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Jimenéz Fortes: Un presente incierto, el toro le hizo múltiples daños en la zona de la cara

Saúl Jiménez Fortes
El apoderado de Jiménez Fortes, Nemesio Matías (segundo por la derecha), informa a los familiares y miembros de la cuadrilla del estado del diestro. / J.M. GARCÍA (EFE)

De SOL y SOMBRA.

El diestro malagueño Saúl Jiménez Fortes sufre múltiples daños en la zona de la cara, según se desprende del parte médico oficial que ha hecho público este mediodía el hospital clínico de Salamanca. De todos modos, los médicos aseguran que el herido permanece estable respiratoria y hemodinámicamente y no tiene fiebre.

El texto íntegro del parte médico es el siguiente:

“El matador de toros Saúl Jiménez Fortes ingresó en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca la noche del domingo, 16 de agosto. Presentaba una herida por asta de toro en la región mandibular inferior izquierda. Recibió atención inmediata en la enfermería de la plaza de toros, donde se le suturó la herida y se le colocó drenaje, no apreciando lesión de grandes vasos”.

En el Clínico, y tras las pertinentes pruebas, se le diagnostica:

“Traumatismo facial cervical; herida en la región laterocervical izquierda por asta de toro de aproximadamente 15 centímetros; herida de base de lengua y fosa amigdalina; fractura de maxilar superior; desgarro a nivel de paladar blando; fractura de vómer, lámina perpendicular del etmoides y nostrum estenoidal”.

Jiménez Fortes, el año pasado en la plaza de toros de Valencia. / MANUEL BRUQUE (Efe)

“Fue intervenido quirúrgicamente de urgencia por el Servicio de Otorrinolaringología: limpieza, sutura y traqueotomía reglada. Se mantiene la monitorización y la medicación sedoanalgésica, así como con antibióticos de amplio espectro. El paciente permanece respiratoria y homodinámicamente estable y afebril. Se han realizado curas de la herida, con buen aspecto hasta el momento”.

Jiménez Fortes resultó herido el pasado domingo, día 16, en la plaza salmantina de Vitigudino al ser cogido por el tercer toro de la tarde cuando lo saludaba con el capote, con las dos rodillas en tierra. El torero perdió el capote en un remate, el toro hizo por él, lo arrolló contra las tablas y lo prendió de manera dramática por la zona del cuello, llegándolo a levantar del suelo. Cuando consiguieron retirar al animal, el torero se llevó las manos a la boca, con visibles gestos de dolor, y sangre por el cuello.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/08/18/actualidad/1439909481_630064.html

La hora de la verdad: Rivera y su vuelta fuera de forma

Por Zabala de la Serna.

El 8 de marzo Francisco Rivera reaparecía en los ruedos de Olivenza. Entonces, a diferencia de en Huesca, se escapó de milagro de la cornada. Visionadas las imágenes terroríficas oscenses, la forma en que el toro de le vence a lance hecho, los segundos en que cuelga del pitón como un fardo, los recuerdos de Pozoblanco, como ha escrito oportunamente Lucas Pérez, se amontonaron.

El gran Paquirri no andaba a sus 37 en su mejor momento de esa forma física que tanto le obsesionó durante su carrera, y cuando los toros cuando hacen presa en toreros “pesadotes”, por decirlo de alguna manera que nos entendamos todos, te meten hasta la cepa del pitón, “hasta la oreja”, como se suele decir. Como también hay un dicho en el planeta táurico muy sabio: “no se le puede perder el respeto al toro“. Jamás. Y si estando al 120% de preparación nunca estás a salvo ante un animal de reacciones imprevisibles, un estado físico por debajo de lo que exige la profesión es jugar con cerillas en una gasolinera.

Sobre Rivera Ordóñez escribí el 8 de marzo, la tarde de su regreso, un párrafo que desgraciadamente hoy cobra mayor sentido aún; la mala suerte, que también juega, ha puesto el resto:

“Volvía Rivera Ordóñez a los ruedos, y volvió tal como era. Veinte años de alternativa, dos temporadas después de la ida y unos cuantos kilos de más para redondear la figura fondona y cuadrada. No se vuelve de la noche a la mañana ni a la juventud ni con la preparación exigida ni con el sitio requerido para estar en activo a los 40. Y así el quinto lo cogió en banderillas cuando perdió pie una vez reunido el segundo par. El toro le pegó una paliza soberana, le pisó la cabeza estrellada contra la arena y le destrozó la parte posterior de la taleguilla del muslo izquierdo con saña de bravo y suerte. La suerte de un torero al que en toda su larga carrera le han respetado los toros, pero que ahora la tienta no se sabe bien por qué llamada del destino”.

