Archivo de la categoría: Cornadas

Enrique Ponce 2 meses fuera ¿Adiós Sevilla y Madrid?

image

Ponce: «He nacido de nuevo»

El de Chiva ha sido trasladado a Madrid donde finalmente será operado de la fractura de clavícula.

Por Enrique Amat.

Ingresado en la habitación 408 de la Clínica La Salud de Valencia, Enrique Ponce evoluciona favorablemente tras el percance sufrido el pasado martes en la plaza de toros de Valencia.

El torero de Chiva pasó la primera noche en el hospital con las lógicas molestias, aunque sin fiebre, lo que a juicio de los médicos era una excelente señal.

Enrique manifestaba ayer su esperanza en una pronta recuperación. «Aunque me encuentro muy molesto, ya estoy pensando en torear cuanto antes. Tenía planteada una temporada muy bonita y ahora voy a tener que cambiar los planes. No voy a poder ir a Castellón, y ya veremos Sevilla y Madrid, porque estas lesiones de huesos son muy complicadas».

En unas manifestaciones a la agencia Efe, Ponce comentaba: «El toro me había avisado ya varias veces, y entré a matar siendo consciente de lo que me jugaba. Lo cierto es que ha sido un milagro que la cornada no fuera de mayores consecuencias. He vuelto a nacer, ya que el toro me metió el pitón por la axila y llegó hasta el cuello. Por suerte, la cornada no llegó a romper arterias y venas».

El equipo médico le revisó y tras explorar el estado de la herida, confirmó su buena condición. «La evolución es muy buena. La herida presenta buen aspecto y el drenaje está muy bien. Todo va satisfactoriamente de momento y no hay síntomas de infección y el torero está animado», aseguraba el doctor Fernando Carbonell.

En cuanto a la posible alta, Carbonell comentaba: «Posiblemente en uno o dos días le podamos dar el alta hospitalaria. El torero ha sido trasladado esta misma mañana a Madrid donde finalmente será operado de la fractura de clavícula.

Operación en tiempo breve

Sobre la intervención de clavícula a la que Ponce deberá ser sometido, Victoriano Valencia, su suegro y apoderado afirmaba: «Estamos hablando con diversos especialistas en consonancia con lo que nos dice el doctor Daniel López Quiles. La traumatología es una ciencia que tiene una gran especialización y estamos barajando la posibilidad de que finalmente sea intervenido por el doctor Ángel Villamor.

El apoderado agregaba que los doctores han dicho que la operación debe hacerse lo antes posible, para que la lesión no vaya a más. «Si puede ser, antes de que pase una semana de la cogida. Nos han comentado que es una fractura que está parcialmente desplazada, pero que necesita una fijación. Y quiero agradecer públicamente el excelente trato que ha recibido en todo momento Enrique por parte de los médicos de la plaza», señaló.

2 comentarios

Archivado bajo Cornadas, Enrique Ponce, Entrevista

FALLAS DE VALENCIA: Dramática cogida de Enrique Ponce.

image

Cornada de 25 centímetros en la axila y rotura de clavícula, mientras tanto El Juli y Jesús Duque salen en hombros después de la dura prueba de la encastada corrida de Victoriano del Río.

Por Carlos Ilían.

Cuando sale el toro encastado no vale más que el valor, la técnica y el poder. No valen las mandangas ni las cursilerías.

Por eso ayer en Valencia se vivió la emoción y la verdad del toreo gracias a la muy encastada corrida de Victoriano del Río.

Por desgracia el precio de tanta emoción lo pagó Enrique Ponce que en su primero había toreado con temple en derechazos y naturales inmaculados.

Faena de técnica indiscutible que quiso refrendar con una estocada entrando a ley. El toro le tapó la salida y lo prendió de forma dramática. En una ráfaga de angustia llegamos pensar en una cornada en el torax. El pitón si que estuvo rondando por esa zona. Luego se supo que el maestro de Chiva sufría una cornada de 25 centímetros en la axila derecha y la rotura de la clavícula.
Emoción y sobrecogimiento en la plaza y el premio de las dos orejas que le llevaron a la enfermería.

