torera de un diestro que dudamos, a diferencia de Cortés y de otras figuras caídas, regrese a Mixcoac.

A sacarse la espina.

Adame, el hidrocálido, con un festín de “Pelea de Gallos” incluida, se encuentra otro toro repetidor, el sexto, su segundo de Los Encinos que tiene la mala suerte de caer en sus bullangueros trastos o en el manido truco, cada ocho días es igual, de la cascada zapopina, movida y efectista.

Acaba haciéndole pasar pese a la falta de fuerza.

Los desplantes, la bagatela de las zapatillas y la estocada arriba hacen el trabajo y Morales, en otro bandazo, da las orejas, que nadie pide. Y una salida a hombros artificiosa. Al menos la cuota orejeril se cumple.

La expectación no.

Decía Bernal Díaz del Castillo, todos sabemos donde, que al escapar hacia Tacuba el Bachiller Alonso Pérez se dirigió a Cortés diciendo: “Señor capitán, no esté vuestra merced tan triste, que en las guerras estas cosas suelen acaecer.” Entonces el Hércules de Extremadura tan solo hizo notar que la tristeza iba por lo que costaría ganar, más bien enseñorear, la Gran Tenochtitlán.

Porque en tales hombres no cabía la mínima posibilidad de renunciar.

Estas cosas pasan en los toros pero ayer José Tomás renuncia sin querer al señorío y a lo que en sí es lo único en que quizá sí que ha pegado el petardo y sobre lo que sí valdría la pena estar triste.

Lo único que una figura del toreo no se puede permitir, jamás…

La medianía.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2015-2016. Domingo, Enero 31 de 2016. Décima Sexta de Derecho de Apartado. Lleno en tarde espléndida sin viento, salvo repentinamente durante el último tercio la lidia del tercero. Mucho ambiente. Se dilata la salida del primero por diversos homenajes al cuerpo médico como al aficionado Gonzalo Martínez. Fatal la Autoridad, otra vez por medio de Jesús Morales al aprobar y luego devolver al quinto y aprobar igualmente a su sobrero, así como al premiar al primer espada tras el primer turno y soltar dos inexplicables orejas tras la lidia del sexto.

7 Toros, 3 de Fernando de la Mora (Divisa Amarillo y Blanco) lidiados en segundo, tercero y quinto lugar. El quinto fue devuelto de inmediato por supuesta falta de trapío. Desiguales de presentación y vario pintos. Con emoción el segundo pese a solo verle por el pitón derecho y salir con la cara alta, noble y descastado además de débil el precioso aunque basto berrendo segundo; 1 de Xajay (Verde y Rojo) quinto bis, basto y cornalón de mal juego; y 3 de Los Encinos (Divisa Azul, Verde y Rosa) Muy feo de cara alargada, astiagudo y astifino el débil y mansurrón primero, de gran clase por pitón derecho el sexto y pese a durar menos, con lidia a más el sexto de la tarde.

José Tomás (Rosa y Oro) Oreja con fuertes Protestas, Saludos con División tras Aviso y Bronca tras aviso. Joselito Adame (Negro y Oro) Silencio tras Aviso, Leves Palmas y Dos orejas.

El segundo espada salió a hombros.

Los de plata siguen sin estar a la altura, salvo Alejandro Prado y Manuel Martín de la cuadrilla del primer espada. Saludan Héctor Rojas y Christian Sánchez en el sexto.