Fuente: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/lahoradelaverdad/2015/08/11/rivera-y-su-vuelta-fuera-de-forma.html

“La vida de Paquirri no corrió peligro, pero el toro lo ha podido matar”

Enrique Crespo, el cirujano que operó Francisco Rivera Paquirri tras la grave cornada que sufrió ayer en la plaza de toros de Huesca, ha dicho que el estado general del diestro es ‘estable’ dentro de la gravedad y que su vida ‘no ha corrido peligro en ningún momento, aunque el toro lo ha podido matar’.

El cirujano jefe de la plaza de toros oscense ha hecho este diagnóstico tras visitar al torero en la UCI del Hospital San Jorge de Huesca, en la que se encuentra desde ayer tras ser operado en la enfermería de la plaza de toros.

Según ha explicado, el torero ha pasado una noche ‘tranquila y estable’, y el escáner al que ha sido sometido ‘no ha detectado nuevas lesiones’, aunque habrá que esperar a la evolución de las heridas.

Tras insistir en que no ha habido ‘ninguna complicación’ en estas horas, ha avanzado que el torero será trasladado hoy a la Clínica Quirón de Zaragoza, donde será visitado por su familia.

El diestro esta consciente, con dolores, y ha hablado con los médicos; el doctor Crespo ha avanzado que tendrá una recuperación muy lenta, ya que las heridas tienen que cicatrizar y pueden aparecer complicaciones menores. El doctor ha resumido la situación del toreo diciendo que ‘lo bueno es que no se han detectado otras lesiones’, aunque el ‘pronóstico sigue siendo muy grave’. ‘Su vida no corrió peligro en ningún momento’, concluyó.

Francisco Rivera fue cogido mientras saludaba con el capote al segundo toro de su lote, de nombre Traidor, de la ganadería de Albarreal, que le prendió por la zona abdominal, dejándolo varios segundos colgado del pitón.

‘Es una herida terrible por lo que le ha hecho y lo que aún le puede hacer. Todos nos hemos dado cuenta cuando le hemos abierto la barriga de que el toro lo ha podido matar en el ruedo’, decía el cirujano jefe al portal Aplausos. ‘La cornada va de una fosa iliaca a otra. En la fosa derecha -continuó- le ha metido el cuerno hacia la cavidad abdominal y lo primero que ha hecho el pitón es disecarle la arteria iliaca en 3 cm. Si en vez de disecarla y contundirla la desgarra, la situación podía haber sido trágica. Además, el cuerno le ha levantado todo el colon ascendente, también el ciego, y le llega hasta la columna, donde tenemos pegada la aorta, que la ha pelado en 5 cm. Y lo mismo: si le llega a desgarrar la aorta, se nos muere’.

El médico ha insistido en que ‘la cornada es gravísima, y la suerte es que es que está vivo’.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/08/11/actualidad/1439290847_720751.html

Paquirri estable a pesar de la gravedad de su percance

Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri” ha resultado herido por el cuarto toro del festejo que se ha celebrado este jueves en Huesca, propinándole una cornada en el bajo vientre.

El diestro Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri” ha sido operado en la enfermería de la plaza de Huesca por espacio de dos horas y media de una cornada de pronóstico “muy grave” que produce importantes daños en el bajo vientre, según recoge el parte médico oficial.

La pitón entró entre la zona del pubis hacia la ingle derecha, atravesándole en un trayecto de 25 centímetros y produciendo importantes daños en la cavidad abdominal, contundiendo la arteria iliaca, disecando también la aorta, y afectando desde el colon a varios músculos de la zona peritoneal, y alcanzando el cuerpo vertebral L3.

El pronóstico es muy grave por la cantidad de destrozos que produce. No obstante, fuentes del servicio médico de la plaza de toros de Huesca, señalan que el torero se encuentra estable de camino a la UCI del hospital San Jaime de Huesca, y que “lo importante” es que, dentro de la gravedad, “no ha habido perforación ni de intestino ni de estómago“.

Las mismas fuentes han confesado que el torero entró “consciente y tranquilo” a la enfermería, que la intervención ha salido “bien” y que ahora hay que esperar las primeras horas a ver como evoluciona, poniendo especial cuidado en que no aparezca ningún infección, que pudiera agravar su estado.

Por este motivo, Paquirri quedará ingresado en observación en la UVI de la clínica de San Jorge.

El parte médico oficial recoge lo siguiente: “Rivera Ordóñez ha sido intervenido de herida por asta de toro en región supra púbica y fosa iliaca derecha con un trayecto transverso de unos 25 centímetros hacía izquierda con desgarro de la musculatura de la pared abdominal que a través de el oblicuo mayor y del transverso del abdomen“.

