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Nuevo “Moralazo” (Otro) en La México – Regalo de Jesús Morales a Loaiza.

Lance de Héctor Gutiérrez, un segundo después llegó el percance. Foto: TAR.
Lance de Héctor Gutiérrez, un segundo después llegó el percance. Foto: TAR.

Al fin terminan las novilladas sin picadores, se extraña ya el tercio de varas, hace tanta falta como el Reloj en la Plaza, más al ver que varios de los lidiados bien han podido ser jugados con caballos. O como la Autoridad, amparada malamente bajo el Reglamento, regala salida a hombros sin mérito. No importa, buena prueba es para los actuantes vérselas en el máximo escenario con el toro serio e incluso con una Autoridad tan trampa y chufla como Jesús Morales, ese hombre. Así, entre cornadas e injusticias regulatorias camina la Temporada a la espera que el siguiente paso siga dando entrada a lo único indiscutible, el novillo serio.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Plaza México.

Solo citaremos del Reglamento Taurino, aplicable al Festejo de esta tarde, dos artículos, la parte conducente de cada uno:

ARTICULO 6.- (…) El Juez de Plaza tendrá el carácter de autoridad superior en cada espectáculo taurino.”

ARTICULO 77.- Cuando la labor del matador provoque la petición de apéndices, por parte del público, el Juez de Plaza, para autorizar que se concedan, se sujetará a las siguientes reglas:

I.- Se otorgará una oreja cuando, tras de una labor meritoria del espada, una visible mayoría de espectadores la solicite, ondeando sus pañuelos…

El énfasis es nuestro, claro.

Y nos anticipamos al reglamentarismo de derechas que cobijará y bajo el cual se esconde Jesús Morales, así llamado el Juez que preside el festejo y que premia ayer, indebidamente, sin ninguna base taurina o mérito alguno, al debutante moreliano Tato Loaiza. Le regala dos orejas. Una en cada toro, tras quedar tan mal como su terno con dos novillos con posibilidades de El Vergel que, de nuevo, brinda una tarde con interés.

Mientras Jesús Morales pega otro petardo. ¿Cuántos más?

Recuerdo aquella manta en años cincuenta, en aquella Plaza México en puntas, aun capaz de pegar una bronca grande pero con taurinismo: “¡LÁZARO, LEVÁNTATE Y… LÁRGATE. LA AFICIÓN TE REPUDIA!” Si a Don Lázaro Martínez del Campo la gente le repudiaba o los toreros, como Luis Procuna, a una multa le respondían con un brindis de esos que ya no se usan, hoy a Jesús Morales le festejan sus gracias y se le permite brincarse el Reglamento pues olvida que en ese Palco, desde el Sorteo hasta que rinde parte a la Delegación, no es torero en el retiro.

Sino Juez. La autoridad superior, suprema, debió decir el Reglamento.

Morales se escudará en argucias y frases hechas para justificar su taurinamente falso proceder, sus amigos le taparán y como hoy no hay mantas ni afición en puntas, toca demostrar porque los novillos están por encima de los novilleros, porque la salida a hombros es postiza y las razones por las cuales premiar es improcedente.

Como la actuación el debutante que supuestamente sale a hombros.

Porque este muchacho, Tato, cual Antonio Sánchez o Edmundo Maldonado, muestra arrojo, atrevimiento, frescura con el capote con la “buena” suerte de encontrarse al cuarto, uno de los buenos novillos de El Vergel, que repite tras la primera en la que ya envía toros de triunfo.

Y de miedo. Como el primero.

Derriba al hidrocálido Héctor Gutiérrez, apenas un lance da, resbala y, al no estar ni siquiera por las rayas, es llevado a las tablas y ahí dos cornadas, una cercana al hígado, son la muestra que la lidia es, a cada instante, la encrucijada del percance y el arte, las dos caras de una misma moneda.

Gutiérrez caído y las cuadrillas a peor. Enseñan todas las mañanas, arañas y telarañas al astado, Gabriel Luna fatal, no le pega la media al novillo porque sería muy evidente. El novillo se vuelve imposible por el lado derecho para el hispano Ángel Téllez, de buena planta , siempre bien a la verónica en todas sus intervenciones, y, aunque nuevo, de interesantes maneras. Pena de que termina por matar a los tres peores del encierro. Con este lo intenta y por algún momento, tras quedarse quieto, hace que el cárdeno astifino pase y lo mata por encima para ser aplaudido.

Luego se encuentra con el pésimo segundo, insulso y débil, chico, muy soso y con el cual se arrima hasta incluso ser levantado. Aun así, alcanza a matar el quinto, tras ser considerado triunfador. Esto ocurre porque el primer novillo destacable, el tercero, acaba en manos penosamente imitadoras del algecireño Antonio Medina que muestra todos los defectos de su imitado.

No es difícil saber de quien se trata.