La tarde seguiría bajo la constante de la encastada corrida de Victoriano del Río a la que El Juli lidió con solvencia y especialmente importante fue su faena al cuarto toro al que pudo con el látigo de su muleta.

Una faena de dominio para limar las asperezas de una embestida en la que el toro derrotaba con saña de salida. Se las arregló para encontrar el temple y vencer las dificultados.

En su tercer toro, imposible por el pitón izquierdo pero pastueño `por el derecho se acopló con exquisitez a la embestida en cámara lenta del de Victoriano y le arrancó una oreja, que unida a la que cortó en que mató en sustitución de Ponce le abrirían la puerta grande.

Jesús Duque tomó la alternativa y superó la dura prueba a la que fue sometido por el bravísimo quinto. No desentonó porque el toro exigía lo suyo.
El muchacho templó y la gente estuvo con él, como ocurrió en el toro de la alternativa, que no humillaba y resultó incómodo. Pero en su segundo, el de la prueba de fuego cortó las dos orejas, que aunque exageradas no se las vamos a desmerecer por su meritoria faena. Salió en hombros junto a El Juli.

9ª CORRIDA DE LAS FALLAS
18/03/14.

Toros: VICTORIANO DEL RÍO (7), encastados. Al quinto se le dio la vuelta al ruedo.

Toreros

ENRIQUE PONCE (7): de celeste y oro. Estocada (dos orejas).

EL JULI (7): de nazareno y oro. Estocada y dos descabellos (saludos). Pinchazo y estocada trasera. Un aviso (una oreja). Media estocada traerá (una oreja).

JESÚS DUQUE (6): de tabaco y oro. Media estocada (vuelta). Estocada caída (dos orejas).

Leer más: Dramática cogida de Enrique Ponce – MARCA.com

Twitter @Twittaurino

1 comentario

Archivado bajo Cornadas, Crónica, El Juli, Enrique Ponce, Valencia

El cuerpo que el torero expone.

1376500626_extras_portadilla_1

Por Beatriz Arango.

“El toreo nace cuando abandonas tu cuerpo y eres un alma delante del toro”. La frase le pertenece a José Antonio Morante de la Puebla, hombre sincero y arrojado, en el que se reconoce un estilo único, lleno de detalles inesperados, algunos anclados en el pasado y otros en su carácter decididamente irreverente.

Así define Morante su oficio. Allí están dos cuerpos enfrentados. La lucha es a vida o muerte. Escasos minutos, entre 15 y 20, para ejecutar un duelo que recibe elogios y vituperios, en el que cabe un diccionario que solo se abre para nombrar este espectáculo.

El cuerpo humano no pasa de 70 kilos, el del toro se acerca a los 500.

Al alma llega también el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza con sus palabras. “El cuerpo del torero es un cuerpo sufrido, a menudo con mil recuerdos, mil roturas, mil cicatrices. Pero es un cuerpo que se mueve por su alma. El alma lo llena de energía y le saca fuerzas de donde no hay”.

Lo dice el hombre que sonríe con facilidad histriónica en el ruedo mientras monta uno de sus caballos, que le ponen al toreo una fiesta con nombre propio: Unamuno, Chenel, Pirata, Dalí o Palomo.

Torear, dice el escritor y catedrático de filosofía de la Universidad de París, Francis Wolff “es demostrar una forma muy peculiar de inteligencia (astucia, dirían los griegos). Consiste en presentar el propio cuerpo a una fiera peligrosa. Arriesgar el cuerpo, ejercer inteligencia”.

Todo el cuerpo

El cronista taurino Víctor Diusabá expone otra sensibilidad desde su lugar en la plaza: el callejón, bien sea en Colombia o España.

“Hay una cosa fundamental y es que se torea con todo el cuerpo. Quienes lo hacen son los que mejor reflejan y encarnan el arte. Los que mejor funden el concepto de torear con la estética”.

Cuenta Diusabá, admirador profundo de Morante y de José Tomás, que el toreo pasa por las formas, esas que se reflejan en el cuerpo mismo y expresan el sentimiento.