Penetra también en cavidad abdominal, contundiendo inicialmente la arteria iliaca, diseca colón ascendente y riego, para llegar a espacio retro peritoneal, desgarrando el músculo psoas, disecando la aorta en un 5 centímetros y llegando al cuerpo vertebral de L3. Pronóstico Muy grave“.

Francisco Rivera fue cogido mientras saludaba con el capote al segundo toro de su lote, de nombre “Traidor”, de la ganadería de Albarre.

La México por la Borda – Debacle de la Afición y la Novillería Mexicanas.

El momento de la cornada de Héctor de Ávila. FOTO: Edmundo Toca Olguín.

Justo cuando deseábamos que el taurinísimo y la afición junto con el novillo serio, prevalecieran en la novillada sexta, se resquebraja la ilusión de los pocos taurinos en lo que ha sido la mejor entrada de la Temporada. Cuando el naufragio del festejo es latente y el quinto novillo parece traer el orden tan necesario, todo se va al garete en un imperdonable error toreril. La Temporada sufre un terrible y desconcertante bache que esperemos, una vez más, sea corregido a partir del próximo domingo. Quedan seis y veremos si a la Empresa le queda algo más de interés en la novillería que la simpleza presentada ayer tarde.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Solo hacia falta al catalogo de chuflerías acaecidas en La México en la última época las ocurridas hoy por la tarde, ésta de espléndido clima en Mixcoac, que taurinamente es desperdiciada por la Empresa que pierde la oportunidad, a pleno sol, de echar a andar la Temporada tras la salida a hombros hace ocho días.

Ni por asomo ha sido éste de la seriedad que trajo consigo el festejo anterior.

Y todo empezando por el principio, el encierro.

El Ingeniero Guadiana, siempre propio y correcto, hombre de fino trato e indudable entusiasmo taurino, sale con que solo nos manda dos novillos de impecable presencia, cuarto y quinto. El resto, una serie de escalones, vados y baches taurino que componen el desigual encierro que contrasta para mal con la hechura del lidiado el año pasado y la seriedad de su corrida la Temporada Grande anterior.

Por ello a la salida del quinto, precioso cárdeno oscuro y nevado de borla blanca por rabo y bien nombrado “Norteño”, la tarde parece tener la oportunidad de componerse de tanta tropelía en los tendidos, empezando por los vendedores, pasando por la inútil y declinante autoridad, hasta llegar a parte de la asistencia, la peor en los últimos años en la Plaza.

Es como si de pronto alguno de estos miércoles asiste al octogenario Teatro Nacional de México, Palacio de Bellas Artes, una runfla de desorientados y empiezan a corear repetidamente el nombre de un mariachi o de una bailarina que debute con Amalia Hernández sería algo poco menos que impropio, falto de respeto y de madurez. Pero está ocurriendo que el gremio taurino militante, el oficialismo y los voceros actuales, observan estos fenómenos hasta con gracia.

Captan, dicen, nuevo público que “tanto bien hace al ‘anticuado’ espectáculo taurino”

Y tienen razón.

Aclaro, aciertan en lo de público, porque estos ocasionales de taurinos no tienen nada, se comportan igual que en el antro o la tribuna de un estadio. Y reitero, el oficialismo falla en otorgar bondades a estos especímenes a los que durante muchos no son capaces de educar, atraer y/o de hacer del espectáculo taurino una oferta mejor. Porque si después del paso de Nicolás Gutiérrez el gancho es un amador inexperto, como Torre, que trae foracados, como los hidalguenses, es demasiado poco para es tanto para ese “público” como para los resignados taurinos.

Minoría absoluta en el Coso.

Que perdonan que el joven Sebastián Torre se arrime poco al novillo, estrecho y chico de la antigua Jesús Cabrera, protestón pero con voluntad para embestir.

Que a caballo también hay que arrimarse, tocar el pitón contrario en los cites, no salirse antes de las suertes y evitar que la peonada, encabezada por Carlos Sánchez Torreblanca, se de a veroniquear a placer flexionando la rodilla. Torre es un joven que va a mejorar con el tiempo pero ante un novillo con duración y emoción solo es capaz de emocionar poco, sin evitar tiempos muertos, clavar a la pasada y la chocante intervención de los peones.

Mata mal Sebastián tras la pega de los forcados, el momento de la tarde, aclamadísimos en su gran encuentro donde someten al novillo con una afición que ya se bate en las palmas durante el cite lo mismo que en los gritos de porras.