El novillo, cárdeno, muy bien hecho, corto de manos pero muy fijo, llega al tercio final embistiendo abajo, protestando cuando no le templan, en plenos medios arremetiendo y desarmando al presunto diestro que no puede con él, que se ve limitado sobre piernas y corriente, con unos molinetes al paso mal dados, brusquedad en los toques iniciales es la muestra de que los ejemplos de los toreros que empiezan hoy no son los mejores.

Además mata fatal.

Por ello Tellez queda con la opción de enfrentar el quinto, otro novillo chico y manso, sumamente soso y con el que trata de entenderse pero con el que se diluye entre la grisura de la nublada tarde y la expresa mansedumbre del astado. Casi pierde los papeles con la espada y… Jesús Morales los avisos. A lo mejor se pierde.

Qué no vuelva.

No. Es mucho pedir.

El que aparece es Tato Loaiza, se luce en quite al segundo por arrojado pese a su notoria tendencia a la galería. Ya sabemos que son nuevos pero conviene que los toreros más que corrección tengan atrevimiento pero sin perder la formas porque es desesperante que con un toro, el berrendo cuarto, de buen tranco, largo y armónico, fino y reunido de pitones que acomete con largueza y emoción, todo se reduzca a trapazos y muletazos sin ton y son y varios desarmes.

Pese al pinchazo, Moralazo regala la primera de dos orejas.

La segunda llega, pésimamente, con un novillo que le lastima por mal colocado y el dramón que incluye llevarlo a la Enfermería y la remoción a gritos del primer espada que a punto está de vérselas con el basto sexto que pese a su fealdad embiste, nada más que el muchacho Loaiza torea a velocidad de película silente, solo falta la pianola para amenizar un trasteo tan rápido como lenta es su vuelta al ruedo luego del segundo regalo de Jesús Morales, tras pinchazos.

La tinta nos dirá que nada hay que cuestionar.

Que las orejas hacen fiesta.

Que estas novilladas han sido un éxito, así anda la cargada taurina.

Pero el éxito real de las cosas es el novillo, aunque desigual, emociona.

Lo bueno vendrá el otro domingo, con picadores, como debe de ser con tres lotes para tres espadas. Y ya veremos que pasará con el novillo. Si sigue o es más de lo mismo.

Y qué pasará con el Reloj. Con las butaca, con los que triunfaron, ¿Habrá un circuito sin caballos? o solo ha sido para salir del paso.

Y qué pasará con La México… Dios la cuide, la proteja, de las chucherías y las marfiladas de Jesús Morales.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2016. Domingo, Octubre 3. Cuarto festejo de Temporada. Última novillada sin picadores. Menos de un cuarto de plaza en tarde soleada de inicio y ventosa en cuatro de seis turnos molestando la lidia. Asistencia poco taurina. Fatal, otra vez, la Autoridad de Plaza al regalar oreja en cada turno al cuarto espada.

6 Novillos, 6 de El Vergel (Divisa Morado, Amarillo y verde) Muy desigual y variopinta, mal presentados por su fea cabeza los lidiados en segundo, éste muy chico, y sexto lugar. El resto serios, bien hechos y varios de ellos astifinos. Con muchos problemas y peligro por pitón derecho el primero de la tarde. Muy manso y descastado el segundo, soso igualmente. Dos novillos sacan bravura y casta en el último tercio, tercero y cuarto, siendo muy aplaudidos en el arrastre. El quinto, insulso y mustio en su juego. El sexto desarrolla y arremete a la muleta con fuerza y por abajo pese a su brusquedad e inicial mansedumbre.

Héctor Gutiérrez (Rosa Mexicano y Oro) Palmas al retirarse a la Enfermería. Ángel Téllez (Marino y Oro) Silencio en el que mató por Gutiérrez, Ovación y Pitos tras Aviso.  Antonio Medina (Azul Noche y Oro) División. Tato Loaiza (Marino y Oro) Oreja protestada en ambos, salió indebidamente a hombros del ruedo sin salir en hombros de la Plaza.

Todos los espadas, nuevos en la Monumental.

El segundo y cuarto espadas fueron designados como triunfadores por un jurado designado por la Empresa, por tal razón mataron los lidiados en quinto y sexto lugar, sin que la Autoridad de Plaza lo anuncie contrario a la fracción VII del Artículo 6 del Reglamento vigente.

Pésima tarde de las cuadrillas en la brega, muy atropelladas enganchando siempre e ineficaces en todo momento Gabriel Luna, Diego Martínez y Rafael Romero. En banderillas destaca y saluda legítimamente en el tercio, Ángel Martínez hijo, colándose, como quien no quiere la cosa, Jorge Luna a la escena.