Y aclara que no necesariamente se trata de cultivar un cuerpo atlético y exponerlo en la plaza. Aunque no desconoce el éxito que viene inscrito en el cartel cuando una figura atlética, cuidada y pulida se emparenta con la estética.

De hecho, menciona a Curro Romero y el propio Morante para reconocer que hay toreros que sin exhibir una figura longilínea son grandes representantes de la que él denomina la magia del toreo.

¿Quién puede negar que ellos son los que traen a los ruedos toda la fantasía, el arte y el concepto de estética que supera la figura cuidada y atlética?, se pregunta Diusabá.

“Entrenamiento físico y sacrificio mental” es una respuesta que plantea José María Manzanares en su texto Reflexiones sobre el torero y el límite del cuerpo humano.

“Entrenamiento y sacrificio para enfrentar las situaciones más comprometidas y peligrosas. El toreo es hacer frente y ser consciente de ese peligro en el que está en juego tu vida, superarlo y ser capaz junto (no en contra) al toro de crear una obra de arte en forma de danza y poderío que logre transmitir sentimientos, sufrimientos y emociones”, se lee en la reflexión del torero.

Una preparación en la que se requiere además de poder mental para enfrentar el riesgo en esa que Diusabá llama una obra de arte efímero; condición corporal para lidiar con una muleta que pesa entre 2, 5 y 3 kilos, un capote que varía entre 4 y 6 kilos, mientras se luce un traje de 5 kilos de peso.

De esa preparación sabe el colombiano Luis Bolívar, quien torea hoy y mañana en La Macarena. Cuenta con la asesoría de un entrenador personal y ejecuta las rutinas de gimnasio con pases de toreo, en los que da forma a sus músculos y refina el trabajo toreril.

Diusabá remata con un elogio al cuerpo del toro. “Es atlético. No es un animal con tiempo para el ocio, porque es sometido a una preparación que le permite llegar en muy buenas condiciones a la faena. Más que nunca es un atleta. Se ha preparado en terrenos que permiten desarrollar su musculatura, y adquirir fondo y aire para soportar 450 kilos de excelsa preparación física”.

Dos cuerpos sobre la arena. Un encuentro breve e intenso. Poderoso pulso de fuerzas. Vida y muerte. Un momento que define Hermoso de Mendoza: “En el ruedo tu cuerpo se transforma, antes de ir a la plaza estás encogido. El miedo se apodera de la situación. Cuando sales la catarsis que vives, te hace crecer, te hace llenar el pecho de aire y crecerte ante esa adversidad. En ese momento, el torero se siente un ser dispuesto a dar la vida por su obra”.

Via: http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/E/el_cuerpo_que_el_torero_expone/el_cuerpo_que_el_torero_expone.asp

Deja un comentario

Archivado bajo Cornadas, Opinion

Alberto Aguilar Herido en Cali.

20131227-042630 a.m..jpg

De SOL y SOMBRA.

El diestro madrileño Alberto Aguilar sufrió ayer una cornada en la Plaza de Toros de Cali, Colombia. El torero ha resultado lesionado en la parte superior del gemelo de la pierna izquierda y se ha llevado un corte en la cara.

Aguilar se presentaba en Cali por primera vez, enfrentado a toros de la la ganadería de Mondoñedo. El primero de la tarde lo volteó al comienzo de la lidia. La cogida fue tan espectacular que se temió que la cornada hubiera tocado las venas safenas. Antonio Vázquez, apoderado del torero, descartó este extremo a la ‘web’ ‘Afición Perú': “La cornada tiene orificio de entrada y salida y la herida le ha atravesado el gemelo, y como el pitón estaba astillado le ha hecho un poco de destrozo muscular. Pero afortunadamente lo que en un principio se temía que le hubiera afectado alguna arteria o vena importante, se ha han descartado por completo”.

“Es una cornada que llevará su tiempo de recuperación pero que no habrá ningún problema. Los médicos creen que de hospitalización necesitará cuatro o cinco días y si ahí le autorizan se irá para España y si no, se quedará aquí el tiempo que necesite”.