Luego, el naufragio comenzaría con un novillero colombiano denominado “El Tranquilo” que se queda como tal al desperdiciar al primero de lidia ordinaria que claro se cuela como respuesta a no taparle ni por dentro ni por fuera y que, no obstante iniciar bien con el capote, le hace ver limitado y desperdiciar al novillo que cuando se le embarca y se le toca con el engaño puesto toma el trapo.

Nada más que agregar.

Y de ahí la frustración de ver a un novillero displicente como Pérez Pauloba, que se da el lujo de que le roben la escena al sacar a Gustavo Campos a compartir el tercio. Una oportunidad a un solo novillo en La México es un suspiro que no da tiempo ni de compartirse, menos ante un astado horrendo, zancudo, estrecho, pobre y feo de cara, ausente de toda finura y al que le hace ver fatal en banderillas.

Falla en el primer par, deja un palo y al relance deja el otro, valiéndole poco la categoría de la Plaza –como a muchos ya- y su propio sitio, Campos lo baña y su cuarto par sobra. Peor con la muleta ante un mulo que no ha servido ni para la carne. Y para rematar el aburrimiento, un novillero que en un año no ha avanzado nada como “El Moso”, asustado con la presencia del serio y cornalón cuarto.

Su cabeceo, su vuelta pronta y la intención de mirar desafiante siempre al diestro, termina por mostrar a Villafuerte con el paso siempre para atrás en los muletazos y vaya que le ha costado horrores y temores quedarse quieto y obligar al novillo que ha pasado y varias veces por su muleta, incluso le alcanza a ligar en medio del olé de algunos taurinos y la distracción, la juerga y el relajo de “el nuevo público”

Pero como ha sido “la mejor entrada de la Temporada” tememos que esto se repetirá.

Se piensa en todo menos en el aficionado taurino.

Y como en todo aquello que va bien hay siempre un momento en que, si llegan los descuidos, las cosas pueden acabar mal, cuando todo va mal, antes de que puedan hacer irrupción los volcanes del mundo, hay un instante en que todo se puede arreglar, en que las diferencias pueden arreglarse y el entendimiento puede llegar.

En los toros, la emoción incomparable del espectáculo, atrapa incluso al “público”

Mal de montera, le decían antes.

Justo cuando pueden las cosas componerse, cuando se anuncia al quinto entre porras y coros entonando su nombre de pila, el debutante De Ávila se va a los medios despertando expectación. Esta se extiende al consumar la larga y repetirla en tablas, no obstante más con mantazos que con capotazos logra lancear y rematar con media estimable al precioso y ya mencionado “Norteño” con todas las hechuras de su histórico encaste por fachada.

Tras empujar firme al caballo, “Norteño” se vence de pronto, lo muestra en la segunda larga de rodillas e igualmente al doblar contrario en el quite y se refugia cerca de toriles. Dos capotazos buenos en realidad llevan al toro por fuera de las rayas pero llega el viento y el toro rasca termina llevando a De Ávila a donde el novillo quiere, el toril.

Y el diestro no advierte que el toro, como buen cabrereño, sin decir mucho, algo mustio, está entero, el puyazo no ha sido suficiente y requiere ser sometido por bajo, claro es sus manos echándose hacia el frente.

El novillero está más pendiente del brindis que del novillo.

El relamido y brindado apoderado igualmente.

Y por ello es explicable el cite en los medios, a pleno viento e intentando quedarse quieto solo para irse corneado entre el asombro o la risa o el sofoco de las señoras impactadas. A estos toros, nos lo demostraron en la Temporada Grande pasada, a este encaste no se le puede perdonar nada ni otorgárseles el mínimo resquicio porque lo van a tomar y arrollar, como lo hace el novillo con “El Tranquilo” de quien la Autoridad, el impresentable Juan Vázquez, no se sabe el nombre en pleno sonido local.

Petardo.

Como también lo es colocar a una chica inexperta completamente como Marlene Cabrera quien inhibió la lidia de salida pese a lo estrecho y feo del sexto, un novillo de astas terriblemente presentadas. Solo Dios y las sombras del cajón sabrán qué ocurrió.

Lo cierto es que la Cabrera lo intenta pero no puede con el capote ante un manso de libro que manos más expertas habrían encontrado mejor solución muleteril. Ella se encuentra una estocada de casualidad y una vuelta al ruedo por su cuenta y a cuenta de un taurinismo declinante.

Ese taurinísimo que hoy encuentra todos los pretextos y las empresas se los dan para no ir a los toros, el oficialismo que se empeña a no criticar lo ocurrido ni a subrayar que en setenta años de Plaza México tristemente la afición taurina, la torería y la dignidad se están echando por la borda como cansadas ya de proseguir en un barco lleno de disparidad.