PARTE MÉDICO DE HÉCTOR GUTIÉRREZ:

“Durante la lidia del primero el novillero Héctor Alfredo Gutiérrez Silva sufre caída siendo embestido contra la barrera. Presenta varias cornadas y otras lesiones. Recibe atención desde el mismo ruedo siendo trasladado a la enfermería por monosabios y paramédicos de manera adecuada en camilla. Presenta dos graves cornadas, una en hemitórax posterior izquierdo y otra en región lumbar derecha además de múltiples contusiones y rayones. La cornada lumbar derecha de dos trayectoria una de 20 centímetros que atravesó la masa muscular, contunde y fractura la apófisis transversa de la segunda vértebra lumbar, llegando hasta retroperitoneo, y una segunda trayectoria hacia abajo y adentro de 10 centímetros que lesiona masa muscular. La cornada en hemitórax derecho fue a nivel del décimo espacio intercostal hacia arriba y atrás, de 15 centímetros; contunde la pared del tórax, fracturando la octava y novena costilla. Estabilizado de manera apropiada para ser trasladado para procedimiento quirúrgico a Hospital donde se efectua una tomografía para valorar los diferentes órganos vitales de la región, sin encontrar lesión de los mismos. En tratamiento quirúrgico de la lesión se efectuó debridación, lavado exhaustico y reparación por planos, dejando drenajes por aspiración. Egresando de la sala de operaciones estable. De no existir complicaciones será dado de alta el próximo miércoles y podrá reaparecer en cuatro semanas.”

Dr. Rafael Vázquez Bayod.

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El cirujano de Las Ventas asegura que Pablo Belando “está vivo de milagro”

El País.

El cirujano jefe de la plaza de toros de Las Ventas, el doctor Máximo García Padrós, ha asegurado que la cornada sufrida por el novillero Pablo Belando es ‘la más fuerte’ a la que se ha enfrentado este año, y que el joven murciano está vivo ‘de milagro’.

Belando “está estable” dentro de la gravedad, se encuentra todavía en la UCI del hospital Virgen del Mar de Madrid, donde ha pasado la noche “muy dolorido”, y esta misma mañana le han realizado una placa de control tras la cual los médicos han podido ver que está “todo en orden”,

Aún así, Padrós habla de “milagro” a la hora de recordar la terrible cornada que recibió el novillero en el costado derecho.

“El pitón entra por debajo de la chaquetilla, penetra por la cavidad torácica y contusiona el pulmón, gracias a Dios, sin perforarlo, llegando incluso a rozar el pericardio. Si en vez de por el derecho el pitón entra por el costado izquierdo, ahí lo deja en el acto”, asegura Padrós.

No obstante, el médico señala también que no se temió por la vida del murciano en ningún momento.

“Según entró en la enfermería, lo estabilizamos rápidamente. Le abrimos el tórax para quitarle las esquirlas que había debido a la fractura de costillas, le colocamos un tubo de aspiración, un drenaje y lo derivamos al hospital para que estuviera más controlado”, añade.

Además de la cornada en el tórax, Belando sufrió dos heridas más: una de 10 centímetros en el glúteo derecho y otra de 20 centímetros en la cara interna de la pierna derecha que producen importantes destrozos musculares.

“Con lo rápido que fue todo, no nos podíamos imaginar que llevara otras dos cornadas, como así fue. Gracias a Dios, estas dos están mucho más controladas; esta mañana he pasado a verlo y, posiblemente, mañana le levantaremos las curas de ambas heridas. Ha sido, de verdad, milagroso todo”, remarca Padrós.

Por su parte, el otro novillero que resultó herido en el festejo de ayer en Las Ventas, Tulio Salguero, que sufrió una cornada de 20 centímetros en el triángulo de Scarpa izquierdo evoluciona también “muy favorablemente”.

“Aquí también podemos hablar de milagro porque el sitio por donde entró el pitón es de los más peligrosos; pero, por suerte, el hueso del pubis frenó el asta del animal, que, no obstante, peló completamente la arteria y la vena, sin llegar tampoco a romperlas ni seccionarlas”, desvela el doctor.

“Por la situación y la forma recordó a la de Manuel Escribano en Alicante, aunque aquella sí que afectó gravemente al paquete vascular; esta de Tulio es más limpia, por así decirlo, y no hay tantos daños, pero, aún así, son 20 centímetros que afectan severamente a la musculatura. Hay que ver la evolución de los próximos días”, ha detallado el cirujano de la plaza de Madrid.

EL FESTEJO

El novillero Pablo Belando, herido por el segundo novillo del festejo celebrado el domingo en la plaza de Las Ventas, ha sido intervenido en la enfermería de una triple cornada, de pronóstico muy grave: la más severa, la que afecta al tórax derecho, ‘con penetración en cavidad torácica, fractura costal e importante contusión pulmonar’.

El parte médico, que firma el doctor Máximo García Padrós, recoge lo siguiente: “Tres heridas por asta de toro, una en cara posterior del tórax derecho, que produce fractura costal, penetrando en cavidad torácica. Se realiza toracotomía, evidenciándose hemoneumotórax e importante contusión pulmonar en el lóbulo inferior derecho. Se procede a colocación de tubo endotorácico”.

“Otra herida más en el glúteo derecho de 10 centímetros, que produce destrozo en músculo glúteo mayor; y otra en el tercio superior, cara interna de la pierna derecha de 20 centímetros, con dos trayectorias: una ascendente y otra hacia abajo, que produce destrozos en músculo gemelo interno”, añade el parte.