Del complicado astado de Mondoñedo que hirió a Aguilar, Antonio Vázquez manifiesta que: ‘Solo pude ver el primer toro y la mitad de la faena de Alberto, y los toros no me han gustado, tuvieron poca entrega. La cogida ha sido un poco extraña, el toro ha pegado un salto, y es la primera vez que veo a un toro arrancarse dando un salto.’

La corrida quedó en mano a mano entre el español Javier Castaño y el bogotano José Alzate.

Tras cuatro años de ausencia volvió Mondoñedo a Cali, y lo hizo con una corrida de gran trapío, casta y complejo estilo.

El madrileño Alberto Aguilar fue cogido, en forma impresionante, por el segundo de la tarde y tuvo que ser llevado a un centro médico. La corrida quedó en un mano a mano entre el español Javier Castaño y el bogotano José Fernando Alzate.

Lo que sucedió toda la tarde fue una batalla entre duros toros y los arrojados lidiadores, con mucho más dramatismo que arte, con más valor que estética y más ¡ay! que olé. El cuarto, de 568 kilos, tiró al picador Luis Viloria, y su solución de continuidad Hildebrando Nieto. Cogidos hubo: Aguilar con cornada en la pantorrilla izquierda y Alzate con paliza sin heridas. Sustos, con embestidas broncas, inciertas, punteos, cabezadas arriba, revueltas en un palmo de terreno…

Además, los toros tenían poder. La corrida no fue mansa, pero fue muy problemática; cada una de las embestidas llevaba peligro y transmitía sensación de miedo. Los Mondoñedos no necesitaron de gran tonelaje, ni armas de largo alcance para sentar de nuevo sus reales.

Javier Castaño, torero de miuras, se jugó a fondo con las telas, pero fracasó con las espadas, siendo silenciado en sus tres turnos.

El joven Alzate, hechura de la escuela taurina local, fue el triunfador, haciendo de tripas corazón y apostando la vida en cada una de las suertes. El público, incondicional con él, le perdonó las imperfecciones e incluso le aplaudió tras los tres avisos que le dejaron vivo al tercero, y se le entregó plenamente durante la impresionante pelea con el sexto, la cual comenzó con una tanda de muletazos, rodillas en los medios, continuada con pases más injundiosos que aseados por una y otra mano. La verdad y el riesgo eran el aval. De pronto fue cazado y apaleado aparatosamente. Reanudó el combate aún con más brío. La plaza enardecida lo acompañó en el estocadón y pidió con furor la oreja que le dio el triunfo de la tarde. De los 6 mondoñedos, los 4 últimos se fueron aplaudidos, evidencia de que ese es el toro que le gusta a Cali. El toro de Cali.

JORGE ARTURO DÍAZ
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Deja un comentario

Archivado bajo Alberto Aguilar, Cornadas

Joselito Adame pasara nuevamente por el quirófano, tentativamente reaparecerá hasta el 15 de enero.

20131217-104306 p.m..jpg

Por Marysol Fregoso.

Debido a las molestias que el diestro mexicano Joselito Adame ha tenido en la zona del peroné izquierdo donde lo intervinieron quirúrgicamente el pasado mes de octubre tras sufrir una fractura cuando toreaba en la Plaza de Las Ventas de Madrid, y luego que la placa así como algunos de los tornillos que le fueron colocados, tuvieron un desplazamiento producto de la tremenda voltereta que el hidrocálido afrontó durante su segunda presentación en la Plaza México, deberá pasar de nueva cuenta por el quirófano. Dicha operación se llevará a cabo este jueves 19 de diciembre.

A pesar que Joselito ha guardado reposo absoluto y ha utilizado la férula neumática que le indicó el Jefe de los Servicios Médicos de la Plaza México, Rafael Vazquéz Bayod, hay otra molestia que preocupa a los doctores que lo atienden en su natal Aguascalientes, por lo cual han decido operarlo de nueva cuenta.

Se trata de una infección en tobillo y pie izquierdo, la cual, le ha sido atendida en base a antibióticos y desinflamatorios, pero ésta no ha cedido y provoca en el torero la sensación de tener la pierna muy caliente y también cierto tipo de ardor.

A cargo de la intervención quirúrgica estarán los médicos Carlos Hernández Sánchez y Emilio Ruíz que junto con su equipo de especialistas revisarán el estado de músculos y huesos del torero para encontrar aquello que está provocando la infección.