Menos mal Jesús Morales no abonó una oreja más a su balance. Poco faltó.

¿Qué le queda a la auténtica Afición sino luchar e ir, a pesar de todo a la Plaza?

Solo ahí podemos evitar el rescate de nuestra vapuleada Fiesta.

Solo ahí podemos protestar lo que nuestro boleto importa y no dejar que la Plaza México se siga llenando de mamarrachos, boca secas, malos amigos y chuflas…

Y si acaso no hay solución… no habrá quedado en nosotros la ruina de la Fiesta. Ya tocó la de sombra. Que este otro domingo puede tocar la de sol.

Solo el deseo nos queda.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2015. Domingo, Agosto 9. Sexto festejo de Temporada Chica. Un cuarto de Plaza en tarde de clima espléndido en tarde soleada los primeros cuatro turnos, nublado sin amenaza de lluvia al final. Viento en diversos turnos de la lidia, intermitente y molesto.

 6 Novillos, 6 de D’ Guadiana (Divisa Rosa, Blanco y Verde) el primero para rejones, chico aunque con emoción en su embestida no obstante lo manso. Dispareja de presencia y sospechosa de pitones principalmente el sexto de la tarde. Pobres de cara en lo general, salvo los lidiados en cuarto y quinto turnos. Feo, manso y débil el cuarto, con posibilidades el que abre lidia ordinaria; el cuarto duró muy poco.

El Rejoneador Sebastián Torre, División, con los Forcados Hidalguenses que fueron ovacionados. A pie, Juan Viriato “El Tranquilo” (Sangre de Toro y Oro) Silencio y Silencio en el que mató por el quinto espada. Pérez de Pauloba (Celeste y Oro) Silencio.  Emiliano Villafuerte “El Moso” (Celeste y Plata) División tras Aviso.  Héctor de Ávila (Canela y Azabache) Ovación tras retirarse a la Enfermería. Marlene Cabrera (Champaña y Oro) Vuelta por su cuenta con división.

Primero, Quinto y Sexto espada nuevos en esta Plaza.

Petardo de la Autoridad al no poder recordar el asesor, Juan Vázquez, el nombre del primer espada que da muerte al quino de la tarde y quedar exhibidos por el sonido local. 

De nuevo las cuadrillas empecinadas a dar la nota mala por su mala colocación, pésimos reflejos y constantes enganchones en la lidia, en especial Rubén Ávila, desarmado en el quinto.

PARTE MÉDICO DE HÉCTOR DE ÁVILA.

Durante la lidia del 5º astado el novillero Héctor Alberto de Ávila Rubio, al intentar un ayudado por alto en los medios, arrancándose el toro de largo y con toda su fuerza le propina una gravísima cornada directa en la cara externa del muslo izquierdo, con 2 trayectorias, la primera hacia arriba y afuera de 30 cm. y otra abajo y adentro de 20 cm. que descubren el paquete neurovascular femoral profundo, causando desgarros considerables en piel, tejido celular y músculos posterolaterales de la región, siendo esta una grave lesión de alta energía, ameritó una exhaustiva exploración y lavado quirúrgico, además se efectuó reparación por planos de los tejidos lesionados. Al ser cornado fue lanzado de manera aparatosa sufriendo numerosas contusiones de las cuales se encuentran en tratamiento.

De no presentarse complicaciones será dado de alta el próximo miércoles y podrá volver a torear de 3 a 4 semanas.

Firma del Dr. Rafael Vázquez Bayod/ Jefe del Servicio Médico de la Plaza México.

La Emoción Restaurada – En Volandas Gutiérrez ante Importante Encierro Garfeño.

El desdén de Nicolás Gutiérrez ante “Apasionado” el sexto de la tarde de su debut en La México.

Todo el drama, las ansias y la redención para Nicolás Gutiérrez encuentran el sitio exacto en la Plaza México y el interesantísimo encierro de los sucesores de Marco Garfias. Mejor homenaje, casi imposible para el recientemente fallecido criador potosino. Con sus altas y bajas, la Afición de La México se lleva la primera gran alegría de una Temporada que, otra vez, pese a los peores vaticinios comienza a caminar. ¿Qué sigue ahora? Solo confiemos que, como el novillo ayer, lo mejor del taurinismo impere.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Sentir su presencia, captar la atención y generar la tensión en todos los actuantes y diletantes, el miedo materializado es desde salida el cárdeno oscuro, tocado del derecho que hace las veces de tercero en la quinta de Temporada Chica en La México.

Se palpa su mirada agresiva, sus astas siempre pendientes de todo movimiento.