Tras la intervención en la enfermería de la plaza, el novillero murciano, de 26 años, ha sido trasladado al hospital San Francisco de Asís de Madrid. Belando resultó cogido en los primeros compases de la faena de muleta a su primero, un novillo que desarrolló complicaciones y que le dio un arreón directamente el cuerpo, hiriéndolo certeramente en el costado, y, una vez en el suelo, volvió a prenderlo y le infirió las otras dos heridas.

Aunque trató de ponerse en pie, las cuadrillas rápidamente se percataron de la gravedad del percance, y lo condujeron a toda prisa a la enfermería, donde fue intervenido por espacio de dos horas.

Pero no fue el único torero corneado de la tarde. Su compañero Tulio Salguero también cayó herido y fue intervenido en la enfermería de la plaza de una cornada de 20 centímetros en la ingle izquierda, de pronóstico menos grave.

El parte médico recoge que se le apreció ‘una herida en el Triángulo de Scarpa izquierdo, con una trayectoria ascendente de 20 centímetros que alcanza el pubis y produce destrozo en músculo abductor y contusiona el paquete vásculo-nervioso, de pronóstico menos grave’.

Con algo menos de un cuarto9 de entrada en tarde calurosa, se lidiaron novillos de Araúz de Robles, bien presentados, con un fondo de mansedumbre los seis, aunque, salvo el complicado segundo y el rajado quinto, manejables los otros cuatro.

La novillada de Las Ventas ha sido una tarde de muchas sensaciones. Las hubo positivas, traducidas en el valor y el aplomo demostrado por Tulio Salguero, que cortó una oreja de peso, al igual que un reposado y seguro Miguel Maestro. Los dos nombres triunfales de la función.

Pero también las hubo malas, muy malas, por la terrible triple cornada que sufrió Pablo Belando por el segundo del festejo, y también por el percance a última hora de Salguero al entrar a matar al sexto después de tener entreabierta la puerta de la gloria. La miel y la hiel del toreo.

Guapo de verdad, el que abrió plaza. Un novillo muy serio, con cuajo y pitones como velas, que, aún mansito, no tuvo mal fondo en la muleta. A Maestro se le vio muy sereno y confiado a lo largo de una labor correcta pero sin eco. En el cuarto, brilló a la verónica. En la muleta, el manso novillo buscó pronto la querencia, aunque Maestro lograría sujetarlo en los medios para plantarle batalla con mucha soltura y desparpajo.

Tulio Salguero, que ya se había hecho presente en un valiente quite por gaoneras en el novillo que hirió al compañero, se enfrentó en primer lugar a un utrero mansurrón al que esperó, aguantó y hasta robó muletazos de buena compostura. Buena actuación del extremeño, que cerró su labor por ajustadas bernadinas y dejó una media estocada suficiente para hacer rodar al animal, lo que le granjeó una oreja, una de las de más peso de todas las que se han cortado este verano en Madrid.

Se corrió turno y Salguero mató en quinto lugar un novillo rajado, pero el torero no se arrugó en una sincera porfía al hilo de las tablas. No hubo lucimiento por la actitud huidiza del utrero, pero sí firmeza y mucha voluntad.

Por el percance del compañero Salguero tuvo que hacerse cargo también del último, muy suavón hasta que se paró, y al que compuso muletazos de muy buena firma, sobre todo al natural, muy templado; tiró con largura del utrero, e improvisó también con alardes y valor cuando el burel se agotó definitivamente. Se tiró con el alma a matar, tanto que no se salió de la suerte y fue herido certeramente a la altura de la ingle. Triste final para una gran tarde.

El primero de Belando, con genio de salida, embistió con todo en los capotes, apretó también en el peto, donde le bajaron los humos. Se paró el animal, siempre al acecho, a la defensiva y exigente de verdad. El joven murciano pagó la novatada al salir por los aires a las primeras de cambio, y sufrió las tres cornadas ya reseñadas.

RESUMEN

Miguel Maestro: estocada desprendida con derrame (palmas); media fulminante (silencio en el que mató por Belando); y estocada (oreja).

Pablo Belando: cayó herido en su primer novillo.

Tulio Salguero: estocada atravesada (oreja); pinchazo hondo y estocada atravesada (silencio); y estocada en la que resultó herido, por lo que tuvo que rematar la labor Maestro de cinco descabellos (silencio tras aviso).

Con algo menos de un cuarto9 de entrada en tarde calurosa, se lidiaron novillos de Araúz de Robles, bien presentados, con un fondo de mansedumbre los seis, aunque, salvo el complicado segundo y el rajado quinto, manejables los otros cuatro.

Fallece el torero Víctor Barrio por una grave cornada

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El torero Víctor Barrio ha fallecido esta tarde en la plaza de toros de Teruel tras sufrir una grave cogida en la tercera corrida de la Feria del Ángel.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

La fecha quedara grabada a fuego en la memoria de los aficionados y en la historia de la Tauromaquia: Sabado 9 de julio del 2016.

Apenas el pasado mes de mayo se anunciaba la que sería la principal novedad de la feria del Ángel 2016 de Teruel: El aumento del trapío en el toro.