Cabe señalar que los próximos contratos de Joselito Adame han quedado establecidos a partir del 15 de enero, cuando está anunciado en la Feria de Moroleón en Guanajuato; luego hará doblete en la Feria de León a razón de domingo 19 y lunes 20; además el 28 de febrero será testigo de la alternativa de Santiago Fausto en Querétaro.

Vía: http://deportes.terra.com.mx/otros-deportes/joselito-adame-sera-reoperado-en-aguascalientes,6154a31c54303410VgnVCM5000009ccceb0aRCRD.html

Deja un comentario

Archivado bajo Cornadas, Joselito Adame

El Menor Abundamiento – Nuevo Episodio Negro del Palco en La México.

Ortega y Padilla a hombros en La México.

Hay despedidas, “Ranchero” Aguilar, José Huerta, Luis Procuna… que en la historia de La México son legendarias. Gracias a Jesús Morales, la “Autoridad”, la despedida, no anunciada mas sí anticipada, de Rafael Ortega pasa de digna a una mera anécdota donde la ridícula actuación de la autoridad se roba la atención de un festejo donde Juan José Padilla sale a hombros delante de un descastado encierro de Los Cues que ve aparecer a Salvador López como un invitado circunstancial a la tarde de su confirmación.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Si Jesús Morales, ayer subalterno destacado, hoy Juez de Plaza denostado hubiera dejado el pañuelo verde en casa, nadie lo habría lamentado. Lo repetimos hoy, lo hemos dicho siempre: en los toros, al premiar, más vale que falte y no que sobre.

Incluso Rafael Ortega lo entiende así.

Los dos últimos rabos otorgados en La México han sido por gracia, mas que por obra, de Don Jesús. Casualmente, ambos, han sido devueltos por sus respectivos adjudicados: Talavante el año pasado en el cierre y ahora Ortega, en su cierre.

La cosa para el tlaxcalteca no ha sido sencilla, tal como su propia carrera. Un toro cárdeno obscuro y serio abre su lote y con él, tras labor deficiente de Francisco López incapaz de sujetar. Rafael tira de la técnica y desde el toril, da los adentros, espalda a los medios, saca al astado del “terreno de abajo” y luce en rebolera en los medios.

Ortega enfrenta un toro ideal para su estilo pero no para sus facultades. Padece en banderillas, gravemente, incluso pide el cuarto par, un violín bien logrado. Se dobla y obliga poderoso al inicio pero el toro, con genio y poder en su embestida, le engancha y puntea. Lo hace pasar inicialmente pero al ir a la izquierda Rafael se queda corto.

Esa falta de toreo al natural marca su legado como torero, quizá hablaríamos de un resumen mejor en su carrera. Tras levísimo intento con la zurda opta por cortar macheteando al astado para doblemente pinchar e irse en silencio.

Don Jesús Morales no se sabe los nombres de los toreros.

Le cambia a Padilla el Juan José, vía megafonía, por el “Juan Antonio” justo cuando otro Juan, Luis Silis, otorga sentidamente un reconocimiento tras el paseíllo. Afortunadamente, la autoridad que preside sí que valora la petición tremenda demandante de otorgar la oreja del segundo al Ciclón jerezano.

Padilla se encuentra con “Brujito”, cárdeno garfeño al que le endilga larga, lance de rodillas y preciosa verónica ya de pie. Pero el astado, bello y bajo, se lo piensa y flojea. Entonces Padilla confía en su capote mandón y en la seda de Manuel Rodríguez que brega sin tocar los lados e Ismael Rosas que ataja huida del burel a la querencia.

Entonces Juan José opta, perfectamente, por no banderillear. Y el toro, aunque protesta, hace ver mal a Rodríguez y tardea, llega a la muleta de Padilla con mucha más predisposición a embestir pues el torero va directo sin mayor trámite a él.

Y el astado responde.

Doblones con suficiencia y dominio, pronto se va al tercio frente a picadores y se estira en derechazos bien logrados, raja el manso y el trincherazo es la respuesta. Soberbia.