Y la gente, evidentemente la mayoría del tendido, en todo menos el toro.

Entre fisgones con cámaras, gritones, bocasecas, chuflas o… poco se enteran que el novillo requiere de menos el segundo puyazo. Más, cuando la apacible calma de la preciosa tarde se rompe con la presencia de este “Restaurador” oficio y pasión del hoy tristemente extinto Marco Antonio Garfias de los Santos. Este novillo restaura, pese a su condición mansa, lo que nunca se nos debería privar en realidad: la emoción, aquello que siempre debe reinar en una Plaza de Toros.

Aun siendo en medio del vendaval que se desata en cuanto el debutante Nicolás Gutiérrez, de Aguascalientes, toma el capote para lidiar al toro y al viento. Arrea el garfeño que empieza agarrar mañas y a colarse de pésima forma, a hacer valer su poder en la embestida y a no dejarse, como debe de ser, pero de muy mal modo, como idealmente no nos gusta.

A eso y más se deben de imponer los toreros. Cuando quieren serlo.

Además teniendo una autoridad tan mediocre en sus juicios como Gilberto Ruiz Torres que no es capaz de advertir –desde tan lejanísima ubicación- que al novillo no se le alcanza a picar a pesar del doble encuentro al montado y, como seguramente él es quien se ha de poner ahí, le cambia discrecionalmente el tercio al debutante y el novillo, colándose y cabeceando, queda sin picar y agarra aire en banderillas.

Iniciado el último tercio, tras el brindis general, Gutiérrez se encuentra con que viento y novillo están peor que nunca: indomable el primero, irredento el segundo. Y así, sale al frente con muletazos que sortean la violencia del arreón con poderosos muletazos doblando la dorilla, rematados hacia arriba y prologo de una tanda que en el segundo tercio parece imposible.

Pero el novillo no es fácil. Como debe de ser.

Dentro de su mansedumbre, su agresividad denota casta, pese a su colada y al cabeceo, cuando es sometido responde y lo hace metiendo la cara. Aquí, Gutiérrez se inaugura en La México con tres tandas de derechazos, dramáticas, con el viento a la contra y sin alcanzar a rematar como él quisiera, en una es desarmado. Los naturales son emocionantes pero la dislocada forma del novillo le hacen volver contrario amenazar el sitio del torero.

Clave el cambio de terreno hacia la Porra.

Ahí Nicolás, aun siendo levantado en una tanda y desarmado en el último muletazo de la siguiente, cuaja cinco naturales rotundos donde parece que el novillo es otro. Lástima que su “esquina” se espante tan pronto y le pida entrar a matar a un novillo, que es cierto, se orienta y tiene sentido, pero con el cual ha estado firme y decidido. ¿Qué no habrá en todo el catálogo más pases que los ayudados por alto? Si le han pitado al perfilarse es porque bien podía cerrar de otro modo en redondo o doblándose.

Falta cerrar como abre, doblándose.

Ahí no habría habido dudas. Lástima que pinche y mate trasero y caído.

La oreja es discutida pero lo importante es que es indiscutible que el novillero ha estado como hay que estar y ha convencido a este manso al que el arrastre lento ni se percata el público al que abruma el silencio de su paseíllo postrero por los percherones.

El arrastre trae la lluvia y la muestra de que tanto Rodrigo Ochoa, desperdiciando pese a destacar a la verónica y con temple en las caleserinas con el que abre plaza, salinero y muy pobre de cabeza, como Luis Miguel Cuellar han tratado sin cuajar. Principalmente el primero puesto que ha tenido un novillo, ese salinero, que trae las orejas que se caen lo mismo que su tranco al que no alivia. Con el cuarto nada que hacer.

Porque de Cuellar, cornada incluida, desperdicia al mejor novillo del encierro, el divino y bien rematado quinto precioso de tipo el entrepelado y delantero. Desperdiciando su tiempo y el nuestro con esa impresentable pinta que nosotros también tenemos y por eso no nos vestimos de torero. Peor aun, el atropello de dejar el pase al garete. El segundo, castaño, seco, fuerte y exigente en la embestida lo cornea, el precioso quinto con esos viajes larguísimos y la obediencia al toque, lo evidencia.

Y todo quedaba en el cárdeno sexto. Claro como la escarcha.

Pena que haya manseado y no haya roto al final. El berreo y rascar la arena lo delatan. Como muestra igualmente a Nicolás Gutiérrez dispuesto a rematar por todo lo alto la tarde. Tras brindis a Juan Pablo Sánchez, consigue elevar con lances y chicuelinas primero y, pasada la tormenta, corriendo la mano por ambos lados en los medios y ya con el novillo en el tercio obligarle y desdeñarle en precioso remate por bajo.