Ya que según Alberto García, empresario de la plaza de toros de Teruel “podría ser perfectamente lidiado en plazas de primera categoría.” García explicaba que quería instaurar en Teruel el modelo que tanto éxito tiene en Francia y en algunas localidades del norte de España en las cuales toma protagonismo “el toro de gran trapío y los toreros jóvenes o triunfadores de Madrid”.

Hoy la Feria del Ángel se cerraba con el desafío Santa Coloma. Dos de las ganaderías más representativas de este encaste, la aragonesa de Los Maños y la de Ana Romero, competirán por presentar el toro más bravo.

La terna encargada de lidiar la corrida estaría compuesta por Curro Díaz, Morenito de Aranda y Víctor Barrio.

Víctor hizo el paseíllo con mucha ilusión en busca del triunfo sin saber que esta sería su última tarde vestido de luces y también de su vida.

La tragedia:

El torero Víctor Barrio ha fallecido el día de hoy de una cornada mortal en Teruel que ocurrio cuando estaba cuajando una buena faena a un toro de Los Maños, fue en el climax de la faena cuando fue alcanzado en el muslo y ya en el suelo sufrio un pitonazo en el costado izquierdo que lo dejo sin sentido en la arena.

Testigos dicen que el fuerte viento propinó el descoloque de la muleta cuando el diestro iniciaba el toreo al natural y el animal lo cogía con brusquedad, sacudiéndole un fuerte y seco derrote y corneándole en el pecho tras caer al suelo después de ser volteado. Barrio fue trasladado inmediatamente a la enfermería de la plaza inconsciente. La enfermería fue rodeada inmediatamente por numeroso público, que intercambiaba, nervioso y alterado, funestos presagios con noticias esperanzadoras. “Ha muerto, ha muerto”, decían algunos.

Pocos minutos después se confirmaba su fallecimiento.

“La herida fue muy profunda, como un boquete” en palabras de los profesionales que lo trasladaron, en el costado derecho, provocándole heridas que habían acabado con su vida.

En sus instalaciones el ambiente era de incredulidad ante lo ocurrido y los íntimos del diestro se abrazaban llorando y repetían, “no puede ser, no puede ser”.

En Teruel los aficionados quedaron fuertemente impresionados y permanecieron en el exterior del coso, intercambiando impresiones y comentarios. Algunas mujeres y hombres lloraban.

El toro que acabó con la vida de Barrio, de la divisa de Los Maños, estaba marcado con el nº 26, de nombre Lorenzo, de 529 kilos de peso, nacido el 4/12, de pelo negro bragado. La corrida fue suspendida.

Una breve semblanza:

Víctor Barrio nació el 29 de mayo de 1987 y tomó la alternativa en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid el 8 de abril de 2012. En 2011 fue nombrado el novillero triunfador de San Isidro por el Club de Mayores de la Comunidad de Madrid.

Tenía además reconocimientos como Mejor Novillero de Bilbao, Mejor Novillero de Santander, Alfarero de Oro, Frascuelo de Plata, Espiga de Oro, Trofeo Mesonero Mayor de Castilla y Chimenea de Oro. Barrio llegó tarde al toreo, tras trabajar en un campo de golf, un trabajo que compatibilizó con los estudios.

Según él mismo contó, tomó la decisión a los veinte años: “Siempre había sentido una gran admiración por los toreros y la fiesta, pero me daba hasta vergüenza decir que quería ser torero y un héroe como yo les veía”. La muerte de Víctor Barrio es la primera acaecida en España en lo que va del presente siglo.

Las muertes de los toreros Francisco Rivera “Paquirri” (Pozoblanco, Córdoba, 1984) y José Cubero “Yiyo” (Colmenar Viejo, Madrid, 1985), así como las de los banderilleros “Manolo Montoliú” y Ramón Soto Vargas (ambas en 1992), fueron las últimas muertes en los ruedos españoles.

Parte Medico:

El torero recibio una grave cornada en un costado, que le atravesó el pecho y le llegó al corazón. Después el torero entro inconsciente a la enfermería, con la mirada perdida. A los pocos minutos se confirmaba su fallecimiento.

El parte médico de la enfermería de la plaza de toros confirmaba más de una hora después el fallecimiento del torero por una cornada en tórax derecho. Entraba en parada cardíaca en la enfermería. Se le iniciaron las maniobras de reanimación con intubación, se le ha hecho una traqueotomía de urgencia. Hemos podido apreciar que era una cornada mortal con perforación del pulmón, de la aorta torácica y disección del plano posterior de la aorta hasta llegar al hemitórax izquierdo”.

“No se ha podido hacer nada”, confirmaba la doctora Ana Cristina Utrillas. “Hemos avisado al juez y forense de guardia, que han certificado el fallecimiento y se está procediendo al levantamiento del cadáver. Mañana se le practicará la autopsia por ser muerte violenta”.

Silencio:

La plaza de toros de Teruel, en la que esta tarde ha fallecido el torero Víctor Barrio, guardará mañana un minuto de silencio en su recuerdo, han indicado fuentes municipales.