Lo grande sí -aunque algunos lo duden- llega con la izquierda. Lo que habíamos el año pasado esperado de Padilla, su evolución e incluso cierto clasicismo, ha llegado con esos tres naturales de cadencia plena en el torero y desencadenamiento en el tendido.

Prosigue y enciende pero el toro apaga por la zurda y se queda poco a poco sin bravura.

Entonces molinete con sabor y torería, a compás abierto, hundidas las costillas, antecede derechazos uno a uno, con doble pase de pecho y aunque aparece un desarme al salir de la suerte, Padilla revira con dos doblones sensacionales. Cómo se siente el poder y cómo responde el tendido, si eso no contiene arte… cortos estamos.

Poderosísimo de pitón a pitón, por la cara. Perfilado en la suerte contraria, a toro parado, frente a los médicos, volapié y espadazo en todo lo alto. Ha sido esta oreja lo más torero del festejo acompañada la vuelta por sus seguidores, incluido un infante.

De pirata y de torero disfrazado. Asombrado el niño en la vuelta con el torero.

Pero aquí empieza el disloque.

Porque Rafael Ortega se despide con el menos toro del festejo un castaño que, tras quitarle por chicuelinas y banderillearle atinado ha metido la cara repetidamente por ambos lados. Solo que el de Tlaxcala se entiende, claro, a derechazos al inicio y se descompone al intentar con la zurda, justo cuando más importaba.

Su faena a “Ferruco” se queda en lo sentido de “Las Golondrinas” y la nobleza del astado, siempre por la derecha, toca con ventaja al pitón contrario y por toriles para cambiarse a la zurda y luego encontrar una entera que desata la petición.

Una basta. La ocasión, acertadamente, es para dos… pero asoma el pañuelo verde.

Menos mal Rafael, honradamente, en gesto valioso, pone las cosas en el sitio. Enmienda el nuevo ridículo mayúsculo del Juez en 2013 y recibe toda la entrega en la vuelta postrera. No hay corte de coleta, ni hace falta, Ortega seguirá siendo un torero.

Pero esta estela se traslada en la labor de Padilla al insustancial y terrible quinto. Todo lo bonito de estampa tiene de horroroso en su juego. Un reto se vuelve para Juan José que con los palos, no obstante lo pasado, emociona y con la muleta se lo juega ante un astado que siempre recorta la embestida.

Y el Ciclón sopla de nuevo. Fuerte.

Entonces hace pasar por derechas, al natural lo intenta pero el burel se queda cortísimo. Tira de los efectos especiales, rodillazos y otros tantos artificios que culminan con la entera defectuosa.

Don Jesús, pues como ya no tiene otra, suelta la oreja.

¿Qué, había petición?

¿Mayoritaria?

Lo que abunda, diríamos en derecho, no sobra.

En los toros, al premiar es lo contrario. Se insiste.

Por ello al confirmante Salvador López le ha costado un mundo meter la directa justo cuando el de la confirmación mete reversa. Este cárdeno, pobre de cara, que sale a tirar el ancla, justo cuando se le pisa el terreno y se le anda cerca, ha mostrado que su constante paso atrás, su casi nula soltura le condicionarán.

Silencio y aviso en el primero, solo palmas, tras buena estocada, en el débil y manso salinero que cierra plaza.

Así las cosas. No olvidemos, el Juez de Plaza es una de las pocas autoridades en el Sistema Jurídico cuyas determinaciones son inatacables de origen. Jugar con ello es ruinoso. La Plaza México y cualquier otro coso en lo general es y puede ser proclive a la abundancia en la premiación, porque los toros son derroche, decíamos la semana pasada, no despilfarro, pero también es rigor, que muchas veces acarrea categoría.

El riguroso orden que tiene el toreo no gusta, no atrae, pero marca el inquietante y perpetuo equilibrio de la contraposición o antagonismo armónico del toreo.

Romperlo abunda pero no abona. Ni para los premios ni para la historia.

Al tiempo.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada Grande 2013-2014. Domingo, Diciembre 15 de 2013. Novena de Derecho de Apartado. Un cuarto de Plaza en tarde fresca con cielo claro. 