Pena que el garfeño no tuviera ese tranco extra que sí ha traído la muleta del hidrocálido, algo atacado y rápido, el ansia novilleril y el deseo le han rebasado. Preciosa la media estocada delantera y en lo alto que acaba con el novillo y que le da la Puerta del Encierro.

Y a nosotros la de la enhorabuena.

Apenas dos y media horas de festejo, cual debe de ser, permiten palpar la casta, que puede manifestarse en ambas condiciones del toro: como en el manso tercero o el bravo quinto. ¿Será mucho pedir hacer las cosas así?

Con torería.

La aparición de Nicolás Gutiérrez resulta clave para la Temporada y para la novillería tal como el mejor. Bendito Dios que llega Marco Garfias a dejar en lo alto el color de la divisa, el honor de los blasones y la sangre de la bravura.

La impronta de la emoción.

Que muchos años perdure el hierro potosino.

Que la herencia esparza los mejores pendones.

Que seamos nosotros, Dios y Tauro lo quieran, testigos de ello.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2015. Domingo, Agosto 2. Quinto festejo de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en tarde cambiante de precioso sol inicial y hasta la muerte del tercero, con viento muy molesto y severo desde dicho turno y lluvia fuerte durante la lidia del cuarto. Fresco el resto del festejo que dura poco más de dos horas y media, cual debe ser.

6 Novillos, 6 de Marco Garfias (Divisa Negro, Naranja y Rojo) vario pinta y dispareja de presencia. Pobre de cara el salinero primero, zancudo y feo el negro cuarto. De expresión muy seria el negro tercero y preciosos el castaño lidiado en segundo lugar, el muy bello entrepelado quinto, el mejor hecho del encierro, y de bonita hechura el cárdeno que cierra plaza. Con emoción en lo general, salvo el deslucido cuarto, igualmente débil tal como el primero que tuvo clase y son pese a sus huidas iniciales. Fuertes de pezuña el resto: con bravura el quinto, mansos el resto aunque encastado el lote del tercer espada. El segundo, número 60 nombrado “Restaurador” con 380 kgs. fue equivocadamente homenajeado en el Arrastre Lento dada su mencionada condición.

Todos bautizados en relación con el tristemente fallecido en semanas pasadas, Arq. Marco Antonio Garfias de los Santos (QEPD) ganadero potosino por quien la Autoridad guardó el minuto de homenaje durante el paseíllo.

Rodrigo Ochoa (Blanco y Oro con Remates Negros) Saludos y Silencio. Luis Miguel Cuéllar (Corinto y Oro) División y Pitos.  Nicolás Gutiérrez (Celeste y Oro) Nuevo en esta Plaza. Oreja y Oreja. Salió a Hombros.

El tercer espada fue atendido de dos cornadas superficiales en el muslo derecho tras ser levantado por el primero de su lote, sin mayores consecuencias.

Tarde complicada para los montados que no picaron en lo general en lo alto, siendo prevenidos al invadir varias veces las rayas del tercio y tapar la salida a los novillos. Mal las cuadrillas en lo general a la brega, principalmente Gabriel Luna bregando en exceso y a mantazos.

@Taurinisimos 51 – Jacobo Zabludovsky Taurino. Previo Novilladas 2015.

Programa @Taurinisimos de @RadioTVMx del viernes 3 de Julio de 2015. Conducen Miriam Cardona @MyRyCar, Luis Eduardo Maya Lora @CaballoNegroII y José González @JoseNinoG.

Actualidad Taurina. Análisis previo a la apertura de la Temporada de Novilladas, 2015 en la Plaza México. Diego Emilio en San Marcos 2013 y Antonio Mendoza en la Plaza México en 2014 de cara al cartel inaugural.

Recuerdo taurino en la muerte del periodista Jacobo Zabludovsky (1928-2015) Semblanza de legado taurino, recuerdos y comentarios previos a la entrevista realizada por Miriam Cardona transmitida el sábado 4 de Julio de 2015.

Faena de Enrique Ponce en la Feria de Alicante 2015, dos orejas. Joselito Adame triunfo y cornada en Burgos.

La próxima emisión de #Taurinísimo será el próximo viernes 10 de Julio de 2015 a las 7 pm (Mex) a través de http://www.radiotv.mx

#EsperamosSuOpinión.

Twitter: @Taurinisimos.

Mail: taurinisimos@gmail.com

FB/Taurinisimo.

Joselito Adame: Cambio brutal de Puerta Grande por enfermería

Cambio brutal de Puerta Grande por enfermería

Por Patricia NAVARRO.