La misa en honor mañana del Santo Ángel Custodio, que se celebrará en el salón de plenos del Ayuntamiento, se ofrecerá por el torero fallecido y posteriormente, en la merienda programada por la tarde en la plaza de toros se guardará un minuto de silencio en su memoria.

Video de la grave y mortal cornada:

Twitter @LuisCuesta_  @Twittaurino

 

Familiares de Renatto Motta denunciaron negligencias en su muerte

De S y S

Familiares del novillero peruano Renatto Motta del Solar, quien falleció el martes tras recibir la cornada de un novillo, denunciaron que varias negligencias provocaron la muerte del joven torero.

Ana María Motta, tía del torero, contó que en la plaza de toros del pueblo de Malca, en la región Ayacucho, no había una enfermería ni los materiales para brindarle los primeros auxilios a su sobrino herido. A ello, según dijo, se sumó una negligencia médica.

“La cornada le dañó la arteria femoral, pero le pusieron a tiempo el torniquete. Mi sobrino salió lúcido y en estado estable. Lo trasladaron de Malca a la posta de Chala, llegó bien, pero lo embarcaron en una ambulancia para Nasca y el doctor Julio Zevallos Chirinos soltó el torniquete y la hemorragia ya no pudo ser controlada”, contó en diálogo con ATV+Noticias.

Al momento de dolor que atraviesan los familiares de Renatto Motta del Solar se suma que no pueden trasladar el cadáver del joven torero porque la sede del Medicina Legal no cuenta con los implementos necesarios para realizar la necropsia.

La tía y una prima del novillero peruano pidieron justicia porque, según denunciaron, los organizadores no contaban con ninguna medida de seguridad ni equipo médico para evitar cualquier tipo de emergencia.

“Que todo el peso de la ley caiga sobre ellos porque en ese festejo no había ni una botella de alcohol para atender las emergencias. Los organizadores simplemente se han lavado las manos y ni siquiera se atrevieron a comunicarnos la muerte de mi primo”, dijo la prima de Renatto Motta.

TESTIGO

El matador de toros murciano Emilio Laserna ha sido testigo de la mortal cogida sufrida por el novillero peruano Renatto Motta, de 18 años de edad, ocurrida en un pequeño pueblo de Ayacucho, en aquel país de Sudamérica.

Laserna, que todavía esta impresionado por lo ocurrido en este festejo en el que él también estaba acartelado, a dicho a Efe que el percance ocurrió cuando el espada peruano había rematado la faena y trató de protegerse tras un burladero, aunque no pudo evitar la cogida.

El diestro murciano, que lleva afincado varios años en Perú, ha dicho también que la fiesta brava es de una grandeza sin igual, “pero en la misma también se sufren hechos tan tristes como este que me ha tocado vivir”.

Twitter @Twittaurino

Muere Renatto Motta tras sufrir cornada mortal en plaza de Ayacucho

Torero peruano muere tras sufrir cornada mortal en plaza de Ayacucho

De SOL y SOMBRA.

Renatto Motta del Solar, un joven torero peruano de 20 años, falleció el dia de ayer luego de que recibió una fuerte cornada en su muslo durante un festejo realizado en la plaza de Malco, Ayacucho en donde actuó junto al torero español Emilio Serna, al colombiano Gustavo Zúñiga y al peruano César Bazán “El Yeta”.

Motta, quien se encontraba dentro del lugar intentó escapar de su astado pero este prendió uno de sus cuernos en su pierna y le provocó una profunda herida.

Ante la falta de una enfermería en el lugar y debido a la gran cantidad de sangre que perdía, el joven fue trasladado de emergencia a un centro de salud cercano.

Uno de los toreros que lo acompañaba relató, en declaraciones que fue estabilizado en una posta de Chala y luego llevado a Nasca para que fuera atendido por los doctores.

“Llegaron a Chala y ahí en la posta lo estabilizaron y decidieron seguir camino a Nasca. Parece que le retiraron el torniquete y falleció. No entendemos nada. Los médicos no quieren darnos información”, explicó Emilio Serna, torero español.

Motta fallecería en la ambulancia que intentaba llevarlo de urgencia al hospital de la provincia de Nazca, en la región sureña de Ica, por lo que su cuerpo fue trasladado nuevamente a Chala.

El Círculo de Periodistas Taurinos del Perú confirmó, en un comunicado, la información y lamentó el fallecimiento del joven novillero, que debutó en 2008.

En un mensaje en su cuenta de Facebook, el torero peruano Andrés Roca Rey lamentó el fallecimiento de Motta y expresó su “más sentido pésame” a sus familiares y amigos.

David Mora: “Colombia jugó un papel fundamental en mi recuperación”

De SOL y SOMBRA.

David Mora reapareció el 21 de febrero  en la plaza de Vistalegre-Madrid, con gran éxito, al cortar dos orejas y salir a hombros por la puerta grande.