6 Toros, 6 de Los Cues (Divisa Naranja y Blanco) Desigual en su presencia por el chico cuarto y el también castaño sexto. El resto de bonitas hechuras, pobre de cabeza el primero. Mansa y descastada en lo general, varios toros fueron picados en la querencia. Solo el cuarto ha tenido nobleza y recorrido por ambos pitones.

Rafael Ortega (Blanco y Oro con remates Negros) Silencio y Rabo protestado. Juan José Padilla (Celeste y Oro) Oreja y Oreja con protestas. Salvador López (Berenjena y oro) que confirmó su alternativa, Silencio tras aviso y Palmas.

Primer y segundo espadas salieron a hombros. 

El tercer espada confirmó con el capacho “Secreto”, número 87 con 510 kilogramos. cárdeno claro, flojo y absolutamente manso.

El primer espada, Rafael Ortega, devolvió al Alguacil de Plaza el rabo otorgado en el cuarto turno, donde a modo de despedida el Juez de Plaza excepcionó a la Banda para tocar “Las Golondrinas”.

Destacó a caballo Francisco Salinas Ortega y Justo Jaén con segundo y quinto, respectivamente. A la brega, Juan Ramón Saldaña y Manuel Rodríguez. Saludó tras banderillear al primero Sergio González.

El Juez de Plaza ha tenido una tarde para el olvido premiando indebidamente el cuarto turno.

2 comentarios

Archivado bajo Afición, Bullfights, Cornadas, Corridas Generales, Juan Belmonte, Juan Jose Padilla, Luis Cuesta, Melilla, Pintura, Radar Taurino, Temporada Chica

El torero David Galván, herido grave tras una aparatosa cogida en la plaza de Jaén.

1382288287_235945_1382288396_noticia_normal

El diestro David Galván sufre una grave cogida en Jaén ante su segundo toro de la tarde, durante la corrida del segundo festejo taurino de la Feria de San Lucas de Jaén. / JOSE MANUEL PEDROSA

Por Gines Donaire.

El torero gaditano David Galván evoluciona bien en una clínica de Jaén de la grave cogida sufrida la tarde del sábado cuando se disponía a lidiar al último toro de la corrida de la feria de San Lucas. Galván se encuentra en estado muy grave aunque fuera de peligro tras las graves heridas al ser arroyado por el toro cuando lo recibía a portagayola.

El toro lo enganchó por el brazo derecho arrastrándolo por toda la plaza colgado del pitón. Fueron unos segundos de angustia y de zozobra, donde la tragedia planeó sobre los poco concurridos tendidos del coso de La Alameda.

David Galván entró inconsciente en la enfermería de la plaza de Jaén, donde fue intervenido por el doctor Rafael Fuentes Martos y, posteriormente, trasladado, a la clínica Cristo Rey con pronóstico muy grave.

El parte médico habla de una “herida por asta de toro en cara palmar del antebrazo derecho con gran afectación de la musculatura flexora del antebrazo que afecta palmar mayor, menor, cubital anterior y flexor común de los dedos y pérdida de masa muscular del flexor común en tercio medio, con trayectoria hacia cubital externo y otra en dirección distal a túnel carpiano; se han producido arrancamientos parciales musculares, pero no hay afectación neurológica ni muscular”.

Otra cogida de Lamelas

David Galván compartía terna con los diestros locales Alberto Lamelas y José Carlos Venegas. Lamelas fue el triunfador de la tarde, al cortar tres orejas, una de ellas al sexto de la tarde que correspondía a Galván. El diestro de Cortijos Nuevos también fue volteado por el segundo de su lote, que lo hirió en el muslo izquierdo aunque no impidió que continuara con la faena y le cortara una oreja. En la enfermería fue atendido de un varetazo en el muslo izquierdo. Su paisano José Carlos Venegas estuvo a punto de indultar a un toro soberbio y lleno de bravura de Luis Algarra, al que cortó dos orejas.

Finalmente, pese a la insistente aclamación popular, el presidente no accedió al indulto.

Via: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/10/20/andalucia/1382288287_235945.html

Twitter @Twittaurino

2 comentarios

Archivado bajo Cornadas