Burgos. Segunda de feria. Se lidiaron toros de La Quinta, serios y muy bien presentados. El 1º, de buen pitón derecho, franco y repetidor; el 2º, muy noble, con duración y sin humillar; el 3º, suavón, sin humillar, pero de buena condición; el 4º, noble, sin entregarse pero manejable; el 5º, descastado y sin celo; y el 6º, de buen juego, encastado y por abajo. Dos tercios de entrada.

Fernando Robleño, de tabaco y oro, estocada desprendida (oreja); y estocada punto atravesada (silencio).

Manuel Escribano, de azul pavo y oro, metisaca, estocada caída (oreja); y tres pinchazos, estocada, aviso (saludos).

Joselito Adame, de burdeos y oro, estocada contraria (oreja); y estocada y herido (dos orejas).

Parte médico de Joselito Adame: Cornada en el muslo derecho con tres trayectorias, que no comprometen paquete vascular. Trasladado al Hospital Universitario de Burgos donde fue intervenido.

Alrededor de dos horas de incertidumbres afrontábamos a las seis y media de la tarde. El millón de ellas que hay detrás de una tarde de toros y seis ejemplares de La Quinta en los corrales. Inolvidables momentos nos ha dado esta ganadería. Y en esa multitud de dudas, de incógnitas, andaba inmerso el segundo del festejo. Un cinqueño de impecable presentación, muy bien hecho, rematado y con cuajo, como toda la corrida, pero que había que analizar al segundo, con detenimiento; eran muchos los cambios.

Un paso no siempre llegaba al siguiente. En el capote de Manuel Escribano se frenó e incluso andaba orientado justo a la vuelta de la larga cambiada de rodillas. Fue breve su paso por el caballo y apretó en banderillas. Lo mejor sin duda fue un tercer par al quiebro, muy ajustado y con verdad extrema. Comenzó el sevillano con un pase cambiado por la espalda al que fue tan veloz como rebrincado. Otra cosa vino después, cuando tiró del toreo fundamental. El toro tenía la virtud de ir al engaño con cierta repetición, sin querer coger y con el apartado malo de no humillar nunca jamás. Ahora, bondad infinita. Escribano anduvo fácil y centrado con él y le hizo lo que le dio la gana ya en el ocaso de faena con una sobredosis de circulares, templados siempre, y capaz también. Un toro de buena nota, como lo fueron primero, segundo y tercero, todos con sus matices, y un sexto, el encastado de verdad, que tuvo lo que le faltó al resto: la entrega para tomar el engaño por abajo. Pero no permitía fallos. Era enemigo agradecido e importante.

Así lo entendió Joselito Adame en el primer tramo de faena, más puro en los encuentros, en el cite; de mitad para adelante ligó más y también escondía una barbaridad la pierna de salida. La tanda era resultona, pero se quedaban cosas atrás. Sin aliento nos quedamos en décimas de segundo, las que tardó el toro en herirle en la pierna derecha justo al mismo tiempo que el torero hundió el acero. Se lo llevaron a la enfermería; murió el toro después. Dos trofeos y una Puerta Grande que convirtió en enfermería en ese último instante de desenlace; mientras agotábamos la última incertidumbre. Un trofeo se había llevado tras una explosiva estocada recibiendo a su primero. Tuvo cosas buenas el animal, suavón y sin humillar demasiado, pero dejaba estar y hacer faena. La hizo con ímpetu, muchos adornos y algo más escueta en el toreo fundamental.

Descastado y sin celo llegó el quinto al último tercio, que era la otra media Puerta Grande de Escribano. Costó llegar al final: antes hubo la capa, las banderillas con cuatro pares, los mejores los dos últimos y esas carreras toro y torero, con recortes incluidos, en el deseo de dominar al de La Quinta después de poner los palos. El fuste más que justo tuvo después. Escribano tocó todos los resortes para convertir aquello en otro trofeo, pero no fue. Y tampoco la espada.

Fernando Robleño fue el primero que arrancó una oreja con una faena muy pulcra, muy perfecta, de quien lleva tiempo en esto y lo ve con claridad. El de La Quinta tuvo un buen pitón derecho, no humilló en exceso tampoco, pero iba largo y repetía en el engaño. A buena altura ambos. Con el cuarto no alcanzó ese grado de entendimiento. El toro tuvo nobleza, a pesar de que salía de la suerte por arriba y a veces embestía con todo, algo más brutote y sin la inercia final. A Robleño la voluntariosa faena le quedó deslavazada y sin el ritmo anterior. A Adame le esperaba la cara y la cruz.