Mora en una feria de San Isidro del 2014, se llevó una de las cornadas más graves de los últimos tiempos que lo tuvo al borde, incluso, de perder la vida. La cornada fue en una de sus piernas que desnervó los nervios, partió varias de sus arterias y produjo pérdida de gran masa muscular.

“Colombia ha jugado un papel fundamental en mi recuperación y restablecimiento de mi estado de ánimo. Allí intervinieron personas tan importantes como ganaderos, el médico Dr Ortega, mi amigo Alfonso Vargas, el aficionado Aranguito y muchas personas más, a quienes les doy mis gracias, porque sin ellos y lo que hicieron, mi historia personal sería otra”.

David Mora en su proceso de recuperación hizo muchos viajes a Colombia, donde se puso en manos de médicos colombianos y luego cuando alcanzó un restablecimiento de sus fuerzas en su pierna, entrenó e hizo campo en varias ganaderías del país, con el beneplácito de los ganaderos que le dieron vacas y toros, para ser lidiados a puerta cerrada, sobre todo en territorio antioqueño.

Expresó el torero madrileño que ahora cuenta  con dos apoderados, su amigo de siempre Antonio Tejero y el empresario francés Simón Casas, quienes ya le preparan dos corridas importantes, una en Valencia y otra en Sevilla y ya hablan de varias corridas contratads en la provincia española.

“Mi deseo”, dijo el torero, “es regresar a las ferias importantes de Colombia como Cali, Manizales, Medellín y si se abre la plaza de Santamaría, estar en la primera plaza del país que considero mi segunda patria”

Read more: http://www.antena2.com.co/toros/noticias/david-mora-%E2%80%9Ccolombia-jug%C3%B3-un-papel-fundamenta-93075#ixzz41aGND9zS

Opinión: Heridas de la carne, la voluntad y el espíritu

Por J.A. Luna

Estos últimos días he recuperado la admiración y el respeto que toda mi vida había sentido por los toreros, valoraciones entrañables que guardo desde niño y que los mata novillos conrniprecarios se han empeñado en destrozar con la saña y el entusiasmo que los cazadores de focas aplican al momento de apalear al infortunado mamífero marino que no alcance las aguas. El recuperar mis sentimientos de consideración ha sido un bálsamo en los tiempos tan vulgares que vivimos, épocas de resistir con dos cojones y cara de hombre en esta sociedad sin héroes, tan necesitada de quijotes y atiborrada de sancho panzas e hijos de puta, es decir, tipos que en deshonestidad, ordinariez, imprudencia y arbitrariedad se han superado varios grados, obteniendo el honoris causa como proles de la reina del burdel.

La cosa empieza con un video que publicaron en Sabios del Toreo.com, la página que tiene a bien divulgar mis ocurrencias. En las imágenes un torero, no sé si aficionado practicante o en su tiempo, candidato a profesional, a sus 87 años le pega unos muletazos a una vaquilla. Roberto Avelar López -pariente de los herederos de Rafael Sánchez Pipo, el apoderado del Cordobés- se echó al agua y con mucha dignidad ha pasado varias veces a la vaquita. Lo que me hace recordar una mañana luminosa en la ganadería de Tenexac, en que Jorge Riveroll, matador en retiro, al ver las excelentes cualidades de la vaca que tentaban, también, con más de 80 años de ver salir el sol, pidió las tres y se fajó a naturales. Eso, si me permiten, son hazañas que no voy explicar, pero ya se imaginarán la arreglada de asunto en que puede terminar el atrevimiento, si en cualquiera de los dos casos la erala los llega a coger, por lo menos, les deja los huesos hechos un polvorón.

La otra es la dignidad con la que Uriel Moreno El Zapata se recupera del tremendo tabaco que le pegó un toro de Santa Fe del Campo. Dos trayectorias, una de 30 y otra de 20 centímetros. “Medio metro de cornada”, insistía el diestro postrado sin quejarse. “¡No tocó la arteria iliaca, ni el hígado, ni los riñones ni los intestinos!”, me repetía asombrado el matador a las pocas horas de haber sido operado. Abdomen, tórax e ingle cosidas como si tuvieran largas cremalleras son los recuerdos que le quedarán para siempre, además, ¡claro!, el ojal enorme en la parte interior de la pierna que fue el lugar por donde entro el pitón. Asombro, sí, pero no miedo ni quejidos.

Y la última. Vamos a Vistalegre. Por la puerta de cuadrillas aparecen los dos espadas, David Mora y Jiménez Fortes, el público conmovido se pone de pie para brindar una larga ovación, el reconocimiento al espíritu imbatible de dos hombres que han revivido. Por su empeño y fortaleza, los invita a saludar en el tercio, la escena es de una sensibilidad profunda. Es que David Mora recibió una de las cornadas más espeluznantes en la historia del toreo. Era el veinte de mayo del año 2014, en Las Ventas, se fue a recibir a portagayola al primero del Ventorrillo. El toro lo coge y se ensaña con él y después de seis derrotes golpeando violentamente su cuerpo, lo deja tan malherido que la recuperación ha sido muy dolorosa, larga y complicada, tanto que se pensó que nunca volvería a los ruedos. Mora en su reaparición, desde la adusta solera de las primeras verónicas, toreó entregado, con serenidad, buen gusto y parsimonia como no lo había hecho nunca.

Por su parte, Jiménez Fortes que enhiló dos gravísimos cates en el cuello, uno se lo pegaron en Madrid y el otro, a los tres meses en Vitugudino. En este revivir en el frío invierno de Vistalegre, ha dejado en claro que quedan muchas agallas para aguantar verónicas y gaoneras, recibir de muleta con el cartucho de pescado y torear encajado. Metido en los terrenos del toro ha destruido el mito que pregona lo de que “el valor se escapa por los agujeros de las cornadas”.

Han regresado Mora y Jiménez Fortes, restañadas las heridas de la carne, de la voluntad y del espíritu son dos héroes revividos que han desparramando dignidad al andar por el ruedo.

Los que he nombrado, entre todos y cada uno, desde el sitio humilde o sobresaliente que les ha correspondido en la existencia, nos han dado una lección de grandeza. El espíritu humano, la vida y el toreo son asuntos fascinantes. En el ruedo, el honor, la admiración y el respeto son para los que saben reclamarlo. A veces, entre los escombros que han quedado, renace este pintoresco mundo en el que algunos hombres, fieles a sí mismos, como si nada, nos enseñan que al destino hay que plantarle cara con la dignidad y el coraje de un soldado espartano.

Fuente: Intolerancia

Opinión: La Cirugía Taurina

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En Yucatán recordamos que en 1977 el toro Cariñoso, de Santo Domingo, le partió la femoral a Rafael Gil, Rafaelillo, y le salvó la vida el angiólogo Santiago Sauma Ríos.

Por Martiniano Alcocer.

La denostada lidia de toros bravos –aparte de ser una actividad que genera fuentes de empleo para miles de personas: desde la cría de reses hasta el arreglo y cuidado de las plazas- tiene aristas y aspectos que sus detractores difícilmente tomarían en cuenta porque no quieren verlos. 

Hoy quiero referirme a la cirugía taurina, una especialidad de la medicina moderna que, aparte salvar muchas vidas, ha generado conocimientos aplicados en las unidades de trauma en México y en el mundo y que seguramente ha rescatado de la muerte a algunos de quienes se declaran enemigos de la lidia de toros bravos, gracias a que están en los protocolos de urgencias derivados de la traumatología taurina.

El motivo es la gravísima cornada que sufrió, el jueves 17, en la corrida nocturna de la Plaza México, el subalterno Mauricio Martínez Kingston, similar a las que –en otras circunstancias- costaron la vida de toreros como el jovencísimo (21 años) José Cubero, Yiyo, el 30 de agosto de 1985 en la plaza de Colmenar Viejo,  en España, donde el último de la tarde le partió el corazón, y a Francisco Rivera, Paquirri, en Pozoblanco, apenas 11 meses antes, el 26 de septiembre de 1984. Yiyo, por cierto, fue quien se encargó de dar muerte al toro que mató a Paquirri. En este trágico percance se puso de manifiesto que la ausencia de un servicio médico capacitado fue causa directa del fallecimiento del diestro, que murió desangrado en camino a un hospital de Córdoba, ya que en Pozoblanco no había medios para operarle una herida cuya atención es hoy día casi de rutina en el mundo del toro.

A Martínez Kinsgton, de 53 años, le salvó la vida un avezado equipo médico con una unidad de trauma bien equipada y moderna, ya que el cuerno de Sangre Nueva le perforó el pulmón, le fracturó siete costillas y le dañoó el pericardio. Hoy está aún grave, pero las esperanzas de que se recupere son muy elevadas.

La atención al banderillero estuvo encabezada por el cirujano militar Rafael Vázquez Bayod, heredero de una tradición médica  taurina que tiene a uno de sus más distinguidos representantes en el Dr. Xavier Campos Licastro (qepd), jefe de los servicios médicos de la México de 1964 a 1990 y quien le salvó la vida, entre otros muchos, a Manolo Martínez, tras la cornada de Borrachón, de San Mateo, el 3 de marzo de 1974, y a Antonio Lomelín, a quien el 16 de febrero de 1975 el toro Bermejo, de Xajay, le partió el vientre. Aún se recuerda la espeluznante escena del acapulqueño corriendo al burladero con el paquete intestinal entre las manos.

En Yucatán  recordamos que en 1977 el toro Cariñoso, de Santo Domingo, le partió la femoral a Rafael Gil, Rafaelillo, y le salvó la vida el angiólogo Santiago Sauma Ríos, uno de los médicos de la Mérida, quien lo operó en un sanatorio que era de la Unión de Camioneros. Rafaelillo nunca terminó de pagar al galeno y, poco agradecido, habló mal luego de quienes le salvaron en Mérida.

La medicina de urgencias le debe mucho a la fiesta de los toros.

Fuente: http://sipse.com/opinion/cirugia-taurina-columna-martiniano-alcocer-alvarez-184929.html

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